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PARCIAL DOMICILIARIO DE PSICOLOGIA ETICA Y DERECHOS HUMANOS

Jefe de cátedra: Fariña, Jorge Juan Michel

Profesora de trabajos prácticos: Pacheco Mariana

Primer cuatrimestre del 2010

Comisión: 20

Alumna: Delgado Jesica Lis

Tema de parcial: La Responsabilidad Subjetiva

Película a analizar: Actos Privados (Priest)

CONSIGNAS:

1) Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores

2) Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3) Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5) Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paúl Sartre).

El término responsabilidad se remonta al vocablo latino respondere. De allí proviene también responso, literalmente, respuesta. Responsable es, entonces, aquel del que se espera una respuesta.
El lenguaje cotidiano suele afirmar que el sujeto debe responder por sus actos. Pero ello suele significar un “hacerse cargo” de tal o cual afirmación o acción cometida por la persona. Se trata en general de una apelación para que ésta pueda “asumir” sus dichos o actos. Tales dichos o actos se suponen siempre voluntarios y conscientes.
El uso que le damos al término de responsabilidad es diferente. La pregunta por la responsabilidad no supone un cuestionamiento a la persona sino la interpelación al sujeto. Se trata, evidentemente, del deseo inconsciente. Se llama a esta responsabilidad subjetiva, que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente, sujeto no autónomo que, por definición, no es dueño de su voluntad e intensión. Tal responsabilidad subjetiva se distingue de la responsabilidad entendida desde el discurso jurídico, pero también se diferencia de la responsabilidad moral. Ambas, responsabilidad moral y jurídica, responden a la misma lógica y se constituyen en base a las mismas tramas conceptuales. La responsabilidad jurídica es una de las formas de la responsabilidad moral y tiene que ver con una concepción de sujeto autónomo, es decir, capaz de dirigir su voluntad e intensión.
Freud plantea que las acciones involuntarias conllevan un propósito que el actor de la acción desconoce, de este modo, el sujeto no se atribuye responsabilidad en relación a ellas, aparece vinculada a ese propósito desconocido para el sujeto. En el decir del sujeto se produce una verdad y que compromete al sujeto aún más en esos puntos donde el yo no puede dar cuenta. Es en este punto donde Freud ubica la responsabilidad: en relación a aquel propósito inconsciente que, ajenamente a la voluntad del yo, propició la acción, responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo, aún de aquello que él mismo acorde a sus valores morales, no estaría dispuesto a reconocer como propio.
Tomando en cuenta el comentario sobre el film “ACTOS PRIVADOS”, el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es Greg Pilkington, un joven sacerdote, con convicciones católicas muy sólidas, que se hace cargo de las funciones como párroco en la Iglesia local. El circuito de la responsabilidad se presenta de un modo lineal aunque los tiempos que se establecen se sitúen como lógicos y la dinámica que entre ellos se produce requiere del après-coup. Es decir, esta compuesto por un Tiempo 1, donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo del discurso en que el sujeto se halla inmerso, y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada. En el caso del film, Lisa una adolescente de 14 años, luego de que el Padre Greg da por concluido el acto sacramental, absuelve a Lisa de sus pecados. Ella se queda unos segundos inmóvil, como aterrada. Le dice que ya esta, que hay otros esperando. En ese momento Lisa dice:
- “el me obliga a hacer cosas”,
- “¿Quién?” pregunta Greg
- “mi papá”
- ¿qué clase de cosas?
- Toda clase
- ¿sexo? Lisa afirma con la cabeza
- ¿lo sabe tu madre? niega con la cabeza
- Debes decírselo. Lisa vuelve a decir que no con la cabeza.
- Decile que eso tiene que parar. Que me has visto y que he dicho que eso tiene que parar. Promételo. Y luego regresa y búscame. Lisa le dice que si con la cabeza.
En el cuento de Sartre “El Muro”. En un tiempo 1: Interrogado por el paradero de Gris, Ibbieta improvisa una broma para burlarse de los falangistas. Sabiendo que Gris está escondido en casa de su primo, les dice “Gris está escondido en el cementerio”.
Esta primera acción se ve confrontada en un Tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido anteriormente. Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo de mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en concordancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían. Es el tiempo de la interpelación. En el film, este segundo tiempo, se ve cuando en una reunión vecinal, Greg le pregunta a Maggie –mamá de Lisa- por su hija y ella contesta: “Bien, ella esta bien. Esta con su padre”. Ante esa respuesta Greg se queda inmóvil. Se empieza a sentir mal. Se disculpa, que no puede seguir con ese asunto, se levanta de la reunión y se dirige a su cuarto. Caminando de un lado a otro se dirige a la Cruz y empieza a despotricar a blasfemar, le pide que haga algo. Se puede inferir que es allí donde aparece la culpa y la resignificación del tiempo uno en el cual se puede conjeturar que el cura siente culpa por no haber actuado en ese momento, ya que el sigilo sacerdotal se lo prohíbe. Pero, aún así tuvo oportunidad de hacerlo, cuando Greg habló con Matthew, un cura más experimentado que él, este le dio una pista de cómo actuar, en relación al Colegio o cuando realiza la llamada a Servicios Sociales corta sin poder hablar. Todo su intento de ayuda termina sin ninguna objeción propicia.
Como respuesta a la interpelación aparece la culpa, que se constituye como el reverso de la responsabilidad. Cuando la responsabilidad del sujeto se haya ausente, aparecerá como sustituto, como contraparte, el sentimiento de culpa. Los pensamientos atormentadores, el remordimiento, incluso los distintos modelos del altruismo, la proyección, la negación, el arrepentimiento, son algunas de las figuras de la culpa. En cualquier caso, no más que formas desplazadas en el yo de la responsabilidad ausente en el sujeto. Ante esta interpelación, Greg responde, con arrepentimiento, proyección, remordimiento cuando ante la Cruz dice: “Iré a contarle a alguien. Que es lo que Tú irías a hacer. Ella es una chica de 14 años. No la verías sufrir. Esta chica esta humanamente sufriendo”. En esta escena mientras Greg reza el Padre Nuestro y le reprocha a Jesús como el secreto de la confesión puede ser bueno, cuando permite prosperar lo perverso, se va viendo en pantalla la otra escena, que por su acto tuvo lugar: la mamá de Lisa, entrando a la casa, que llega antes debido a la indisposición de Greg, y luego termina descubriendo el abuso de Phil, su marido, hacia Lisa. Puede verse, tal como figura en el comentario que Fariña hace de la película, si bien Greg no sabía que hacer ante esa situación del abuso, porque debía mantener el sigilo sacerdotal, con su acto hizo su elección. Tal como lo postula Ariel en su texto La Responsabilidad ante el aborto” un acto implica una decisión tomada por fuera de los otros, es una decisión y no una acción. Un acto implica una decisión que tiene consecuencias para quien lo produce y también para los otros. Esto fue lo que ocurrió con Lisa respecto del acto de Greg, tuvo sus consecuencias que la madre pudo descubrir el incesto.
Adviene el Tiempo 2, en el cuento El muro cuando los falangistas regresan de su búsqueda y para su sorpresa no lo matan. Y en su encuentro con García, éste lo pone al tanto de que esa mañana lo mataron a Gris y nada menos que en el cementerio. Se abre entonces la pregunta por la responsabilidad del sujeto ¿qué habrá tenido que ver Ibbieta con todo eso?
Retroactivamente, se halla en el lazo asociativo entre 1 y 2, una hipótesis clínica, que sitúa la naturaleza de esa ligadura. Es decir, si algo ha emergido en el segundo tiempo des-ligado del universo particular, este buscará re-ligarlo hallando una explicación a su presencia. La hipótesis clínica es la encargada de explicar el movimiento que supone que el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo.
Al respecto, el autor del comentario de la película, Fariña, no propone ninguna hipótesis clínica al respecto. Pero podría decirse que Greg es responsable por haberse callado ya que lo que Lisa le contó lo hizo luego de que el cura diera por finalizado el acto sacramental, porque ya la había absuelto de sus pecados. Por lo que la confesión de Lisa no entra dentro del acto sacramental. Aunque Greg lo tomó como confesión, tuvo que haber sabido diferenciar ese acto. Para poder actuar antes y evitar que Lisa siguiera pasando por esa atormentada situación. En cuanto a Ibbieta, es responsable de haber hablado, de su deseo de querer vivir, por lo menos un poco más. Creyéndose más allá del bien y del mal, en su omnipotencia desafía al azar. Era altamente improbable que Gris estuviera en el cementerio, pero no imposible. De hecho, Gris estaba allí. El azar llevó a que los dos amigos de infancia, Ibbieta y Gris, debieron tomar decisiones cruciales para su supervivencia. En un escenario, Ibbieta fue conminado a revelar el paradero de Gris a cambio de su propia vida. Y en otro escenario Gris debió buscar un nuevo escondite para poner su vida a resguardo luego de la pelea con el primo.
Necesidad fue para los griegos la diosa que regía acontecimientos ajenos a la voluntad humana. Hoy en día el nombre que utilizamos para referirnos a dicho término es destino que aquello que conecta causas y efectos, mientras que el término azar desconecta tal relación. La necesidad más aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación. Los nombres con los que designamos comúnmente el término azar son suerte, coincidencia, casualidad y accidente. Otro punto importante es que la responsabilidad va a ubicarse, según Juan Carlos Mosca, en la grieta entre necesidad y azar. Es por ello que si un suceso es pura necesidad o puro azar o una combinación no se va a dar lugar a la pregunta por la responsabilidad. Esta pregunta surgirá siempre que exista una grieta entre estos elementos.
En cuanto al film se puede ubicar que fue el azar que hizo que Greg fuera asignado a esa parroquia, y luego que entre los curas que estaban en la misa fue el quien estuviera a cargo de las confesiones de los chicos ese día. La necesidad se puede ubicar del lado de Lisa que sintió la necesidad de contar el abuso del padre hacia ella. En Ibbieta la situación, el orden de necesidad está expresado por el axioma de los falangistas: el comandante le anuncia a Ibbieta: “es su vida por la tuya”. Y cumple. Naturalmente, se trata de necesidad en términos situacionales. Eso significa que no está en Ibbieta modificar tal condición. Pero también el azar metió la cola. En nuestro caso, se trata de la contemporaneidad entre la burla de Ibbieta a los falangistas y la pelea de Gris con su primo. Quiso el azar que la broma de Ibbieta coincidiera en el tiempo con la boludez de Gris.

Bibliografía:
• Jinkins, J. (1987). “Vergüenza y responsabilidad”. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
• Farina, J. “Responsabilidad: entre necesidad y azar”.
• Salomone, G. (2006) “El sujeto dividido y la responsabilidad”. La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letras Viva.
• D’ Amore, O. (2006) “Responsabilidad y culpa”. La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letras Viva.
• Mosca, J. (1998) “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”. Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Ariel, A. La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo .Publicado en la página web de la cátedra.
• Sartre, Jean Paul. El muro, Editorial Losada, Bs. As., 1972
• Domínguez, MAria Elena: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letras Viva
• Fariña. Comentario sobre la película Actos Privados



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