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UNA MIRADA SOBRE SUS EJES PRINCIPALES

• AYUDANTE: Fraiman, Carlos- Loza, Julieta

• COMISIÓN Nº: 13

• HORARIO DE LA CURSADA: Lunes de 12:45 a 14:15

• INTEGRANTES:

 Cáceres, Marisol Natalia. DNI: 29.984.606
 Colitto, Ivana Graciela DNI: 32.559.5556

Avatar: Una mirada sobre sus ejes principales

Luego de haber permanecido dormido durante seis meses en el Hospital Militar, Jack se despierta. El dice que soñaba que volaba, pero era un sueño y había que despertar. Es así que, una vez en el mundo real, le comunican que su hermano había fallecido y lo convocan a ocupar su lugar, en un equipo de investigación. Por tal motivo, es trasladado junto con otros soldados a una base militar en Pandora.
Al arribar, el Coronel Quaritch les da la bienvenida diciéndoles que en Pandora viven una Tribu de Na’vi, una raza de nativos que tienen huesos reforzados y son difíciles de matar. La única forman de que los soldados puedan sobrevivir en ese lugar, es obedeciendo las reglas y una actitud mental fuerte.
Por otra parte, la investigación se realizaba en un laboratorio, que estaba a cargo de la Dra. Grace., quien era botánica, y Jack fue enviado a formar parte de su equipo. Pero la doctora mostró resistencia de aceptarlo porque era inválido y no tenia entrenamiento para ocupar su función. Por tal motivo, se fue a quejar con el jefe encargado de toda la misión: Parker, quien hace su entrada en escena diciendo “Yo soy Grande”, dejando en claro cual es el objetivo de la presencia tanto de su equipo de investigación como de los militares: “en la tierra de Pandora se encuentra un material llamado Uctanio, el cual vale 20 mil millones el kilo, es lo que paga su ciencia. Por lo tanto hay que ganarse la confianza de los nativos para que cedan sus tierras, por ello se construyen las escuelas allí, para poder entenderse. De lo contrario, habrá guerra”.Con lo cual concluye diciéndole que se conforme con el soldado asignado y que le de resultados.
En el laboratorio nacían los avatares, que eran cuerpos humanos mezclados con ADN nativo; y Jack era el conductor de su Avatar, quien le brinda su sistema cerebral para que puedan funcionar.
Pero también le brindaba servicio al Coronel y tenía como misión relacionarse con los nativos, para informarle de su forma de organización y funcionamiento del territorio hostil. Así como averiguar que es lo que desean para dárselos, y lograr que se marchen de su aldea, que es un gran árbol que se encuentra justo encima del “oro”. Toda la tierra de Pandora estaba conectada: “existe algún tipo de comunicación electroquímica entre las raíces de los árboles. Como la sinapsis entre neuronas. Cada árbol tiene diez mil conexiones con los árboles que están en torno suyo. Y el número de árboles en Pandora es de diez elevado a la doce… lo cual suma más conexiones que las del cerebro humano…” tal como lo comenta la Dra. Grace.
Es así, que Jack comienza a interactuar con la tribu y conoce a Neytiri, quien cumple un papel fundamental en su vida, introduciéndolo en una forma de ver el mundo, “te veo” que en su lenguaje significa veo tu interior y quien le enseña que “Todos nacen dos veces, cuando te ganas un lugar en el pueblo”.

A partir del breve recorrido realizado sobre la trama de la película de Jame Cameron, podemos ver la presencia de dos Particulares, entendidos como un efecto de grupo, un sistema de códigos compartidos pero claramente diferenciados. Por un lado, un particular sostenido por una ley comercial, una moral de los bienes, en donde no importan los costos humanos ni los medios para lograrlo sino lo que se puede obtener en términos de ganancia monetaria: “la estrategia extraccionista se presenta como criminal y violatoria del equilibrio ecológico, desentendiéndose del presente y futuro de la flora y fauna del planeta” . Son estas leyes las que guían tanto a Parker (el jefe superior) como al Coronel. Pero la pretensión de hacer de un rasgo particular, uno con carácter universal, genera un efecto particularista en cuyo centro se encuentra el núcleo de la violación de los derechos humanos, tal como lo representa el film, prácticamente desde sus inicios y constituye una falla ética.
Pero muy distintas son las leyes que podemos encontrar en Pandora. Allí, todos los seres son sagrados. Cuando un animal es asesinado para poder comer, se le realiza una oración. Los animales vuelven a Eywa, la diosa superior. Todos los seres vivientes están conectados por una red de energía que fluyen entre sí, conexiones que provienen del Árbol Sagrado. Para ellos, toda la energía es prestada y un día hay que devolverla.
Al hablar de estas leyes de la naturaleza debemos mencionar que los desastres y las catástrofes son los modos, en que los tres factores del sufrimiento humano, tales como la naturaleza, el propio cuerpo y la relación con el semejante se manifiestan en sus máximas formas extremas, descontrolando las capacidades materiales y simbólicas para enfrentar tales fenómenos, la cuales irrumpen en lo real. En el Avatar observamos como se produjo el fenómeno del desastre, que toma como escenario, la relación con el semejante, con los nativos de la tribu; utilizando armamentos de la base militar, apoyada en el desarrollo científico tecnológico, y la fabricación de armamento que influye en la relación que el ser humano establece con el semejante en tanto rival. Por lo tanto el sufrimiento psíquico que padecen los integrantes de Pandora, son las pérdidas materiales y sobre todo afectivas, al destruir el Árbol en donde se asentaba su hogar, y conmocionando a toda su tribu, convirtiéndose el desastre, definido en términos sociales, físicos y sanitarios, en una catástrofe subjetiva al mismo tiempo.

Por otra parte, tal como se menciona en el libro: “Un horizonte en quiebra”, “El particular es el que sostiene el despliegue de lo universal-singular. En el circuito universal-singular, se despliega la dimensión ética, que encuentra su soporte provisorio, en lo particular” . Podemos ver, un primer Jack que va a formar parte de lo que podemos llamar un particular militar, con objetivos y una misión clara. Brindando información sobre la estructura de la aldea, al mismo tiempo que para ello se involucra y entiende cada vez más un particular diferente, aportado por Neytiri quien le enseña las costumbres de su tribu. Cada día a prende a interpretar señales, los sonidos, a creer en los espíritus de los animales, aprende a ver el bosque a través de sus ojos y un sentimiento empieza a nacer. Algo comienza a gestarse en él, algo singular que “cuando aparece no es codificable por el lenguaje de la situación…que cuando aparece hace desfallecer las categoría simbólicas” y Jack lo expresa diciendo “Ni siquiera se quien soy”. El coronel también lo percibe diciéndole “¿no te has perdido en el bosque? Tu último informe fue hace dos semanas. Empiezo a dudar de tu lealtad…ésta noche regresarás a tu casa” pero Jack le responde que no lo hará, que sólo falta la ceremonia, y así lo aceptarán y confiarán en él, ¿Será una frase dicha para el mismo?
Finalmente se realiza la ceremonia y se une con Neytiri, al mismo que tiempo que se cuestiona “¿Qué estás haciendo Jack?”
La singularidad no la vemos presentarse en persona, es un proceso situacional. Pero requiere de una interpretación subjetiva que la produzca, se requiere de una interpretación y de una nominación de ese singular que irrumpe. Es así que algo comienza a exceder al particular planteándole al sujeto una pregunta ¿qué hago? , generando la posibilidad de un acto, de un despliegue de lo universal- singular, de un intento de respuesta.
Cuando la guerra ya está por comenzar, se produce un vuelco en Jack, se quiebra diciendo a la tribu que tiene una daga en el corazón, que a él lo enviaron para aprender de ellos para poder darle un mensaje, que era que tenían que abondar su aldea porque sino los iban a matar, y él lo sabía desde un principio.
Es así que se despliega un campo, el de la responsabilidad subjetiva: en donde “los motivos de la acción responsabilizan al sujeto, (…) confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole le es ajeno” . Algo que se juega a nivel del deseo, de aquello que no se puede poner en palabras, porque se desliza entre ellas, frente a la pregunta ¿Qué es de mí en todo esto?, que implica una pregunta ética y la disposición del sujeto a responder y quedar dividido frente a ella.
Podemos observar como la hipótesis de la posición de un sujeto frente a su deseo, se va desarrollando, ya que “la vergüenza nos pone a la pista de un sujeto interpelado por aquello que, aunque vivido como ajeno, le pertenece y perturba su intención conciente confrontándolo a un punto de sin sentido. Esa hiancia, ese punto de inconsistencia lo interpela, llama al sujeto a responder.”
Jack mismo se ve enfrentado con él mismo cuando el Coronel le muestra un video que había grabado, donde decía que el idioma de los nativos apesta, mostrando total desinterés. Frente a lo cual, se muestra avergonzado, por tal razón podemos decir que no hay responsabilidad sin culpa, pero al hablar del sentimiento de culpa no hacemos mención al sentido tradicional de la palabra en los términos legales y jurídicos, sino que hablamos de una operación simbólica, es decir de una interpelación subjetiva que hace poner en marcha el circuito de los carriles de la responsabilidad, así es como la culpa obliga al sujeto a responder.

En relación al circuito del análisis, vemos un tiempo uno, “donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un tiempo dos con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora.” Un momento donde Jack cumplía una misión y seguía ciertos objetivos, de acuerdo a las coordenadas militares, a quienes le brindaba información útil para la planificación de un ataque y luego se ve enfrentado a un tiempo segundo, frente a las consecuencias de una guerra imposible ya de evitar, aquello que como real irrumpe, no sólo para él sino para sus compañeros y especialmente para la tribu. Y así sus actos en función de un particular militar que lo guiaba, se ven resignificados: “(…) movimiento que supone que el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo.
Resignificación que dará cuenta de una respuesta del “sujeto que advierta un cambio de posición frente a sus circunstancias, de allí la potencialidad de un tiempo tres: el de la responsabilidad.” Entonces, ya no se trata del yo de la voluntad y la intención, sino de “momentos en los que la posición de obediencia frente a la referencia moral se ve conmovida.”

Es así, que al estallar la guerra Jack ya no va a acatar las órdenes militares sino que va a pelear junto con sus “hermanos” de la tribu Na’vi. Aunque ellos en un momento se sintieron traicionados al igual que Naytiri, cuando se enteran que él sabía que esa catástrofe iba a pasar, luego lo perdonan. Tal vez lo hacen porque ven en Jack un cambio, signos de arrepentimiento.

Jack dice “Toda tu vida se reduce a un acto de locura”
Un acto, que podemos ubicar como una respuesta subjetiva y ética, debido a que el sujeto es responsable de su puesta en actos, en un tercer tiempo, especialmente cuando va en busca de la tribu que se habían refugiado en el Árbol Sagrado, con un ave que lo llaman Toroca que significa “última sombra”, y a quien lo monta lo llaman “jinete de última sombra” Por tal motivo a Jack lo rebautizan con el nombre Turuc Mactuk y allí les habla a todos y dice algo que resulta interesante: “(…) a los hombres del cielo les tenemos que dar una lección, que no pueden tomar lo que quieren…éste es nuestro pueblo” y los manda a convocar a otros clanes para que peleen juntos por Pandora.
Vemos, como él mismo se ubica como miembro de un pueblo, defendiendo otros valores y principios. Nace un sujeto, a la vez que se quiebra para él, el particular que hasta entonces lo guiaba.
Como dice Jaques Lacan que, “al hablar de efecto de sujeto estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconciente.” , y donde hablamos de una dimensión ética, mencionamos que las singularidades hacen desfallecer al particular previo.
Ubicamos así, un tercer tiempo, el resurgimiento de un nuevo sujeto con un nuevo nombre, una marca subjetiva y junto con él, el fin de una era de tristeza en las tierras de Pandora.
Es aquí cuando mencionamos que la responsabilidad es otro nombre del sujeto, es cuando lo podemos relacionar con la hipótesis clínica construida a partir del texto “El muro” de Sartre, en función a la responsabilidad de Ibbieta, la hipótesis clínica es la de querer vivir un poco más, por tal razón Ibbieta es responsable por su deseo, ya que es responsable de un acto, y este acto inscribió el deseo, y como precio de ese deseo por vivir y del deseo de burlarse de los falanguistas, cargará con lo real de la culpa, que sería las responsabilidad, y en comparación con el protagonista de nuestra película Jack, que también se hace responsable por su deseo. Ahora bien, en el texto “El muro” entran a jugar los conceptos de necesidad y azar; la exculpación posible es que al burlarse de los falanguista, y decirles que Ramón Gris se encontraba en el cementerio, él no sabía verdaderamente que su amigo estaba allí efectivamente, negando así su responsabilidad bajo la coartada del azar, mientras que la necesidad se juega en la exigencia de los falanguistas de que les diga el paradero de Gris. Así podemos concluir haciendo referencia que lo que está bajo el dominio de la necesidad o el azar no entra en la responsabilidad del sujeto, ya que la necesidad es algo que va a ocurrir inexorablemente, es decir son eventos que van a ocurrir fuera de la intervención humana, y en el azar no hay necesidad de causa y efecto sobre órdenes que tampoco podemos responder, en relación a nuestro personaje Jack, se observa en un principio, la necesidad que tenía de cumplir con las órdenes del régimen militar al cual pertenecía, y el suceso de azar, sin causa y efecto, fue el encontrarse con Neytiri, quien cambio su vida para siempre. Quien eligió ayudarlo luego de haber percibido señales, que le indicaron que en Jack había algo especial y efectivamente, lo era.



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