por 

Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires
Curso de verano 2011

“Circuito de la responsabilidad:
21 Gramos”

• Materia: Psicología Ética y derechos humanos.
• Cátedra: I - Prof. Fariña, Juan Jorge Michel
• Comisión: Nº3
• Profesora: Pacheco, Mariana
• Ayudante: Navés, Flavia
• Alumnas: Chiesi, Rocío L.U: 32.691.248/0
Criscuoli, Vanina L.U: 33.509.168/0

Para realizar este trabajo, elegimos la película 21 gramos, dirigida por Alejandro González Iñárrotu.
A continuación citaremos una breve sinopsis de la película:
El profesor universitario Paul Rivers (Sean Penn) y su esposa Mary (Charlotte Gainsbourg) ven cómo su relación se balancea entre la vida y la muerte. El está mortalmente enfermo y espera un transplante de corazón, mientras que ella quiere concebir un hijo suyo por medio de la inseminación artificial. Olvidado su turbulento pasado, Christina Peck (Naomi Watts) tiene una vida familiar llena de esperanza y alegría: tiene a su hermana Claudia (Clea Du Vall), a su marido Michael (Danny Huston) y a sus dos hijitas. De extracción social mucho más modesta, el ex-convicto y ahora firme creyente Jack Jordan (Benicio del Toro) y su mujer Marianne (Melissa Leo) luchan por sacar adelante a sus dos hijos.
Un trágico accidente hace que las vidas de estas tres parejas entren en una misma órbita y obliga a Paul a afrontar su mortalidad, pone a prueba la fe de Jack, y hace que Cristina se mueva para arreglar su presente y quizá su futuro. El equilibrio espiritual de cada uno de ellos puede resultar muy costoso para los demás. Pero ninguno de ellos pierde la voluntad de vivir y el instinto de apoyarse en otra persona.
Recortaremos como sujeto para nuestro trabajo al personaje de Christina Peck.
En la primera escena en la que aparece Christina ella se encuentra en un grupo de apoyo para gente adicta y relata lo siguiente: “Hasta que terminé en un hospital con un paro cardíaco, pero sobreviví y en lugar de asustarme seguí tomando…hasta que nació mi primera hija. Y ahora, miro a mis hijas y a mi esposo que ha estado a mi lado desde hace tanto tiempo”. Como podemos ver el personaje de Christina se trata de una mujer adicta, muy dependiente y dedicada a su esposo y a sus hijas, en quienes se refugia para tratar de no recaer en la adicción. Podríamos ubicar aquí la categoría de necesidad, ya que su adicción es algo que la determina como sujeto, es algo previo que determina sus acciones, y es una característica que determina el universo de Christina durante todo el film.

Según las palabras del Lic. Juan Carlos Fernández: “En las toxicomanías, a lo que se le teme es al dolor, al reencuentro consciente con el dolor. Entonces podríamos inferir que una de las funciones del tóxico es recubrir algo del orden del dolor, del sufrimiento. Se teme reencontrarlo”.
Esta cita podríamos relacionarla con la historia de Christina, cuando ella era pequeña murió su madre y fue criada junto con su hermana por su padre, podríamos inferir que este fue un golpe muy duro para Christina y que es un dolor que quizás intenta evadir mediante su adicción.
En la siguiente escena se la ve a Christina cocinando con sus dos hijas una torta para su marido, Michael, se la ve contenta y riendo con sus hijas. El film muestra la vida de Christina como una vida tranquila y rutinaria, en donde el eje de ésta gira alrededor de su familia. Un día Christina llega a su casa, busca a sus hijas y a su marido y se da cuenta de que no hay nadie en la casa, revisa su celular y escucha un mensaje de voz de su marido diciéndole que está yendo camino a casa y le pregunta si necesita que compre algo, en ese instante se escucha la voz de sus hijitas corriendo y riendo tras una paloma y la de Michael que les llama la atención y les dice que tengan cuidado, finalmente se despide diciéndole enseguida nos vemos, corta el celular y comienza a acomodar algunas cosas de la casa cuando de repente suena el teléfono y le comunican que su familia tuvo un accidente. Christina sale de inmediato al hospital, llega a la recepción y pregunta por su familia, en ese momento llegan para acompañarla su padre y su hermana. Luego de esperar un rato en el hospital llega el doctor a comunicarle que su marido y sus hijas fueron atropellados por un auto, él se encuentra en un estado muy grave ya que tiene muy poca actividad cerebral debido a las múltiples fracturas craneales que sufrió durante el accidente, luego le informa que su hija menor sufrió una hemorragia muy grande y que no pudieron hacer nada por ella, las dos murieron en el accidente. Christina se larga a llorar desconsoladamente y su padre la abraza intentando contenerla. Podríamos decir que el accidente es un hecho azaroso que interfiere en la vida de Christina, “los accidentes suponen la intervención del azar sumado al error humano, la negligencia o los intereses creados”.
Al cabo de algunas horas de estar esperando para saber como evoluciona su marido llega una mujer y le informa que los médicos han hecho todo lo posible para salvar a su marido pero que éste no tiene ya ninguna actividad cerebral. Le comenta que hay un paciente gravemente enfermo y le deja un folleto con información sobre la donación de órganos, entonces le pregunta: ¿estas dispuesta a donar el corazón de tu marido? Su hermana quien se encuentra al lado de Christina le dice a la mujer si no pueden discutir este tema en otro momento, a lo que ella responde que lamentablemente es una decisión que debe tomarse pronto. Finalmente Christina decide donar el corazón de su marido. Es aquí donde podríamos ubicar el tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, este consiste en una acción llevada a cabo por el sujeto con determinados fines y suponiendo que esta se agotará en dichos objetivos. Hablamos de acción y no de acto ya que es ejercido por un sujeto a nivel particular, es decir en relación con otros sujetos y de acuerdo con códigos compartidos, es decir podríamos pensar que en este primer momento Christina tomó una decisión guiada por sus principios y valores morales pensando que dicha acción terminaría allí.
En ese mismo momento suena el teléfono en la casa de Paul a quien le informan que hay un corazón disponible para realizar su transplante. Podríamos ubicar aquí la categoría de azar en el hecho de que sea Paul y no otra persona en lista de emergencia el que reciba el corazón de Michael.
En las escenas siguientes aparece Paul averiguando a través de un hombre que contrata quien fue su donante y donde vive su familia, una vez que obtiene esta información comienza a buscar a Christina. Paul va a observar a Christina nadar, la encuentra entonces en el bar del gimnasio y comienza a entablar un diálogo con ella, en donde ella rechaza su invitación de acompañarla a almorzar. Christina tiene el hobby de ir a nadar y lo define como su único contacto con el mundo, según sus propias palabras si no lo hiciese se volvería loca.
Luego del accidente de su familia las escenas del film nos muestran como Cristina vuelve a recaer en su adicción y una noche decide ir a un Pub a encontrarse con una vieja conocida que le proveía drogas en su anterior época de adicta, se encuentra entonces con ella, quien le vende la misma droga de siempre y además le ofrece una nueva pastilla que acaba de llegar al mercado, Christina las acepta y se toma dos de estas. Paul decide seguir a Christina hasta dicho Pub es entonces cuando la ve salir del mismo en un estado grave en el que comienza a discutir con la gente del lugar y casi choca al intentar arrancar el auto. Paul se acerca al auto de Christina y se ofrece a llevarla hasta su casa, ya que en el estado en que se encuentra es peligroso manejar y podría detenerla la policía, ella acepta y él la lleva hasta su casa y la deja durmiendo en su auto con su campera y se va.
A la semana siguiente Paul sigue a Christina al gimnasio, y comienza a entablar diálogo con ella y decide invitarla a almorzar, luego de insistir en varios encuentros Christina acepta ir a comer con Paul. En dicho almuerzo Paul le relata un poema que dice lo siguiente: “la tierra giró para acercarnos el uno al otro. Giró sobre sí misma y dentro de nosotros, hasta que por fin nos juntó en este sueño” ella sonríe y le dice que el poema es hermoso. Paul acompaña a Christina a su casa y ella lo invita a pasar y le ofrece una copa de vino, Paul acepta pero comienza a sentirse mal entonces decide irse pero antes le dice: “me gustas mucho Christina. Hace mucho que no me gusta tanto una persona. ¿Puedo volver a verte?” A lo que ella responde que está casada, Paul entonces se retira. A la madrugada Christina muy angustiada, lo llama a Paul a su celular y le pide que vaya a su casa porque necesita verlo, Paul se cambia y sale inmediatamente para allá. Cuando él llega a su casa ella le dice que ha estado pensando todo el día en lo que le dijo y le pregunta por qué se lo dijo, muy angustiada y llorando le confiesa que no es casada, Paul la abraza y busca contenerla, se miran y comienzan a besarse hasta que Paul le dice que espere que tiene que decirle algo. Paul le dice: “tengo el corazón de Michael, ¿entiendes lo que digo? Me transplantaron el 11 de octubre en el hospital St Francis. Intenté decírtelo pero no sabía como hacerlo”. Christina se enoja y le comienza a gritar: ¿Cómo te atreves?, lo hecha de su casa y comienza a empujarlo diciéndole: no me toques, mes das asco, vete de mi casa.
A la mañana siguiente Christina se levanta y ve por la ventana que Paul pasó la noche durmiendo en el auto estacionado frente a su casa, sale de su casa y se dirige al auto para hablar con Paul, él le abre la puerta, ella entra y se sienta en el auto. Paul le dice: “Estaba muy enfermo, estaba muriendo, cuando Michael me dio su corazón me salvó la vida. Busqué de quien era y allí me enteré del accidente donde murieron él y tus hijas. Es muy doloroso para mí tener este corazón. Quería darte las gracias y ayudarte en algo. Sólo quería darte las gracias…pero te encontré, te seguí aquel día y ahora no puedo separarme de ti”. Podríamos ubicar aquí el tiempo 2 del circuito, debido a que esta búsqueda y este acercamiento de parte de Paul podría ser la acción que interpela el T1 y lo resignifica. Ya que Paul personifica y encarna la acción que Cristina realizó al donar los órganos de su amado esposo. En el tiempo 2 el sujeto recibe indicadores de que su acción emprendida en el tiempo 1 fue más allá de lo esperado y por lo tano este tiempo es resignificado y adquiere un nuevo sentido que le es otorgado a posteriori.
“La retroacción que genera la interpelación resignifica porque liga (ob-liga) a los elementos “disonantes” que se convierten entonces en un tiempo 1, es decir que el tiempo 1 es ya un tiempo resignificado por la interpelación de la culpa. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder”.
Podríamos ubicar la categoría de culpa en un primer momento donde Christina al enterarse que es Paul el receptor del corazón de su marido reacciona echándolo de su casa, se enoja mucho con él y siente culpa por comenzar una relación amorosa con Paul, quien vive gracias a la muerte de su marido. “La culpa es una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva: es una condición sin clivage. Es la culpa lo que ob-liga a responder”.
Surgen entonces interrogantes en Christina: ¿Quién soy? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué es lo que quiero? Frente a ello decide darle una oportunidad a esa relación y darse una oportunidad a ella misma, haciéndose responsable de su deseo de dar vida, de comenzar una nueva vida. En la escena siguiente Paul y Christina se vuelven a besar, entran a la casa y tienen relaciones sexuales, comienza entre ellos una relación amorosa.

Fariña caracteriza al tiempo 3 como el tiempo donde emerge la responsabilidad subjetiva, la referimos a la singularidad de un sujeto en acto.
Consideramos pertinente trazar una distinción entre el concepto de responsabilidad que se configura en el campo normativo, es decir la responsabilidad jurídica y por otro lado la responsabilidad subjetiva (efecto sujeto).
Tal como es puntualizado por Salomone, “la responsabilidad jurídica se plantea en función de la noción de sujeto autónomo, la cual restringe la responsabilidad al terreno de la conciencia, al ámbito de la intencionalidad conciente”. Constituye una de las formas de la responsabilidad moral. En la película, podemos visualizarla en el consentimiento escrito que firma Christina para la donación del corazón de su marido. Esta escena configura, como ya fue dicho con anterioridad, el tiempo 1 del circuito, constituye la intencionalidad conciente de la acción que lleva a cabo Christina.
En cambio, la responsabilidad subjetiva se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente, sujeto no autónomo, que no es dueño de su voluntad e intención. Este tipo de responsabilidad “interpela al sujeto más allá de la fronteras del yo, puntos de ruptura de quiebre del sentido, efecto de las formaciones del inconsciente, los de mayor potencialidad del sujeto (…) atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo”.

Podemos ubicar como tiempo 3 el momento en que Christina se entera que está embarazada de Paul. La escena transcurre de la siguiente manera: Paul está herido y ella intenta donarle sangre, pero la doctora le dice que no pudieron usar su sangre para la transfusión porque encontraron niveles muy grandes de estupefacientes en sangre, y que está corriendo un gran riesgo, a lo que ella le responde “es mi problema”. La doctora le contesta “en su estado le sugiero que deje de tomar estupefacientes”. Christina le pregunta de qué está hablando y ella le dice que está embarazada. Christina se encuentra sorprendida, por lo que le pregunta a la médica si está segura de lo que dice. Luego la vemos sentada en la sala de espera del hospital, pensativa, absorta en sus pensamientos, en silencio. En la escena final, nuevamente se repite esta imagen, ella en silencio.
Pensamos este silencio en el sentido en que es planteado por Ariel, como “un silencio que no existía en el mundo, porque yo no existía (…) el silencio es aquello que permite el pasaje de creado a creador (…) donde eso creado era, “uno” ha de advenir”.
Christina tomó una decisión en el sentido fuerte de la palabra. En un principio es su familia quien la salva a ella y ahora es ella quien salva a un Otro, a Paul, y a través de su unión dan lugar a un nuevo ser. Podemos pensar que hubo un pasaje del significante “salvada”, a “salvadora” del Otro. Permitió un cambio rotundo de lugar, una hiancia en la cadena de significantes, un quiebre, a través del pasaje de “creado” a “creador”. Definimos su acto como un acto ético, es en este acto donde se crea a ella misma, es un acto que da lugar al efecto sujeto. Asume una posición activa, al fin vemos como toma el “timón” de su vida, ahora sí, se anima a entrar al plano de la decisión.
“El sentido del acto ético (…) trata de la puesta en juego de lo universal-singular de la especie, realizado sobre una superficie particular”.
En este tercer tiempo hablamos de acto y no de acción, un acto que se realiza siempre “en soledad”, no se trata de una acción particular que se realiza en relación con los otros de una sociedad, sino que se trata del sujeto y el sentido singular de su acto.
Hipótesis clínica: Podríamos decir que Christina se debatía constantemente entre la pulsión de muerte (su adicción y su depresión después del accidente de su familia) y la pulsión de vida por la cual decidió donar los órganos de su marido para dar vida.
Frente al momento de la interpelación subjetiva existen varios tipos de respuesta posible, como pueden serlo la negación, la intelectualización, la formación sintomática o el sentimiento de culpa. Este tipo de respuestas impide que surja un tiempo 3 en donde se produce un efecto sujeto. “El efecto sujeto, es también una respuesta a la interpelación, pero ya estamos hablando allí de una dimensión ética (…) al hablar del efecto sujeto, estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconciente”.
Christina podría haberse negado al encuentro con Paul cuando se enteró de que es él quien recibió el corazón de su marido, sin embargo ella decidió iniciar una relación amorosa que tuvo como fruto un embarazo que ratifica y sostiene su deseo inconciente de dar vida, de crear vida. Podríamos decir que en este caso se produjo un acto ético que dio lugar al efecto sujeto y que la culpa que sentía Christina no funcionó como tapón obturando el surgimiento de la responsabilidad subjetiva. “Si la responsabilidad subjetiva es la habilidad para responder, la responsabilidad por el acto de ese sujeto es responsabilidad por ese uno- donde eso era, el sujeto debe advenir-, donde eso creado era “uno” a advenir”.
Podríamos decir que Christina surge en este tiempo 3 como sujeto activo que responde a su deseo, que asume la falta estructural. “El sujeto del tiempo 3 es el sujeto de la renuncia. El que puede sustraerse al dormir en los signos del guión ajeno. El que enfrenta su existencia. El que está dispuesto a quebrar el último de los horizontes que aún permanecía intacto y abrir con decisión la puerta de la incertidumbre” .
Fariña caracteriza a la hipótesis clínica como el encuentro de la capacidad de escucha y la escena ficcional que elegimos, en otras palabras la hipótesis clínica consiste en la lectura y observación del caso desde el lugar del analista.
Desde el lugar del analista la interpretación siempre debe estar sujeta a la regla de la libre asociación “(…) Esto es, en la forma en que las palabras valen en su literalidad, rompiendo con el sentido compartido. Sólo en relación a los dichos del sujeto algo de este sentido singular puede advenir”. En este caso podríamos preguntarnos ¿Qué sentido tiene más allá del compartido (del particular) para Christina “donar órganos”?. Podríamos pensar que para Christina “donar órganos” significa convertirse en salvadora, en creadora, tiene que ver con un cambio de posición que va más allá del significado que esta acción tenga para todos nosotros, se trata del sentido singular que adquiere para el sujeto.
Podríamos concluir entonces que en el tiempo 3 Christina aparece como “creadora” de su propio guión.

Bibliografía:
• Ariel, A: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de la cátedra.
• Desastrotes y catástrofes. Ficha de la cátedra.
• D´ Amore, Oscar: “Responsabilidad subjetiva y culpa” en: La transmisión de la ética. Clínica y deontología.
• Fariña, Juan J. M.: The Truman Show. Versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Cs. Sociales de la UNLZ, 8/11/99.
• Fernández, Juan C.: “Seminario de Psicopatología infanto-juvenil”; teórico Nº 13.
• Salomone, Gabriela Z.: “El sujeto autónomo y la responsabilidad” en La transmisión de la ética. Clínica y deontología.
• Salomone, Gabriela Z.: “El sujeto dividido y la responsabilidad” en La transmisión de la ética. Clínica y deontología.

Bibliografía en Internet:
• Brajtbort, E.: 21 Gramos. http://www.eticaycine.org/21-gramos,3
(25-02-11)
• Resumen de la película: http://www.labutaca.net/51sansebastian/21gramos.htm
(22-02-11)



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: