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Film: Crimes and Misdemeanor (Crímenes y pecados) – 1989
Guión y dirección: Woody Allen

Este Film se basa en la historia de dos personajes en paralelo: Cliff y Judah. Para llevar a cabo el análisis del circuito de la responsabilidad subjetiva tomaré a este último personaje.
La película comienza, con Judah en una celebración, dando un discurso de agradecimiento por los reconocimientos obtenidos por su labor como oftalmólogo. Judah se percibe como un hombre muy exitoso, tanto en el plano laboral como en el familiar. Se encuentra casado, hace veinticinco años con Miriam, con quien posee dos hijos ya adultos. El aparenta estar feliz, satisfecho de su mujer y de su familia, pero en realidad hace dos años que mantiene con Dolores, una relación como amantes.
Todo marchaba bien, hasta que Dolores escribe una carta dirigida a Miriam. Como ella ese día había estado muy atareada, no llegó a revisar la correspondencia, siendo Judah quien realizó esto. Entre una de la cartas, encuentra la de Dolores, en la cual cuenta de su relación con Judah, y le pide a Miriam que se comunique con ella para aclarar la situación, enfrentarla y evitar el sufrimiento de alguno de los tres. Inmediatamente que Judah lee esto, la tira dentro del hogar que se encontraba prendido, quemándola, para no dejar rastros de la misma.
Judah se dirige al departamento de Dolores, le pregunta por qué llego a hacer eso, y ella se argumenta diciendo que fue algo necesario, debido a que él le prometió una mil veces que dejaría a su mujer, y jamás lo había hecho. El desmiente cualquier tipo de promesas y le explica que lleva con su mujer veinticinco años, es una relación con raíces muy profunda con lo cual, se dificultad llevar estas dos vidas. Ella se muestra completamente obsesionada, sin querer entrar en razón, con el único objetivo de querer hablar con Miriam. El la intenta calmar, diciendo que no haga ninguna estupidez, que él se va a encargar de llagar a una solución.
Luego, en varias ocasión posteriores se presenta la misma situación: Judah con intensiones de dejar a Dolores, pero ella se niega completamente. Se encuentra desesperada, hasta llego a “sobornarlo” diciéndole a Judah que contaría a su esposa acerca de sus negocios, de los fraudes que hizo. Ya que Judah no realiza nada para dejar a Miriam, ella se muestra dispuesta a hacer lo que sea para romper con ese matrimonio. Lo persigue contantemente llamando a su casa o a su consultorio haciéndose pasar por la señora “Pelly”.
Ante esta situación, Judah habla con el hermano Jack y le cuenta en la desesperación en la que se encontraba. Jack, le aconseja que debería amenazarla, pero Judah rechaza esto sosteniendo que llevar a cabo algo de esa índole agravaría las cosas. Su hermano, muy convencido le sugiere, que viendo que dolores no quiere entrar en razón, la única alternativa que queda es “hacer un trabajo sucio” y deshacerse de ella, haciendo como si nada hubiese pasado. Le insiste que sería la mejor alternativa, que él la podría llevar a cabo, asegurándole a Judah que no se vería involucrado en lo más mínimo.
Al día siguiente, Judah después de pensar y pensar, toma el teléfono, llama al hermano y le dice: “Jack, soy Judah. Creo que es hora de andar con lo que me propusiste… ¿Cuánto necesitas?”.
Al día siguiente, Judah se encontraba en su casa, en una reunión familiar, y recibe un llamado de Jack. Este no era más que para confirmarle que todo había salido sin problemas, simulando un pequeño robo. Le aconseja que continúe con su vida y se olvide de todo. Se quedó perplejo ante la noticia. No podía apartar sus pensamientos y comienza a recordar escenas con su amante. Se retira de su casa con la excusa de que se había olvidado unos papeles importantes en su oficia, los cuales necesitaba recogerlos. Toma su auto y se dirige al departamento de Dolores. Una vez que ingresa, la encuentra tirada en el piso, sangrienta. Se queda mirando sus ojos, y en ese instante se le viene a la mente un recuerdo de su niñez, de un sacerdote que le decía “los ojos de dios ven todo, no hay nada que se escape de su vista, ve a los virtuosos y a los pecadores. Los virtuosos serán gran recompensados pero los malvados serán castigados por toda la eternidad…”. Inmediatamente, comienza a recorrer el departamento tomando cartas, el diario intimo, fotos y demás cosas que pudieran dar evidencia de su relación.
Posteriormente, llega a su consultorio y la secretaria le informa que recibió un llamado del detective, quien quería comunicarse con el urgente. Lo citó al consultorio. Judah le comenta que escuchó la noticia por los periódicos, que estaba sorprendido, y le cuenta que Dolores fue una paciente de el durante mucho tiempo. El detective le dice que tienen la información de que ella realizo llamadas tanto a su consultorio como a su casa. Judah le dice que era una mujer muy preocupada y estaba alarmada por unos golpes de luz que tenía, pero que nunca le encontró nada grave, le decía que era algo común y corriente. El detective le preguntó si nunca le contó nada de su vida personal, amigos, etc que le pudiera resultar útil para ellos. Judah se negó diciendo que no recordaba nada, que llegó a él a través de otro paciente, pero que tampoco recordaba quien.
Luego de este encuentro con el detective, Judah se comunica con Jack y le comenta esto, diciéndole que les mintió, pero que seguro ellos no le creyeron. Estaba desesperado, decía una y otra vez “no aguanto más, esto no es para mí… ya lo hice, es irreversible, ahora tendré que pagar”. Jack intenta calmar, diciéndole que se olvide de todo, que le pidió un favor y él lo realizó, ya es tarde para dar marcha atrás.
Llega a su casa, y no se podía dormir ni dejar de pensar. Se encontraba muy angustiado. Al día siguiente, se dirige a la casa de su infancia, pidiéndole a la dueña si le permitía quedarse y recorrerla, ya que le traía muchos recuerdos y sentía que los volvía a vivir. En un momento, recuerda una cena familiar, cen la cual se estaba desarrollando una conversaion hacer de temas éticos y morales. Judah imaginariamente se introme en la misma:
“- Judah (entrometiéndose imaginariamente): y si un hombre comete un crimen, y mata…
- Padre: De alguna manera u otra será castigado
- Pariente 2: si es que lo agarran…
- Padre: si no lo hagan de alguna manera u otra el castigo aparecerá en su vida
- Pariente 2: me parece que confías demasiado en la biblia…
- Padre: no no, en el antiguo testamento y en Shakespeare… El homicidio siempre se paga.
- Judah: quien habló de homicidio?
- Padre: tu lo hiciste!
- Judah: lo hice?
- Tía: yo digo, que si puede hacerlo sin que nadie lo vea y opta por no hacerle caso a la ética …. Puede ser libre. Recuerden… la historia la escriben los ganadores, y si los nazis hubieran ganado las futuras generaciones entenderían la historia de la segunda guerra mundial de una manera muy diferente…”

Hacia el final de la película, Judah se encuentra con Cliff en una fiesta, y le comenta como sería una historia de un asesinato perfecto: “se trata de un hombre muy triunfador que ha logrado todo pero después de haber cometido un asesinato no puede estar tranquilo con su conciencia, lo molestan ciertos cosas de sus principios religiosos, que rechazaba pero que de pronto se le aparecen, como la voz de su padre, dios que lo vigila en cada uno de sus movimientos y entonces el universo no se encuentra tan vacío sino que hay moral y justicia, y él las ha violado. De pronto siente pánico, estaba al punto del colapso mental, está a un centímetro de confesar todo a la policía, pero una mañana se despierta acompañado por su familia, y se da cuenta que la culpa desapareció y que no hubo castigo. Además prospera que el asesinato se le atribuya a una persona que ya tiene varios en su expediente y que uno más no puede importar… Ahora se siente libre, su vida volvió a la normalidad, protegido por su mundo de bienestar y privilegios”.

ANALISIS
En base a lo que el film nos brinda con respecto al personaje de Judah, utilizaré a este para dar cuenta de su responsabilidad subjetiva, configurada a partir de la noción de sujeto del inconciente. Esta conforma un circuito compuesto por tres tiempos lógicos:
El tiempo 1, momento en el cual se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada. Podemos considerar a este primer tiempo, a el llamado que Judah realiza a su hermano Jack, para que lleve a cabo lo que e había propuesto: “deshacerse de dolores” sin que quede él involucrado.
Ese primer momento se confronta con un tiempo 2, donde el sujeto recibe de la realidad indicadores que lo ponen en aviso de que algo anduvo mal, de que las cosas fueron más allá de lo esperado, siendo el sujeto interpelado por los elemento que le resultan disonantes. En Judah, este segundo momento se puede ubicar cuando él se dirige al departamento de Dolores, y la ve tirada a ella en el piso muerta, se queda detenido mirándo sus ojos, y en ese instante recuerda un momento de su infancia en el cual un sacerdote le decía a él “los ojos de dios ven todo, no hay nada que se escape de su vista, ve a los virtuosos y a los pecadores. Los virtuosos serán gran recompensados pero los malvados serán castigados por toda la eternidad…”.
Retroactivamente se puede hallar un lazo asociativo entre este tiempo 1 y el tiempo 2, un movimiento el cual supone que el tiempo 2, se sobreimprime al tiempo 1, resinificándolo y dando lugar de ésta manera a una respuesta por parte del sujeto, es decir, es un cambio de posición frente a sus circunstancias: La responsabilidad. Es esto mismo lo que constituye al tiempo 3.
Así como sugiere Juan Carlos Mosca, La responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es por esto motivo que no podemos dejar de lado a estas dos categorías. Entendemos al, a necesidad, como aquello sobre lo que el hombre no puede incidir, lo forzoso, lo riguroso, lo inflexible, lo que en Judah observamos con respecto a la elección de objeto que el realiza al sentirse atraído por Dolores. Según Freud esto se realiza siguiendo modelos de apuntalamiento o narcisistas.
También podemos encontrar la categoría de azar en relación a lo conocemos como suerte, la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Esto se presenta en Judah desde un comienzo, cuando Dolores envía una carta a su casa dirigida a Miriam, la esposa de él, con el objetivo de contar toda la verdad de la vida paralela que él mantenía. Pero, por cuestiones que se las pueden considerar dentro de esta categoría del azar, esta carta no la abre Miriam, sino Judah. Esto lleva a que posteriormente el se enfrente con Dolores, llegando al punto de ofrecerle una suma de dinero para arreglar este tipo de cosas, y de alguna manera mantener bajo control la situación para que su esposa Miriam no se entero. Pero Dolores no accede a esto. Esta completamente obsesionada con la idea de contar la verdad de su relación. Es así como Judah se ve obligado a tomar una decisión al respecto (decisión ligada a la producción de un sujeto, una variable acorde a la singularidad en situación, donde no se juega la opción correcta en la lógica binaria de los alogaritmos computacionales ni en la ponderación de elementos dispersos y perspectivas encontradas para arribar a la elección adecuada).
Judah toma la decisión de llevar a cabo lo que su hermano Jack le había propuesto, pensando que esta acción se agota en los fines para los cuales fue realizada. Posteriormente, una vez que el ve a ella muerta, comienzan a aparecer las figuras de la culpa, entendiendo a estas como el reverso de la responsabilidad. Judah comienza a tener recuerdos concurrentes de su padre y de sacerdotes, afirmándoles que de los ojos de dios nada se escapaba, ellos lo veían todo, y que castigaban a los malvados. Esto da lugar a que Judah comience a sentir remordimiento, culpa en relación al acto que en un primer momento decidió llevar a cabo, dando lugar a un replanteamiento. Es decir, que se resquiebra el universo particular soportado en las certidumbres yoicas, posibilitando la emergencia de interrogantes acerca de la posición del sujeto al comienzo. Es el plano de la existencia yoica que se atravesado por el del deseo.
Se observa así que se halla un lazo asociativo entre el tiempo 1 y el tiempo 2, a lo cual llamaremos hipótesis clínica. Esta es la encargada de explicar ese movimiento de resignificación que se produce del tiempo 2 al 1, derivado de que algo extraño que el sujeto desconoce se le presentó quebrando todo sentido. Es un exceso que exige ligadura.
Una vez realizado el crimen, esto no se agotó ahí. Judah tenía angustia, debido a pesar de que con el asesinato pudo dejar de sentir a Dolores como una amenaza para la integridad familiar y descartar también la posibilidad de que debelara fraudes financieros que él realizó, no se pudo deshacer del peso que le ocasionaba la infidelidad y los fraudes mismos. Con un crimen quiso tapar de los ojos de las personas que lo rodeaban verdades que podrían ser juzgadas moralmente, pero con lo que no pudo deshacerse fue con el cargo que estas mismas generaban. La culpa y la angustia que Judah sentía, daban evidencia de un deseo, lo cual implicaba retornar sobre la acción. Deseo de que, así como su padre lo afirmaba, los ojos todo lo vieran. Con el asesinato, queriendo tapar algo, no se hizo más que evocar a que otras cosas salgan a la luz.
El sentimiento de culpa aparece con toda su fuerza, pero ligado a pensamientos absurdos. Freud hace responsable a los sujetos de un deseo. Deseo que viene del Otro como demanda ante la cual el sujeto se comete. Se somete al mandato superyoico para liberarse de la culpa, pero de todas de tomas maneras, el sujeto se sentirá aún más culpable.
Al principio del film, cuando Judah hacía el discurso de agradecimiento por el reconocimiento obtenido, dice que no puede imaginarse los ojos de Dios de los cuales le hablaba su padre. Ahora siente esa mirada de manera constante, ya no importa de dónde proviene, está ahí para recordarle su pecado y su falta. Paradoja a pensar de que su profesión sea la oftalmología.
Por último, me interesaría diferenciar, lo moral de lo ético. Lo moral tiene que ver con los grupos, con la conducta social de un sujeto entre otros, los “deberes del sujeto frente a la ley” . Es temática, siempre tiene un tema en particular y además es temporal, está ubicada en relación a una época determinada. También es subsistencial, permite algún ordenamiento de la existencia del sujeto en lo social, lo cual la ubica en relación con la categoría de lo particular. Situamos a la moral, dentro del film, como la concepción de la época sobre el homicidio y castigo. Se presenta también en el personaje del padre de Judah quien encarna estrictamente tanto la ley, como la biblia.
Lo ético es, a diferencia de lo moral, no la posición de un sujeto en relación a los otros, sino la posición del sujeto en soledad, por eso mismo es que se relaciona con las categorías de universal – singular. Es atemporal, no tiene que ver con una época determinada, es atemático porque no tiene un tema en particular y es existencial, tiene que ver con el orden de la existencia más allá de la temporalidad en la que viva el sujeto. Pero no es una persona la que es ética, sino sus actos. Y consideramos asi, que en la película no ocurre un acto ético, debido a que Judah no asume la responsabilidad subjetiva correspondiente, imposibilitando cerrar el circuito. Es decir, el tiempo 3 no ocurre. La culpa toma la forma proyectada, se la atribuye a la persona que concretó materialmente el crimen, y no a él que la ideo.

BIBLIOGRAFIA
• Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cáp. III. Eudeba, Buenos Aires.
• Michel Fariña, J. (1998). Qué es esa cosa llamada ética. (Cáp. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cáp. IV). El interés ético de la tragedia (Cáp. V). Del acto ético (Cáp. VI). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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