por 

Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires

- Psicología Ética y Derechos Humanos -
Prof. Tit. Reg. Juan Jorge Michel Fariña

“Análisis sobre el film Avatar”

Docente: Carew, Viviana
Ayudante: Calderone, Julia
Comisión: Nº 17 Integrantes del Grupo:

• Scacchi, Gisele L.U N°: 312315560 giselemarisol@hotmail.com

• Schijvarg, Gabriela L.U Nº: 332207940
gabrielaschij@hotmail.com

1º Cuatrimestre 2010

DESCRIPCIÓN DEL FILM
El film Avatar, dirigido por James Cameron, sitúa una serie de acontecimientos que se desarrollan en Pandora, un planeta que está habitado por nativos denominados na’vi. Dicho territorio presenta exótica biodiversidad y una atmósfera tóxica. Una de las tribus, la Omaticaya, se encuentra asentada alrededor de un árbol debajo del cual hay uno de los depósitos más grandes y ricos en cantidad de un mineral, el “Octanio”. Éste, es apreciado por los humanos debido al valor excepcional que posee, y es por esta razón que una empresa se ubica en dicho territorio para obtenerlo.
El siguiente trabajo se centrará en el análisis del personaje Jake Sully, un marine de los Estados Unidos, lisiado, quien es seleccionado para participar en el programa “Avatar” ocupando el puesto que ejercía su hermano científico, fallecido previamente. En este proyecto se conecta la actividad cerebral del humano con un cuerpo creado genéticamente combinando el ADN de un humano y un na’vi. A través de este proyecto, facilitador de la comunicación entre los visitantes y los nativos, se puede llevar a cabo un fin científico, conocer la flora, fauna, sus habitantes y costumbres; también un fin económico, extraer todo el octanio posible. Para realizar este último fin, se destacan las figuras del Coronel Quaritch, quien dirige a los soldados que defienden la base militar de Pandora donde se hallan los humanos y del Sr. Parker, administrador que maneja la misión interperplanetaria. El Coronel Quaritch propone a Jake que le proporcione información sobre los nativos con el fin de saber cómo forzarlos a trasladarse de sitio o cómo acabarlos si no lo hacen. Jake acepta esta misión y se introduce en el mundo de los na ’vi. A lo largo del film, surgen ciertas situaciones que él no contempla, tales como: ser nombrado miembro de la tribu, enamorarse de una de las nativas, Neytiri, siendo ella quien le enseña sobre su tierra, sus costumbres y su lengua. Frente al conflicto que se comienza a gestar por la invasión al pueblo na’ vi, será Jake quien deberá decidir a qué lado pertenece y por quien luchará.

ANALISIS
El siguiente análisis contemplará a los actores nombrados y ubicará los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad pertinentes al protagonista, Jake. También se establecerá una hipótesis clínica con el propósito de ubicar a qué deseo inconsciente está respondiendo el sujeto en esta situación.
En lo que respecta al primer tiempo del circuito de la responsabilidad, el individuo lleva a cabo una conducta que concuerda con el universo de discurso en el que se halla sumergido y su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue consumada. En el caso de Jake, situamos como tiempo 1 su introducción en la tribu con el único fin de cumplir la misión propuesta por el Coronel Miles Quaritch, quien a su vez le ofrece los medios necesarios para recuperar la movilidad de sus piernas. Estamos en presencia de un soldado que siempre acata órdenes. En esta línea lógica, el protagonista, con sus supuestas certezas yoicas, accede a la misión desde la voluntad y la consciencia, concibiéndola como una más entre tantas otras. O sea, este tiempo 1 abarca el acatamiento de las órdenes del Coronel por parte de Jake, para así brindarle información acerca de cómo viven los nativos y poder saber cómo forzarlos a cooperar en su reubicación, ya que de no hacerlo se daría paso a la invasión. Toda esta secuencia se presenta como un universo cerrado y total.
El segundo tiempo del circuito de la responsabilidad, es el de la interpelación subjetiva y obliga al sujeto a volver sobre su acción, resignificando así el tiempo 1 y abriendo la posibilidad de un tiempo 3. Se trata de un tiempo en que se produce un quiebre en el universo particular que sostenía al sujeto hasta el momento y lo guiaba en sus acciones. El individuo se ve interpelado en relación a la posición tomada en el tiempo 1 a partir de aquellos elementos de la realidad que disuenan y lo sorprenden a la vez. Entre estos podemos ubicar que Jake comienza a involucrarse cada vez más con la tribu por lo que se pregunta si la realidad no es en verdad un sueño y piensa “Ahora todo está al revés siento que el mundo real es allá afuera y este es el sueño”. Además encontramos en este segundo tiempo algo que no estaba planificado ni pensado que lo interpela, el enamoramiento y la unión eterna entre él y Neytiri. Jake se sorprende de este hecho y se pregunta “¿Qué demonios estoy haciendo?”. Además, cuando se produce el comienzo de la invasión, nos encontramos con un Jake ya miembro de la tribu Omaticaya en un cuerpo de un Avatar, que le pega a una de las máquinas excavadoras. El Coronel al darse cuenta de esto lo desconecta de la máquina preguntándole si se había olvidado la razón por la que había sido convocado, “¿Te enamoraste de una nativa y olvidaste para qué equipo jugabas? Nos preguntamos de qué se trata todo esto, ¿Qué son estos elementos disonantes ajenos a él?, ¿Olvida nuestro protagonista para qué bando juega tal como se lo recrimina el Coronel? Como establece Domínguez “Es el plano de la existencia yoica que se ve atravesado por el del deseo” . ¿Qué deseo hay detrás de Jake velado en un tiempo 1? Para poder pesquisarlo recurriremos a la hipótesis clínica construida.
Una hipótesis clínica se puede definir como una lectura posible que intenta ligar al sujeto con su acción para propiciar que la misma devenga en un acto. Realiza una lectura que liga al sujeto con su acto ubicando la intencionalidad inconsciente jugada en su acción y explica el movimiento retroactivo que se produce al sobreimprimirse el tiempo 2 al tiempo 1 resignificándolo. Podemos ubicar como hipótesis clínica que en Jake pulsa un fuerte deseo inconsciente de renacer bajo otra forma distinta a la conocida que le permita acceder a todo aquello que no obtuvo en la Tierra. Al comienzo de la película nos encontramos con que el protagonista es un soldado, que ha cumplido diversas misiones y en una de ellas queda parapléjico. Estamos en presencia de una persona que siempre se ha desempeñando acatando órdenes y por ello, podemos pensar que se trata de un individuo tomado completamente por la lógica de la demanda, alienado a los significantes del Otro que se muestra como completo. En términos de Calligaris, podríamos pensar que estamos en presencia del proceso de instrumentalización donde el individuo es instrumento de un saber “paterno” sabido y compartido que le brinda certezas. Así mismo, en el caso de esta nueva misión, no se lo convoca por sus habilidades físicas ni por sus capacidades, sino que es llamado por ser el hermano gemelo del científico, para ocupar el lugar del hermano fallecido. Entonces, podríamos inferir que parecería que en el mundo humano nadie lo elige por lo que es él, no ocupa un lugar de sujeto deseado.
Señalaremos algunos recortes del film que nos permiten construir esta hipótesis acerca del deseo inconsciente explicado anteriormente, el cual es velado en el tiempo 1 y que solo puede ser interrogado a partir de la emergencia del tiempo 2.
-  Escena 1: Al comienzo de la película se escucha la voz en off de Jake Sully que cuenta que mientras estaba en el hospital de veteranos de guerra tenía un sueño recurrente: era libre y volaba. Luego, expresa “tarde o temprano siempre tienes que despertar”.
-  Escena 2: El Coronel increpa a Jake ya que hace dos semanas que no reporta la información correspondiente. Seguido a esto, el Coronel le indica que la misión ya está finalizada, ya está cumplida, por lo que le dice que puede regresar a su casa para que lo operen y así, recuperar la movilidad de sus piernas. Jake exclama que debe terminar la misión y que sólo falta una cosa: la ceremonia. Establece “Si lo hago seré uno de ellos”. Luego, manifiesta que siendo parte de la tribu logrará ganar del todo su confianza y negociar los términos de su reubicación.
Con respecto a la primera escena, se trata de un indicador de nuestra hipótesis clínica ya que el contenido manifiesto del sueño se pude reconducir a mociones latentes referidas a la necesidad de cambio y al anhelo por la libertad. En el caso de la segunda escena, si pensamos que Jake es tan sólo un sujeto que acata órdenes, a quien únicamente le interesa cumplir su tarea, ¿Por qué insiste en tener su ceremonia de iniciación cuando el Coronel le indica que la misión ya está finalizada? A través de la racionalización, Jake refiere que se unirá para ganar por completo su confianza, pero detrás hay una búsqueda por renacer bajo la forma de un na’vi. Como establecimos anteriormente, el tiempo dos resignifica el tiempo 1, y a través de nuestra hipótesis, podemos decir que Jake accede a la misión porque por medio de ella puede obtener todo aquello que en la Tierra no halla: el amor, el reconocimiento, la libertad. Acceder al mundo de los na’vi es una posibilidad de un renacimiento que lo despierta de la vida real.
Ahora bien, como establece Oscar D’ Amore, no hay que olvidar que no hay deseo sin culpa y es la culpa la que ob-liga al sujeto a la acción. “La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder” . Entonces, podemos ubicar un sentimiento de culpa momentos antes de que comience el bombardeo por parte de los humanos a la tribu Omaticaya: Jake les confiesa que en verdad ha sido enviado a Pandora para aprender sus costumbres y ganar su confianza con el objetivo de convencerlos de moverse de su asentamiento. También manifiesta que al comienzo sólo fueron órdenes pero que luego todo cambió y se enamoró del bosque, del pueblo de Omaticaya, de Neytiri. Aquí el sujeto se siente culpable por lo que hizo, Jake se logra ligar con su acción. El sentimiento de culpa es genuino pero su contenido en verdad remite a otra cosa; se es culpable por haber cedido al deseo.
Continuando con el circuito de la responsabilidad, en el caso de Jake podemos señalar un tiempo 3. Estamos en presencia del tiempo de la responsabilidad subjetiva donde “el efecto sujeto claro está, es también una respuesta a la interpelación, pero ya estamos hablando allí de una dimensión ética. Y eso implica la noción de acto en la que el sujeto se produce. De modo que, al hablar de efecto sujeto, estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconsciente.” Jake lleva a cabo una acción riesgosa que consiste en montar a un “Toruk”, un ave salvaje, difícil de adiestrar, el cual elige a sus jinetes. Podemos interpretar que a través de montar a este animal Jake nos demuestra que quiere formar parte de la tribu y defender el territorio junto con ellos. Al ver los nativos esta hazaña, deciden perdonarlo y dejarlo luchar para su bando. Tras la lucha sanguinaria, la tribu resulta vencedora y los humanos se retiran de Pandora. Jake se hace responsable de su deseo y decide pasar a ser parte de la tribu esta vez no como un avatar sino como un nativo y a través de un acto ceremonial, soporte del eje universal-singular, que permite simbolizar su unión con esa tribu. Hay un cambio en el posicionamiento subjetivo. En este sentido, al final de la película nos encontramos con un Jake al mando de la tribu, ya no inválido sino de pie, donde su palabra tiene valor, es escuchada y respetada. Podemos pensar también que a través del efecto-sujeto se diluye el sentimiento de culpa. Se trata de un acto singular que suplementa la acción del tiempo 1. Jake abandona su posición particular asumiendo su responsabilidad subjetiva en el eje de lo universal-singular. El comentario sobre el film de Juan Michel Fariña, nos orienta a establecer este cambio de posición que hay en Jake y que podemos ubicar en un tiempo 3. El autor, en una de las tres tesis planteadas, establece que emerge en el protagonista un sujeto, bajo un apodo, casi un “nickname” Jakesully. Este pasaje implica que Jake despierta de su vida somnolienta que tuvo lugar en el espacio y tiempo humano- terrestre. Según Fariña se produce “un punto de inflexión a partir del cual un humano se emancipa de su discapacidad. Pero no tanto de la parálisis de sus piernas, sino de la ceguera sobre la propia existencia (…) El galicismo Avatar, en su difundida acepción de “vicisitud”, o “cambio”, se aplica perfectamente a las transformaciones sufridas por Jake Sully, haciendo que el vocablo, como el sujeto, renuncie a sus vestiduras ancestrales para tornarse definitivamente terrenal” .
Juan C. Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión. Podemos pensar los sucesos de la película ubicando las nociones del orden del azar y la necesidad. Consideramos que se trata del orden de la necesidad el hecho de que en el planeta Pandora se encuentra el asentamiento de uno de los depósitos más grandes del mineral Octanio y a su vez que la extracción del mismo por parte de los humanos se daría de determinada manera más allá de la decisión que tuviese Jake al respecto. El avance de la sociedad humana da cuenta de un particularismo que se daría indefectiblemente en algún momento. De esto da cuenta la escena en la cual Parker le dice a Jake que a los inversionistas si bien no les gusta tener mala prensa por las luchas menos prefieren tener pérdidas financieras, estableciendo que en tres meses se daría paso a la invasión ya sea en términos diplomáticos o no. En tanto que del orden del azar podemos ubicar que uno de los científicos encargados del programa Avatar fallece y tiene un hermano gemelo soldado dispuesto a reemplazarlo, es Jake nuestro protagonista que casualmente es un marine que acata órdenes. También ubicamos como azar el hecho de que cuando Jake ingresa por primera vez en el bosque de Pandora se encuentra con Neytiri, hija del cacique de la tribu y no con otro nativo. Ella siente que debe defenderlo de unos animales salvajes del bosque que lo estaban atacando, otro nativo, tal vez, no hubiese actuado de la misma manera.
Hallamos varios puntos de contacto entre el circuito de la responsabilidad en Ibbieta, personaje del cuento “El muro” de Jean Paul Sartre y Jake, el protagonista del film. En Ibbieta hay un tiempo 1 donde se produce una recta intención, hacerles una jugarreta a los falangistas y con este fin dice que Gris se encuentra “en el cementerio”. Así mismo, ubicamos un tiempo 2, el de la interpelación, ya no el de la jugarreta sino del asombro ¿Qué hice cuando quise hacer una jugarreta?, Ibbieta se echa a temblar al enterarse a través del panadero García que hallaron a Gris en el cementerio. Tanto en Ibbieta como en Jake podemos ubicar un tiempo tres, el de la responsabilidad subjetiva, en que el sujeto se hace responsable de su deseo inconsciente. Se trata de un sujeto escindido y no autónomo. En Ibbieta podemos decir que el tiempo tres se halla cuando se echa a reir y a llorar. Al ubicar este tiempo se echan por tierra otros tipos de respuesta como por ejemplo una respuesta culpógena, donde la culpa queda anclada en el “yo soy culpable”, y se alcanza un efecto sustancializador por el goce de la culpa. En el caso de que hubiese una respuesta culpógena podría tener lugar un suicidio, o un pedido de la muerte propia, clamando el castigo. Otra respuesta en Ibbieta podría haber sido entender la totalidad de su acción sólo desde el orden del azar, decir por ejemplo “¡Uy Gris se pelea justo ahora con su primo y va a parar al cementario!”, aquí habría renegación. O Jake podría haber pensado “¡La culpa la tienen los que quieren invadir para extraer el Octanio, yo solo cumplo una misión!”. La culpa es un déficit cuando aparece como respuesta a la interpelación subjetiva taponando la emergencia del sujeto. Ambos se hacen responsables de su deseo, en el caso de Ibbieta el sujeto se hace responsable de su deseo de seguir viviendo, y en el caso de Jake el sujeto se hace responsable de su deseo de querer vivir bajo otros modos, renacer, despertar en otra vida.
Para concluir este trabajo creemos pertinente mencionar que Jake , hacia el final del film ya no es el personaje obediente que se nos presentó al principio. ¿Qué es la obediencia? Fariña y Gutiérrez nos dan las pistas:”El término “obediencia” (…) tiene su origen en el vocablo latino audire. Obedecer es oir. El obediente no escucha. Oye la orden y la ejecuta. Esa orden no es efecto de lenguaje sino simple código. Del sujeto responsable se espera en cambio que escuche, es decir, que hable” .

BIBLIOGRAFÍA
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• Michel Fariña, J. “Del acto ético”. Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires. 1998.
• Michel Fariña, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. Desgrabación de cláse teórica. Publicado en la página web de la cátedra.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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