por 

Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

Ética y Derechos Humanos

Profesor Titular: Prof. Fariña, Juan Jorge Michel

Prof. Ayudante: Alfano, Adriana.

Integrantes:

• Yamila Belott, L/U: 32.014.807/0
• Constanza D’Alessio, L/U: 29.904.471/0

Comisión: 7

Fecha de entrega: 9/06/2010

INTRODUCCIÓN
El presente trabajo se centra en el análisis de la película “Avatar”, esta última cuenta la historia de un ex-Marine que se verá envuelto en una guerra entre fuerzas nativas, en un planeta lleno de exóticas formas de vida. Como un Avatar, una mente humana en un cuerpo Na’vi, se encuentra dividido entre dos mundos, en una lucha desesperada por su propia supervivencia y por la del pueblo indígena.
Para realizar el análisis de la película comenzaremos planteando la hipótesis clínica que subyace al comentario de Fariña (Avatara: Tres tesis sobre avatar). Posteriormente intentaremos situar los tiempos 1 y 2 del circuito de responsabilidad, estableciendo las figuras de la culpa que aparecen y su relación con la responsabilidad jurídica, para luego plantear la hipótesis clínica. Se establecerán así, los elementos de necesidad y azar presentes en la situación, para poder ubicar entre ellos el tiempo 3 de la responsabilidad. Por último y para finalizar, realizaremos una comparación con el cuento “El Muro” de Sartre.

DESARROLLO
A partir de la lectura del comentario “Avatara: Tres tesis sobre Avatar” de Michel Fariña, el personaje sobre el cual centraremos el análisis de la responsabilidad subjetiva es Jack Sully.
Si bien no encontramos, en el comentario, una hipótesis clínica expresada de manera explicita, podemos inferir la misma, tomando dos indicadores conceptuales, que consideramos pertinentes. El primero de ellos esta centrado en la segunda tesis propuesta por el autor y el segundo se basa en el significado del término Avatar, ofrecido por el idioma español.
Con respecto a la segunda tesis propuesta, puede desprenderse que detrás del anhelo consciente de recuperar sus piernas y cumplir con la misión encomendada por el Coronel Quarithc, se esconde un deseo inconsciente de emancipación de su discapacidad, no tanto física, sino de su existencia como ser humano.
Podríamos pensar que introducirse en el cuerpo del Avatar e ingresar a una nueva civilización es lo que le permite al personaje cuestionarse sobre su propia existencia permitiéndole la emergencia de su deseo, para luego dar lugar a un cambio en su posición como sujeto.
El autor se sirve de la terminología avatar y de su acepción como cambio o vicisitud, para resaltar la transformación sufrida por el personaje, transformación que puede pensarse como el nacimiento de una nueva posición subjetiva. El sujeto se desprende de su condición de ser humano para tornarse un “un sujeto terrenal”, formando parte de una nueva civilización.
Lo expuesto anteriormente permite cristalizar el dilema central que la película busca destacar, permitiendo abrir un cuestionamiento, no solo, sobre las formas de sometimiento que una civilización ejerce sobre otra, sino también, sobre las formas en que el ser humano atenta tanto sobre el equilibrio ecológico, como por sobre los espacios simbólicos que forman parte de la cultura de una civilización.
A continuación, centraremos el análisis sobre la responsabilidad subjetiva, en el personaje de Jack Sully, intentando ubicar los tiempos lógicos que organizan el circuito, las figuras de la culpa que surgen en relación a la hipótesis clínica, su relación con la responsabilidad jurídica y los elementos de necesidad y azar que aparecen en la situación
Para ello, recortamos tres escenas del film que reflejan, a nuestro parecer, los tres tiempos lógicos del circuito de responsabilidad.
Según M.E. Domínguez “Nuestro circuito de la responsabilidad (…) esta compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en el que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota a los fines para las que fue realizada…” . A nuestro parecer, la escena que recorta el tiempo 1 esta representada en el encuentro entre Jack Sully y el Coronel, en el mismo, éste último, haciendo uso de la condición de soldado de reconocimiento de Jack dentro de un cuerpo Avatar, le solicita que se infiltre dentro de la población Na’vi, con el objetivo de que aprenda sobre ellos, se gane su confianza y los fuerce a “cooperar” cuando llegue el momento de la invasión de Pandora. A su vez, Jack debe proveer la información sobre los nativos, a cambio de ello, el Coronel, le promete que se va a asegurar de que recupere sus piernas cuando finalice la misión. El protagonista acepta la misión.
La acción emprendida en el tiempo 1 se ve confrontada en un tiempo 2, donde aparece un sujeto interpelado por aquello que vivido como ajeno le pertenece, esto es lo que convoca al sujeto a responder. La interpelación que provoca el Tiempo 2 sobre el Tiempo 1 produce un efecto apres coup que lleva a la interrogación del sujeto respecto de su involucración en el Tiempo 1. Dicho tiempo 2 resignifica al tiempo 1 iniciando el circuito. En este tiempo aparecen las figuras de la culpa como forma de respuesta a la interpelación subjetiva.
Tomaremos para representar el tiempo 2, la escena en la cual, los militares comienzan con la invasión, Jack le confiesa al pueblo para lo que fue enviado e intenta convencerlos de que se retiren. A continuación se abre el siguiente diálogo:
Jack: - La gente del cielo vendrá a invadir, a matar el gran árbol, tiene que irse o morirán. (…) Me enviaron aquí para cuando pase esto darles este mensaje y que confíen en mí.
Neytiri: - ¿Sabías que esto pasaría?
Jack: - Sí, pero al principio solo eran ordenes.
Después todo cambio, me enamore de ti, me enamore de la gente, me enamore del bosque.
Neytiri: - No perteneces a nuestra gente, ¡Traidor!
A nuestro parecer, es ésta escena la que da lugar a la interpelación subjetiva poniendo en marcha el circuito, fundando en su resignificación el tiempo 1. A modo de respuesta ante la interpelación surgen las figuras de la culpa; “…es necesario en sentido lógico, que la culpa ob-ligue particularmente una situación para que podamos ubicarnos en el circuito de la responsabilidad…”
En un primer momento, la respuesta se manifiesta como negación y posterior proyección; Jack Sully se desresponsabiliza apoyado en el hecho de que solo obedecía ordenes. Pensado exclusivamente desde la responsabilidad jurídica, en este caso, el protagonista no sería responsable, ya que desde este campo responsable es aquella persona culpable de sus actos. Apoyados en el marco deontológico, Jack, se encontraría dentro de la figura del obediente, no le sería dado el derecho a responder, sería inimputable de culpa, no responsable.
En un segundo momento, el personaje, se muestra arrepentido por lo acontecido, argumentando que las cosas cambiaron y que termino por enamorarse del lugar y la gente. Esto representa también, un modo de respuesta a la interpelación. Tanto ésta última figura, como la anterior, se diferencian del efecto sujeto de la responsabilidad subjetiva.
A partir de estos dos tiempos, podemos inferir una hipótesis clínica con respecto al deseo inconciente del protagonista, puesto en juego en el primer tiempo.
Podemos pensar que en el accionar que se pone en juego en el tiempo 1 se esconde el deseo de emanciparse de su condición humana, y de ser parte de otro lugar, que le permite renacer como un nuevo sujeto. El pacto que el protagonista, realiza en el tiempo 1, le permite poner en marcha un accionar cediendo a su deseo, que provoca el efecto particularista de velarlo, y le permite eludir la responsabilidad subjetiva, por la que es llamado a responder.
El desencadenamiento de la situación, la interpelación al sujeto sobre su responsabilidad, se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Cuando rige por completo necesidad o azar no es pertinente la pregunta por la responsabilidad.
El elemento de necesidad que podemos ubicar radica en el trasfondo de la totalidad del film y consiste en el intento de avasallamiento y sometimiento de la civilización Na´vi por parte de la civilización humana. Elemento que esta de antemano dentro de la situación, de carácter inexorable y que se realiza independientemente de la voluntad del protagonista.
Con respecto al azar podemos ubicar la muerte del hermano gemelo al momento de iniciar el programa avatar, razón por la cual el ocupa su lugar; y su condición de soldado de reconocimiento dentro del cuerpo de un avatar, esto permite la realización del pacto con el coronel y la entrada en situación.
Si bien Jack no puede ser interrogado con respecto a la responsabilidad por el estado de necesidad ni de la casualidad que lo ubica dentro del programa avatar, si se lo puede interpelar acerca de su responsabilidad por el pacto acordado y por llevarlo a cabo.
Retomando los tiempos lógicos 1 y 2 planteados anteriormente, podemos comenzar a ubicar el tiempo 3 del circuito, el de la responsabilidad, que supone un cambio de posición subjetiva, un reconocimiento del deseo puesto en juego y la producción de un nuevo sujeto atravesado por la falta.
Según D´Amore “(…) La interpelación implica ya una deuda por la que hay que responder, es el llamado a responder al surco de lo moral, en este caso, la respuesta es particular. No hay singularidad en la vuelta al surco moral por que la respuesta resulta un taponamiento de la dimensión ética” . Esto último es lo que se expresa en Jack, en los tiempos 1 y 2 antes planteados, por lo que podemos pensar que es ante las palabras de Neytiri (“Sos un traidor”), que se abre una vía hacia un tiempo 3, tiempo de la responsabilidad subjetiva que es “otro nombre del sujeto”. El efecto sujeto responde a la interpelación desde una dimensión ética. Esto es lo que lo lleva a replantearse su accionar en el tiempo uno, permitiendo el paso un nuevo acto en el cual el sujeto se produce.
Recortamos como tiempo de la responsabilidad subjetiva la escena en la cual Jack pide hablar frente al pueblo ubicándose ya como parte de la civilización Na´vi, en el lugar del líder que convoca al pueblo a luchar contra “la gente del cielo” para defender lo que el define como “nuestra tierra”. El cambio de posición subjetiva se ve luego reflejado en él luchando como parte de esta nueva civilización, en contra de la invasión producida. Finalmente el termina deshaciéndose de su cuerpo de humano, renaciendo ya no en el cuerpo de un avatar sino en el cuerpo de un nativo propiamente dicho.
Inferimos que, con este acto, queda cumplido el deseo inconsciente del personaje, es decir, él queda emancipado de su condición de ser humano renaciendo en un lugar del cual siente que forma parte.
Hasta aquí hemos ubicado dentro del film los tres tiempos lógicos y la hipótesis clínica, como así también los elementos de necesidad y azar implicados en el mismo. A continuación realizaremos una comparación del film, con el cuento “El muro” de Sartre J. P. intentando establecer una comparación entre los elementos que se ponen en juego en cada uno de ellos.
En el cuento de Sartre, el personaje sobre el cual se centra la responsabilidad subjetiva es Ibbieta, en el mismo pueden ubicarse los tres tiempos lógicos de la responsabilidad subjetiva. El primero de los tiempos lógicos se ubica en el momento en el cual lo interrogan a Ibbieta acerca de donde se haya escondido gris, Ibietta en su intento por lo que el creía concientemente ser una jugarreta responde afirmativamente: “en el cementerio”. Luego estando ya el protagonista, ante la presencia de García, él le comunica que lo encontraron a gris en el cementerio, a lo que Ibbieta exclama: ¿en el cementerio?, abriéndose así un tiempo 2 que retroactivamente abre la interpelación hacia lo realizado en el tiempo 1. Como tiempo 3 se ubica nuevamente la misma frase pero con una connotación diferente, Ibietta manifiesta: ¡en el cementerio!, a la vez que comienza a reír y a llorar, ubicándose en este punto el efecto sujeto de la responsabilidad subjetiva.
La hipótesis clínica que se desprende de lo antedicho radica en el deseo inconciente del personaje de querer vivir. En relación con el personaje de Jack Sully puede decirse que tanto en uno como en otro se abre la vía a la interpelación desde el tiempo 2 que le permite realizar un pasaje hacia el tiempo 3, en los dos casos se observa un reconocimiento de el deseo puesto en juego en la situación que encierra el tiempo 1 y un cambio de posición subjetiva que los lleva a ubicarse en el tiempo 3 del circuito de responsabilidad, y que les permite salir del efecto particularista y del plano moral, con la emergencia de una singularidad en el universo precedente convirtiéndose en sujetos atravesados por la falta .
Tenemos dos sujetos partiendo de una acción conciente, uno creyéndose jugando una jugarreta a los falangistas y otro sujeto por su lado cumpliendo “solo” ordenes ante los militares para llevar a cabo una invasión, en un segundo momento encontramos dos personajes que ante marcadas circunstancias se interpelan por su accionar en un primer tiempo.
Mientras que en el personaje de Jack Sully pueden observarse, de manera mas explicita, las figuras de la culpa que emergen como intentos de respuesta a la interpelación, las cuales fueron ubicada anteriormente como negación, proyección y arrepentimiento; en Ibbieta en cambio, puede inferirse a partir de su interrogación, la culpa y el arrepentimiento que el personaje siente por sus actos y que abre la vía hacia la responsabilidad subjetiva.
A su vez, en cada una de las situaciones planteadas, se encuentran presentes elementos de necesidad y azar. Con respecto a la necesidad vemos que esta se juega en cada situación de manera similar, los dos personajes de encuentran dentro de un contexto de gran envergadura y de condición inexorable, el cuento de Sartre se halla enmarcado en la guerra civil española, mientras que la situación en la que Jack se ve inmerso es la de una invasión por parte de una civilización sobre el territorio de otra.
Con respecto al azar, en el caso de Ibbietta estaría dado por manifestar la ubicación de gris creyendo que no era la correcta justo en el mismo momento en que gris se esconde efectivamente en el cementerio. Mientras que en el film avatar, la muerte del hermano del protagonista justo en el momento de iniciar el programa avatar, llevan a Jack a ocupar su lugar, configurándose así una situación inesperada, un soldado de reconocimiento dentro de un cuerpo de avatar.
Sin embargo entre los dos elementos, azar y necesidad, en las dos situaciones mencionadas, se cuela, se abre esa brecha que nos permite interrogar a cada uno de ellos acerca de su responsabilidad subjetiva.

CONCLUSIÓN
Para concluir podemos decir que, en el protagonista de la película Avatar, se presentan los tres tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad subjetiva. Se puede observar en un comienzo que Jack, ofrece como respuesta a la interpelación diversas figuras de la culpa, no realizándose así en un primer momento el paso hacia un tiempo 3.
Vemos emergen el pasaje hacia la constitución de un nuevo sujeto, a partir del momento en que su enamorada le plantea que es un traidor, ya que luego de este hecho, él le propone al pueblo pelear contra los invasores. A partir de esto, se puede inferir, que Jack se constituye, a partir de este nuevo acto, en un sujeto atravesado por la falta, que finalmente, logra satisfacer su deseo inconciente.

BIBLIOGRAFIA

D´Amore, O., Responsabilidad y culpa. En La trasmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.

Domínguez M. A., Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La Transmisión de la ética, clínica y deontología, Letra Viva, Buenos Aires, 2006

Fariña J. J. M, Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de Cátedra

Mosca, J. C., Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires, 1998.

Salomone, G.Z., El sujeto dividido y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.



NOTAS

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