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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

MATERIA: PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DD HH

CATEDRA: FARIÑA, JUAN JORGE (I)

ATP: MONTESANO, HAYDEE

ALUMNA: KEVORKIAN CAROLINA MARÍA

COMISIÓN: 12

AÑO: 2010

CUATRIMESTRE: 1

TRABAJO PRÁCTICO: PARCIAL DOMICILIARIO

FECHA DE ENTREGA: 12/06/2010

El presente trabajo se desarrollará en base al film “Crímenes y Pecados” de Woody Allen, tomando como referencia el comentario realizado sobre el mismo.
A partir de éste es entonces que se postula que el personaje sobre el cual se centrará el análisis de la responsabilidad subjetiva es el de Judah. Médico exitoso, padre y marido ejemplar, filántropo, como lo describen en la primera escena.
El autor del comentario propone la siguiente hipótesis: “… Judah eleva a la dimensión de lo universal – singular valores endiosados en el círculo socio – cultural en que se desarrolla su vida. El éxito, el prestigio, la admiración de los demás, la posición social, la no alteración del statu quo en su hogar, terminan por valer más que una vida humana. Este movimiento que privilegia el cuidado de estos valores (algunos más tradicionales en occidente, otros notoriamente finiseculares), en detrimento de la vida de una persona (rebajada a objeto prescindible y descartable) provoca un efecto particularista innegable. La moral de lo particular (al servicio de la felicidad de los bienes) en lugar de permanecer como el soporte imaginario de un campo mas vasto, produce aquí un movimiento “monstruoso” (en el sentido de desnaturalizado, fuera de su ley): se impone sobre lo universal – singular y, pretendiendo agotarlo, sólo logra producir un efecto particularista.”
Los indicadores que sostienen tal hipótesis se observan en el film del siguiente modo: En base a esto que dice de la no alteración del statu quo en su hogar, es que empieza a maniobrar “como puede” en primera instancia confrontando a Dolores (su amante) por la carta que envió a su casa.
- En otra situación con Dolores, nuevamente intenta dialogar y hacerla entrar en razones pero cada vez se muestra más demandante, indócil e inestable emocionalmente, demostrando que no cesará hasta llevar a cabo su empresa.
- Frente a esta situación nos encontramos con otro indicador clave que será la conversación con su hermano Jack, puesto que es aquí donde empieza a darse la idea de “hacerla desaparecer”. Cuestión clave, en tanto Judah acude al hermano y le pide ayuda, dejando entrever que no se trata de un pedido de ayuda ingenuo. Sabiendo a qué se dedica el hermano acá se evidencia algo que empieza a hacer ruido, lo cual se confirma ante el comentario que le hace Jack, “venís con tremendo problema y ahora te haces el arrogante”, “¿Qué esperas que diga?”.
- En orden de justificar lo que viene pensando se evidencia otro indicador que es la conversación que tiene con Ben, el rabino. Que a partir de una lectura minuciosa de esta escena, podría postularse la posibilidad de que se tratase de un sueño, en que Judah sueña esta escena o bien que se trata de una alucinación diurna en que Ben se presenta como una instancia superyoica con quien establece esta conversación. (Tanto si se tratase de un sueño o bien una alucinación, Ben aparece como instancia superyoica. Esto se postula del siguiente modo dado que la escena nos permite leer algo de esto. Comienza que Judah baja las escaleras de su casa recordando la conversación que había tenido con Ben en el consultorio mientras lo atendía. Conversación acerca de los valores, de Dios, de confesar la infidelidad y esperar el perdón y entendimiento. Y en determinado momento prende un cigarrillo y allí se escucha la voz de Ben diciendo ¿realmente lo harías? Y Judah con cara de sorprendido dice ¿Qué otra alternativa me queda?) Donde, prestando atención al diálogo Judah constantemente se justifica con que no hay otra salida, es la única alternativa que lo dejará “tranquilo”, donde “aprieta un botón y podrá dormir tranquilo”.
- Luego de esto se observa a Judah llamando al hermano y dando el visto bueno para que ponga en marcha el plan. Una vez que se realiza el asesinato de Dolores, Jack llama a Judah y le comenta que ya esta hecho. Visita a la casa donde pasó su infancia y juventud, y se presentifica allí una escena, como si fuera una cena familiar, a modo de alucinación diurna que permite ver el modo en que es interpelado en ese momento cuando él pregunta ¿Y si un hombre comete un crimen, si él asesina? A lo que el padre responde, “de alguna forma será castigado” y en determinado momento cuando el padre dice “el asesinato en algún momento saldrá a la luz”, Judah dice “¿Quién dijo algo de asesinato?, y el padre le responde “Tú lo hiciste”. Judah dice, “¿lo hice?”. Esto puede observarse como una interpelación, algo no sabido.
- Cuando el detective llama y va al consultorio para interrogarlo acerca del asesinato.
- Cuando tiene esa conversación con Jack en el parque, donde se lo nota muy asustado, intranquilo, agitado y le dice que quiere confesar. Dice “no puedo mas con esto. Lo hice, es irrevocable (lo inexorable) y ahora debo pagar” esto es mas del orden de la moral. (¿Que pasa de esto que se plantea aquí a un Judah en la escena final sin culpa, sin haber pagado, sin haber respondido por su acto?)
- Finalmente, en la última escena se observa cómo la culpa se disipa en Judah y vuelve a su estado normal. Donde se observa la conversación con Cliff (Woody Allen) y le comenta que tiene una historia genial para un asesinato. Le cuenta todo y en determinado momento dice: “Luego de ocurrido el hecho le entra el pánico, está al borde del colapso mental, a pocos pasos de confesar todo a la policía. Y una mañana se despierta, el sol brilla, esta con su familia, y misteriosamente la crisis desaparece. Culpan a otro del asesinato y su vida vuelve a la normalidad… la gente carga con pecados. De vez en cuando tiene un mal momento pero pasa, y con el tiempo todo desaparece.” Ahora, esto permite abrir varias preguntas, entre ellas, ¿Cómo es que una mañana se despierta y todo desaparece? ¿Cómo desaparece aquello que lo hacía entrar en pánico, aquello que quería confesar? ¿Cómo es el hecho de homologar “de vez en cuando uno tiene un mal momento” con el hecho de asesinar a una persona para poder lograr su cometido, que es volver a su vida normal? Esto dejaría entrever que en ningún momento se implicó realmente. Y que por otro lado, cayó es un espejismo donde quedó atrapado y se podría preguntar el espectador ¿Acaso cree que en “el mundo real” un asesinato está justificado para que uno continúe con su vida normal, disfrutando de los bienes y de su vida llena de lujos? ¿Dónde quedó la moral, aquellos valores, aquellos ojos penetrantes e intensos de Dios que todo lo ve?
En base a lo planteado puede ponerse de relieve el circuito de responsabilidad compuesto por tiempos lógicos que organizan la situación a partir de los indicadores explicitados.
Hay un tiempo 1, que se observa luego de aquella conversación con Ben, el rabino, que toma la forma de un sueño o alucinación diurna (en tanto justificación por lo que tenía pensado hacer), y luego de esto llama al hermano y le da el visto bueno para poner en marcha el plan de matar a Dolores. Este tiempo 1 será construido y resignificado por el tiempo 2, cuando vivencia esa conversación en una cena familiar y él comenta sobre alguien que comete asesinato y luego cuando lo interroga el detective. Estos indicadores que recibe de la realidad lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá de lo esperado.
Interviene el azar aquí en primera instancia cuando Judah se encuentra con la carta de Dolores y dice “por casualidad la vi yo primero”, antes que Miriam. Por otro lado, fue azaroso el momento en que Judah y Dolores se conocen, en un avión con destino a Boston. El azar interviene encontrándose ellos 2 en el mismo lugar en el mismo momento.
En el campo de la determinación, la necesidad, es la existencia misma del romance e infidelidad que tiene hace 2 años, y por otro lado luego de ocurrido el asesinato que el detective lo interrogue va mas allá de lo que él puede controlar, dado que las llamadas que realizó Dolores estaban hechas y eso no podía modificar.
También se puede observar en el campo de la Necesidad cuando él plantea “Lo hice, es irrevocable y ahora debo pagar”, aquí debe enfrentarse a algo del orden de lo inexorable, es la muerte de Dolores, es algo que no está en él modificar. En ese sentido es así que resignifica aquel tiempo 1 en que dio el visto bueno para matarla. Ahora se debe enfrentar con las consecuencias de la acción realizada y se da cuenta que va mas allá de lo esperado.
Respecto del tiempo 3 donde se ubica la responsabilidad sujetiva, en base a la lectura realizada podría postularse que no se observa una implicación subjetiva, un cambio de posición dado que no responde por su acto, no se produce allí el efecto sujeto. Algo de esto se puede observar cuando en la última escena con Cliff, Judah plantea “Mucha gente carga con muchos hechos malos. ¿Qué se supone que haga? ¿Qué confiese? Esto es la realidad. En la realidad racionalizamos. Negamos o no podríamos seguir viviendo.” Esto es lo que permite postular cierto desentendimiento por parte de Judah. Esa idea del “mundo real” como espejismo en la que queda atrapado, valiéndose de una filosofía un tanto maquiavélica donde el fin justificaría los medios. En tanto el asesinato justificaría poder continuar con su vida normal, gozando de sus privilegios, como plantea en el comentario sobre el film “... Privilegia el cuidado de estos valores en detrimento de la vida de una persona”.
Siempre todo lo que se le plantea es en el orden de la moral. Sí se evidencian las figuras de la culpa y la responsabilidad jurídica de la que él se desentiende, eludiendo las preguntas del detective.
Como plantean Fariña y Gutiérrez “Cuando la responsabilidad del sujeto se halle ausente, aparecería como sustituto, como contraparte, el sentimiento de culpa. Los pensamientos atormentadores, el remordimiento, el arrepentimiento, incluso distintos modos de altruismo serán algunas de sus figuras. En cualquier caso, no mas que formas desplazadas (en el yo) de la responsabilidad ausente en el sujeto.” Esto es lo que encontramos en Judah, las figuras de la culpa. El arrepentimiento, el remordimiento, luego de la noticia por la muerte de Dolores queda en shock, se le veía en la cara el estado de que no sabía que hacer. “La negación, la proyección y las formaciones sintomáticas asociadas al sentimiento inconciente de culpa. En ellas la culpa no favorece el efecto sujeto.”
Podría postularse entonces que la culpa que sintió Judah sufrió una sustancialización como señala D’amore. “Decir que la culpa se sustancializa es hablar del yo y del intento de sellar la hiancia que ha sido abierta con el acto. Se trata de un proceso que hace cuerpo en la culpa como tapón y obturador de la emergencia subjetiva, digo que la culpa puede mantenerse sin el advenimiento del sujeto.” Es esto lo que permite pensar que en Judah la culpa funciona como tapón, y se refugia en la idea de este “mundo real que lo ha encontrado”, pensándolo en términos de una determinación, tratando de dar consistencia y explicación yoica a los sucedido. Donde adopta el discurso del hermano, Jack, quedando atrapado en un espejismo donde vale mas su vida llena de privilegios a una vida humana que interfería con sus intereses personales y profesionales. Esto se puede ver cuando dice “esta neurótica no me destruirá”.
En este caso existe relación con la responsabilidad jurídica, en tanto Judah es un sujeto autónomo con pleno control de sus facultades, a sabiendas de lo que ocurrirá, concientemente y con intencionalidad lleva a cabo la orden que ejecutará la acción. Es en este sentido que se le podría atribuir responsabilidad en el plano jurídico, pero él continúa evadiendo toda instancia en que se lo llama a responder, como por ejemplo el detective y logra evitar que lo condenen y lo impliquen allí donde él fue el autor intelectual del hecho junto con su hermano, Jack.
En el circuito de responsabilidad en el caso de Ibbieta se ubica un Tiempo 1 en que se observa un sujeto bien afirmado, sabe y es conciente de lo que hace y dice. Es un sujeto en pleno uso de sus facultades. Es el tiempo en que Ibbieta les hace una jugarreta a los falangistas que le preguntan sobre el paradero de Gris. Aquí les dice que Gris está en el cementerio.
Un tiempo 2 en que Ibbieta se encuentra con el panadero García, quien le dice “mataron a Gris, lo encontraron en el cementerio”. Aquí ya no se trata de un sujeto con firmes convicciones, sino ya de un sujeto de la perplejidad. Alcanzado por una palabra que ha tenido forma de intervención.
Un tiempo 3 en que se ubica la responsabilidad subjetiva, donde esta palabra que toma forma de intervención logra producir el efecto sujeto. Un sujeto barrado, dividido, destituido en tanto tal. Admirado ante aquello que ha llevado a cabo en tanto sujeto del deseo. Aparece risa/ llanto, implicación respecto de su acto.
A partir del tiempo 2 es que el tiempo 1 es construido como tal, resignificado, allí se pregunta por lo que hizo en el tiempo 1, cuando le dijo a los falangistas que Gris estaba en el cementerio. Aquí intervino el azar, en el sentido que cuando él decide hacer una jugarreta y burlarse de los falangistas, Gris va hacia donde él dijo que estaría. Esto fue contingente. Coincidencia temporal entre lo que él dice y lo que Gris hace. Y por otro lado también está la necesidad o determinación, en tanto los falangistas le hacen el ofrecimiento a Ibbieta “es tu vida por la de Gris”.
Circunstancias a las que queda sometido. Es algo que no fue decidido por él. Él debe responder a eso, no puede desentenderse del campo de la determinación.
Como plantea Mosca “Ibbieta, es responsable, quizás no “culpable”, pero responsable de abrir la boca, aun en la ignorancia. Responsable de haber deseado vivir. Responsable de querer burlar al Otro, de querer engañarlo, aceptando al mismo tiempo sus reglas, su goce. Finalmente responsable de una apuesta que puso en el campo del Otro el querer burlarlo, para salir de la alienación en que lo puso la alternativa: La Bolsa o La Vida. Pero lo que emergió fue el sinsentido.”
La diferencia respecto de Judah es que Ibbieta toma una decisión “ingenua” al decir que Gris está en el cementerio, donde en un tiempo 2 al ver el alcance de su acción queda dividido, se pregunta por lo que hizo en aquel tiempo 1, por aquello que dijo sin saber que sería de ese modo. Pero al enterarse de esto, se ve interpelado en tanto él dijo “está en el cementerio”, esto le concierne. Le es ajeno pero a la ver le pertenece. Muy por el contrario Judah, toma la decisión de dar el visto bueno para matar a Dolores y con la determinación de hacerlo. Allí no hay decisión ingenua. Allí hay intencionalidad, eso lo hace agravante. Son posiciones completamente diferentes.
En Ibbieta hay un cambio de posición, es decir, pasa por aquel tiempo 3 de implicación y responsabilidad subjetiva, donde aquello que funciona como intervención, produce el efecto sujeto. Él sin saber que Gris estaba en el cementerio, les dice a los falangistas que se encontraba allí interviniendo en este punto el azar. Sin embargo, en el caso de Judah, no se observa una implicación que demuestre el tiempo de la responsabilidad subjetiva donde alguna palabra funcione como intervención produciendo el efecto sujeto. Por el contrario, lo que se observa en Judah, es un sujeto reafirmado en su posición, escudándose en lo que él llama “el mundo real”, donde culpan a otro por un asesinato que él cometió y él sigue gozando de sus privilegios.
En el mundo real estaría contemplado para él un asesinato. Se convenció de este mundo real que lo ha encontrado y desde allí se justifica, se alberga, se respalda. En este mundo que en realidad no es más que un espejismo en el que quedó atrapado luego de cometer semejante delito. Como si este mundo real justificase que uno mate para conservar la tranquilidad en su vida.
Que por otro lado resulta paradójico pensarlo así, puesto que con un asesinato en su haber, nadie estaría tranquilo. Pero Judah terminó por convencerse que era algo que debía hacer. No tenía otra alternativa. Aquí podría ubicarse lo que plantea Sartre, respecto de la mala fe.” Aquel que dice que fue arrastrado por las pasiones, o quien quiere amparar en que el medio le ha impuesto una determinada elección, esta en la mala fe, porque es una excusa, es seguir buscando justificaciones en un determinismo” . Tal como plantea Judah “de repente el mundo real me ha encontrado”, un determinismo preexistente a él, donde ampara su decisión.

BIBLIOGRAFÍA

• Alemán, J. (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre el psicoanálisis y política. Miguel Gómez. Ediciones, Málaga.
• D’Amore, O: Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Domínguez, María Elena: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Domínguez, María Elena: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba. Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Sartre, Jean Paul: El muro, Editorial Losada, Buenos Aires. 1972.



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