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Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra I

Primer cuatrimestre 2010

Trabajo realizado sobre la película:
“Código de Honor”

Docente: Adriana Alfano

Comisión: 7

Alumnas:
Natalia Viola
DNI: 27787188

María Victoria Bermúdez
DNI: 29866019

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1-Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
2-Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3-Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4-Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5-Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente en las del Módulo 4.

1) Teniendo en cuenta el comentario de Eduardo Laso sobre la película “Código de Honor” podríamos ubicar a Jerry como el personaje central en lo referente a la responsabilidad subjetiva. Si responsable es aquel de quien se espera una respuesta, la responsabilidad subjetiva será entendida como “aquella que se configura a partir de la noción de sujeto inconsciente; sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención…”
Eduardo Laso realiza una hipótesis clínica en la cual el protagonista del film, un detective que acaba de jubilarse, estaría retrocediendo ante su deseo de tener una familia y ocupar un lugar de padre, en nombre de cumplir con el mandato del Otro, del orden del deber, deber que se impone a modo de cumplimiento superyoico: cumplir con su promesa realizada a los padres de la niña asesinada, cumplir con su deber de detective y encontrar al asesino de la misma Laso plantea que esta posición, del orden del registro imaginario, desresponsabiliza a Jerry de su implicación subjetiva quedando a merced del goce del Otro.
Podríamos referirnos, según Laso, a una analogía o secreta comunidad de goce entre el detective y el asesino al que persigue, ya que ambos ofrecen una niña en sacrificio, uno por goce sádico, otro por deber.
Realizando este recorte es posible explicar la estrategia de Jerry para atrapar al asesino, estrategia que lo deja preso, alienado al deseo del Otro, donde la única opción en la posición que toma el sujeto es la de obediencia y cumplimiento de esta promesa, alienación que no implica un borramiento de su responsabilidad en la puesta en acto, ejemplo de esto sería la escena en donde expone a la hija de Lory al encuentro con el asesino, para así poder atraparlo y poder cumplir con el mandato que él mismo se ha impuesto.
2) El circuito de responsabilidad se compone de tres tiempos lógicos, de los cuales hemos ubicado tan solo los 2 primeros, sabiendo que el circuito podría finalizar con un tercer momento de implicación subjetiva, momento del acto, aquel que se realiza en soledad, es decir, sin garantías, acto que da cuenta de un movimiento en la posición subjetiva y del cual emerge un nuevo sujeto. Consideramos que dicho tiempo no se encuentra presente en la situación que hemos recortado del film “Código de Honor”. En el tiempo 1 se ubica una acción llevada adelante con un fin determinado, acción que se realiza creyendo que la misma finaliza en aquel objetivo por el cual fue emprendida. Aquí situamos los siguientes actos realizados por Jerry: decidir hospedar a Lory y su hija en su casa (niña que tiene los mismos rasgos que las víctimas del asesino) con el supuesto fin de protegerlas de los maltratos del marido de Lory y colocar una hamaca para la niña cerca de la ruta, lugar elegido por Jerry diciendo que era mas seguro porque estando ahí él podría observarla desde el negocio de la gasolinería. Estas acciones en un segundo tiempo serán resignificadas, interpelando al protagonista, abriendo una pregunta sobre el beneficio y motivo de las mismas, inaugurando el tiempo 1, develando un nuevo sentido en el mismo. En el tiempo 2, definido como tiempo de interpelación al sujeto, momento de llamado, aquel que daría cuenta de la división subjetiva, podría ubicarse la escena en que Jerry llega a su casa y Lory le dice que la niña se encuentra en la iglesia con el pastor del pueblo (principal sospechoso del los asesinatos para Jerry) En ese momento el protagonista preso del temor y la culpa saldrá a toda velocidad con su auto llevando su arma para salvar a la niña. Al llegar a la iglesia una imagen lo atormenta, la niña ya está muerta, él ha llegado demasiado tarde, si bien esto es lo que imagina Jerry, situamos esta escena como dentro del momento de interpelación, porque se desprende de aquí la relación de los actos de Jerry con el peligro al que quedó expuesta la hija de Lory. Jerry había permitido el contacto de la niña con el supuesto asesino, no había hecho nada para impedirlo, muy por el contrario, sus supuestos actos de protección escondían un beneficio para él, atrapar al asesino utilizando a la hija de Lory como señuelo y cumplir así con su promesa. Respondiendo al deber, alienado al mandato del Otro, el protagonista pone en peligro uno de sus objetos de amor, quedando al descubierto dicha división subjetiva, si bien el deseaba cuidar y proteger a esa niña a quien quiere casi como a una hija, su acciones de protección lo llevaron al mismo tiempo a dejarla frente al peligro.
En el tiempo 2 quedaría en evidencia la división subjetiva de Jerry, por esta la interpelación y la apertura de la pregunta, él desde una posición de sujeto autónomo y completo, siendo un detective de honor, ha vivido para cumplir con su deber y en este momento algo de la ley del deber y del deseo se cruzan, Jerry vuelve a elegir responder a ese mandato superyoico, cediendo en su deseo. Podemos pensar entonces que éste sujeto, entendido desde la ética del psicoanálisis, de haber cedido ante su deseo, es culpable. Deducimos que en este caso el goce vinculado al cumplimiento del mandato del Otro, pudo mas para Jerry, quien luego de esta escena, resignificó aquellas acciones que dejaban en exposición a la niña, resignificación que no lo llevará a realizar un nuevo acto, sino que lo llevará de vuelta al tiempo uno, donde volverá a exponerla como estrategia para atrapar al asesino.
Para concluir este recorrido, podríamos decir que dentro del circuito y como respuesta a este segundo tiempo de interpelación (momento en que el temor y la culpa se presentaron ligando esas acciones primeras y donde algo del orden del deseo fue postergado una vez mas) sería posible situar un retorno, una repetición, una vuelta al tiempo uno. Jerry no realiza un movimiento en su posición subjetiva (motivo por el cual no ubicamos un tiempo 3) y vuelve al punto uno, donde la niña a la que casi ha adoptado como hija queda ofrecida nuevamente como señuelo para capturar al asesino.

3)La necesidad o determinismo, son sinónimos que dan cuenta de aquellas situaciones que nos enfrentan con lo inexorable, inflexible, riguroso y hasta fatal de un suceso, situaciones que ligan causa y efecto, muchas veces vinculadas al registro de lo real, como aquello imposible de simbolizar, imposible de inscribirse. Estos conceptos se encuentran íntimamente ligados con el azar, relacionado a la incertidumbre, a aquellas que escapan al cálculo, donde se juega algo del orden de lo impredecible, accidental y contingente. Tanto el determinismo como el azar dejarán por fuera la posibilidad de abrir una pregunta respecto a la responsabilidad, pero esta será posible de rastrear en esa brecha o margen que se producirá entre ambas.
Dentro del recorte situacional realizado para este trabajo, podríamos situar la presencia de necesidad o determinismo en el momento en que muere el asesino, quien mientras conducía por la ruta sufre un accidente. Esta muerte accidental, inevitable, si bien nada tiene que ver con la responsabilidad de Jerry, sucederá en un momento tal que generará consecuencias sin retorno para él. El azar apareció aquí determinando cual era el momento en que el asesino debía morir, este se dirigía al encuentro con la niña, y al mismo tiempo podríamos decir que se dirigía a su propio encierro, Jerry y la policía lo esperaban para detenerlo y encarcelarlo. Pero el azar tomó protagonismo en este momento, siendo el único responsable del final del asesino, quien ya nunca podrá ser capturado, impidiendo a su vez que Jerry cumpla con su promesa.
Determinismo y azar se presentan dando cuenta de la incertidumbre presente en la situación, lo impredecible, aquello que estaba completamente por fuera de los cálculos de Jerry. Esta jugada accidental lo dejó parado como un loco ante la mirada de los otros, ya nadie le cree, quedando a su vez en evidencia frente a Lory, quien lo interpela y le dice que es un maldito enfermo por sacar beneficio de su relación y poner a su hija en peligro.
Podríamos concluir que incluso Jerry enloquece frente a su obsesiva promesa, el no poder cumplir con la misma es algo que lo compromete en lo más íntimo de su ser. Jerry no cumple con su mandato, tampoco realiza un acto movilizado por su deseo, se detiene en el tiempo, velando lo sucedido, se entrega al alcohol y queda perdido a la espera de ese asesino, que si bien nunca podrá ser capturado, retornará y lo seguirá atormentado como su peor fantasma.

4) Nuevamente situaremos al protagonista del film como aquel que representa una de las figuras de la culpa, culpa si bien ligó y resignificó las acciones situadas en el tiempo 1 del circuito, no lo llevaron a responsabilizarse, hemos redactado ya como Jerry alienado al deseo del Otro, realizó una promesa que no podrá cumplir, promesa que lo apartó de su deseo.
A modo de hipótesis clínica nos gustaría agregar como esta promesa, situada en el registro imaginario, se manifiesta en Jerry a nivel del yo con el cual se define, como su obligación o único camino posible para él, pareciera que Jerry solo puede responder al cumplimiento del deber, siendo que este “deber” al cual se autoconvoca, lo deja preso de una deuda. Podríamos decir que intentando atrapar al asesino, Jerry arma su propia trampa, el imposible cumplimiento de un deber que inevitablemente deparará en su eterna deuda.
Sabemos que la culpa puede constituirse como reverso de la responsabilidad, cuando la responsabilidad se haya ausente, aparece como sustituto el sentimiento de culpa. En Jerry podría observarse en aquel momento donde se entera que la hija de Lory ha ido a la iglesia con el principal sospechoso de los asesinatos, al llegar allí, la imagen fantasmática de verla muerta lo llevaría a pensar en la exposición y el peligro al que ha sometido a la niña. Pero, si bien es posible ubicar como esta culpa liga, notamos que la misma no conduce a Jerry a realizar un nuevo movimiento subjetivo, aquel que encontraríamos del lado del acto, sino que continúa con su objetivo, anteponiendo el cumplimiento del deber, vuelve a exponer a la niña.
Para ubicar la responsabilidad jurídica, deberíamos tener en cuenta que la misma se rige de dos principios, el de la razón y el de la intención. Estos dos elementos son los que determinan la imputación o no de culpa. Consideramos que la responsabilidad jurídica es una temática que excede la articulación posible dentro del recorte situacional realizado en el film, siendo que Jerry ya se encuentra retirado de su función de detective.
Podemos pensar que en Jerry aparece la culpa en la situación de la iglesia, pero luego, en el final de la película, el protagonista se evade en el alcohol, demostrando con esto no responsabilizarse de sus acciones. Citando el texto “Veinte años no es nada”, podemos decir que el alcohol no alcanza a ahogar el tormento...este es el precio de la responsabilidad eludida.
Podemos ver, como en el acto de alcoholizarse, el sujeto se anestesia de esta culpa, sin responsabilidad subjetiva alguna, “sin duda es mas sencillo querer des-ligarse del asunto, no querer saber nada de ello”2
Responsable, así se define a aquel de quien se espera una respuesta. Del sujeto responsable se espera que escuche, que hable, que de cuenta de cierta implicación subjetiva. En Jerry no hay respuesta frente a la escena en donde Lory lo interpela frente a lo que había hecho con su hija. Él elige callar, esconderse en el alcohol y así no implicarse como responsable de nada en lo sucedido.

5) Para poder comparar conceptualmente el film “Código de Honor” con el caso presentado de Ibbieta en “El muro”, haremos referencia principalmente a la falta de implicación subjetiva o desresponsabilización, como unos de los puntos fuertes de unión entre los dos relatos.
Sabemos que Ibbieta se desresponsabiliza de su decir, siendo que ha dicho cual era el paradero de su amigo, al enterarse de esto Ibbieta ríe, esta risa mostraría lo ridícula e inesperada que le parece la situación, ya que él había creído nombrar “azarosamente” un lugar donde sería “imposible” encontrar a Gris. El azar le jugó entonces una mala pasada, Gris efectivamente se encontraba en el cementerio, donde fue encontrado y asesinado. Este hecha, la aparición del azar, si bien podría leerse como un motivo para desreponsabilizar a ibbieta, nos permite sin embargo explicar aquello de lo que si es responsable el personaje del cuento, su dese, deseo de prolongar su vida, elección que al mismo tiempo llego a su amigo a la muerte.
En el caso de Jerry, el azar también interviene, determinando el momento en que el asesino muere por un accidente, motivo por el cual no llega al encuentro con la niña. Jerry al igual que Ibbieta se desresponsabiliza de sus acciones, no se ve implicado en el riesgo de haber expuesto a la hija de Lory ante el asesino.
Se podría ver, como en los dos casos el azar aparece tomando las riendas de la situación, dando vuelta los resultados esperados por ambos personajes.
En el caso de Ibbieta dando muerte a Gris y en el caso de Jerry, salvando a la niña del peligroso encuentro con el asesino. El azar se interpone en los dos casos, pero las respuestas ante el encuentro con estas contingencias son diversas en ambos.
Podría ubicarse entonces, como los dos personajes niegan la responsabilidad que les atañe, en ese punto donde más allá del imprevisto, la casualidad o el accidente, han realizado una acción que ha tenido consecuencias. En el caso de Ibbieta, quien al hablar delata a su amigo y al mismo tiempo salva su vida, ubicamos allí su deseo, del cual, en tanto elección subjetiva es responsable. En el caso de Jerry, quien no pudo cumplir su deber de encontrar al asesino para realizar su promesa, pero que no deja de ser responsable de haberlo intentado, exponiendo a la niña al encuentro con el asesino.

BIBLIOGRAFIA

- D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
- Jean Paul Sartre, “El Muro”.
- Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
- Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
- Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006. Pag.116.



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