por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra de Juan Jorge Michel Fariña

Examen domiciliario, trabajo de segundo Parcial

Héctor Amarilla

 LU:323298690
 E-mail: hectoramarilla@gmail.com
 Docente: Mariana Pacheco
 Comisión: 6
 Fecha de entrega: jueves 25 febrero de 2010

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

Digamos primero que se trata del film “Changeling” de Clint Eastwood, traducido al español como “El sustituto”. El comentario al respecto pertenece a Michel Fariña, titular de la cátedra. Habla de la policía como garante de la ley social, ley social que recae en la decisión de un solo hombre, en contra de la ley simbólica. Además hace una comparación con la apropiación de los hijos de desaparecidos de la ultima dictadura militar de los años 70 en Argentina. Nosotros nos vamos a encargar del personaje de Christine Collins, y vamos a proponer un circuito en el cual aflora un acto etico, que ademas asume todas las condiciones de una singularidad.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

Primer tiempo: en la estación de tren la madre advierte que está frente a un desconocido al que quieren hacer pasar por su hijo, ella ensaya una pequeña resistencia, que se desvanece con una intervención del jefe de policías. Ella acata la orden de tomar al niño, de hacerse cargo de el.

Segundo tiempo: Estando en el hospital psiquiátrico Christine tiene una entrevista con el psiquiatra. Lo que me interesa marcar puntualmente es cuando la interpela justamente por aquel acto que mencioné antes:
-  Su expediente dice que usted cree que la policía le dio un niño falso.
-  No dije que fuera un niño falso, dije que no es mi hijo. El niño es otro, mi hijo sigue ausente.
-  “Caramba, que raro. Aquí tengo un articulo del periódico con una foto suya recibiendo a su hijo ¿Es usted no?”
-  ”Si”
-  “Así que primero lo era y ahora no lo es…”.
Ella se llena de angustia.

Lo que voy a tratar de explicar es al cambio de posición respecto de la ley social que ocurre en Christine. Cuando en la estación de trenes ella advierte que el niño no es su hijo, acepta sin embargo la sentencia del policía: que la situación estaba alterando su percepción, que no cabe lugar a dudas de que el niño es quien debe ser. Una vez que llega a su casa y constata que el niño no es el mismo, ya que mide 10cm menos que su hijo, y además esta circuncidado. Avisa a la policía, ahora esta segura del error. En una ocasión discute fuertemente con el jefe de policías, pero vuelve a aceptar sus dictámenes, incluso se retira pidiendo disculpas por su reclamo. Ella es la victima de lo que esta ocurriéndole, la culpa la tiene la policía, ella no tiene nada que ver con eso. Dice Fariña que aquí es importante enmarcar el papel de la ley social, representada en las autoridades, como avasallan al sujeto, como lo alienan. El dice que los uniformes actúan como elementos psicopáticos.
En la entrevista con el psiquiatra, en cambio, de un modo perverso, el medico le confronta con su propio acto, sus propia contradicción. Si ella quiere a su hijo de regreso, y quien esta con ella no lo es, porque ella lo reconoció públicamente como tal. Cuando el psiquiatra le muestra el artículo del diario la implica en eso que le está pasando. Después de todo ella es culpable de aceptar al sustituto en la estación de tren. Ella decidió obedecer a la orden del Policía. Como es posible que ella primero diga una cosa y después otra. Claro esta que ella misma se encuentra con la paradoja, directamente no responde.
Es interesante poder apreciarlo desde la perspectiva que D’Amore retoma de Lacan, que el sujeto solo puede ser culpable de “haber cedido en su deseo”. Christine se ve ob-ligada, como lo escribe D’Amore, a responder por aquello que hizo, de lo que sí es culpable. Christine es culpable de haber cedido en ese punto su deseo de restitución, conformándose con la sustitución, podríamos decir con la demanda del otro, sujetarse a ella, encarnada en este caso en la orden del policía.
Finalmente, cuando Christine sale de la clínica, hablando con el ministro eclesiástico que le apoyó constantemente, ella sentencia “Siempre le decía a mi hijo: nunca empieces la pelea, pero siempre acaba. No empecé esta pelea, pero voy a acabarla”. Ella misma se incluye en esto que le ocurre, ella va a pelear, ya no a obedecer, ahora va a pelear por la restitución.
Emerge una nueva posición en nuestro personaje. Si antes hacia su reclamo desde una posición de obediencia, ahora lo hace desde un lugar nuevo, que la implica como madre, pero tambien como parte de un todo social, y que vehiculiza la singularidad que cuestiona el universo tal como ella lo conoce. Se abre paso a través de su acto, la restitución no solo de un hijo sino también de una justicia, de una ley más humana, más simbólica, más universal, que aquella que estaba confinada en los ideales de un grupo minoritario tratando de imponer sus leyes, el alcalde, el comisario y el jefe de policía. En este caso. “Si el niño estuviera vivo, ya habría aparecido. En el gallinero o no el niño esta muerto. Su madre tendrá que resignarse” Sentencia el Comisario dando la indicación a su subordinado, y confirmando lo aquí expuesto.
Con su acto, se abre camino a la deuda social impaga, ya no se deja impune el proceder de los autoritarios.
Otro indicador de este cambio de posición en la subjetividad de Christine se puede observar comparando las dos conversaciones que ella tiene con el Sacerdote. En la Primera ella dice: ”yo no tengo una misión, solo quiero ver a mi hijo”. En la segunda: “Estuve pensando mucho. Lo que ha pasado. Como tratan a esas mujeres ahí adentro. Siempre le decía a mi hijo <>, Yo no comencé esta pelea, pero voy a acabarla.”

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

El azar, según lo expone Fariña en “Necesidad y Azar”, es pura incertidumbre, eso parte de aquello que no esta regulado por el hombre, pero que también escapa a todo calculo. Si tratamos de aislar elementos de azar, apuntamos primero a la triste coyuntura que inicia la tragedia. Que Christine tenga que hacer un reemplazo laboral, dejando solo a su hijo justo en el día en que al asesino se le ocurrió buscar victimas en su vecindario, esa es una coincidencia azarosa. Lo vemos también en el hecho de que el niño que encuentra la policía cuadre con todas las características del extraviado. Se hace presente cuando la policía, buscando a un menor que está ilegalmente en el país, resulta ser el mismo que al asesino utilizaba para seducir a otros niños, y que eso los lleve a Walter, eso también es azaroso.
La cuestión de la necesidad es la otra parte de la que el hombre no regula, pero que si es calcula. Es la determinación, el destino.
Que Christine y Walter vivan en Los Ángeles de 1928, eso es necesidad. Y que por tanto estén atravesados por la moral y económica de la época también. Eso se ilustra en el hecho mismo de que Christine tenga un empleo, un horario que cumplir todos los días. Se ve en que Walter asiste a una escuela.
Aparece también aquí la cuestión de la muerte, un asesinato produce muerte. Aunque no sabemos fehacientemente que Walter esta vivo o muerto, la pregunta trae a cuenta lo que ya sabemos, que el fin de la vida es la muerte.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

Podemos pensar en la aparición de la culpa bajo dos formas que D’Amore en su texto “Responsabilidad subjetiva y culpa” indica como aliadas. Me refiero a la negación y a la proyección. Negación ante el hecho evidente de que el niño aparecido no es Walter, y sin embargo Christine escuche el mandato del oficial. Proyección en el hecho de que si ellos (la policía) le impusieron el niño, ella no es culpable de recibirlo, entonces tampoco debe responder por ello.

5. ¿Cuáles son los elementos comunes entre el caso presentado y el de Ibbieta (cuento “EI muro", de Jean Paul Sartre)?

Lo que tiene en común con el Cuento de Sartre “El muro” es la lógica de la responsabilidad que se pone en juego. Es decir, no responsabilizamos a Christine desde el punto de vista jurídico acerca de lo que ocurrió con su hijo, de la sustitución. Si desde un lugar subjetivo, decimos que es culpable de ceder en su deseo, obedece al deseo del otro, se aliena de él. Lo que le dice su subjetividad no tiene lugar porque hay una “garantía” en el otro de que no hay error alguno. Christine es culpable de no responder según el deseo.



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