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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES – FACULTAD DE PSICOLOGÍA
SEGUNDO PARCIAL
FILM: ACTOS PRIVADOS

NOMBRE DE LA CÁTEDRA: PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
PROFESOR A CARGO: JUAN JORGE FARIÑA
NOMBRE DE DOCENTES: CARLOS FRAIMAN
JULIETA LOZA
COMISIÓN DE TP: 13
INTEGRANTES DEL GRUPO:
▪ GISELE SPANO FERRERO

▪ GIULIANO, CARLA

Segundo parcial: Actos privados.
“Llamaremos responsabilidad subjetiva a aquella que se configure a partir de la noción de sujeto del inconsciente, sujeto, no autónomo que, por definición, no es dueño de su voluntad e intención (rasgos que definen al sujeto llamado autónomo del discurso jurídico)” . De este modo define Gabriela Salomone a la responsabilidad subjetiva en su libro Clínica y Deontología.
La responsabilidad se ubicaría como un tercer momento lógico en el denominado Circuito de la Responsabilidad, el cual consiste en un primer tiempo, en el que se realiza una acción que se condice con el universo discursivo en el que el sujeto se halla inmerso. Esta acción se ve confrontada en un segundo tiempo en el cual aparece un indicador que interpela al sujeto y le abre una pregunta sobre el primer tiempo, resinificándolo; para finalmente conducirlo a un tercer tiempo, necesario, que lo lleve a asumir la responsabilidad subjetiva. Es dable aclarar que este tercer tiempo no siempre se alcanza, ya que se encuentra una instancia intermedia que es la culpa, sostenida más del lado de una responsabilidad moral.
Así mismo, el primer acto es un acto azaroso, el segundo un acto que trasforma al primero en necesario y el tercero, la acción como respuesta, como responsabilidad.
Al hablar de responsabilidad se hace referencia a la posición de sujeto frente a su deseo, es decir, al modo que encuentra el sujeto de obrar en consonancia con su deseo inconsciente; cuando se cede en el deseo, según palabras de Lacan, aparece la culpa.
Tal como se solicita en la consigna numero 1, tomaremos en consideración el comentario realizado por Juan Jorge Michel Fariña, acerca del film Actos Privados.
Desde esta perspectiva podemos pensar que el sujeto sobre el cual recae la responsabilidad subjetiva es Greg; ya que se trata de un sacerdote que recibe en confesión el relato de una niña que es abusada sexualmente por su padre. Esta situación le presenta un conflicto entre mantener el sigilo sacerdotal o denunciar el acto proferido por el padre de la niña. En otra escena se encuentra el sacerdote en una reunión, de la cual participaba la madre de la niña; al darse cuenta de que esta última se encontraba sola en casa con su progenitor, Greg se indispone y corre a su habitación, a cuestionar a su Dios.
Este último hecho tiene como consecuencia que la reunión finalice antes de lo previsto, y por consiguiente, la madre de la niña regrese antes a su casa y presencie la escena del incesto.
Respecto a esto pensamos que la hipótesis, en relación al sujeto de la responsabilidad subjetiva, es la siguiente: “El universo inicial se ve suplementado cuando el sujeto resuelve en acto su contradicción. Al abandonar la reunión, el padre Grieg hizo su elección. Pero ésta no sigue la lógica de las opciones iniciales ni se apoya en la ponderación de cálculo alguno. Sus coordenadas son completamente otras. Se trata de la decisión subjetiva, del acto, de la oportunidad para una responsabilidad inédita en su vida. El sacerdote ya no volverá a ser el mismo después de lo ocurrido. Desmontar en acto esa escena perversa es lo que le permitirá hacer algo con sus propias contradicciones sexuales” .
Podemos decir que en este acto, al parecer azaroso (retirarse de la reunión antes de lo previsto), se pone en juego su deseo, el de realizar un acto que ponga fin al abuso que sufría la niña.
Es en esta situación donde reconocemos al sujeto de la responsabilidad, que luego de las contradicciones, preguntas y dudas que se le presentan, realiza una acción, que, inconscientemente, se encuentra en consonancia con su deseo.
Esto daría cuenta de la diferencia del sujeto del inconsciente (presente en la responsabilidad subjetiva) y el sujeto autónomo presente el ámbito penal y civil.
Se trata de dos modos distintos del sujeto de confrontarse al campo de la responsabilidad; es aquí donde la perspectiva ética interpela. El campo de la responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole, le es ajeno . En este punto el sujeto nunca es causa de inimputabilidad, es decir, es siempre responsable de sus actos, incluso hasta del contenido de sus sueños; pero ya no en términos morales y jurídicos sino éticos. En este campo los motivos de la acción responsabilizan al sujeto. Por otra parte el campo normativo (jurídico) se sustenta en la idea de un sujeto autónomo dueño de su voluntad lo cual presenta una paradoja ya que quien determina la imputabilidad o inimputabilidad es la justicia; la responsabilidad al sujeto autónomo siempre le es ajena.
Esto ultimo lo podemos homologar al campo religioso, el cual tiene un particular regido por leyes determinadas, las cuales al ser trasgredidas determinan la culpabilidad del sujeto católico. Greg al ser un sacerdote debe cumplir las leyes de sigilo sacerdotal y celibato, entre tantas otras. Cuando mantiene relaciones sexuales siente culpa, la cual puede explicarse desde el particular de la iglesia que dictamina que todo sacerdote que falte al celibato es pecador y siempre que hay pecado, hay culpa. Algunas otras situaciones en las que podemos ver la culpa es cuando la niña le confiesa que es abusada por el padre y él comienza a sentir que debe hacer algo, presentándosele una contradicción entre mantener el secreto de confesión o denunciar. La culpa deja al sujeto en una deuda que siente que debe saldar, lo vemos en Greg al intentar suicidarse para saldar su deuda con Dios. Aquí vemos con mayor claridad cómo la culpa se presenta como un tiempo intermedio entre el momento de interpelación y la responsabilidad subjetiva.
A continuación presentaremos el Circuito de la Responsabilidad pensado desde la hipótesis de Fariña y luego un circuito desde otro orden.
- Tiempo 1: Es el acontecimiento azaroso en el que el sujeto obra por fuera del campo de su intención consciente, pero produce efectos más allá de lo esperado. Esto es cuando el sacerdote se retira a su habitación antes de concluida la reunión.
- Tiempo 2: Se presenta un indicador que interpela al sujeto y le abre una pregunta sobre las leyes que rigen su profesión, sobre el sigilo profesional, el celibato. Este momento resignifica al tiempo 1, volviéndolo necesario en lugar de azaroso. Este segundo momento es la escena en la que la madre de la niña descubre el secreto familiar, el abuso cometido por el padre a su hija.
La articulación de ambos tiempos da como consecuencia un obrar responsable a nivel de la subjetividad del sacerdote, que se corresponde con un tiempo 3, en el que Greg elige, decide irse al cuarto, y con esa acción genera las circunstancias para que se descubra y culmine el incesto, en consonancia con su deseo.
El particular por el que se regía Greg de acuerdo con las normas que imponía la iglesia, se ve cuestionado, y a partir de la singularidad de su acto responsable, se modifica el universal. Un ejemplo de esto podría ser, según nuestro criterio, que Greg, pese a su vocación de sacerdote, continua su relación amorosa. Esto lo entendemos a partir de la charla que tiene con el otro sacerdote, en el que reconoce sus deseos por otro hombre.

Otro circuito posible:
Tiempo 1: Seria el momento en que Greg toma en confesión de modo azaroso a la niña.
Tiempo 2: Seria el momento en el que la niña al confesarle el abuso por parte del padre interpela a Greg. A partir de allí comienza a interrogar el universal sobre el cual se rige. Por ejemplo a pesar de saber que debe mantener el celibato, mantiene relaciones sexuales o cuando, en la habitación, dirige sus palabras ante la imagen de Jesús: “Vamos…haz algo cabron, vago […] el secreto de confesión ¿Como puede ser bueno? Tu hablarías, sé que tu hablarías… yo soy un simple sacerdote, si hablo me crucificarían… estoy buscando un camino y todos me conducen a ti…” también se puede mencionar la escena en la que el sacerdote hace un llamado a las autoridades competentes para denunciar el abuso de la menor, pero se arrepiente y corta, o cuando se dirige al colegio y llama la atención a la maestra sobre la salud de Lisa pero sin explicitarle el motivo concreto; al igual que cuando conversa con la madre pero no se anima a decirle la verdad.
Todos los actos mencionados estarían movilizados por la culpa que siente por saber lo que sucede y no hacer nada. Sin embargo la situación en la que el habla con Dios, a pesar de haber sido movilizada por la culpa, conlleva un acto de responsabilidad ya que a partir de allí el sujeto decide, con su accionar, descubrir el secreto familiar: “el rezo del Padre Nuestro, alcanza al padre terrible” .
Cabe aclarar que este circuito que planteamos no se opone a la hipótesis planteada por Fariña sino que se complementa ya que entendemos que los momentos azarosos que se tornan necesarios pueden ser varios, pero el acto de responsabilidad subjetiva es uno solo.
En relación a la ultima consigna, la cual solicita una comparación del film con el cuento “el muro” de Sartre, se podría pensar al personaje de Greg y a Ibibieta como homólogos ya que ambos llegan a la responsabilidad subjetiva por un camino al parecer azaroso. En el cuento Ibbieta, para burlarse de los comisarios que le proponían que delate a su compañero Ramón Gris a cambio de su vida, menciona el cementerio pensando que el buscado estaba en casa de su primo. Este podría situarse como el primer tiempo del Circuito de la responsabilidad. El segundo momento seria cuando los oficiales van al cementerio y encuentran que Ramón Gris realmente se encontraba refugiado allí. Motivo por el cual lo encontraron y mataron a consecuencia de lo cual sobrevive Ibbieta. Este momento (2) resignifica el primero tornándolo necesario ya que el personaje salvo su vida mencionando un lugar al parecer, al azar. El hecho de que Ramón Gris efectivamente esté en el cementerio da cuenta de un accionar de Ibbieta en pos de su deseo, que era continuar con vida. Al hacer esta elección inconsciente se posiciona en un lugar de responsabilidad subjetiva. Se concreta el momento número tres del circuito.
Esto en Greg lo vemos al ir a rezar a su habitación, al realizar un acto al parecer azaroso pero que implica responsabilidad subjetiva ya que gracias a él, la madre encuentra al padre abusando de su hija.
Nos parece pertinente resaltar el carácter de obediencia del cura párroco amigo de Greg , en la escena en la que este le comenta el caso de abuso que había sido relatado por Lisa en confesión, y el sacerdote le contesta que aun si antes de oficiar la misa recibieras en confesión la información de que el vino de la Eucaristía está envenenado, deberías oficiar la misa de todos modos…
Este no cuestionamiento sobre las normas que imparte la iglesia, como por ejemplo que la misa debe darse bajo cualquier circunstancia o que un caso de abuso sexual de un menor no debe denunciarse porque va en contra del secreto de confesión, da cuenta de la obediencia a la orden, como objetos que deben cumplir, acatar lo impartido. Sin saber que en esas circunstancias ellos son sujetos que deben decidir, a nivel de un dilema ético, por la singularidad de la situación.
Pero también esta obediencia se puede contraponer al hecho de que este sacerdote mantenga una relación amorosa a pesar de sostener su profesión. Aquí vemos como se hace responsable de sus deseos, mas allá de las normas impartidas de obediencia y no cuestionamiento que exige el universal religioso.
Lo que intenta destacar el psicoanálisis a diferencia del ámbito jurídico, es que la obediencia también implica responsabilidad, ya que tiene que ver con la simbolización de un hecho que fue Real. Sin embargo el campo normativo pone énfasis en el entendimiento promedio de un sujeto para ser responsable de un acto. Ejemplo de esto es la Ley de Obediencia de Vida que dejo un agujero simbólico en nuestra sociedad que no cerrara hasta que no se “castigue” a los responsables por los delitos de lesa humanidad.

Para finalizar mencionaremos algunos interrogantes que se nos presentaron a medida que realizamos el trabajo: ¿Pudo Real-mente Greg modificar su particular y diluir la culpa? ¿Qué sentía cuando lloro junto a Lisa en la iglesia? Cuando le habla a Jesús ¿No estaría dirigiéndose a él mismo? ¿Podemos homologar el accionar del cura y el psicólogo en relación al secreto de confesión y al secreto de profesional respectivamente? ¿Hasta qué punto un cura debe obedecer a los mandatos religiosos? ¿No saca provecho la iglesia homologando el mandato divino con la moral?

Bibliografía:
Salomone, G.Z.:”El sujeto dividido y la responsabilidad”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol.I: Fundamentos. Letra viva, 2006.
Domínguez, M.E.: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol.I: Fundamentos. Letra viva, 2006.
Fariña M. J. & Gutierrez, C. (1996). “Veinte anos son nada”. Causas y azares. Numero 3. Buenos Aires.
Mosca, J.C. (1998): Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
Pagina Web de la cátedra: www.eticaycine.org .
D’amore, O.: Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol.I: fundamentos. Letra Viva, 2006.
Salomone, G.Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol.I: Fundamentos. Letra viva, 2006.
Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas Adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu Editores. 1984.



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