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El curioso caso de Benjamin Buttom

Introducción

La película que me toco trabajar para la realización de este segundo parcial es “El curioso caso de Benjamin Button” producida por David Fincher en el año 2008. Este film sin lugar a dudas dejo al público y a los críticos con la boca abierta creo yo, no solo por el reparto de primera que fue protagonista del mismo, ni tampoco por la producción general de la película sino mas bien por la catarata de simbolismos que inundaron nuestras mentes y sobre todo nuestra imaginación. La considero una película para reflexionar no solo sobre la vida sino mas bien sobre la muerte, para reflexionar sobre ella a través de la imaginación, a través del “como serian las cosas si…”. Un hombre que rejuvenece, que va en contra de la corriente y que tiene que arreglárselas, siendo distinto a todos, pero este es su destino, es su necesidad y con ella algo tiene que hacer. Creo que este film deja muchos interrogantes abiertos y espero poder abordarlos según los temas tratados en la materia de la forma mas acertada posible.

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Lo que el cine nos enseña sobre la vejez
Juan Jorge Michel Fariña

El comentario sobre el film realizado por Juan Jorge Michel Fariña trae a colación varios hechos del mismo que pueden hacer mella sobre ojos atentos y puntillosos. La película nos presenta varias cuestiones, el tema de la filiación y la transmisión es decir la herencia intergeneracional, el tiempo, la vulnerabilidad del hombre y lo que un ojo desprevenido advierte sin dificultades, el tema de la vejez. Fariña nos habla a su vez de la responsabilidad en los viejos en relación a la “cercanía” de la muerte, la cual es fuertemente cuestionada por el psicólogo Federico Ludueña, quien a su vez cuestiona a través de su concepción de la muerte en el hombre, las categorías de imputabilidad vigentes para los ancianos. Este autor plantea que los viejos no están mas cerca de la muerte a pesar de su edad sino que la muerte es inminente tanto a el como al niño, es una segunda piel de todas las personas, “no solo del paso del tiempo puede morir el hombre” nos dice Fariña, lo cual es lógico pero muchas veces no esta tan establecido en las categorías de nuestro sentido común. Con Benjamin Button es cierto muere por el paso del tiempo, pero no como un anciano sino como un niño y un niño normal también puede morir por cualquier circunstancia ya sea por azar o por necesidad, generalmente es mas sorpresivo que muera una persona joven que un anciano. Fariña también cita a Ludueña cuando este habla de la responsabilidad en relación a la muerte, el nos dice: “(…)La muerte no ocurrió antes de ocurrir. La vida no se acaba hasta que se acaba, y con ella la responsabilidad. Ni un momento antes”.
Un tema sumamente importante en el curioso caso de Benjamin Button es el de el efecto de la transmisión, la transmisión de un doble legado, hacia su padre y hacia su hija como así nos cuenta Fariña. Creo que aquí esta la hipótesis acerca de la responsabilidad subjetiva planteada por Fariña, esta tiene que ver con el hecho de que uno puede pensar que Benjamin abandonó a su hija, lo cual en realidad no es así, el nos dice “ Benjamin no abandona a su hija renuncia a estar con ella cuando advierte que está siendo el mismo demasiado hijo como para ser padre, ¿que es un padre? pregunta Alejandro Ariel: aquel que ha dejado de ser hijo”. La película ejemplifica de manera magistral esta lógica propuesta por Alejandro Ariel, en varias escenas puede verse esto, por ejemplo, en la escena en que ellos están comiendo en algún bar y el le dice a ella “¿Cómo puedo ser padre cuando voy en la otra dirección? No es justo para el niño, no quiero ser una molestia” y ella le responde “Cariño, todos tenemos que usar pañales”, el a su vez le dice que quiere todo lo que ella quiere pero que no sabe como solucionarlo, como dijimos anteriormente se refiere a este tema de “ir en la otra dirección”, también se ejemplifica la lógica de Alejandro Ariel cuando la niña ya había nacido y el le dice a Daisy “tenemos que encontrar un verdadero padre para ella, necesitara a alguien con quien crecer, necesita un padre no un compañero de juegos”.

Lo que él haga con esta situación determinará si existe o no un tiempo tres, si emerge la llamada responsabilidad subjetiva y así el sujeto barrado. Esto lo determinaré en la siguiente respuesta.

2
El cortocircuito de la responsabilidad
Sus dos/tres tiempos lógicos

“La vida esta definida por oportunidades
incluso las que perdemos”
Benjamin Button

Para llegar al tema que me compete principalmente en la realización de este trabajo, que no es el de la responsabilidad jurídica, ni moral, sino el de la responsabilidad subjetiva, es preciso establecer los tres tiempos lógicos que organizan la situación, (sabemos que el Tiempo 3 puede en realidad, no estar presente).
En el Tiempo 1 los personajes principales de la película, Benjamin y Daisy, comenzaran a tener una relación amorosa luego de algunas idas y vueltas, una vez que casi se han alcanzado en cuanto a sus edades, esto suena demasiado extraño pero al ir ambos en direcciones diferentes en la trama de la película esto es perfectamente lógico. Una escena muy ilustrativa de este hecho es cuando ambos se encuentran en el estudio de ballet de Daisy y ella le dice “estaba pensando, tu naciste en 1918 hace 49 años, yo tengo 43, tenemos casi la misma edad, nos encontramos en la mitad” y el le responde “finalmente te alcance”, en ese momento él la abraza y se miran al espejo y él le dice “espera, quiero recordarnos tal cual estamos ahora”. La ilusión de una eternidad estando así, sin que nada cambie es lo que puede vislumbrarse en Benjamin. En esta misma escena ella le da la noticia de que esta embarazada, esto a mi entender sería el Tiempo 2, tiempo que desbarata la ilusión, porque finalmente eso es una ilusión, algo que no esta verdaderamente en la realidad y que fácilmente puede caer, entonces decía, se desbarata la ilusión de esa eternidad, el tiempo comienza a correr nuevamente,. Este hecho interpela el Tiempo 1, la relación de ambos dos de ahora en mas y la relación que tendrán cuando ese niño por nacer, llegue. Relación entre ellos, y para con ese pequeño, algo es perturbado debido a sus diferentes condiciones nada mas y nada menos que en la propia existencia humana. Tiempo 2 que se sobreimprime sobre el Tiempo 1 y lo resignifica, el ahora se preguntara acerca del Tiempo 1, notará que el va a seguir rejuveneciendo mientras ella envejezca, que la relación no puede perdurar, y que tampoco podrá hacerse cargo de ese hijo que llegará. Como dice Oscar D´Amore en su texto Responsabilidad subjetiva y culpa: “la interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito”, esta resignificación del Tiempo 1 facilitara una respuesta a la interpelación misma, interpelación que resignificará, ligará los elementos disonantes a través de la culpa. En Benjamin Button aparecerá la culpa, su deseo inconsciente comenzará a hacer ruido y el personaje deberá posicionarse ante este deseo del que nada sabe, responder a el. Por un lado la respuesta a la interpelación puede ser una respuesta en la dimensión de lo particular, “es el llamado a responder para volver por el surco moral” dice D´Amore, pero esto implicaría el cierre del circuito que dejaría como producto las figuras de la culpa. La pregunta seria ¿se ha cerrado el circuito realmente o ha habido efecto sujeto?, ¿ha habido una respuesta a la interpelación pero desde una dimensión ética?, ¿se ha producido un Tiempo 3 con la correspondiente responsabilidad subjetiva?.Coincido completamente con lo que nos dice Fariña cuando en su comentario del film plantea que Benjamin no ha abandonado a su hija sino que ha prescindido de su guarda para posibilitar el acto de su filiación, ahora otro hombre podrá ocupar su lugar, alguien que verdaderamente este en condiciones de cumplir ese rol, y su madre Daisy será la encargada de la transmisión de ese legado cuando ella lo considere oportuno. ¿Pero que es lo que pasa con la responsabilidad subjetiva ante este acto y ante el hecho de haber tenido un hijo?, puede notarse que el quiere lo mejor para su hija, un verdadero padre para ella y deja libre ese lugar porque cree que es lo mejor (para ella), ahora bien que el deje libre el lugar de padre creo que no implica que ya nada tenga que ver con todo lo pasado. Alejandro Ariel como dije en otro apartado nos dice que un padre es aquel que deja de ser hijo, y a su vez un padre es aquel que se deja amar por su hijo, entonces me pregunto si Benjamin ha cumplido con estos “requisitos” para la paternidad que plantea A. Ariel. Retomando varias escenas de la película, una y otra vez, puedo notar que nuestro personaje principal no ha logrado correrse del lugar de hijo, tal vez ese sea su deseo inconsciente, “ser hijo”, “seguir siendo hijo”. Esto puede verse en algunas escenas o por lo menos a partir de esto las interprete, por ejemplo cuando Queenie finalmente puede tener un hijo y ante tal noticia el se ve angustiado, tal vez en esto haya un miedo por perder su lugar de hijo con ella; también es importante me parece a mi la escena en que el acepta ser hijo de su padre biológico, acepta la filiación que este mismo le ofrece a pesar de haberlo abandonado cuando era solo un bebe indefenso y enfermo. Algo de este orden de este deseo creo se nos presenta en la trama de la película. Este deseo inconsciente que comienza a hacer ruido en nuestro singular personaje determina sus subsiguientes acciones. Aquí podemos encontrar las figuras de la culpa que taponan el circuito mismo y no dan lugar a la emergencia de la singularidad, del sujeto. Mediante las figuras de la culpa el sujeto se responsabiliza moralmente, “reconstruye su yo”, esto como mecanismo para defenderse de ese deseo que comienza a acecharlo cada vez con mas fuerza
Creo que no ha habido una respuesta desde lo singular ante el dilema que se le presenta a Benjamin, esto, si voy bien encaminada quedará mas claro en la respuesta siguiente con la explicación de las figuras de la culpa que creo han surgido en el personaje. Todo esto que dije sobre los 3 tiempos creo que Benjamin lo expresa muy bien con sus propias palabras cuando dice “Puedes estar loco como un perro rabioso por como fueron las cosas, puedes maldecir e insultar al destino, pero al llegar el final, debes liberarte”.
3
¿Hay una grieta presente entre azar y necesidad?

“Hay veces que estamos siendo golpeados y no sabemos porque,
y sea de manera accidental o por decisión propia,
no hay nada que puedas hacer”
B. Button

Sabemos que la necesidad nos habla de aquello que esta fuera del designio del hombre, aquello que pasa y es incontrolable, aquello que ordinariamente llamamos destino, encuentro desde el orden de la necesidad en el personaje de Benjamin Button su condición, eso que lo hace diferente a los demás, el rejuvenecer en vez de envejecer, pero también se nos presenta en el, la muerte como necesidad, al igual que a el resto de la humanidad, “todos envejecían, y yo rejuvenecía, solo”. Cuando hablamos de azar también estamos hablando de algo que esta por fuera del designio humano, pero a diferencia de la necesidad que puede tener alguna explicación de tipo científica por ejemplo el azar no tiene explicación alguna. Como dice Fariña son eventos a los que uno responde que pasaron “porque sí”.
Considero que la relación amorosa entre Daisy y Benjamin es en gran medida producto de el azar, por ejemplo cuando el vuelve de la guerra y esta en el hogar donde se crió, un día llega Daisy, no para visitar a su abuela que ya había muerto, sino para hablar con Queenie, la madre adoptiva de Benjamin, y “casualmente” se encontró con el, a quien en un principio no reconoció hasta que el le dijo quien era. La sorpresa en ella creo significa este hecho como algo azaroso, Otro hecho importante que fue determinante a mi entender para que ellos llegaran a forjar una relación amorosa fue el accidente de ella, que es explicado como una serie de imprevistos que le impedirán en adelante volver a bailar y por un tiempo caminar. En esta escena Benjamin la visita al hospital y ella lo echa del mismo porque no quería que la viera así, pero creo que esta acción realizada por Benjamin, esta preocupación, algo movió en ella para repensar la posibilidad de tener algo mas que una amistad con el. Y así fue, luego del accidente, bastante tiempo después, cuando ella ya se había recuperado, volvió a buscarlo. A partir de ese momento ellos se irían a vivir juntos, y fruto de esta relación ella quedaría embarazada en un segundo tiempo. ¿Entonces que es lo que pasa? A Benjamin se le presenta una situación extrema, esta por tener un hijo, lo cual sabemos siempre es bastante posible, o por lo menos en la mayoría de los casos, pero también sabemos se puede prevenir. Entonces como decía Benjamin esta por tener un hijo con una mujer que año tras año será más vieja y a su vez un hijo que crecerá en tanto él cada vez sea mas pequeño. Benjamin, queda atónito ante tal confesión, y este hecho exige una respuesta, ya que no es un hecho, creo yo, que se deba a la necesidad o al azar y tampoco a una combinatoria entre ambos. Esta interpelación exige una respuesta pero si esa respuesta esta presente en el “surco de lo moral” como nos dice D´Amore, de esta surge el taponamiento de la dimensión ética, es decir de toda singularidad posible. En este caso como dije anteriormente al no deberse el hecho ni a azar ni a necesidad o la combinatoria de ambos, podemos encontrar una grieta, y aquí la potencial emergencia de la responsabilidad subjetiva, pero también sabemos que ante una situación así el sujeto puede desentenderse mediante lo que llamamos figuras de la culpa, que es lo que intentaré discernir en el próximo apartado y a su vez estas están presentes en el taponamiento del circuito del que hablaba anteriormente.
Quiero cerrar este apartado postulando lo que yo considero la hipótesis clínica, según lo trabajado, creo que Benjamin a nivel inconsciente no pudo hacerse cargo del hecho de haber tenido un hijo, y si esto así fuese, creo estaría estrechamente relacionado con su deseo de “ser hijo”. El no se dejo amar por la hija, y tampoco le dio a ella alguna posibilidad de elección, a su vez el no pudo ser padre porque como dije anteriormente y como dice Alejandro Ariel, el no dejo de ser hijo. Esto repito es una hipótesis que no doy por sentado, pero desde lo trabajado este es el recorte que me pareció importante hacer.

4
Las figuras de la culpa en el cierre del circuito de la responsabilidad

En este film creo haber encontrado alguna de las llamadas figuras de la culpa que cierran el circuito de la responsabilidad y contrastan con la emergencia de un efecto sujeto. Estas figuras pueden ser la proyección en la cual se atribuye algo propio a otra persona, buscando así desculpabilizarse, la intelectualización, en la cual el sujeto busca racionalizar lo ocurrido o por ocurrir, para justificar sus acciones, la negación en la cual el sujeto no se hace cargo de nada y sigue “como si nada”, y las formaciones sintomáticas que están directamente relacionadas con el deseo inconsciente de culpa.
Principalmente pueden verse presentes en Benjamin dos de estas figuras, por un lado la del sentimiento de culpa, considero que este no se se ha diluido en el efecto sujeto debido a que no ha habido tal cosa. Benjamin se despide de su hija cuando era solo una bebe y no la ve durante trece años, mientras tanto le escribe a ella, por ejemplo en las postales le dice que le gustaría estar en su cumpleaños o no permitirle que persiga muchachos para evitar que le rompan el corazón, creo yo que algo del orden de la culpa se vislumbra aquí, como nos dice Oscar D´Amore el yo puede tener las mejores intenciones, y no dudo de que Benjamin las tenga para con su hija, como lo dije previamente, pero el deseo insiste y como sabemos este es reprimible pero no “indestructible”. Por otro lado creo que se presenta también como figura de la culpa la intelectualización ya que Benjamin constantemente racionaliza el hecho de que no puede hacerse cargo de su hija justificándose mediante su condición inversa, el rejuvenecimiento. Por ejemplo estos indicadores que nombre en el primer apartado me parecen sumamente pertinentes para ejemplificar estas figuras, en primer lugar cuando el le dice a ella en el bar “¿Cómo puedo ser padre cuando voy en la otra dirección? No es justo para el niño” y en segundo lugar cuando la niña ya tiene un año y le dice “tenemos que encontrar un verdadero padre para ella, necesitara a alguien con quien crecer, necesita un padre no un compañero de juegos”. Otro indicador que no había nombrado anteriormente y también me parece importante es esto de que el se nota, se ve afectado ante algo que le dice un hombre que estaba en el cumpleaños de la niña, este personaje le dice “el tiempo pasa tan rápido, cuando quieras acordarte ya estará en la secundaria”, esto puede notarse no es algo que haya pasado desapercibido para el.
Deduzco entonces que la interpelación que se presenta en el Tiempo 2 y exige una respuesta ha sido respondida desde el universo particular, aquí estaría hablando de la “vuelta al surco de lo moral”, aquí encontramos que la hipótesis clínica que he planteado anteriormente produce significación ligando S1 Y S2, significación que es producto de una cadena significante y no de un significante que en si mismo no significa nada. Pero en este caso la ligadura taponaría ese hueco abierto en el tiempo 2 impidiendo la producción de un sujeto barrado, de una singularidad ética, el Tiempo 3 no se presenta en este esquema. Entonces aquí aparecen las figuras de la culpa que como dije anteriormente son un intento de reconstruir ese yo, que por la insistencia del deseo inconsciente ha sido interpelado.

5
La responsabilidad en Ibbieta y Buttom

En la película el muro se nos presenta una situación tan trágica como disparatada, su personaje principal, Pablo Ibbieta, es sentenciado a muerte durante la guerra civil española a menos que “delate”, diga el paradero de su líder y amigo, Ramon Gris. Este ante el sentimiento de que ya nada mas le importaba, que nada mas había por defender en una vida que carecía de todo sentido, por lo menos lo que fue y en lo poco que le quedaba de existencia, elige burlar a sus capturadotes diciéndoles que su amigo Ramon Gris, quien él sabia estaba en la casa de sus primos, estaba en el cementerio. Las artimañas del azar pusieron a Ibbieta en el lugar de burlador burlado como nos dice Fariña, ya que efectivamente su amigo estaba en el cementerio. Su burla, su “jugarreta” que en el momento de su realización (Tiempo 1) se agota en su propio fin, o eso creía Ibbieta hasta que aparece un Tiempo 2, en el cual se entera y queda atónito ante la declaración de que Gris había sido muerto en el cementerio, como el mismo lo había dicho, sin saber nada, desde la completa ignorancia. Por lo trabajado en clases aprendemos que Ibbieta no es culpable de la muerte de su amigo pero si responsable del deseo de vivir mas tiempo y de abrir la boca aunque esto fuese desde la completa ignorancia, la jugarreta que le serviría para ganar algo de tiempo de vida, a su vez sirvió para que Gris tuviera un trágico final. Surge un sujeto barrado en un Tiempo 3 en el cual nos encontramos con Ibbieta riendo hasta las lagrimas, un sujeto que no se agota en figuras de la culpa ya que este podría haberse desculpabilizado de algún modo culpando al azar o incluso al propio amigo, ya muerto, por su cambio de refugio.
En Benjamin se nos presenta una situación un tanto distinta, en el circuito de la responsabilidad planteado por mi no esta presente un Tiempo 3 con lo que esto conlleva, un sujeto barrado. En Benjamin se nos presenta mas bien un sujeto asediado por figuras de la culpa como ya explique anteriormente, un sujeto que no llega a responder a la interpelación del Tiempo 2 desde una posición ética sino que se agota en una posición moral.
Quiero finalizar este trabajo planteando que desde el momento en que se abre una grieta entre azar y necesidad se nos presenta la potencia de la emergencia de un sujeto barrado, porque si todo estuviese dado por la necesidad o por el azar o una combinación de ambos, el sujeto no tendría a que responder, azar y necesidad están fuera del designio humano como dije anteriormente. Pero en estos casos se presento una grieta y por ende una potencia, ahora bien cada sujeto hizo cosas distintas con esto, con el deseo inconsciente que interpelo sus yoes y aquí creo encajaría perfecta esta frase que creo escuche, en un teórico de Carlos Gutierrez que dice algo asi como: “no somos responsables de nuestra herencia, pero si de cómo administrarla”. Creo particularmente que siempre tenemos un pequeñísimo margen de libertad para responder ante nuestros actos, estamos determinados por el inconsciente pero algo con eso podemos hacer, el tema es ver como hacemos para no ser meros esclavos de aquello que desconocemos, ya que como nos enseño Freud, ni siquiera somos amos en nuestra propia casa, como bien todos quisieramos.



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