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1) Tomando en cuenta el comentario del film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
El personaje en el cual se centra el análisis de responsabilidad subjetiva es Edith. La responsabilidad subjetiva, esta motivada por mociones inconcientes que se expresan más allá de la voluntad del sujeto e intención del yo. El sujeto es responsable subjetivamente de aquello que desconoce de si mismo, aun de aquello que el mismo de acuerdo a sus valores morales no estaría dispuesto a reconocer como propio.
Edith en un principio, en la primera escena no parece interpelarse sobre su posición de sujeto de responsabilidad lo cual queda en evidencia cuando Jack y Edith van a buscar unas cervezas y él le pregunta en el auto: “¿Qué estamos haciendo?” Ella le contesta:”No lo sé”. Jack le pregunta: “¿Deberíamos parar esto?” Y ella le contesta “¿Parar qué?” Y ríe envuelta en un claro mecanismo de negación de la relación amorosa que llevan adelante.
Edith se pregunta en una charla con Jack como la atraparán, y dice que no le importaría que Hank los atrapase sino que se preocupaba por Terry, que es su amiga. A Edith no le importa que su marido la descubra ya que éste es un inmaduro y egocéntrico escritor, le es infiel en reiteradas ocaciones y no la ama. El mismo Hank admite que el solo ama a Edith “Por lo lejos que ha llegado junto a el”, en alusión a las veces que le perdonó sus infidelidades.
Pero poco a poco, más adelante Edith empieza a sentir que su situación es disonante y se va percibiendo un derrumbe de su personaje pero no por la mirada de su marido, sino que es la mirada de su hija la que es el punto nodal generador de la culpa.
Con el desenlace final: Edith pasa el semáforo que la detenía en un conflicto sin salida, al no hacerse responsable de sus actos y de sus deseos y cruza, metafóricamente hablando, las barreras de su vida y se hace responsable de sus actos. Deja a su esposo, se va con su hija y se asume responsable subjetivamente, desplegando su singularidad. Cuando su esposo Hank le dice que la perdona y exime de toda responsabilidad y culpa, para comenzar nuevamente, ella, en una decisión ética que denota su posición en cuanto a su responsabilidad subjetiva en las acciones tomadas y en sus deseos por una atención efectiva, dice: “No me voy porque tu fuiste infiel. Me voy porque yo fui infiel (…) Y porque puedo”, en lo que remarca claramente con ese último “y porque puedo” que ella es la que decide qué hace con su vida y cómo lo hace, pero siempre haciéndose cargo de que es una capacidad suya.

2) Sugiera el circuito de la responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
Tiempo 1: El primer momento de encuentros de Jack y Edith en donde ninguno de los sujetos presentan quiebres, como cuando van a buscar cervezas en la primer escena durante la noche, y la que van a mantener relaciones sexuales al bosque, mientras el auto de Jack esta en reparaciones, entre otras.
Tiempo 2: Ambos personajes, cada uno con sus propias limitaciones y excesos, comienzan a sufrir por sus conductas. Aparece la interpelación subjetiva dependiente de la culpa, la cual obliga resignificar el tiempo 1. En el caso de Edith, va a lograr llegar a un Tiempo 3 donde logra hacerse responsable subjetivamente de sus actos. Sin embargo, vemos que en Jack, la responsabilidad hace un movimiento en el sentido opuesto al de responsabilidad subjetiva, tomada por Edith. Jack, en vez de tomar la decisión de separarse de Terry e irse, como aparece en un primer momento, al igual que Edith, elige quedarse con la familia tras el reproche que le genera la respuesta de la hija, cuando están conversando a la mañana siguiente de la discusión, diciéndole “ No me hagas elegir”. Toda esta circunstancia le genera a Jack una serie de cuestionamientos que se pueden claramente insertar en el plano de la responsabilidad social-moral de lo particular, reprochándose haber sido infiel y diciéndole a Terry que “Todo eso va a pasar”, negando su deseo y su amor por Edith. Esto lo que va a producir va a ser un fortalecimiento del conflicto original.
Tiempo 3: En donde Edith finalmente toma la decisión de irse de su casa, luego de que su situación de engaño fue, y realiza un acto ético que la hace responsable subjetivamente logrando hacerse responsable, a su vez, de su deseo de atención y las consecuencias de las acciones llevadas a cabo.

3) Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación consignando los indicadores respectivos
En este caso, el azar como referencia absoluta funciona muy soslayadamente. Las situaciones, aunque jugadas del destino, no resultan forzadas y todos los personajes tienen entidad. Ninguno de los personajes le atribuye a cuestiones azarosas su falta de decencia y su proclividad a la manipulación. Sin embargo, la necesidad si podría asomar como una excusa de la infidelidad en el caso de Edith, quien parece como explosivamente desesperada por mendigar un poco de atención de su marido, de quien sabe positivamente de que le es infiel y continuará siéndolo porque no la ama. Esta falta de atención y el hastío conyugal sirven para elevar la necesidad al lugar de una respuesta salvadora.
Esta necesidad de atención se puede ver, por ejemplo cuando, en el regreso de un encuentro con Jack, en el cual Jack fue al taller mecánico y Edith de compras, éste saca toda la basura del auto y ella se sonríe. A lo cual él le dice: ¡¿Qué, no crees que se va a dar cuenta?” Y ella le contesta: “Como si le importara… si lo hace seria un milagro”.

4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista, alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Jack y Edith se encuentran en una cita secreta con la excusa de que Jack debe llevar a reparar el auto. Tras una noche de peleas con su mujer, la cual es producto de ciertos desbordes etílicos que profundizan las sospechas de Terry, Jack se encuentra ante el reclamo de la misma que le ruega que se queden desayunando juntos y le sugiere la compra de una langosta para el almuerzo. Jack, desbordado por el deseo de ver a Edith, no puede evitar en involucrarse en mentiras sobre la reparación de su auto, para evadir el compromiso. Sin embargo, comienza a reprocharse su acción y puede claramente oírse el reproche moral que Jack se hace a si mismo.
El film juega con la idea de una voz interna que le habla al sujeto, la emergencia del discurso de la moral. El reproche genera un movimiento en el sentido opuesto a la responsabilidad subjetiva. Jack, toma la interpelación pero se responsabiliza moralmente y trata de enmendarlo. Evalúa su accionar y lo encuentra moralmente malo. Tras su fogoso encuentro con Edith, en donde paradójicamente Edith le asegura que “con ella comería mejor”, Jack vuelve a su casa con la langosta para Terry. Jack, para no asumir las fallas y enmendar las grietas, responde desde el lugar culpógeno.
Por otro lado, Edith empieza a sentir que su situación es disonante y poco a poco se percibe el derrumbe anímico de su personaje cuando es sometida a la interpelación por la mirada de su hija, la cual le genera culpa. Edith no siente culpa con respecto a su esposo ya que Hank le es sistemáticamente infiel y no la ama. Así Edith, responde a la interpelación primera mediante la proyección: “el otro (Hank) es culpable de que yo sea infiel por que no me ama y también me engaña”. Pero la mirada de su hija, ante la cual no halla justificación alguna la pone frente a una insoslayable disyuntiva y la invade de angustia. El apronte angustioso tampoco es una forma de responsabilizarse de sus acciones y deseos. También Edith se embarca en una especie de intento de enmienda moral cuando, después de tener sexo con Jack y gastar el dinero que le habían enviado sus padres, plantea que desearía que ella y su marido vayan a terapia de pareja.
El mecanismo de proyección funciona casi por excelencia cuando tanto Edith como Jack comienzan a sospechar que sus respectivas parejas también desean estar juntos, cuestión que ambos fuerzan, casi perversamente, para exculparse. Un ejemplo de ello es que Jack le avisa con cierta alegría a Edith que Hank y Terry tuvieron sexo. En estas múltiples respuestas a las sucesivas interpelaciones, la culpa no favorece el efecto sujeto, resulta anestesiada y por eso impide la emergencia de la singularidad.
Con respecto a la responsabilidad jurídica, en donde se plantea la noción de sujeto autónomo, queda reducida al sistema de referencias legales vigentes. Los valores morales propios de un orden social son fundamento de la legislación vigente. Pero dicha responsabilidad no tiene lugar en la película.

5) Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta “ El muro”, de Sartre.
En el caso de Edith, hay responsabilidad luego de varias idas y vueltas. Se hace responsable de sus actos al tomar una decisión que la imprime en la responsabilidad subjetiva, donde permite desplegar su singularidad en situación. Esto la diferencia de Jack que responden desde un lugar culpógeno pero no asume su responsabilidad sobre sus actos, y se enmarca en una repuesta en el plano de lo particular- moral, al quedarse con su familia por sus hijos, sin hacerse cargo de sus deseos. La importancia y trascendencia de la decisión de Edith se centra en que no es de utilidad moral o judicial su decisión, sino que es importante para el sujeto mismo, al poder identificar su singularidad en acto, haciéndose responsable, haciendo propio, lo hecho anteriormente, dejando de proyectar la responsabilidad a la falta de atención de Hank hacia ella.
En su texto, Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, cuando rigen por completo necesidad o azar, o una combinación de ambos, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad. Pero alcanza con una ruptura para poder preguntar por ella. Ibbieta no es culpable, es responsable de haber hablado aun sin saber. Responsable de su deseo de vivir y de querer jugarle una broma a los falangistas para retrasar su inexorable destino de morir.
En este caso, el azar como referencia absoluta funciona mus soslayadamente. Las situaciones no resultan forzadas y todos los personajes tienen entidad. No hay atribución al azar de las situaciones de los personajes. Pero, como mencionamos anteriormente, la necesidad si podria asomar como una excusa de la infidelidad en el caso de Edith, que reclamaba atención de su esposo.
En cuanto a Ibbieta, la necesidad se juega en el plano de su vida, cuando los falangistas expresan que o bien, entrega a Juan Gris, diciendo donde se encontraba o pierde su vida. Por ende, la necesidad es del orden situacional ya que no depende de la voluntad o posibilidad de cambiarla. “Necesidad es aquella que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación.”. El azar lo podemos ubicar por la casualidad entre la broma jugada a los falangistas sobre el paradero de Gris, sabiendo que estaba en la casa de su primo los orienta al cementerio, y la decisión de Gris de ir al cementerio, tras la pelea con su primo..Si necesidad establece una conexión entre causas y efectos, azar desconecta tal relación.



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