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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

PSICOLOGIA, ÉTICA y DERECHOS HUMANOS

Primer cuatrimestre 2010

Análisis sobre: Blade Runner
Cátedra I: Lic. Juan Jorge Michel Fariña
Profesora: Lic. Serué, Dora Alejandra
Comisión: 28
Alumnos:
o Calandra, Marina L.U. 337838720 marinacalandra@hotmail.com
o Chiaradia, Valeria A. L.U. 333439290 valechiaradia@hotmail.com

1) Oscar D’amore en su análisis realizado de la película “Blade runner” toma, para hablar de la responsabilidad subjetiva, al personaje de Deckard, el cual es un Blade runner que ha regresado a la tierra, harto de la matanza, con la idea de salirse de la misión que consistía en cazar a los replicantes. Pero más tarde se lo vuelve a reclutar, por ser considerado uno de los mejores en el oficio, al llegar a la tierra cuatro nexus-6 (replicantes). Ante esta situación Deckard acepta, argumentando no tener alternativa: “Prefiero ser un asesino a una victima”.
Según la hipótesis de D’amore, Deckard tiene la posibilidad de elegir, el puede elegir entre tomar la misión que le asignó Bryant, su antiguo jefe, o no hacerlo.
Sin embargo, el niega esta posibilidad de elección argumentando que si no elimina a los portapieles el mismo será una victima.
El autor dirá que esto es una transacción ilusoria “obediencia a cambio de vida”. En el momento que la elección es planteada a Rick, el “prefiere lo que prefiere”, situación negada por su yo, para el cual no está haciendo mas que obedecer ordenes de un Otro. De esta manera, le quita cuerpo al deseo. Para la matanza de replicantes, su lugar esta sostenido por el Otro.
Al tomar esta posición, Deckard no hace más que desreponzabilisarse, poniendo sus acciones en manos ajenas. Al resguardarse en la obediencia, se esta quitando responsabilidad.
Hay una identificación del cazador con el cazado, en el momento que la situación se invierte y es Deckard quien pasa a ser el cazado, y comprenden que ambos son esclavos. En el caso de Deckard, al enfrentarse con Barry descubre que no es más que un esclavo del poder, del cual participa con su licencia para matar.
Según Oscar D’amore la responsabilidad subjetiva se configura a partir de la noción de sujeto del ICC; un sujeto no autónomo q por definición no es dueño d su voluntad e intención (siendo éstos rasgos jurídicos). Hay acciones involuntarias que tienen un propósito que el sujeto que realiza el acto desconoce. Es por quedar bien con el otro, que cedemos a nuestro deseo. Y es por esto que Deckard acepta la misión, el no tener alternativa al tomarla, fue tan solo una excusa.
Antes de morir, Barry le dirá que es desagradable vivir con miedo, que así es la esclavitud. Y eso es precisamente lo que le sucede a Deckard, tiene miedo de no ser aceptado por el Otro, y es por eso que acepta a pesar de que no es lo que en vedad desea.
Es así, como se configura la responsabilidad subjetiva del protagonista de la película; él no se hace cargo de su intención, o sea, no hay responsabilidad subjetiva, esto es algo ajeno que Deckard no reconoce como suyo. Porque no se trata solo de una orden, sino de lo que se acepta en esa orden.
2) Los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad lo podemos observar en el transcurso de la película de la siguiente manera:
En un primer tiempo podemos ubicar el momento en que Deckard acepta tomar la misión de matar (“retirar”) a los cuatro nexus-6 que habían llegado a la tierra, aunque un tiempo antes había abandonado su trabajo en las colonias de otros planetas, debido a que se encontraba arto de la matanza a replicantes.
Luego podemos encontrar un segundo tiempo en el cual Oscar D’ amore ubica la interpelación subjetiva que pone en marcha el circuito, es decir, dado el tiempo dos se funda en su resignificación el tiempo uno, a través de la culpa. En la película lo podemos ubicar a este segundo tiempo como el juicio tardío de haber aceptado la misión que tiene el personaje, en el momento en que se enfrenta con Barry, un nexus-6, quien estaba a punto de terminar con su vida. Deckarf Se interpela por esa acción que llevo a cabo sin ser conciente. En estas circunstancias Deckard, quien sobrevive luego de la muerte de Barry, se pregunta “¿pero quien sobrevive?”.
Dado este tiempo dos, el de la interpelación, la ligadura al tiempo uno es ya una obligación a responder a esa interpelación, es decir, que no hay forma de no responder, pues la interpelación exige respuesta. Ya que en términos económicos se genera una deuda. Esta respuesta exigida es lo que se considera el tiempo tres, en el que Deckard decide dejar con vida a Rachel una nexus-6, con quien se pudo relacionar emocionalmente y de esa manera toma una decisión que desconocía a donde lo iba a llevar. En esta respuesta el protagonista estaría dejando de obedecer órdenes, ya no sería un esclavo del poder. Es así, que el sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y esta decisión es una respuesta de dimensión ética.

3) El orden de la necesidad es lo que no atañe al sujeto, es decir, lo que no depende de éste, “Necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación” diría Fariña.
Se puede ver en el enfrentamiento de Deckard con Barry ya que el elemento de necesidad seria aquí la muerte, debido a que No existen argumentos ante ella, la muerte es inexorable, es aquello frente a lo cual no hay palabras. Es así, que Deckard se enfrenta a la muerte desde dos puntos diferentes, por un lado esta a punto de perder la vida. En esta situación Barry después de golpearlo y perseguirlo, se encuentra frente a él con todas las condiciones para matarlo. Pero mas tarde le perdona la vida y antes de morir, le dice “Lo visto se perderá en el tiempo como lagrimas en la lluvia”. Deckard no murió, pero el sabe que la muerte en algún momento le va a llegar y ante estas palabras se cuestiona “pero quién sobrevive” porque los portapieles por seguridad han sido realizados con un plazo de vida de cuatro años pero aun así, también tenían la incertidumbre de la muerte auque sabían su poco tiempo de vida. Deckard dejaría con vida a su enamorada, de todas formas, la muerte vendría por ella, al igual que le sucedería a el, y a todos.
Por otro lado se encuentra el azar, el cual en lo cotidiano se puede nombrar muchas veces como destino. Una situación se considera azar porque los procesos que coinciden son independientes, no hay relación causal entre ellos, aunque cada uno tenga una causa que actúe de modo necesario.
En el caso de Blade runner un resultado del azar puede ser el hecho de que Deckard se haya encontrado con Rachel cuando fue a la Tyrell Corporation para tomar la prueba Voight-Kampff (que identificaba replicantes). Y se hayan involucrado en una relación sentimental, siendo Rachel una Nexus 6, y Deckard un Blade runner. Esta relación, podría decirse que fue una de las razones por las cuales Rick Deckard, se interpeló acerca de su misión como cazador de portapieles.
Quizá también el azar se puede ver en otra escena de la película en la cual se da el enfrentamiento entre los personajes de Deckard y Barry ya que su encuentro fue de manera azarosa. Cuando el policía fue enviado a la casa de J.F. Sebastián, se encontró con Pris a quien asesinó, y minutos después se presentó en escena Barry, con el que se enfrentarían a muerte, y se daría una conclusión de la película.

4) El sentimiento de culpa aparece como sustituto, contraparte, cuando la responsabilidad del sujeto se halla ausente. Aquí el termino responsabilidad supone un cuestionamiento a la interpelación del sujeto, se trata del deseo inconsciente.
Esta responsabilidad alcanza al sujeto donde éste no tiene conciencia de serlo, es decir, que el registro de lo imaginario se detendrá mucho antes ya que aparece la culpa. Es así, que las figuras de la culpa son formas desplazadas, en el yo, de la responsabilidad que esta ausente en el sujeto. Algunos ejemplos de estas figuras son los sentimientos atormentadores, el remordimiento, el arrepentimiento, incluso los distintos modos de altruismo.
En lo que respecta a Deckard se podría pensar que éste demuestra cierto arrepentimiento de haber aceptado la misión, pero no. Ya que, aunque dijo no tener alternativas en el momento de tomar la decisión, se podría interpretar que Deckard no lo quería hacer, pero lo hizo porque no supo decir que no, “muy a su pesar”. Y entonces en el momento en que se enfrenta a Barry, éste le habla de lo que es vivir con miedo, de lo que es vivir en la esclavitud, lo que toca en cierto modo a Deckard ya que este vive como un esclavo de sus ideales, de querer quedar bien con el otro. Es por eso que dice que lo hace solo por obedecer órdenes, desresponsabilizandose de sus acciones.
A partir de lo dicho anteriormente podemos observar que no llega a tener sentimiento de culpa porque su yo cree estar obedeciendo ordenes. Esto se ve a su vez en la hipótesis planteada por Oscar D´amore, donde afirma que el catalogar a Deckard como “arrepentido” es equivoco y dice que aunque parezca verosímil este sentimiento inconsciente de culpa, es fácilmente corrompible por la fuerte creencia de un Otro de la orden, es acá el Yo el que cree, no el sujeto.
Esta creencia del Otro permanece vigente por que en el plano de la responsabilidad jurídica, a Deckard, se lo desculpabiliza y desresponsabiliza. Pero éste es responsable y culpable moral de sus creencias y asesinatos.
D’amore ubica al obediente como un sujeto inimputable de culpa, y por lo mismo, no responsable. También habla de intención como lazo entre la responsabilidad y la culpa, indicando que si no hay intención, no hay culpabilidad, no se puede imputar al actor.

5) En “el muro” de Sartre, cuyo personaje principal es Ibbieta, nos encontramos con la misma transacción que en el film Blade runner “tu vida por la suya” (el muro), “asesino o victima” (Blade runner).
En ambas historias se encuentra la muerte inevitable, se descubre la mortalidad de cada personaje, se encuentran con que nadie vive para siempre: ¿pero quien sobrevive? Se pregunta Deckard. Ibbieta, a la vez, se burlaba de los falangistas tan mortales como él mismo, luego de pasar la noche en vela esperando que le llegue su tiempo. Es decir, en ambas historias encontramos la muerte como necesidad.
En este último sentido podemos comparar al revolucionario Ibbieta con Barry, el replicante de la película. Ya que tanto uno, como el otro, tenían certeza horaria de su muerte, y ninguno deseaba que ese momento llegue. Para el primero, esto se muestra de manera inconsciente, cuando “delata” a Gris diciendo que esta en el cementerio; aunque lo haya hecho en forma de broma. En el segundo, es un hecho conciente por el cual se interroga, y el cual lo lleva a realizar actos inmorales para cambiar los hechos. Ante la angustia de la muerta ambos tomaron caminos diferentes en los que emergió su subjetividad.
En su elección, Deckard prefiere aceptar la misión de retirar a los replicantes llegados a la tierra. Según D’amore, el quiere ver la situación como un camino sin salida, o él o los demás, porque no esta a la altura de su deseo, sólo puede estar a la altura de sus ideales.
Sin embargo en Ibbieta, su deseo inconciente era realmente seguir con vida, y por eso envía sin “saberlo” a los falangistas al cementerio, donde finalizan con la vida de Gris.
Es en el segundo momento, en el que ambos se interpelan por las acciones llevadas a cabo, y sus consecuencias. Si bien no se puede decir que hayan quedado contentos con su cometido, tampoco puede afirmarse que estén arrepentidos.
Ibbieta no esta arrepentido porque no se hace realmente cargo de la situación, más que con un sentimiento de culpa, y después de todo, logró que su vida se alargara. Deckard no esta arrepentido tampoco, porque deposita sus acciones en la responsabilidad de otro, el que le da las ordenes. Momento en el cual aparece el yo negando el deseo.
Algo del deseo cumplido de estos dos protagonistas supone culpa, culpa que va a obligarlos a dar una respuesta del primer momento. Tal como lo dice lacan “de lo único que se puede ser culpable, es de haber cedido al deseo”.

Bibliografía:

• Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña, J. (1992). Ética profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos.
• Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
• D’ Amore: La decisión de obedecer. Blade runner. Ética y cine.



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