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Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

Psicología, ética y derechos humanos
SEGUNDA EVALUACIÓN

Profesora: Carolina Pesino
Alumna: Valeria Pontecorvo
Comisión: 26

La película sobre la cual me tocó trabajar es “21 gramos”.
Ésta película me pareció muy importante para nuestra materia Ética y derechos humanos, ya que se tocan varios temas vistos en estos meses de cursada.
La película muestra escenas, que al comienzo son como flashes sin orden temporal, centrándose principalmente sobre la vida de tres personajes:
Una persona que está enferma y necesita un transplante de corazón, una persona que pierde a su marido y a sus dos pequeñas hijas cuando en un accidente son atropellados por una camioneta y, por último la historia de vida del conductor de esa camioneta.
Como cuestiones importantes para ésta materia, está bueno hacer un recorte en ciertos aspectos, nombrar algunos puntos importantes y seleccionar sobre qué personaje trabajaremos, ya que es imposible abarcar todos.
Desde mi punto de vista, me parece interesante mencionar escenas como la de Mary, la mujer de Paul, quien quiere tener un hijo de su marido antes de que se muera. Me pareció interesante en ese personaje el hecho de que ella anteriormente se había hecho un aborto, ese punto era importante para relacionarlo con el texto de Alejandro Ariel “La responsabilidad ante el aborto”, la responsabilidad de un sujeto frente a su propio acto, una decisión sin socios. Y también es importante este tema desde el punto de vista médico, sobre que información debe silenciar un médico en una entrevista, ya que en este caso el Paul se entera por el médico que su mujer ha tenido un aborto.
Por otro lado la situación de quien atropella y se encuentra con la culpa en una situación muy difícil y que debe resolver en soledad. Entregarse luego de haber escapado, luego de haber dejado morir, un sujeto interpelado por la responsabilidad. Ya no responsabilidad subjetiva, sino responsabilidad jurídica.
Y por último la historia de Paul Rivers que es la que elegí y que describo y analizo más adelante.
Ante todo, y para entrar en tema en cuestiones teóricas, creo necesario establecer la definición de Responsable. Responsable es aquel del que se espera una respuesta.
La responsabilidad interpela a un sujeto, quien debe o puede responder por sus actos.
Describiré además las diferencias entre responsabilidad subjetiva y responsabilidad jurídica, tal como lo plantea Gabriela Salomone en el capítulo “El sujeto dividido y la responsabilidad” del libro “Clínica y deontología”.
La responsabilidad subjetiva se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente, sujeto no autónomo, que no es dueño de su voluntad e intención. La responsabilidad jurídica interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, efecto de las formaciones del inconsciente.
En tanto el concepto de responsabilidad jurídica está recortado en función del sistema de referencias legales.
El personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva en el comentario es el personaje de Sean Penn, llamado Paul Rivers, que es quien recibe un trasplante de corazón.
La hipótesis que se plantea el autor en el análisis de la responsabilidad subjetiva yo considero que es la siguiente:

“Podríamos decir que hay un antes y un después del transplante. Paul se pregunta en el después: ¿Quiero saber quién soy ahora?.”

Los indicadores que plantea son los tiempos lógicos en el circuito de la responsabilidad.
El circuito de la responsabilidad esta compuesto por un tiempo 1, donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo anteriormente ocurrido.
Finalmente será necesario un tiempo 3 que verifique la responsabilidad subjetiva, el tiempo 2 resignifica al tiempo 1.
En el caso de la película “21 gramos” aparecen los indicadores de lo que podemos llamar
Tiempo 1: Paul se somete a una intervención quirúrgica, un trasplante del corazón que le permitirá continuar con la vida. Hasta aquí es un acto.
Tiempo 2: Paul registra que algo anduvo mal, algo más allá de lo esperado.
Es aquí que aparece la culpa. (Condición dentro del circuito de la responsabilidad).
Este Tiempo 2 resignifica al Tiempo 1, adquiere valor el tiempo 1 retroactivamente.
En Paul acontece la angustia por la interrogación de: ¿quién es él ahora? con un nuevo corazón.
Es así que se abre la posibilidad de un Tiempo 3, el efecto sujeto, el sujeto de la responsabilidad, pero no desde la dimensión moral (tomando los valores compartidos socialmente, costumbres, lo esperable), sino el de la responsabilidad subjetiva. Aquélla que concierne al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo. Esta potencialidad del tiempo 3 nos introduce a un sujeto diferente, ya no al del tiempo 1, sino de un sujeto que se encuentra con su propio deseo, se produce un sujeto de deseo inconsciente.
En el caso de esta película que me tocó analizar, la necesidad es la categoría lógica matemática por fuera de la subjetividad, la necesidad de recibir un corazón.
Si pensamos el azar como algo imprevisto, no calculado, recibir “el corazón” es algo de lo que el sujeto no tiene manejo ni puede anticipar. No es algo que dependa de él, el azar implica incertidumbre.
Desde el azar, se borra al sujeto de toda responsabilidad.
Cuando en estos indicadores surge un vacío es cuando hablamos de responsabilidad subjetiva.
A partir de la pregunta ya no todo puede ser explicado por la necesidad y el azar, es entonces que se produce una grieta entre la necesidad y el azar y se abre el circuito de la responsabilidad subjetiva.
Las figuras de la culpa que aparecen en Paul se dan cuando luego de recibir el corazón es invadido por el reproche, la culpa, como si estuviera en deuda con quién lo ha salvado.
Paul se siente interpelado, urgido a saldarla.
Es la culpa la que obliga a responder, se ha trocado la vida por la muerte de otro.
La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder.
Dado un tiempo 2, el de la interpelación, la ligadura al tiempo 1 es ya una obligación a responder a esa interpelación.
Si lo relacionamos con la hipótesis del autor acerca de la responsabilidad subjetiva es a partir de su pregunta acerca de ¿Quién es él ahora? que se configura la culpa ante quien le salvó la vida.
Esto lo lleva a indagar más allá de lo permitido, es decir hasta el punto de conocer quién fue que donó su corazón.
“El muro” transcurre en la España de la Guerra civil, un grupo de prisioneros republicanos en manos de la falange es arrojado a un sótano y deberán esperan a la mañana siguiente a que los lleven al muro y los fusilen. Cuatro personajes, tres condenados y un testigo, el medico belga. El quinto protagonista será convocado en ausencia.
Llega la mañana, todos salen del sótano, Ibbieta el protagonista debe esperar. Luego lo obligan a declarar, lo interrogan, le piden que denuncie a un líder anarquista, a Ramón Gris. Le ofrecen la vida a cambio de declarar. Ya esta planteado el problema ético. A ibbieta ya no le importa salvar a Ramón Gris, solo quiere morir valientemente. Ibbieta sabe algunas cosas, sabe que morirá, donde esta Gris y que son todos mortales. El sabía que moriría pero no hablaría, solo por testarudo y burlarse de ellos.
Ibbieta hablo, para mentir, para engañar y burlarse de ellos y dijo “esta escondido en el cementerio”. Quiso mentir pero dijo la verdad, allí encontraron a Gris y lo mataron, la muerte de Ibbieta fue aplazada volviendo al patio con los prisioneros.
El interés está puesto en la subjetivación de una acción, o sea que recae sobre el sujeto. Considero que en el caso Ibietta del cuento de Jean Paul Sartre “El Muro” como en el de la película “21 gramos” comparándolos conceptualmente ambos personajes son responsables por el deseo de seguir viviendo, aunque esto tenga que ver con algo del orden del inconsciente, con un saber no sabido, con aquello que le es ajeno al sujeto pero que le pertenece y es de esa ajenidad de la que debe hacerse responsable el sujeto. Como plantea Lacan: “De la única cosa de la que se puede ser culpable es de haber cedido en su deseo”

Bibliografia
 Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires
 Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Alemán, J. (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga.
 Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.



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