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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

Psicología, Ética y Derechos Humanos

2º Parcial Domiciliario

Cátedra: I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Comisión: 06
Prof.: Lic. Gabriela Levy Daniel

Alumnas:
Laura Alicia Almada - L.U.: 29945802-0
E-mail: lauraalmada21@yahoo.com.ar

Natali Granovsky - L.U.: 30.926.517-0
E-mail: nati2124@hotmail.com

2° Cuatrimestre
Año 2009

CONSIGNA DE EVALUACION:

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

“COMETAS EN EL CIELO”

Título original: The Kite Runner
Año: 2007
Estados Unidos
Drama
Dirección: Marc Forster
Basada en la novela de Khaled Hosseini. “…Con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto. Porque el pasado se abre paso a zarpazos.” (Frase de la novela)
Protagonistas: Khalid Abdalla, Homayoun Ershadi, Shaun Toub.

La película nos traslada al año 1978 en Afganistán, antes de la invasión rusa, para contarnos la historia de Amir y Hassan, dos niños de diferentes razas y clases sociales. Amir es hijo de Agha Sahib, un importante empresario de la construcción y perteneciente a la etnia dominante en Afganistán. Por otro lado se encuentra Hassan, hijo de Ali, el sirviente de la familia, que es hazara, minoría chiíta de origen mongol, discriminados y considerados siervos.
Tanto Hassan como Amir no tienen madre, la de Amir murió cuando él nació, y la madre de Hassan huyó. Entre ambos existe una fuerte relación de amistad, basada en la pasión por las cometas y los cuentos, pero sobre todo en la personalidad sumisa de Hassan, quien es capaz de hacer cualquier cosa por agradar y proteger a su amigo, al punto de salir en defensa de él ante los constantes ataques de Assef, un joven vecino mayor que ellos.
Amir, al contrario se presenta como un niño con mucho miedo, cobarde y a pesar de querer a Hassan, le tiene celos porque su padre lo elogia. Amir escucha una conversación en la que su padre comenta a un amigo su preocupación porque su hijo no se defiende ante los demás, siendo Hassan quien lo defiende.
Cuando Hassan cumple años, Agha Sahib le regala una cometa para que ambos niños participen de una competencia anual. Luego de ganar dicho torneo, Hassan, como buen sirviente, va en busca de la última cometa caída para traérsela a Amir como trofeo, pero se cruza con Assef y sus amigos. Hassan, en una escena anterior los enfrenta con una hondera y logra que se retiren, por lo tanto ahora buscan revancha. A cambio de no golpearlo Assef le pide que le dé la cometa que acaba de recoger, pero Hassan, fiel a su amigo, se niega y es por eso que Assef, con ayuda de sus amigos, viola a Hassan. Este hecho es visto por Amir, quien lo estaba buscando, pero no hace nada para salvarlo de esta situación.
Tras este acontecimiento, Hassan se vuelve más callado y retraído, y Amir ante la culpa, hará todo lo posible para que Ali y Hassan abandonen la casa como sirvientes, al punto de simular el robo de un reloj que su padre le había regalado en su reciente cumpleaños y culparlo a Hassan. Si bien, Hassan sabe que ha sido una trampa de Amir, no lo delata ante su padre y se hace cargo del robo. Agha Sahib perdona a Hassan, pero Ali siente que ya no tiene nada más que hacer en la casa y ambos se marchan.
Seguidamente, la invasión de los soviéticos, fuerzan a la fuga de Amir y su padre de Afganistán y a su consecutiva inmigración a EEUU. Allí llevan una vida muy humilde, en la que el padre trabaja en una gasolinera y en una feria vendiendo objetos usados, para poder así, pagar los estudios de medicina de su hijo. Si bien, Amir toda la vida aspiró a ser escritor, alentado por Rahim Khan (amigo del padre), se gradúo de médico, siguiendo el deseo de su padre.
Luego se casa con Soraya, quien además de tener origen afgano como Amir, no puede tener hijos. Más tarde, cuando su padre muere, Amir consigue publicar su novela y seguidamente recibe una llamada de Rahim Khan desde Afganistán que lo convoca. Al llegar a la casa, Rahim Khan le informa que Hassan y su esposa han muerto víctimas del régimen talibán, dejando a su hijo pequeño huérfano. Junto a esta noticia le revela un secreto familiar: Hassan es hermano de Amir, fruto de una relación entre Omar (padre de Amir) y la madre de Hassan. Esto lo llevará a Amir a atravesar diferentes obstáculos del estricto gobierno talibán, para rescatar al hijo de Hassan de las garras del régimen.

ANÁLISIS

Para el análisis tomaremos al personaje de Amir. Ubicaremos su decisión en las coordenadas de los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad. Luego Intentaremos esbozar la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

TIEMPO 1: “En busca de una cometa”
El sujeto realiza una acción, con ciertos fines, entendiendo que la acción se agota en los fines mismos. Es la acción de un sujeto consciente.
Ubicamos en este tiempo la escena de la violación a Hassan: Hassan sale en busca de la cometa que ganó Amir. Es un amigo fiel y siempre defiende a Amir, enfrentándose a quien sea. Unos muchachos lo detienen y le piden la cometa, pero Hassan no cede a este pedido, no puede fallar a una promesa. Los muchachos golpean a Hassan y uno de ellos lo viola. Amir se encuentra oculto, observando la situación, sabe que su mejor amigo está siendo violentado pero decide no intervenir.

TIEMPO 2: “Ocultando cometas”
En este tiempo la acción retorna al sujeto (Tiempo 2 retorna al Tiempo 1) y lo interpela en su accionar. El sujeto recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal. El sujeto está desvanecido, se pregunta por su acto, hace juicio de su acción, lo llamamos sujeto de la perplejidad.
El tiempo 2 nos remite a la culpa que siente Amir, culpa retroactiva que nos permite ligar ambos acontecimientos, donde su decisión de no intervenir y callar los hechos del que fue testigo, pone de manifiesto elementos disonantes, una inconsistencia del yo.

Amir siente vergüenza por su cobardía. Hassan está mal y Amir oculta los motivos. Amir siente culpa, golpea a Hassan con frutas y le dice “pégame…pégame”, pero Hassan no lo hace, no siente odio ni venganza hacia su amigo. Amir no soporta la presencia de Hassan, le recuerda los hechos en los que no intervino. Así es que esconde su reloj (regalo de cumpleaños) entre las pertenencias de Hassan para que sea acusado de robo. Esto lleva a Ali (padre de Hassan) a renunciar a su trabajo y marcharse con su hijo de la casa.

“No hay responsabilidad subjetiva sin culpa… La culpa de la que estamos hablando depende de una operación eminentemente simbólica: la interpelación subjetiva” . La culpa es en este sentido, una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva.
Jinkins, reformula la definición clásica: "Responsable: no digo consciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice”, estableciendo así una diferencia con lo que es “ser culpable” en sentido jurídico.

Se ha producido una alteración de las referencias simbólicas en el sujeto, esto nos señala lo propio del concepto de catástrofe, ya que la magnitud del evento excede las capacidades singulares y colectivas. No sólo Hassan sufre el ataque brutal por parte de otros chicos, sino que también el país sufre la invasión de la URSS, desencadenándose una guerra, lo que obliga a Amir y a su padre a huir. Un exceso que, en ambos casos, los despoja de la palabra.

¿Cómo discernir necesidad y azar en este caso? Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que “basta que se produzca una grieta entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión”. Estas categorías se superan en nuestro análisis, surge la responsabilidad subjetiva.
De este modo, si nos remitimos a la película, el azar, como aquello que es fortuito, ajeno al deseo y a la voluntad del sujeto, se configura en un hecho, el encuentro de Hassan con los muchachos agresores, que posibilita la violación en nuestro primer tiempo. Las constantes amenazas suscitadas por Assef y sus amigos iban dirigidas tanto a Amir como Hassan, por lo que se podría pensar en un factor azaroso que haya sido Hassan la víctima.
Si nos aproximamos al concepto de necesidad, que refiere a lo forzoso, inflexible, observamos que ambos niños callan luego de lo sucedido, no logran tramitar la situación vivida, no tienen palabras que lo signifique, aquello que no deja de inscribirse se relaciona con la dimensión de la muerte, de la que se sintieron cerca. Ubicamos en la categoría de necesidad el silencio de ambos niños.
Se observan reacciones evasivas de Amir ante Hassan, hacia el encuentro con esa culpa inexorable de ese segundo tiempo, que busca ser redimida. Luego de este fortuito suceso, Hassan calla, silencia; y esto hace que Amir no logre tramitar la culpa. Por ello, podríamos inferir que un cambio en la posición subjetiva de Hassan, le permitiría a Amir cambiar también. De esta forma, podría justificarse que en reiteradas ocasiones Amir interpele a Hassan en forma agresiva.
En este caso “es opuesto en espejo a la culpabilización y se expresa en una exaltación de la víctima”

TIEMPO 3: “Sobrevolando cometas”
Aquí surge una respuesta como sujeto de deseo. Situamos en este tiempo el viaje de Amir, convocado por Rahim Khan, referente significativo de su infancia, aquel que lo habilitó en el oficio de escritor, quien lo invita a regresar a su país de origen, donde encontrará la posibilidad de volver a “ser bueno”.
Pasaron 22 años y Amir vive en los Estados Unidos. Viaja a Afganistán y el amigo de su padre, que se encuentra grave, le revela que Hassan es su hermano y que ha fallecido con su mujer, bajo el régimen talibán. Han dejado un hijo pequeño, pero está en manos de talibanes, quienes lo someten a diferentes maltratos. Amir va en busca de su sobrino para rescatarlo, poniendo en riesgo su propia vida y así saldar deudas con el pasado.

HIPÓTESIS CLÍNICA

Enunciaremos nuestra Hipótesis Clínica respecto de la responsabilidad del sujeto, no ante la moral, la política, lo social, sino ante el propio sujeto. Es una Hipótesis Clínica acerca de la responsabilidad de Amir, por la acción emprendida en el Tiempo 1.
Amir presencia el hecho como un observador sufriente, quedando paralizado, no puede accionar. Decide no interponerse, resguarda su vida y calla, no cuenta a nadie el padecer de su amigo, ni acusa a los responsables.
En el Tiempo 1 entonces, Amir lleva a cabo una acción: la de permanecer oculto y no intervenir ante esa escena violenta de la que es víctima a su amigo. Esta acción de un sujeto consciente obedece a la siguiente causa: Amir teme que lo lastimen.

En un Tiempo 2 aparecen elementos disonantes. La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito. La culpa hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder. La Hipótesis Clínica lleva a conjeturar clínicamente que la decisión de no intervenir no obedece al miedo a que lo lastimen, sino que está cargada de deseo. Es algo que escapa a la órbita del sujeto, situacionalmente hablando.
Creerse el pretexto de su cobardía le ahorra la angustia que devendría de la pregunta ¿Por qué deje que lastimen a mi mejor amigo? O bien, ¿Realmente quería que lastimen a mi mejor amigo? En el tiempo 2 se lleva al sujeto a considerar una acción de la cual nada sabe y debe responder. El sujeto es interpelado en su accionar del tiempo 1.
“La respuesta nunca es obvia, pero hay respuesta, es decir, siempre se es responsable de un modo u otro de la posición subjetiva que ya implica la interpelación”.

El personaje se encuentra con su fantasma, su deseo de que a Hassan le pase algo malo, que desaparezca de su vida. Su propio fantasma retorna a partir del momento de la culpa, no soporta mirar a Hassan.
Dejar que a Hassan lo violen, lo lastimen, es un fantasma que sale bajo una excusa inocente de no intervenir por miedo a que lo lastimen a él también.

Gabriela Z. Salomone llama responsabilidad subjetiva a “aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente; sujeto no autónomo que, por definición, no es dueño de su voluntad e intención”
La angustia (figura de la culpa) que siente Amir ante la presencia de Hassan, nos permite inferir que hay responsabilidad pendiente. Para rastrear la responsabilidad procedemos a desentrañar el sentimiento de culpa de Amir, el cual nos lleva al sentimiento de celos. Amir siente celos de Hassan: su padre está preocupado porque nunca se defiende, en cambio elogia a Hassan, que es valiente y capaz de defender a Amir en cualquier situación, es un amigo fiel, incorrompible. Dice el padre de Amir: “Un niño que no sabe defenderse acaba siendo un hombre que no defiende nada”. Amir debe hacerse responsable por su deseo de que a Hassan le suceda algo malo, que desaparezca de su vida. “El deseo inconciente –reprimible pero indestructible- sigue haciendo su jugada, iluminándose en cada acto”.

Entramos en una zona que resulta de máxima importancia clínica porque implica, exige una experiencia: la experiencia de deseo inconciente. De acuerdo a lo postulado por Freud en el complejo de Edipo, Atribuimos a este deseo su base en los celos fraternales.

El complejo de Edipo revela su significación como fenómeno central del período sexual de la primera infancia. Después cae sepultado, sucumbe a la represión y es seguido por el período de latencia.

“…en la época de la elección de objeto anterior al período de latencia se ve con facilidad que el varoncito quiere tener a la madre para él solo, siente como molesta la presencia del padre… La madre cuida de todas las necesidades del niño, y por eso este tiene interés en que ella no haga caso de ninguna otra persona.”
Amir no tiene madre, por lo que vemos que el interés del complejo de Edipo fue dirigido exclusivamente al padre, quien cuida de todas sus necesidades.
Así, encontramos en Amir a un niño que necesita y reclama ser reconocido, mirado, querido por su padre.
En la escena en que Baba (el padre) se encuentra hablando con Rahim Khan, le expresa que Hassan frecuentemente debe defenderlo a Amir ante los ataques de otros vecinos del barrio. Y es en la defensa en donde recae esta culpa: ese no poder defender a Hassan, asociada a esa culpa por no poder defender a su madre, quien según el relato de su padre, muere en el parto al dar a luz. Sin embargo, tanto Hassan como Amir no tienen madre: la de Amir murió cuando él nació, y la madre de Hassan huyó, por lo que podríamos pensar en una cierta identificación entre ambos. Una identificación en relación a la falta: mientras que a Hassan la madre lo abandona, Amir siente culpa por la muerte de su madre.
Siguiendo las líneas de la identificación entre Amir y Hassan, encontramos que a ambos les gustan los cometas y los cuentos, hecho que en la adultez va a estar reflejado en Amir al ser escritor y en Hassan al llamar a su hijo, Sohrab, titulo de un cuento que le leía Amir en la infancia. ¿No será la escritura una forma de tramitar aquellos hechos traumáticos? El primer cuento que escribe Amir narra la muerte de una mujer producida por su esposo, donde cada lágrima derramada por éste se convertía en perlas, de modo que cada vez se hacía más rico. ¿Podría interpretarse este cuento como una producción onírica, donde se desplaza la figura del victimario de él hacia su padre? Amir se siente culpable de la muerte de la madre y ve a su padre rico materialmente pero carente de amor. Se ven claramente los mecanismos del sueño de condensación en la figura de la mujer-madre y del desplazamiento ya mencionado.
“La marginalidad y la orfandad no sólo están referidas a la desigualdad en el acceso a los bienes materiales, sino -también- al hallazgo de un ´fuera de sentido´, a un desamparo discursivo que se evidencia en la caída de los grandes relatos, en la degradación de la figura del padre y en la declinación del ideal y de las mediaciones como reguladores del lazo social”.
Sumado a esto, la película muestra un hecho curioso: en un principio Amir, que se encuentra en una posición económica privilegiada, tiene de sirviente a Hassan, un hazara que es discriminado por considerarse una raza inferior. No obstante en el tiempo 3 de la película, una vez instalado en EEUU, el discriminado pasa a ser Amir, por pertenecer a una minoría étnica en ese país. Por lo que no es casual que la frase enunciada por Hassan, “por ti lo haría mil veces”, antes de ir a buscar la cometa, luego se repita, siendo Amir el que se la expresa a Sohrab, hijo de Hassan.
Esto lo podríamos relacionar con ciertas concepciones de Lacan donde existe una alineación al otro con el cual se identifica.
Entre a y a’ lo que uno puede observar es que permanentemente hay cierta agresividad de uno con el otro. Son identificaciones semejantes, que claramente se ven entre Amir y Hassan. Por lo tanto, podríamos pensar en que el vínculo de Amir y Hassan se basa en una relación especular.
Lacan sostiene que además de la identificación imaginaria, hay un lugar simbólico que la causa y determina; mas aún teniendo en cuenta que en la estructura simbólica, los elementos valen por su oposición. Y es a lo largo del film, donde ambos personajes se posicionan como elementos opuestos el “bueno y el malo”, el “valiente y el cobarde”, el “culto y el ignorante”.
De esta forma, podríamos pensar que en Hassan se juega el ideal del Yo, quien sobrevalora a Amir, ya que por momentos se pasa de esta relación de semejante, de par, de compañeros de juego, a una relación asimétrica donde Hassan está al servicio de Amir. La relación dialéctica del amo y del esclavo confunde y funde esta relación intersubjetiva. Este supone por momentos que puede jugar con Hassan como un objeto que está a su merced, pero lo sorprende ese sujeto imprevisible, que escapa a lo que espera de él, un otro analfabeto que termina dándoles las enseñanzas más valiosas y que no devuelve la agresividad que le ocasiona. Si a lo anterior le sumamos el hecho de que Amir nunca le enseña a leer y a escribir a Hassan, ¿podríamos inferir que con ello se asegura un lugar diferente, de superioridad, de diferencia, algo que le permitiría ser mirado diferente por el padre?

Volviendo a nuestro argumento sobre la experiencia de deseo inconciente de Amir, citamos a Freud, continuando con lo expuesto sobre el complejo de Edipo, quien dice que este complejo: “se amplía hasta convertirse en un complejo familiar cuando se suman otros niños. En tales casos el perjuicio egoísta proporciona un nuevo apuntalamiento para que esos hermanitos sean recibidos con antipatía y sean eliminados sin misericordia en el deseo. E incluso, por regla general, los niños expresan verbalmente estos sentimientos de odio mucho más que los provenientes del complejo parental.”

Esto indica también que a un niño desplazado a un segundo plano por el nacimiento de un hermanito, le nacen sentimientos que en el adulto se dirían de grave inquina, y que a menudo pasan a ser la base de un distanciamiento duradero.

En nuestro caso, es confirmada nuestra suposición, en la escena del tiempo 3, donde Rahim khan le dice a Amir: “Parte de ti siempre ha sabido esta historia…” y le cuenta que efectivamente Hassan es su hermano. Podríamos exponer entonces, que Amir es culpable de eliminar a su hermano en el deseo.
Esta escena supone también que se ve coartado el derecho a la identidad, en términos de farsa: “…cuando hay alguien que construye un aparato de manipulación basado en el engaño, las consecuencias de tamaña farsa pueden alcanzar un efecto devastador. Esto es así en la medida en que ese alguien sabe sobre el engaño”.
Es aquí donde se produce un cambio de la posición subjetiva. Ante este saber no sabido, donde existe algo que se ignora, su deseo lo conducirá a la verdad, verdad del inconsciente. Así, el ocultamiento del reloj pone en acto algo velado. Pero en ese ocultamiento se esconde una modalidad familiar: dos padres que ocultan la identidad de un hijo (tanto Baba como Ali, padre de Hassan), Rahim Khan que es cómplice de este ocultamiento, Amir que oculta el reloj y Hassan que oculta el suceso en que lo violaron. Asimismo, a esta modalidad de ocultamiento se le suma el concepto de sacrificio. Pensando que el origen la palabra victima está ligado a una persona o animal destinada al sacrificio, el mismo se refleja en el film en diferentes personajes: de los sirvientes ante sus jefes, de Hassan que se sacrifica por la amistad de Amir, de la madre de Amir que se sacrifica en el parto por él, de Baba que se sacrifica en EEUU para pagar los estudios de medicina de Amir y de Amir que sacrifica su deseo de ser escritor a favor del deseo del padre de que fuera médico.
Baba está ubicado como perturbador del goce desde la infancia; de modo que hay una querella entre la voluntad del sujeto y la voluntad del padre. “Ceder en su deseo, es entendido, siempre en el destino de alguien, como traición de un pacto” y esto no sólo ocurre a nivel vocacional, sino que la frase que enuncia el padre en relación a Amir “Un niño que no sabe defenderse acaba siendo un hombre que no defiende nada”•, marca un destino que en un tercer tiempo será traicionado.

Sobre las categorías de lo Universal - Singular – Particular:
A partir de la conjunción entre lo universal y lo singular, comienza a dibujarse el horizonte de la ética, que siempre está sostenido por lo particular.
Una ley de un código que regula una situación cualquiera es siempre particular. La situación de la violación es una transgresión, remite a lo particular, supone un castigo, sostenido por un sistema de leyes compartido por la sociedad o grupo. Si llevamos este abuso al contexto religioso, podríamos hablar de pecado, mientras que en lo jurídico es un acto penado por la ley.
En este caso, podríamos aproximarnos a lo universal desde el concepto de sexualidad, como algo inherente a todo ser humano, que lo atraviesa desde la infancia. “El universal es la potencia de desborde, de exceso, es el gesto de ir más allá de las totalizaciones supuestamente clausuradas al devenir…Podremos hablar de singularidades cuando ese algo que se presenta hace desfallecer las capacidades clasificatorias de la lengua de la situación, cuando ese algo no se deje contar como un individuo por ninguna de las propiedades discernibles- estructurantes- de la situación”. El término será singular cuando no pertenezca al universo en que irrumpe, si su presentación hace tambalear las consistencias previamente instituidas. En la singularidad que irrumpe fracasan las legalidades constituidas.
El acto de Amir corresponde a lo singular, observa cómo violentan a su amigo, no interviene. “Algo extraño irrumpe y quiebra todo sentido. En esos puntos de ruptura se manifiesta la falta estructural, la posición de obediencia frente a la referencia moral se ve conmovida… Entonces se trata de evocar la falta, sostener y propiciar el punto de inconsistencia que da lugar a la responsabilidad subjetiva fundadora del sujeto. En esta misma línea, la interpretación apuntará a horadar el campo del saber, haciendo lugar a la producción de verdad”.
Una singularidad que irrumpe, destotalizando la legalidad del universo previo, exige un gesto de suplementación (universalización) en nombre de una nueva ley que la comprenda.
La singularidad requiere de una intervención subjetiva que la produzca.
La responsabilidad subjetiva se juega a nivel Simbólico (Inconsciente) y refiere, siguiendo a Juan Mosca, a la singularidad de un Sujeto en acto, acto ético en tanto compete al deseo, acto no calculable, no predecible. El acto de Amir da lugar a una singularidad que excede toda ley particular, ya que no será el mismo antes y después de su acto.
La responsabilidad subjetiva se juega también a nivel Real, porque modifica la realidad en la que el sujeto está inmerso, supone un cambio de posición del sujeto frente a sus circunstancias.

Para finalizar, hemos pensado cierta analogía entre el jugar con cometas (elemento al que hace referencia el título del film) y los tiempos presentados del circuito de la responsabilidad. Es por ese motivo que hemos puesto título a cada uno de los tiempos.
Clara Schejtman sostiene que “El jugar infantil es considerado la expresión paradigmática de abordaje al psiquismo del niño en constitución, desde diferentes escuelas psicológicas y psicoanalíticas. En el adulto el juego deviene humor y ensueño diurno o fantaseo. En el fantaseo, el deseo anuda la experiencia actual con el recuerdo infantil y crea una situación referente al futuro. Pasado presente y futuro se anudan”. De acuerdo a lo expuesto anteriormente, en un primer tiempo Hassan va en busca de una cometa para llevársela a Amir, la cometa ha caído, la vida de los niños ya no es un juego, la realidad los golpea.
En un segundo tiempo no hay cometas, no hay juego. Haciendo hincapié en la modalidad de ocultamiento familiar se podría pensar en un ocultamiento de esa cometa, Hassan calla lo ocurrido, Amir oculta su reloj en las pertenencias de Hassan. De modo que lo que los une un principio, el juego, la competencia anual de cometas, posteriormente los separa.
No obstante, en el tiempo tres, esa cometa sobrevuela nuevamente por los cielos. Aquí Amir ha remontado su vida. Y es en la escena final en la que se observa a Amir enseñándole a Sohrab (hijo de Hassan) a volar cometas. Ha saldado una deuda con su pasado, por fin ha podido defender. A través de este elemento, la cometa, Amir puede reconstruir su historia…Pasado presente y futuro se anudan.



NOTAS

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