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Psicología, Ética y Derechos Humanos
Curso de verano

Cátedra: I
Jefe de cátedra: Fariña, Juan Jorge Michel
Profesora de prácticos: Gorocito Patricia
Coayudante: Martini Carolina
Comisión: 4
Alumnas: Gibert, Lucía
E-Mail: lulagibert@hotmail.com L.U.: 32764738/0
Zunino, Antonela E-mail: antozuni@hotmail.com L.U.: 32957504/0
Fecha de entrega: 25 de febrero de 2010

Ficha Técnica y Resumen de la película: Blade Runner
Título: Blade Runner, EEUU (1982)
Género: Acción, ciencia ficción
Dirección: Ridley Scott
Guión: Hampton Fancher, David Peoples y Roland Kibbe; basados en la novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (1968) de Philip K. Dick.
Reparto: Harrison Ford…………...Rick Deckard
Rutger Hauer……….......Roy Batty
Sean Young……….....…Rachael
Edward James Olmos....Gaff
M. Emmet Walsh............Bryant
Daryl Hannah..................Pris
William Sanderson..........J.F. Sebastian
Joe Turkel.......................Dr. Eldon Tryrell
Morgan Paull..................Holden
Brion James...................Leon

El film “Blade Runner” transcurre en la ciudad de los Ángeles durante el mes de noviembre de 2019 en donde las nuevas tecnologías han generado un nuevo clon denominado “replicante”, adaptado para las necesidades de las nuevas colonias espaciales. Estos replicantes tienen un status superior en cuanto a la inteligencia de sus creadores, así como también de agilidad y fuerza pero son considerados inestables en la calidad de sus relaciones emocionales; como consecuencia, se diseña un dispositivo de seguridad que programa la muerte del replicante en 4 años.
El film comienza cuando Deckard es llamado de su retiro en el momento en que un blade runner (escuadrón parapolicial) recibe un disparo mientras llevaba a cabo una prueba Voight-Kampff a Leon, un replicante fugitivo.
Deckard, dubitativo, se encuentra con su antiguo jefe (Bryant) quien le informa que la reciente fuga de replicantes en el planeta Tierra, es la peor hasta el momento. Byant le informa a Deckard acerca de los replicantes: Roy Batty es un comando, el líder de los réplicos, Leon es soldado y obrero, Zhora es una trabajadora sexual entrenada como asesina y Pris un modelo básico de placer.
Es a partir de la orden de búsqueda y muerte de los replicantes por parte de Bryant, que Deckard vuelve a realizar sus tareas como blade runner.

Deckard es acompañado por Gaff a la Tyrell Corporation para comprobar que la prueba Voight-Kampff funciona con los modelos nexus-6. Ahí Deckard descubre que Rachel, joven secretaria de Tyrell, es una replicante experimental con recuerdos implantados que le permiten contar con una base emocional.
Deckard logra “retirar” a Zhora de un disparo en las calles de la ciudad; tras el tiroteo, Gaff y Bryant le informan que también hay que ejecutar a Rachel. Deckard decide perseguirla, pero en ese mismo instante, aparece Leon en escena y lo empuja apuntándolo luego con una pistola. A punto de dispararle, Leon recibe un tiro por parte de Rachel, salvándole la vida a Deckard. Ambos se dirigen después a un departamento donde discuten las opciones que tiene Rachel. En un tranquilo instante de intimidad musical, ambos se empiezan a enamorar.
Entretanto, Roy llega al departamento de J.F. Sebastian y se vale del encanto de Pris para convencer a Sebastian de ayudarle a reunirse con Tyrell. En la habitación de Tyrell, Roy demanda que le prolongue la vida y pide perdón por sus pecados. Al no ver satisfecha ninguna de sus solicitudes, asesina a Tyrell y a Sebastian.
Deckard es enviado al departamento de J.F. Sebastian después de los asesinatos. Allí Pris le prepara una emboscada, aunque Deckard consigue dispararle tras una lucha. Roy regresa, atrapando a Deckard en el departamento y comienza a perseguirlo a través del edificio hasta llegar al tejado. Deckard intenta escapar saltando a otro edificio quedando colgado de una viga. En un instante Deckard se desprende de la viga y Roy lo sujeta por la muñeca, salvándole la vida.
Roy, deteriorado, se sienta y relata los grandes momentos de su vida, concluyendo: “todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. Muere dejando escapar una paloma que tiene en sus manos, mientras que Deckard lo mira en silencio. Gaff llega al instante y le grita: “Lastima que no sobreviva. Pero ¿Quién sobrevive?
Deckard regresa a su departamento y encuentra a Rachel viva. Se van del lugar y la pareja se dirige a un futuro incierto.

Hipótesis clínica y responsabilidad subjetiva
Tomando en cuenta el comentario de Oscar D’Amore (“La decisión de obedecer”) podemos decir que el personaje sobre el cual se centrará el análisis de la responsabilidad subjetiva es sobre Deckard (Harrison Ford). La hipótesis clínica al respecto se explicita en el momento que el autor expresa: “Si primero hubo elección es porque la alternativa existió aunque la coartada para negarla se sostenga en esa suerte de transacción ilusoria que exige obediencia a cambio de vida. El costo es a expensas de la responsabilidad subjetiva, porque es su ausencia el brillo que impide la producción de un sujeto del deseo inconciente; no sólo se trata de una orden sino de lo que ella es aceptado”.
Llamaremos responsabilidad subjetiva a aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente; un sujeto no autónomo, es decir, que no es dueño de su voluntad e intención. Al referirse a ésta Freud planteará: “la responsabilidad aparece vinculada a ese propósito desconocido para el sujeto”, a aquello desconocido de sí mismo, que aunque le pertenece lo siente como ajeno.
En el film, Deckard es llamado de su retiro para enfrentar a los “replicantes”; ya que estos ponen en riesgo la vida de los humanos y por ende su propia vida.
Pero ¿qué entendemos por acto?, en términos de Ariel: “Un acto implica una decisión tomada por fuera de los otros, sin los otros, por fuera de la moral, de la ley (…)” más adelante agrega: “un acto es una decisión y no una acción”.
Es decir nadie está obligado a obedecer, un acto no implica la obediencia a otro, por más que ese otro se nos presente como una figura de mayor “autoridad” (como podríamos pensar a Bryant), sino que implica más bien una decisión, la cual tiene consecuencias sobre uno mismo y sobre los otros.
En el comentario acerca de la película que nos atañe, D’Amore plantea lo anterior diciendo: “muy a su pesar, pues no quiere pero se deja convencer, argumentando no tener alternativas” , es decir Deckard podría no haber aceptado su vuelta como blade runner, pero sin embargo accede nuevamente a su “trabajo” ya que Bryant lo pone en una encrucijada: es nuestra vida o la de ellos.
En relación a lo anterior podemos agregar que “alguien responsable es entonces de aquel que se espera una respuesta (…) una apelación para que éste pueda “asumir” sus dichos o actos” . En el caso de Deckard la pregunta por la responsabilidad no va a suponer un cuestionamiento a su persona, sino la interpelación al sujeto: a su deseo inconsciente de vivir, podríamos decir también deseo inconsciente de vivir más tiempo, en donde frente al pedido de Bryant, Deckard obedece como si fuese una especie de “trueque” en el que intercambia muerte (matando a los “porta-pieles”) por más vida (para los demás, pero sobretodo para él). Esto se explicita además en su dicho en la película en el que expresa: “preferiría ser un asesino a una víctima” es decir, prefiere matar a correr el riesgo de morir, sin “recordar” que más tarde o más temprano, estén programados (como los “porta-pieles”) o no, a todos nos depara el mismo destino y somos esclavos de la muerte, porque: ¿quién sobrevive?

Circuito de la responsabilidad y figuras de la culpa
De acuerdo con lo planteado por D´amore el circuito de la responsabilidad se caracteriza por poseer tres tiempos lógicos:
En el primer tiempo el sujeto realiza una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo y entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuáles fue concebido . Es un sujeto en pleno uso de sus facultades mentales.
Podemos situar este primer tiempo en el film en el momento en que Deckard, ya retirado de su trabajo, es llamado por Bryant (antiguo jefe), quién le informa acerca de la fuga de los replicantes y para lo cuál le ordena encontrarlos y ejecutarlos (todo el tiempo le dice que él es el mejor blade runner del momento y que lo necesita para poder llevar a cabo la tarea). Ante el comentario de Bryant de “si no eres policía, no eres nadie” se observa que Deckard, si bien no quiere hacerlo, se deja convencer argumentando no tener alternativas, manifestando entonces una elección, una decisión en su accionar.
El segundo tiempo del circuito de la responsabilidad está caracterizado por los indicios de que algo de lo que estuvo haciendo el sujeto, resulta disonante.
En este tiempo, el de la interpelación, hay una emergencia de una singularidad que demuestra la incompletud del universo previo, y por ende se busca religar ese universo hallando una explicación, una respuesta a la interpelación (respuesta particular y no ética).
Esto significa que su acción en el tiempo uno “fue mas allá o mas acá de lo esperado” y lo cuál nos lleva a plantear que el tiempo 2 resignifica el tiempo 1. En la película, este segundo tiempo se puede observar ya casi finalizando el film, cuando luego de la muerte de Roy Barry (quien le salvo la vida a Deckard en la terraza de un edificio) aparece en escena Gaff y le grita a Deckard: “Lastima que no sobreviva, pero ¿Quién sobrevive?”.
Estas palabras de Gaff dejan a Deckard como un sujeto caducado, no tan seguro de si mismo, un sujeto que se cuestiona por su acción y sobre la cuál debe responder. Se puede ubicar entonces una vacilación en el fantasma, que se expresa a partir de la pregunta por la muerte; es la cercanía con la muerte entonces la que comienza a interpelar a Deckard.
Esta interpelación subjetiva de Deckard pone en marcha el circuito y se expresa bajo la forma de sentimiento de culpa. Deckard se siente culpable de obedecer a las órdenes de Bryant y colocarse como esclavo de su oficio. Su trabajo es su vida, es lo único que sabe hacer, lo que lo define y por lo que le reconocen. De acuerdo al texto de Ariel , “un acto no es una acción moral, ni legal (…) sino mas bien una decisión sin socios”.
Esa posición subjetiva del primer tiempo nos lleva a pensar que Deckard se colocaba en el lugar de asesino para no ser víctima, considerando así que la muerte no le llegará tan rápido como le ocurre a los réplicos. Pero es entonces ante la pregunta por ¿Quién sobrevive? que en el segundo tiempo nos lleva a plantear un cambio en la posición subjetiva del protagonista; de Blade Runner a esclavo de la muerte.
Es en el tercer tiempo cuando se verifica una respuesta en términos de responsabilidad subjetiva, “es otro nombre del sujeto” , un acto que produce un sujeto de deseo inconsciente y que implica apropiarse de ese deseo, hacerse responsable del mismo. Indica que el sujeto pueda hacer algo con aquello descubierto, llevándolo a actuar de un modo diferente. Es una respuesta a la interpelación pero del orden de lo ético, es un acto ético.
En el film se puede ubicar este tercer tiempo en la última escena de la película, cuando Deckard decide ir a buscar a Rachel en vez de ejecutarla, tal como se lo habían ordenado. Es entonces que se hace cargo de su deseo inconsciente (querer vivir más tiempo), actuando de modo diferente al que lo había hecho anteriormente. Genera así una nueva posición subjetiva; adviene entonces la ya denominada responsabilidad subjetiva.
A partir de lo enunciado por Salomone en su texto , se puede establecer una confrontación de dos discursos; por un lado el discurso deontológico-jurídico que plantea la noción de un sujeto autónomo (con voluntad e intencionalidad), y por el otro lado el discurso clínico, que considera al sujeto como no autónomo. Esta diferencia posiciona a ambos discursos en diferentes modos de entender la responsabilidad.
La responsabilidad subjetiva (como ya se ha desarrollado antes) es aquella que se configura a partir del deseo inconsciente, sujeto no autónomo y que no es dueño de su voluntad e intención. Es una responsabilidad que atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo. Así podemos decir que si la responsabilidad alcanza al sujeto ahí donde no tiene consciencia de serlo, se posiciona como contrapartida la culpa; constituida como el reverso de la responsabilidad. Es decir, en términos de Fariña “cuando la responsabilidad del sujeto se halle ausente, aparece como contraparte el sentimiento de culpa” .
Jorge Jinkis amplía la definición clásica de responsabilidad y la coloca en término de lo subjetivo: “no digo consciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice”. Esta es la responsabilidad, la respuesta esperable queda adherida a ese pasaje por la culpa. No hay intención ni razón sino que se introduce una dimensión deseante más allá de ella.
En el film se puede observar cuando Deckard, luego de la pregunta realizada por Gaff (Pero ¿Quién sobrevive?), se queda solo, perplejo, paralizado e inmediatamente va en busca de Rachel (quien estaba en su casa durmiendo). Así las figuras de la culpa se hacen presentes a manera de autoreproche.
Todo esto nos lleva a pensar que Deckard no es responsable de matar a los réplicos, sino que siente culpa de haber aceptado realizar esa tarea; por el contrario, de lo que si es responsable el protagonista, es de su propio deseo inconsciente de vida. El hecho de que decida irse con Rachel, en vez de ejecutarla, habla de un pasaje al acto ético, a una nueva posición subjetiva adviniendo entonces, la responsabilidad subjetiva.
Volviendo al tema de la responsabilidad, podemos decir que la responsabilidad jurídica en cambio interpela al sujeto en función de la noción de sujeto autónomo, ubicándolo en el terreno de la conciencia, en el ámbito de la intencionalidad y la razón. En el film Deckard, retirado de su trabajo como blade runner porque esta cansado de tanta matanza, acepta la orden que le impone Bryant de encontrar y ejecutar (retirar) a los réplicos que estén en la Tierra.
Podemos establecer que Deckard pudo tranquilamente rechazar el pedido y la orden de Bryant, pero decide aceptar porque dice “no tener alternativas”: es la nuestra vida o la de ellos.
Así podemos afirmar que Deckard estaba en su sano juicio cuando aceptó la tarea encomendada, es decir, era consciente y como tal poseía intencionalidad y razón para ejecutar el pedido.
Bajo esta instancia posicionamos al “yo” de Deckard como cumplidor de orden, (es el yo el que cree y no el sujeto), responsabilizándolo moralmente tanto de sus creencias como de sus asesinatos.

Necesidad y azar
Al hablar de necesidad y azar indefectiblemente nos lleva a planear la noción de responsabilidad subjetiva. Según Mosca: “La responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar” , por eso cuando nos encontramos ante una situación que rige por completo necesidad y azar, preguntarnos acerca de la responsabilidad pierde importancia.
“Para los griegos, necesidad era el nombre de la diosa que regía aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana. Las personas no somos responsables de todo lo que nos sucede. Cuando en una situación rige por completo el orden de la necesidad, la pregunta por la necesidad carece de toda pertinencia”.
Si pensamos en un suceso que va a ocurrir inexorablemente, podríamos plantear la cuestión de la muerte. Es decir, la muerte es un ejemplo del orden de la necesidad que nos “alerta” y a la cual no podremos evitar, a pesar de no saber ni cómo ni cuándo, sabemos que algún día moriremos.
En relación a la película, se puede establecer una similitud y una diferencia en cuanto a ésta noción de muerte: si bien tanto Deckard como los “replicantes” morirán en algún momento (Deckard al igual que todos los seres humanos, desconoce cuándo y cómo morirá, a diferencia de los “replicantes” para el cual su muerte ya está programada), éstos últimos se muestran más “conscientes” de que a todos más tarde o más temprano nos espera el mismo destino, es decir, todos moriremos. Esto último se ve reflejado en el momento en que a Deckard se le presenta un interrogante y ante el cual queda desconcertado: “de todos modos ¿Quién sobrevive?”.
Pero además hablaremos de azar, el cual (a diferencia de la necesidad) desconecta la relación de causa y efecto. Según Fariña “Otros nombres para azar son “suerte”, “coincidencia”, “casualidad”, “accidente”. En relación a la película “Blade Runner”, esto se podría pensar en que tanto Deckard como el “replicante” debieron tomar decisiones para su supervivencia, en donde el azar quiso que éstas coincidieran en el tiempo. Por un lado, Deckard es llamado (luego de haberse retirado de Blade Runner) para que elimine a los “replicantes” y por el otro, los “replicantes” intentan salvarse terminando con la vida de los seres humanos que los han creado. Ambos, ante la disyuntiva entre la vida y la muerte, eligen salvarse (y salvar a los de su misma especie) intentado eliminar a aquel que se le presenta como rival, aunque finalmente Barry no termina con la vida de Deckard, sino que por el contrario termina salvándolo.

Relación entre Blade Runner y El muro
Uno de los elementos comunes que se pueden encontrar entre el caso presentado y el cuento “El muro” (Jean Paul Sartre), es que en ambos protagonistas, en Deckard por un lado y en Ibbieta por el otro, existe un deseo inconsciente de vivir, el cuál a partir de la realización de determinadas acciones o dichos, los lleva a un cambio en su posición subjetiva.
Desde el lado de Deckard, podemos establecer que acepta la orden que le impone Bryant para satisfacer su deseo inconsciente de “vivir más tiempo”, es decir, a partir de la persecución y la ejecución de los replicantes en la Tierra, el protagonista obtendrá más período de vida.
Pero como ya se ha mencionado anteriormente, es a partir de sus acciones o dichos lo que le genera un cambio en la posición subjetiva, responsabilizándolo, la cual se puede ver en el momento en que Gaff le hace la pregunta: ¿Quién sobrevive?
Desde el lado de Ibbieta, ante la pregunta de parte de los falangistas por Gris (quienes le dicen “es tu vida por la suya”), pone de manifiesto su “deseo inconsciente de vivir” en el momento en que encuentran el paradero de Gris y lo ejecutan.
Por lo visto, sucedió la misma situación que en el caso anterior; Ibbieta, ante la pregunta por Gris, improvisa una broma para burlarse de los falangistas diciéndoles que Gris se encuentra en el cementerio (cuando en realidad estaba en la casa del primo).
Pero cuando los falangistas regresan de su búsqueda, no ejecutan a Ibbieta porque han encontrado a Gris y lo “retiraron”. Es entonces que ante el comentario del panadero de que Gris se hallaba en el cementerio (porque se había peleado con el primo) se genera un cambio en la posición subjetiva en Ibbieta; se siente sorprendido, tiembla y es colocado en el lugar de burlador burlado.
Deckard por su parte acepta la propuesta de su vuelta como blade runner, y en su caso la interpelación se da en el momento que Gaff le plantea un interrogante (¿Quién sobrevive?) que lo “paraliza”, lo deja pensando unos instantes para luego salir en busca de Rachel y no intentar matarla (como al resto de los “replicantes”), expresando a partir de esa escena el asumir su deseo inconciente y responder ante su emergencia.

Es decir, en estos dos personajes (Deckard e Ibbieta) encontramos similitudes en relación a que ambos se vieron confrontados a tomar decisiones cruciales para su supervivencia, y puestos ante la angustia de la muerte, actuaron (con todo lo que ello implica) de maneras diferentes en las que emergió su responsabilidad subjetiva.

Bibliografía
- Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.
- Clase teórica de Oscar D’Amore: “Responsabilidad subjetiva y culpa”. Ficha de cátedra, publicado en la pagina web de la cátedra
- D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
- D´Amore, O: Comentario sobre la película Blade Runner: “La decisión de obedecer”.
- Domínguez, María Elena: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de una análisis”. En la transmisión de la ética. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.
- Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
- Michel, Fariña: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra, publicado en pagina web de la cátedra.
- Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
- Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
- Página web: www.wikipedia.com.ar

Anexo



NOTAS

Película:

Titulo Original:

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