por 

Psicología, Etica y Derechos Humanos
Segundo Parcial
Titular:
Prof. Fariña, Juan Jorge Michel
Ayudante de TPs:
Noailles Uriburu, Gervasio Jorge
Co-ayudante de TPs:
López, Giselle Andrea
Comisión: 8
Fecha de entrega:
9-Junio-2010
Alumnos/ LU:
Grandolini, Enrique - 22.430.083-0
Merodio, Omar Eduardo - 25.194.009-0

Ficha Técnica

Título: Avatar
Dirección: James Cameron
País: Estados Unidos
Año: 2009
Fecha de estreno: 18/12/2009
Duración: 150 min.
Género: Thriller, Aventuras, Acción, Ciencia ficción
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Reparto: Michelle Rodriguez, Zoe Saldana, Sam Worthington, Giovanni Ribisi, Sigourney Weaver, Laz Alonso, Wes Studi, Stephen Lang, Joel Moore, CCH Pounder
Web: www.avatarmovie.com
Distribuidora: 20th Century Fox
Productora: Twentieth Century-Fox Film Corporation, Lightstorm Entertainment, Giant Studios

El presente trabajo se basará en la película Avatar de James Cameron, en la cual el protagonista es un ex marine lisiado, llamado Jake Sully, convocado inicialmente para trabajar en una misión científica en un planeta llamado Pandora. Para esta misión se utilizan unos cuerpos genéticamente diseñados con ADN humano y ADN de los nativos, llamados Navi; estos cuerpos o avatares son justamente los que dan nombre a la película.
La misión científico-diplomática consiste en lograr un acercamiento con los Nativos mediante los avatares para intentar que los Navi acepten reubicar su aldea, puesto que se encuentra ubicada justo sobre el principal yacimiento de un mineral muy costoso. Simultáneamente los científicos aprovechan para investigar y tomar muestras de su entorno.
Toda esta operación es llevada adelante por una corporación que dispone también de una poderosa fuerza militar para lograr sus objetivos en caso de que la opción diplomática fracasare.
A medida que la película avanza, se van configurando diferentes roles en los que el protagonista deberá desenvolverse. Por un lado deberá ocupar el lugar de su difunto hermano, un científico de cuyo ADN originalmente se había creado ese Avatar, y que -por ello- estaba destinado a comandarlo. Siendo que eran hermanos gemelos, Jake Sully es convocado a ocupar su lugar, aunque desde un lugar diferente, por ser un ex Marine. Este último -por otro lado- es justamente el otro rol que se espera de Jake: integrar dicha misión científica, pero como un Avatar armado que debe proteger a sus compañeros de los peligros de aquellos inhóspitos parajes. Más adelante se compromete, aún en un nuevo rol, simultáneamente con los anteriores, que consiste en reportar al Coronel a cargo de la operación militar datos sensibles de inteligencia para eventuales acciones de asalto.
En su primera expedición con la delegación científica, se ve involucrado en una situación de lucha con uno de los animales del lugar. Aquí podríamos situar uno de los primeros elementos de azar, a saber, que escapando a este peligro cae por una catarata con lo cual pierde contacto con la expedición y queda librado a su suerte en un área que terminaría siendo en la que se encontraba Neytiri, la bella hija del líder de los Navi.
En cuanto a los elementos de necesidad, podemos ubicar que Jake Sully, a consecuencia de de los roles asumidos se ve inmerso en diferentes lógicas que dejan claro lo que se espera de él: por un lado la de los militares que le asignan misiones de espionaje de los Navi y pretenden que vaya suministrando información de inteligencia, por otro la de los propios Navi que deciden enseñarle sus costumbres y -al mismo tiempo- esperan que vaya atravesando y superando una serie de pruebas y ritos de pasaje para terminar de convertirse en un miembro legítimo de la tribu. Es en este último contexto que se lo nomina como “Jakesully”, lo cual también es remarcado por Fariña como un elemento importante “a través del cual va emergiendo, imprevistamente, un sujeto” .
En el mencionado texto, Fariña ubica a la bio-tecnología -capaz de crear un híbrido como el mencionado- como punto de inflexión a partir del cual el protagonista (y figura central de nuestro análisis) se emancipa, no tanto de su discapacidad sino de “la ceguera sobre la propia existencia”
Si bien hay numerosas escenas que podrían analizarse desde el circuito de la responsabilidad subjetiva, decidimos tomar como tiempo 1 la escena en la que Jake está solo en un comedor y aparece el Coronel con quien entabla una charla, en la que éste último le comunica que su misión ha terminado, y que esa misma noche volvería a la Tierra donde ya está acordada la operación para que recupere la movilidad de sus piernas. Jake no acepta esta propuesta, y responde que aún le falta pasar por un ritual en el que se verá convertido en un hombre -lo dice así, aunque en realidad se tratara de un Navi-. Jake le explica al coronel que logrando esa aceptación por parte de la comunidad de los Navi estará en condiciones de negociar con ellos la re-ubicación de la aldea. El coronel, prefiere la acción militar directa antes que las negociaciones diplomáticas, lo mira con expresión de desconfianza y le responde “mas vale que lo termines rápido”.
A lo largo de la película se ven numerosas situaciones de reconfiguración subjetiva en el mismo sentido que afirma Fariña, transitando de Jake Sully hacia Jakesully, que es el nombre con el que lo bautizan los Navi. Por ejemplo cuando le preguntan a Jake por su avatar, en tercera persona: “¿está tu avatar seguro?” y el responde en primera persona: “Sí, y no vas a creer donde estoy”.
En otras escenas se hace referencia a que la realidad que vive a través de su avatar (cabe señalar que lo comanda desde una especie de cama y que mientras lo hace sus ojos muestran el típico movimiento ocular REM) y la realidad a la que retorna cuando despierta, están cada vez más mezcladas. De ésta manera iremos viendo a lo largo del film que el protagonista, con un fuerte componente militar en su identidad, en su configuración yoica inicial, va gradualmente desprendiéndose de esa lógica de acatamiento y necesidad, para dar lugar a su deseo, a la emergencia de un sujeto.
Un elemento que no tiene que ver con el azar (aunque algún biologicista podría relacionarlo con los genes, con la necesidad) es el hecho de que Jakesully termina enamorándose de Neytiri. Y justamente ubicamos el tiempo 2 en una escena en la que, tras haber hecho el amor con ella y quedado -en palabras de ella- “unidos para siempre”, se queda dormido a su lado en su forma Avatar, despertando en su forma humana y se dice a si mismo “¿Que demonios estás haciendo, Jake?”. En este sentido puede entenderse la frase de Juan Michel Fariña:
“el sujeto recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá- o más acá- de lo esperado”.
Este es el momento de la interpelación que –siguiendo el texto de Oscar D’Amore - se hace presente a través de la culpa que posibilita la retroacción, retornando sobre la acción por la que se debe responder. La frase citada “¿Que demonios estás haciendo, Jake?” hace clara referencia a la culpa -falta, pecado o delito-, pudiendo ubicarse múltiples elementos concretos en el orden de la falta: haberse enamorado de una Navi cuando su misión era estrictamente militar o científica, estar involucrándose con aquellos a los que se quiere combatir; y en el sentido opuesto: estar espiando, infiltrando, o traicionando a aquellos que lo han acogido en su seno.
Esta sería la deuda que ob-liga a responder y que queda instaurada tras la pregunta que -a su vez- resignifica para el protagonista las escenas anteriores y que interpela puntualmente para el circuito de la responsabilidad subjetiva, al tiempo 1.
La interpelación exige respuesta y genera deuda, culpa y obliga a responder a esa interpelación. La culpa hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder.
Si se le preguntara a Jake, antes de este tiempo 2, por qué quiso postergar su retorno a la tierra, cuando le estaban comunicando que su misión podía considerarse exitosamente terminada y que volvería a tener sus piernas, seguramente respondería desde su Yo algo así como “porque tenía la posibilidad de evitar la guerra” o “solo me faltaba esa ceremonia para ser aceptado por los Navi / volverme uno de ellos”. Estas dos respuestas entrarían dentro de las lógicas de la necesidad, ya sea de la diplomacia humana, como de la cultura Navi. Sin embargo, creemos que aquí toma lugar el punto de inflexión en la emancipación a la que se refiere Fariña.
A partir de ese momento Jake tiene la opción volver a la realidad (humana), y dejar de jugar -como en un video juego- a ser un Navi, o enfrenta de su deseo.
Podríamos ubicar algo del deseo ICC de Jake en este tiempo 1, en que no acepta la propuesta del coronel -a todas luces, “razonable”-. Aparece algo en el orden del deseo que no estaría en la línea de las justificaciones conscientes recién mencionadas, sino orientado a revelarse, emanciparse . Una persona se eleva a la categoría de sujeto cuando hace algo con lo que han hecho de él ; y en este sentido, eso es lo que verdaderamente estaría ocurriendo cuando Jake decide revelarse antes sus autoridades que representan también los valores de su cultura y civilización que van en la línea del capitalismo, imperialismo, belicismo, positivismo, y utilitarismo. Puede decirse que Jake emprende la emancipación de la cultura [en tanto sistema] que lo envió a la guerra que -a su vez- lo dejó liciado (cercenado en su autonomía), y lo convirtió en un veterano cuya economía no le brinda los medios necesarios para operar su columna y que luego se encarga permanentemente de señalarle sus limitaciones .
A partir de aquí abundan las escenas donde se ve la transformación subjetiva del protagonista: toma partido y se hace cargo de su decisión: se ubica en contra de la corporación que lo había llevado a Pandora; ataca maquinarias humanas; ayuda a los Navi; pone en riesgo su vida intentando una alianza con el ser más peligroso de ese planeta; entra en combate con la milicia de sus congéneres, etc.
Para nuestro análisis hemos tomado como tiempo 3, por su fuerza simbólica, el momento en que finalmente el protagonista toma la decisión extrema e irreversible de abandonar por completo su forma humana y “transferir” (ceremonia mediante) su “conciencia”, su ser al cuerpo Navi que hasta hace poco había sido un ingenioso dispositivo de dominación bio-política. Con esto no solo logra emanciparse, lo que aún podría interpretarse dentro de la lógica anterior, sino que su acto constituye una verdadera singularidad al romper con las posibilidades lógicas del universal en el que se encontraba.
Comparación con “El muro”, de Jean Paul Sartre
Al igual que Ibieta, Jake Sully se encuentra en determinado punto del relato en una situación en la que se ve interpelado, confrontado con una inconsistencia en relación a lo que había hecho en un momento previo. Ésta inconsistencia se presenta, en cuanto al sentido de su acción, en ese momento previo ubicado como tiempo 1 del circuito de la responsabilidad.
Ibieta en el tiempo 1 creía haberse estado burlando de los franquistas al enviarlos al cementerio, pero cuando se entera de que Gris había sido asesinado en ese lugar aparece retroactivamente la posibilidad –aunque remota- de que haya existido una intención de delatar a Gris para poder sobrevivir. Este nuevo dato de la muerte de Gris interpela a Ibieta respecto del sentido de lo que hizo, y por eso constituye un tiempo 2,
Jake Sully del mismo modo, en un tiempo 1 cree estar quedándose para poder convencer a los Navi de que se retirasen a tiempo, sin embargo, el tiempo 2 lo confronta con la posibilidad de que su intención fuera distinta de la que él había enunciado. Aquí pierden consistencia sus afirmaciones y el mismo doble rol que venía jugando como científico y militar se desdibuja. En el orden de la necesidad, ambos, Sully e Ibieta, atrapados en las circunstancias en las que se encontraban y sin poder modificarlas, llegan a cierto momento del relato en el que se abre una grieta dentro de la cual puede emerger algo de lo subjetivo.
En el orden del azar, en sendos relatos los protagonistas se encuentran en cierto momento envueltos en circunstancias afortunadas que contribuyen a que puedan llegar a una situación en la que están dadas las condiciones de emergencia y realización de su deseo. Ibieta no hubiera podido sobrevivir si no se hubiera dado la casualidad de que Gris se encontrara justo en el lugar al que había enviado a los militares. Sully no hubiera podido emanciparse y rebelarse frente al mandato militar si no hubiera tenido la suerte de encontrarse con Neytiri al separarse de la expedición.

Bibliografía
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
• Fariña, J.J.: “The Truman show”, en Ética y Cine (http://www.eticaycine.org/)
• Fariña, J.J.: “Avatara: tres tesis sobre Avatar, de Jim Cameron,” en Ética y Cine (http://www.eticaycine.org/)
• Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Wikipedia, Sitio web (http://es.wikipedia.org/)
• Diccionario General de la Lengua Española Vox, Spes Editorial SL, 2002.



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