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Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

2º Parcial Domiciliario

Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Fariña Cat: I

Cuatrimestre: 2º cuat. 2009

Ayudante: Adriana Alfano

Alumno: Castro, Luciana

D.N.I: 30.122.795

Comisión: 7

Psicología Ética y Derechos Humanos
2° Parcial domiciliario

“Construyendo una vida” (2001).

George es un hombre soltero, de unos 45 años, separado, está muy enfermo y solo le quedan unos meses de vida. Es arquitecto, trabaja para una empresa importante a la que le dedicó su vida, dejando de lado su familia. Tiene una muy mala relación con su hijo, Sam, que es un chico adolescente, conflictuado, introvertido, que se droga con todo tipo de sustancias.
En el inicio puede verse que George es un hombre bastante agresivo en el trato, aunque no puede decirse que ha golpeado a su hijo, le reclama a Robin (madre de Sam) por no ponerle límites.
En su trabajo se lo nota que no esta cómodo, uno de sus compañeros se burla de su trabajo. Le comunican que el jefe desea hablar con él, en la reunión lo despide por no cambiar su forma de trabajar que es anticuada; Al recibir la noticia no puede creer cómo lo despiden luego de tantos años, sonríe ironicamente y dice que odia su trabajo, desde que comenzó. Antes de irse pregunta si podría llevarse algunas de sus maquetas, a lo que el jefe se niega y le ofrece que se lleve solo una (el tono del jefe es condescendiente). George se va a su oficina, esta como desorientado, luego comienza a romper todas sus maquetas. El jefe, enojado, le dice que ni siquiera es arquitecto (descalificándolo) y que es un despreciable ser humano, a lo que George responde “esta bien, tu ganas” y se marcha, pero en la puerta del edificio se desmaya. Despierta solo en el hospital. En una charla con la enfermera, hablando de lo que haría en esos meses, George le cuenta que va a construir una casa.
Al salir del hospital, le dice a Robin que se llevara a Sam en el verano, cuando va a buscarlo, estaba empacando porque había programado sus vacaciones con un amigo, ante la negativa del padre comienzan a discutir, Sam busca a la madre con la intención de que intervenga, ya que ella le había dado permiso (ademas parece temer que el padre lo golpee) George, enojado, le dice a la madre que Sam puede odiarlo o intentar matarlo cuando duerme, pero se lo llevara igual, el hijo comienza a llorar, el padre lo abraza y le dice que puede ser el peor verano de su vida, pero que se lo había ganado y le ordena que suba al auto, Sam grita que lo odiara toda su vida y George le contesta que no se imagina cuanto odia él a su propio padre, que lo considere una tradición familiar.
Al día siguiente, a la hora del almuerzo, llega Robin y charlando con George sobre los años que vivieron en esa casa, él cuenta que hoy amaneció feliz, no sabe por qué, pero fue simple, hoy está feliz, se pregunto a si mismo cuándo fue la última vez que se sintió así y recuerda que fue cuando estaba jugando en el mar con Sam protegiéndolo de las olas, ella se entristece porque va a tirar abajo la casa donde vivieron juntos y se va. Sam que habia escuchado la conversación antes de irse a dar un paseo le pregunta “¿no has sido feliz en 10 años?”. George, se queda en silencio unos minutos, pensativo y luego sonríe.
Una mañana Sam se enoja con su padre porque él había encontrado sus drogas y las había tirado, entonces le dice que no tiene derecho a meterse en sus cosas, nunca lo hizo hasta ahora, el padre le responde que todo lo que hace le concierne, que se disculpara por todo lo que hizo antes pero no por tirar sus drogas, que hoy sí le importa cómo esta su hijo, comienzan a discutir violentamente, Sam tiene miedo de que el padre le pegue, al darse cuenta de esto George se calma, comienza a contarle que su propio padre jugaba un “juego” que nunca pudo ni entender ni ganarle, siempre desvalorizaba todo esfuerzo que el hacía y si no lo hacía con palabras lo golpeaba; le aclara que él no va golpearlo jamás, que no quiere que se sienta menos que él, quiere que sea feliz, sabe que no lo es, porque el vivió así la mayor parte de su vida y le pide que construya la casa con él. Minutos después, el hijo comienza a trabajar en la casa a cambio de dinero, en ese momento George le cuenta que odió esa casa toda su vida, que odió quién fue, que tirarla seria un final; quiere construir algo propio, que le enorgullezca darle a su hijo, enojado, Sam, le responde que no lo haga, que no quiere esa casa y él contesta que haga con ella lo que quiera, solo quiere que recuerde que construyeron esa casa juntos y Sam contesta que en verdad no está tirando a la casa, sino que está tirando a su padre abajo.
Así pasan los días y mientras construyen la casa van afianzando su vínculo, se acercan cada vez más. Una noche el hijo le pide consejo porque quiere cambiar, en busca de contención inician una conversación franca, donde George le dice que se había rendido con él, Sam niega esto, porque de haber sido así estaría de vacaciones con su amigo. La charla continúa y George le cuenta (aunque Sam esta escuchando música y no a él) que una vez apunto al padre con un arma de aire comprimido pero no se animo a disparar; pero aclara que no lo hubiera matado, lo quería demasiado para hacerlo.

La dimensión ética se despliega en el circuito universal-singular, sosteniéndose (provisoriamente) en el campo de lo particular, del que toma prestado su carácter de código. Se da en un doble movimiento; el primer movimiento es la dimensión moral, lo particular, legitimado por leyes situadas en un contexto y un momento particular, según un consenso social; el segundo movimiento es la dimensión ética que se da por una singularidad en situación, seria el caso por caso, que abre la posibilidad de la caída del universo anterior para instaurar un nuevo universo que contenga la singularidad que lo hizo caer.
El circuito de responsabilidad subjetiva, supone un criterio lógico, no cronológico, se compone con un tiempo 1, donde se realiza una acción que es acorde al universo del discurso en que está inmerso el sujeto y que, se supone, se agota en los fines para lo que fue realizada; luego se confronta con un tiempo 2, momento de la interpelación, con algún indicador que señale que aquella acción fue mas allá de lo que debía haber ido. Esta es la puesta en marcha del circuito, con la interpelación se funda, en su resignificación, el tiempo 1. Luego la culpa ob-liga una respuesta. El universo particular soportado en las certidumbres del yo cae y posibilita la pregunta sobre la posición del sujeto, dando la posibilidad que emerja una singularidad que demuestre la incompletud del universo previo, a su vez que se construye el sujeto en acto. Pero para que surja el sujeto de responsabilidad subjetiva es necesario que se de la condición que la distancia entre los tiempos 1y2 no este afectada solo por el azar y /o necesidad.
Tomo para el análisis el personaje principal, George, que desde el principio se desliga de la educación de su hijo, esto puede verificarse en las interacciones con la madre de Sam, que se culpan y reprochan mutuamente, ella que él no es un buen padre, es un padre ausente, y el que ella no supo ponerle límites.
Creo que el tiempo 1 se podría ubicar luego de la recaída a la salida del trabajo, que despierta en el hospital, enfermo, solo y sin trabajo, se propone construir una casa y pasar el verano con su hijo (pese a que Sam no quiere hacerlo, lo obliga). En el momento que se lo lleva a pasar el verano con él, aquí ubico, a mi entender, lo que será el tiempo 1(retroactivamente). Podríamos pensar que el motivo de esta acción podría ser lograr un acercamiento con su hijo, recuperar el tiempo perdido con él o quizás no pasar sus últimos meses solo por el miedo a la muerte; esto movilizado por la culpa, pero una culpa en el plano de lo moral, en lo particular de su universo, ya que podría haber sido un padre mas participativo y dedicado, es moralmente cuestionable su accionar pasado, y esto él lo sabe.
La mañana siguiente de la primer noche que pasa con su hijo, George se siente felíz, no sabe por qué; aquí hay algo que lo moviliza, aunque no sabe exactamente que es. No llega a ser una interpelación todavía. Creo que la interpelación viene cuando Sam, luego de haber escuchado la conversación de George y Robin, le pregunta: “¿hace 10 años que no eres feliz?”; en ese momento queda perplejo, se quiebra su universo particular, hay una falta allí. Aquí ubico el tiempo 2, que retroactivamente instaura el tiempo 1. Resignifica su accionar del tiempo 1; no fue por miedo a morir solo o para pasar un último verano con su hijo y acercarse a él. Su acción fue mas allá, es interpelado, al decir de A.Ariel se podría pensar que la pregunta que se le presenta es “¿qué soy?”.
Por otro lado, en el plano de la necesidad podemos ubicar su condición de enfermo, tiene un cáncer muy agresivo que lo enfrenta a lo inevitable de la muerte, eso esta por fuera de su voluntad, de su control, de eso no puede ser responsable.
También podríamos ubicar que el azar quiso que lo despidieran, justo en ese momento, no antes de saber de su enfermedad, quizás entonces solo hubiera decidido buscar otro trabajo, o hubiera hecho un curso para modernizar su modo de trabajar. Entonces la distancia entre los dos tiempos no se debe solo a la necesidad y /o al azar.
Para construir debía tirar abajo la casa donde vivía, luego de varios intentos fallidos por hacer participar al hijo, en una de las discusiones que mantienen, Sam le dice que no tiene derecho a meterse en su vida, ya que nunca lo había hecho antes y él le responde que se arrepiente de las cosas que hizo antes pero no de ese momento, que ahora si le importa su hijo; aquí se puede pensar, a raíz de la culpa que siente que no hubo todavía singularidad, porque funciona como taponamiento del campo ético, además también se puede ver como en un momento proyecta sus deseos al hijo cuando hace referencia a su “tradición familiar” y el deseo de matar a su propio padre. Podemos decir que responde en principio a la interpelación pero no hay un efecto sujeto, ya que la culpa, la proyección la intelectualización, etc., son modos de responder, pero taponando la grieta, son respuestas de orden particular.
Queda por ver si de esta situación surge la construcción de un sujeto, un sujeto en acto, tiempo 3 del circuito, que es también una respuesta a la interpelación, pero no desde una dimensión moral sino ética, es decir un acto donde se produce un sujeto de deseo inconsciente.
Cuando Sam comienza a trabajar con su padre en la casa y le dice: “no estas tirando la casa, estas tirando a tu padre abajo” y comienzan a derribarla para construir su casa (o construir-se) en ese punto ubico el tiempo 3, aquí surge el sujeto del inconsciente, ya que cede en su deseo y en eso hay responsabilidad subjetiva que diluye la culpa, borra la deuda. Es una respuesta en la dimensión ética, surge aquí una singularidad que diluye el particular previo e inscribe un nuevo universo.
La hipótesis clínica que se puede pensar es que la responsabilidad del acto de George se relaciona con un deseo de derribar los valores las imposiciones y los designios del padre, todavía es un hijo que esta queriendo satisfacer las expectativas de su padre; para dar cuenta de esto recordemos cuando le responde al jefe (sustituto paterno) “tu ganas” en el momento que éste lo descalifica como profesional, cuando admite que nunca fue feliz en su trabajo o inclusive cuando proyecta en el hijo su deseo de matar al padre mientras duerme; de esto el no sabe nada, le es ajeno, pero es justamente de esto de lo que él es responsable.

Bibliografía

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.

Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Fariña, J.J.M.: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra.

Fariña, J.J.M.: Qué es esa cosa llamada ética. Lo universal-singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires. (1998)



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