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Segundo Parcial, Domiciliario

Materia: “Psicología Ética y Derechos Humanos”

Cátedra: Fariña, Michel Juan Jorge

Comisión: 10

Prof. De Trabajos Prácticos: Domínguez, Maria
Elena

Alumna: Martinez Sabrina Soledad

LU: 317859300

Segundo Cuatrimestre del 2010

CONSIGNA DE EVALUACIÓN
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

El presente trabajo tiene por objetivo relacionar determinados contenidos teóricos, articulándolos con ejemplos que facilitaran la comprensión. Estos serán principalmente el personaje de Ibbieta, del cuento “El Muro” de J.P Sartre, así como el personaje de Charlie en el flim “Descarrilados”.
Los contenidos teóricos centrales que se irán desarrollando corresponden al circuito de la responsabilidad con sus correspondientes tiempos lógicos que permiten organizar las situaciones en que se ven inmersos ambos personajes antes mencionados. Así mismo el tema central se articulará a otros temas teóricos que comenzare a desplegar a continuación.
Fariña en su texto “Responsabilidad: entre Necesidad y Azar”, indica que hay dos posibilidades dentro de las complejas situaciones que se presentan en el ámbito psicológico: por un lado, asignar la responsabilidad al sujeto allí donde esta no existe, y por otro lado, revelar la responsabilidad atribuyendo a lo sucedido entre Necesidad y Azar cuando el sujeto debe responder por su acción. El cuento de Sartre “El Muro” revela esa complejidad humana y es el escenario que propone la emergencia de una singularidad en situación de la que luego hablare. Allí mismo nos indica que: “Necesidad era el nombre que los griegos le dieron a una diosa que regia aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana.” , y continúa: “Azar para los griegos es la diosa que regia los eventos ajenos al orden humano” . Es decir, cuando hay necesidad la responsabilidad del sujeto carece de pertinencia, ya que responsable es aquel del que se espera una respuesta. Así mismo, la Necesidad esta ligada a la conexión entre causa y efecto, mientras que Azar esta desconectado de tal conexión. Aquí mismo cita al autor Mosca quien considera que la Responsabilidad del sujeto se encuentra entre la grieta entre Necesidad (determinación) y Azar. Esto nos indicaría que cuando rigen por completo la Necesidad y el Azar, no seria pertinente la pregunta por Responsabilidad, pero cuando hay una grita entre ellos, la responsabilidad adquiere toda su dimensión.
Esta explicación teórica me permite explicar los tiempos lógicos de la responsabilidad descriptos por el autor Fariña: En el Tiempo 1 (T1), el sujeto lleva adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objeto y tal iniciativa se agota con los fines para los cuales fue concebido. En el Tiempo 2 (T2), el sujeto es interpelado a partir de ciertos indicadores que lo ponen en sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en el T1 fue más allá o más acá de lo esperado. La distancia entre el T1 y el T2 pone en marcha una Hipótesis clínica acerca de aquello respecto a lo cual se espera una respuesta por parte del sujeto, se espera que se interrogue sobre algo, para lo cual no debe deberse exclusivamente a la Necesidad y Azar.
Respecto al Tiempo 3, Fariña en su texto “The Truman Show, mar abierto (un horizonte en quiebra)”, nos dice que cuando el T2 se sobreimprime sobre el T1 resignificandolo, la Hipótesis clínica es la que abre la potencialidad del T3, el tiempo de la responsabilidad subjetiva. Aquí el sujeto no es el mismo que el del T1, ya que hay un cambio de su acción, un cambio de posición desde donde se espera que responda.
La explicación precedente permite comprender y ubicar al personaje de Ibbieta en su decisión. Los tiempos lógicos aquí pueden ubicarse de la siguiente manera: En el T1 Ibbieta es interrogado por el paradero de Gris, es así como improvisa una broma para burlarse de los falangistas. Sabiendo que su amigo esta escondido en casa de su primo, les dice: “Gris esta en el cementerio”. El aquí se vio inmerso en un problema ético, cuando le dicen “Es la vida de su amigo o la suya”. Aquí tiene la opción de decidir: decir la verdad o mentir. En este primer tiempo, Ibbieta se mueve en el Universo donde sabe que todos somos mortales, se lo anoticio aquella noche donde quedo encerrado, y donde comenzó a perder sus ideales, sus valores, su cotidianeidad. Desde este eje de lo Particular, su amor por su mujer, su amistad por Ramón gris y su propio deseo de vivir han desaparecido. En el T2, los falangistas regresan de su búsqueda, y no solo no lo matan a Ibbieta sino que García, otro detenido por el paradero de Gris le anuncia que han matado a Gris en el cementerio. Aquí la interpelación de Ibbieta se plantea al interrogarse: “¿En el cementerio?”. En este segundo tiempo, el azar quiso que con su elección de una confección mentirosa, terminara diciendo la verdad, permitiendo así la posibilidad de emergencia de lo Singular; es decir, se sustrae de lo Particular aunque se sostiene en el. Siguiendo con el hilo en el cual explique anteriormente el circuito de la responsabilidad, aquí la Hipótesis clínica seria que Ibbieta es responsable de haber hablado, y su responsabilidad se adjudica a la elección por la palabra “cementerio”. Es decir, la pregunta por la cual es interpelado indica que se espera una respuesta por parte de el, para lo que indico entonces que en cuanto a la Necesidad, no es propio de su acto que Gris no este en lo de sus primos; lo que indica entonces que la acción de Ibbieta no se debe a este campo exclusivamente; por otro lado, si bien se juega el Azar que Gris se pelee con sus primos, y que ambos, tanto Ibbieta como Gris piensen primero uno en el otro y en segundo lugar en el cementerio, fue Gris quien al saber que su amigo estaba en la cárcel, decide ir al cementerio. Con lo cual no fue el Azar tampoco el responsable de la acción de Ibbieta. Es esto mismo lo que permite ubicar a Ibbieta en el T3 de responsabilidad subjetiva, la cual esta condicionada a tres cuestiones: primero, se le pide que hable sobre el paradero de Gris para el así salvar su vida, y el lo hace pudiendo haber callado; segundo, Ibbieta al saber que Gris estaba en lo de sus primos, se “burla” de los falangistas indicándoles que estaba en el cementerio, pero podría haber dicho otro lugar; y tercero su responsabilidad subjetiva se adjudica a que lo que dice es verdad: “Gris verdaderamente estaba en el cementerio”, consecuencia de ello matan a su amigo y él salva su vida. Esta responsabilidad refiere a la singularidad de un sujeto en acto. Aquí es donde la decisión subjetiva funda una adhesión que antes no estaba inscripta. Es este campo el que permite el regreso al T1, fundando un nuevo campo que no existía antes, que amplia el horizonte: la emergencia Singular del sujeto. Sintetizando entonces este T3, Ibbieta luego se ser interpelado ante la pregunta “¿En el cementerio?”, en el T2, responde a un acto ético, donde se produce como sujeto de deseo y afirma: “En el cementerio”, aquí ya no es el mismo sujeto que en el T1, hubo en el un cambio que lo ob-ligo a responder. Explicare un poco mas en detalle esta ultima parte.
El autor D`Amore, en su texto “Responsabilidad y culpa” , nos dice que “no hay responsabilidad sin culpa”. Cuando Ibbieta es interpelado al saber que su amigo Gris ha muerto en el lugar donde el lo habría indicado, aparece la culpa que destapona la brecha entre su jugarreta del T1 y el hecho que sucede del T2. Se produce entonces un exceso, que permite la emergencia de singularidad que da lugar a la responsabilidad subjetiva del T3. Desde la culpa tapón, el cede a su deseo inconciente de ver muerto a Gris para así salvar su vida; luego la muerte lo interpela, se destapona esa culpa dando lugar a una nueva posición del sujeto en ese acto ético donde finalmente estalla en risa y llanto por “saber ser responsable” de que Gris: “Está en el cementerio”.
Existen pues tres posiciones subjetivas diferentes: En el T1, Ibbieta es un sujeto afinado, ya que la jugarreta que realiza lo hace dentro de sus facultades mentales plenas; en el T2, es un sujeto de interrogación, comienza a temblar, algo de su acto se presenta de manera distinta; y en el T3, es un sujeto de deseo, el desea vivir mas tiempo, el tiempo de vida era importante para él.
Pasare ahora al ejemplo del personaje de Charlie en el film “Descarrilados”. Lo que me motivo aquí a elegir este personaje es que en principio su accionar se correspondería con la decisión de Ibbieta antes desarrollada, además porque su acción es consecuencia de todas las demás acciones de los personajes del film y me pareció significativa para dar una visión distinta sobre el campo de la responsabilidad.
Ubicare los tiempos lógicos de este personaje: En el T1, Charlie sostiene la mentira sobre su infidelidad y no denuncia un hecho de violación hacia su amante, de parte de un malhechor, ocurrido en un hotel alojamiento donde se encontraban para que su infidelidad no sea descubierta. Para lo cual debe pagar sobornos al ladrón de una suma de dinero muy alta, dinero que toma de los ahorros que tenia para pagar drogas que su hija necesitaría y le pide dinero a la empresa para supuestos anuncios publicitarios. En uno de los pagos muere su amigo que lo acompaño. El aquí se vio inmerso en un problema ético: “Sostener su honor de marido fiel, o perder a su familia”. Es decir, el debía decidir: decir la verdad a su mujer sobre la infidelidad y así poder realizar la denuncia, o mentir”. Dentro del Universo en que se mueve, Charlie es un hombre “Inmortal”, en el sentido que creyó ser capaz de poder mantener una doble vida, donde la felicidad plena le era otorgada. Desde este eje Particular, Charlie conserva su familia, su mujer y su hija, sus ideales, su cotidianeidad, que a partir de su decisión comenzó a perder. En el T2, Charlie es interpelado. Su interpelación es “Saberse engañado” por su amante. Descubre que ella nunca quiso seducirlo realmente, sino que la escena de violación fue un “truco”, una trampa para luego sacarle dinero con el ladrón, que era su marido y cómplice. En este segundo tiempo, se espera que Charlie responda a su acto a partir de la interpelación y la brecha que se abrió entre el T1 y T2. En cuanto al campo de la Necesidad, se ubicaría que no es propio de su acto que entre un violador al hotel. Para lo cual su acción no se debe solo a este campo, dado que este hecho ocurrió ajeno a su voluntad. Además había algo mas que lo impulsaba a realizar la denuncia, que era la muerte de su amigo que fue por puro azar. Sin embargo, el elige a pesar de verse interpelado seguir con la mentira y no hacer la denuncia. No se produce en el un Tiempo 3, un cambio de conducta, no realiza ningún acto ético. “Tapona” la brecha que se abrió, lo que lejos de producir la emergencia de un singular, continua dentro del campo de lo Particular. Es decir, no actúa por responsabilidad subjetiva, sino por responsabilidad moral, ya que es el mismo el que decide comenzar a atar cabos al descubrir la verdad de los hechos. Es la culpa lo que ob-liga a responder. Sin embargo, la culpa dependió de una operación eminentemente simbólica que fue “saberse engañado”. Es a partir de allí que se produce la “retracción” que lo hace volver sobre lo dicho y hecho en el T1, ahora resignificado. Ya que no existe responsabilidad sin culpa, reitero esa responsabilidad es moral, ya que se lo convoca a responder por su acto, recae en el una responsabilidad jurídica donde luego de ser interpelado intenta remediar lo antes hizo mal, para ubicarse nuevamente en el campo de lo Particular. Esta es la razón por la cual no hay efecto particularista.
El autor D`Amore, en su texto “Responsabilidad y culpa” nos indica que la interpelación provoca una retroacción que facilita una respuesta la cual todavía no es del T3, no es todavía de responsabilidad subjetiva, sino que facilita a que el sujeto responda a su interpelación. En cuanto a la resignificación del T1 aquí enunciado se produce porque ob-liga a los elementos disonantes de ese tiempo. Charlie entonces, a partir de la interpelación que le genero culpa, tiene una deuda por lo que debe responder para volver al surco de lo moral, pero esa respuesta es Particular. El debe responder por la muerte de su amigo, consecuencia de su mentira que sigue aun sosteniendo, debe responder por la plata que falta en la empresa y por los ahorros que ya no están en su cuenta. Es así, que no hay Singularidad en la vuelta al surco de lo moral, porque la respuesta resulta un taponamiento de la dimensión ética. Es la “culpa tapón” de la cual habla el autor. Esa culpa tapón fue consecuencia de su respuesta desde un lugar “culpógeno”, el cree no “ser responsable” de los actos sucedidos, sino que siente culpa por ello, y no le permite “saber ser responsable”, lo que indica que no hay posibilidad para la emergencia singular.
Fariña nos indica que “Entre el Azar y la Necesidad hay una elección del sujeto”. Esa elección en Charlie fue actuar por su deseo de seguir al lado de su amante, eligiendo así no hacer la denuncia y seguir con su mentira. Su deseo de cuidarla yendo a avisarle que realizará la denuncia, donde se ve interpelado, lo ob-liga a retornar sobre su acción.
Sin embargo, la posibilidad de emergencia Singular podría plantearse en una conjetura, en un punto de encuentro entre lo que dice y lo que sucede. De allí que la Hipótesis clínica dejaría abierto un interrogante ¿Qué debe pagar Charlie en todo ese periplo que hace? Esta seria la pregunta que debería plantearse y le permitiría la posibilidad de emergencia de un Singular, ya que en todo el film no se presenta cual es el lugar finalmente que ocupa el en todo lo sucedido.
Para finalizar tomare el texto “La seducción totalitaria” del autor Calligaris desde donde podemos inferir que el personaje de Charlie se encuentra en la incertidumbre sobre lo que realmente quiere y lo que puede suceder, según el autor como sucede con todo sujeto neurótico. El sabe lo que podría suceder sino pagaba los sobornos, sin embargo su incertidumbre sobre lo que son capaces los ladrones va más allá de revelar su infidelidad; ya que descubre que también son capaces de matar, como lo hicieron con su amigo, y se enfrenta a la incertidumbre en saber si también serian realmente capaces de matar a su hija y su mujer. Así como también constantemente tiene la incertidumbre sobre si realmente quiere seguir con su amante, y sobre si hacer o no la denuncia, y sobre si contarle o no la verdad a su mujer. Esto mismo se liga al saber paterno planteado por el autor, un saber no completo, con fallas, lo cual se puede ver en Charlie cuando el corre de un lado al otro para “pagar sus deudas” de soborno, pero una vez que las paga nuevamente se enfrenta a la incertidumbre, no sabe realmente porque seguir con esto pudiendo darle final con la denuncia pertinente. Sin embargo, luego de la interpelación paso a ser un instrumento de un saber sabido y compartido; desde esta instrumentalización Charlie tiene la certeza de lo que quiere: Quiere desenmascarar a su amante, la sigue y finalmente la encuentra nuevamente en mismo hotel donde su amante esta engañando a un nuevo hombre.

Bibliografía

• Calligaris, C: La seducción totalitaria. En Psyché, 1987.

• D`Amore, O: Responsabilidad y culpa. En transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Fariña, J. Truman Show. En Mar abierto (un horizonte en quiebra)

• Fariña, J. Responsabilidad: entre Necesidad y Azar. Texto publicado en página Web.

• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



NOTAS

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