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Circuito de la Responsabilidad

“Dr House:
De la Ironía a la Risa”

Alumno: Fermín Vitacca
Comisión 14
Profesora: Marcela Brunetti
Fecha de entrega 16/11/2009

En este trabajo analizaremos el recorrido de la responsabilidad desde un capítulo de la serie televisiva “Dr. House”, Primer episodio de la 6ta temporada (especial de dos horas) titulado “Broken” (roto, quebrado). Titulo que nos guía en la dirección que queremos, el de una moral, un particular que se quiebra, dejando surgir algo singular, algo del deseo inconsciente de ese Sujeto. Con este fin articularemos con los conceptos de azar, aquello inevitable, no programable, contingente; necesidad, del lado de las leyes físicas, aquello que tiene un por que, una lógica, una causa-efecto; y la culpa, señal de la responsabilidad, de que hay algo de un acto que fue adjudicado al Sujeto, que fue aceptado por este.
Ya desde el episodio a trabajar, intentaremos ubicar los tres tiempos del circuito de la responsabilidad, desde dos perspectivas, una su relación con los otros, su posición frente a sus compañeros y ante las autoridades del establecimiento psiquiátrico en el cual se encuentra y un segundo que aborde específicamente su relación “amorosa” con Lidia, visitante recurrente del establecimiento. Que nos permita aventurar una hipótesis diagnóstica sobre Gregory House, que nos diga algo sobre su deseo inconsciente.
Para comenzar ubicaremos al lector, en las coordenadas arguméntales iniciales de las que partimos, la serie es “un drama médico que gira en torno al Dr. Gregory House, un medico huraño que se desempeña de manera brillante en el departamento de diagnóstico del ficticio Hospital Universitario Princenton-Plainsboro de Nueva Jersey.”(3) En este episodio, comienzo de la sexta temporada, House se encuentra internado en un neuropsiquiátrico, en el que se admitió voluntariamente, debido a su adicción al Vicodin (Vicodina), que consume para el dolor de su pierna (es rengo por un accidente ocurrido años atrás) y las alucinaciones que éste le venía produciendo. Ubicaremos como rasgo fundamental de comportamiento, de posición de House que “se abstiene en lo posible de establecer un vínculo con las personas involucradas directamente en el caso”(3), rasgo que comenzaremos a ubicar en dirección de nuestra hipótesis clínica, el sarcasmo, la ironía como signo de “su propia angustia como médico frente a las situaciones con las que debe lidiar”(3) Nosotros diremos frente a todas las situaciones que exijan un vínculo, un confiar.
Habiendo planteado esto, adelantando el final de nuestra historia, esbozaremos la hipótesis clínica de nuestro Sujeto, la cual intentaremos demostrar en el recorrido de nuestro análisis. Gregory House, antepone una defensa ante los otros, ante la posibilidad de que, en vínculo, en confianza, pueda ser lastimado, rechazado. En ese lugar, la ironía, el sarcasmo, ocupan el lugar de la acción, de los hechos que delimitan el universo del sujeto, su posición detenida, su deseo de no desear, para no ser deseado. En ese lugar, algo tocará la estructura, quebrará la estabilidad indiferente, marcando tal vez el verdadero deseo, un deseo de vínculo, un deseo de “ser feliz” como diría el mismo House.
Comencemos ahora ubicando a House en el tiempo 1 de nuestro circuito, en donde la racionalización, base de su trabajo diagnóstico, tapona el deseo, determina la moral de las relaciones, apoyada en la ironía y el sarcasmo. En nuestro episodio, House, luego de cesadas las alucinaciones, quiere irse, argumentando que se había internado voluntariamente. Aquí es donde ingresa el personaje del Director del asilo, quien tendrá un papel decisivo en el recorrido de House, habilitando su salida, pero negándole la carta de recomendación necesaria para volver a ejercer la medicina. Aquí queda instaurada la primer meta de House dentro del instituto, conseguir esa carta. Para lo cual, desplegará varios planes para conseguirlo, todos frustrados, el hacerle la vida imposible a médicos y pacientes para que se cansen de él y se lo den (donde ya podemos leer algo de su miedo, la confirmación de sus temores puestos en escena), o en la extorsión a el Director con un supuesto affaire o el último, mediante la falsa cooperación que lo lleva a fingir que toma los medicamentos. Ubicamos en esta situación todas las marcas de su posición subjetiva, negado al contacto con sus compañeros, en pelea con el sistema y todos aquellos que encarnan la autoridad. Reflejado en la puesta en palabras de su meta en ese momento “mi meta es conseguir esa carta y para eso les voy a hacer la vida imposible” marca de que no hay involucración del Sujeto en su proceso. Marcamos en este momento, el papel del Director (en el lugar del analista) que a través de la carta, consigue que House continúe su tratamiento. Así queda el personaje ubicado en su posición subjetiva, dentro de su coraza yóica, de su moral, daremos un nuevo ejemplo, frente a el pedido de una de las doctoras de que se deje ayudar, que trate de hablar, escena que se produce en el patio del lugar donde los pacientes del lugar se distienden jugando al basket, House responde acercándose a cada uno de ellos con la pelota en su poder (como no podía ser de otra manera) y desde una posición irónica agresiva, ataca a cada uno de sus compañeros utilizando su diagnostico psiquiátrico para martirizarlos y así solo, encestar la pelota.
Ubicaremos, ya en el comienzo del final de este primer tiempo, como House, dentro de su falsa cooperación, que lo ubica en el lugar de poder, por fuera de todo, como titiritero, es engañado por el Director que mediante el truco de los placebos, demuestra que House no está tomando la medicación. Allí House creyendo tener el poder, le afirma que “yo puedo engañar los tests, puedo engañarlo a usted” (tal vez podamos ubicar en dirección de nuestra hipótesis que a quien engaña es a él, a su deseo), a lo que el Director le muestra los placebos, lo corre del lugar de poder, lo confronta con su imposibilidad “Usted necesita dejar de luchar contra el sistema”. Todavía no dentro del tiempo 2, pero hay algo que en House se modifica, ya no pelea, acepta tomar su medicación. Lo que nos lleva a la situación, la acción que marca el pasaje. House “secuestra” del Hospital, a Steve (Superhéroe), uno de los pacientes cuyo delirio era que tenia poderes, que podía volar, y lo lleva a una feria en donde en una maquina de aire, ellos juntos simulan que vuelan. Steave lo disfruta, dice sentirse feliz. Al parecer estamos frente a una acción desinteresada, no egoísta. Idea que llega a su fin, cuando House afirma frente a la felicidad visible de Steave, “Podes recompensarme diciéndole a Nolan (doctor) que es un idiota”, marca clara de que todavía se encuentra tomado por la misma posición de enfrentamiento. Acto seguido, Steave, ya en el estacionamiento, se acerca al borde de la baranda, mira el vacío, agradece y se lanza. Siguiente escena, House con sangre en las manos, conmocionado visiblemente. Claramente angustiado. Algo de su posición se ha corrido, todavía no todo. Steve sobrevive, pese a que queda muy lastimado. El director del psiquiátrico lo confronta con la situación de que siendo médico que siempre lucho por la verdad, había tomado la decisión de alentar los delirios de una persona loca. “No te importa que te ayuden, no te importa él (Steve), no te importa la verdad, no te importa nada más”. Consigue lo que buscaba, su meta, va a ser transferido, logro saturar a sus rivales. Pero ahí reacciona, “Don`t, I need help” (no lo hagas, necesito ayuda). Se abre un pedido, una demanda de análisis, algo ha interpelado la posición subjetiva, ha hecho emerger la culpa, la angustia frente a un acto. (Cabe señalar que este camino no será simple, y el particular del que partimos, no será quebrado tan fácil, el yo buscará volver a este). Aquí comienza la terapia individual de House, coopera, toma sus medicamentos. Logra reformular una nueva meta. “Quiero mejorar, me canse de ser miserable”, “Me gustaría ser feliz”, algo interpelo al Sujeto, algo del deseo se hace visible. Comienza a confiar en el Director, algo del vínculo se hace presente. Es confrontado por su compañero de cuarto, compañero de la resistencia frente a la autoridad, por que ahora toma las medicinas. Lo acusa ”Te quebraron” a lo que House responde, marcando que ahora sí algo del Sujeto puede hacerse presente “Ellos no me quebraron, yo estoy quebrado (Broken)”. Comienza el reconocimiento de la brecha que se ha abierto en su universo, reconoce que hay algo que está mal, algo que quiebra su particular. En este contexto, se produce una nueva charla con el Director, ya claramente afectado por la culpa, dentro del tiempo 2, se plantea su imposibilidad de pedir perdón, de perdonarse. Lo cual no es más que aceptar su acto, aceptar su posición. “Por que valora más los fracasos que los aciertos” Lo confronta el Director, en posición de analista, House reacciona con la ironía, algo del tiempo 1 lucha por retornar a los mismos mecanismos de defensa. Al final se abre, “Los éxitos son hasta que alguien los arruina, los fracasos son para siempre”. Se plantea la solución, el camino, en la voz del Dr. “Aceptar el fracaso, seguir y pedir disculpas”. La conmoción toma de nuevo a House, podemos leer la culpa, marca de que hay algo de la responsabilidad que toma lugar, se acepta el lugar del sufrimiento, del ser tocado por algo, de poder perdonar y perdonarse.
Súbitamente, una situación, no esperada ubica a House en la posibilidad de retornar a la misma posición subjetiva del tiempo 1. La muerte del padre del Director del hospital, deja a House nuevamente en el lugar del saber, en el lugar del diagnóstico. House lo usa, comienza a intentar interpretar al Director, reducirlo mediante la racionalización de sus acciones, llevarlo al lugar de sometimiento. Pero hay algo que lo detiene, ve el dolor en el otro, lo reconoce dolido. Calla y se queda, hace compañía, se presta al vínculo reconfortante de la amistad, sabiéndose nuevamente en el lugar de poder, decide igualarse. Ya aquí podemos ubicar un tiempo 3, un acto subjetivo que denota la posición diferente. House ya en una nueva posición puede pedir perdón a Steve (tiempo 3), puede explicarle que pasó, reconoce lo egoísta de su acto, resignifica esa primera acción desde otro lugar, puede disculparse y esto abre un camino, se hace responsable de su acto. Algo de la angustia cesa. Participa del concurso de talentos, se vincula con su compañero de cuarto, lo ayuda sin egoísmo cuando este queda detenido en su intento de “rapear”, baila, se expone. Algo del humor se abre paso allí en donde el sarcasmo hacia de barrera. Es dado de alta, se siente querido, algo se ha abierto, hunde su cabeza en la torta que conmemora su partida, se ríe, todos ríen.
Hemos ubicado los hechos principales del episodio, sin embargo, dejamos para el final una historia paralela en la que podemos ubicar los mismos tiempos, el mismo recorrido. Su relación con Lidia, una visitante semanal del Hospital, en la que constatamos los mismos tiempos.
Ubicaremos en un primer tiempo de esta relación, a un House irónico e hiriente, frente a los intentos de conectarse con su cuñada de Lidia mediante el piano. Nuevamente a través del racionalismo médico, le afirma que los enfermos, presumiblemente catatónicos, no escuchan nada, “no están en el cuarto”, ya en un segundo encuentro (todavía dentro del tiempo 1) le recomienda que pruebe con el chelo (instrumento que tocaba la paciente antes de enfermar) y en un tercer encuentro, cuando Lidia trae el chelo, con excusa de ayudar a Steve (ante sala del accidente), lo lleva hasta el auto para que este descargue el pesado chelo y así se sienta menos deprimido. El verdadera fin, era el de robar el auto para llevarse a Steve. Observamos aquí, una acción que parece sincera pero que como ya dijimos tiene un correlato de egoísmo. Pese al engaño, algo del vínculo con este personaje comienza a jugarse, todavía desde la ironía y la distancia.
Ubicamos dentro del periodo en que House ya ha sido interpelado por el accidente, ha decidido confiar y tomar su medicación, una asignación por parte del Director, debe ir a una fiesta y conectar con la gente, hablar de él. En esta fiesta se encuentra con ella y juntos realizan una serie de bromas a los otros invitados, en la que parodian el “abrirse” pedido por el Director, simulando ser marido y mujer, o ser homosexual, lo que podría ubicarse dentro del tiempo 1, como una forma de defensa más. Si no fuera por el hecho, de que el vinculo real que se esta estableciendo es con Lidia, lo cual se concreta al final de la fiesta, cuando luego de una charla con el Director en la que se establece el éxito de esa asignación, ya que House ahora sabe que puede conectarse, reconoce su miedo al rechazo, le pide hablar, pone un freno al juego, busca conectarse. Que se cristaliza en un beso que lo conmociona, que lo interpela, un beso que lo deja sin respuesta. Lo deja sin saber que hacer, sin saber como esto puede terminar. Que lo hace preguntarse por que vinculo los une, que esperan juntos, vemos como algo de la soberbia inicial se vence, hay interés en el otro. Situación que lo lleva a querer irse, huir, pero se queda. Se disculpa “Perdón por alejarte, es lo que hago cuando tengo miedo” Y por fin el encuentro que interpela el lugar del vínculo, un abrazo, un baile sin bastón (recordamos su renguera, por lo que consumía) en que por fin puede dar un paso. Y por fin la relación sexual, intensa, comprometida, que finaliza con un llanto oculto, es responsable de su deseo. Ahora las cosas parecen estar bien, se siente feliz. Pero no todo es final feliz, ella debe irse, su cuñada es transferida a una clínica de rehabilitación en otra ciudad. House decide confrontarla, se hace cargo de su deseo (tiempo 3), busca que se quede, ahora sabe que es lo que lo hace feliz. Ella se va, House va en busca de el Director del Hospital, reconoce su dolor, logro conectarse lo suficiente como para que le duela, y ahora puede pedir ayuda.
Realizamos un recorrido por este episodio, ubicando como la posición subjetiva de House, esa que lo priva de desear, en la que busca defenderse del vínculo con los otros se quiebra y aparece algo más. Intentaremos ubicar ahora algo de cómo se juega la necesidad y el azar en esta historia. Como ya dijimos la necesidad, será ubicado del lado de aquello que no puede evitarse, que tiene una lógica, en este sentido (y dejando el humor negro aparte) ubicaremos la ley de gravedad, hecho innegable, casi obvio que genera el accidente que interpela a House, en otro orden el orgasmo, como un hecho anatómico que genera múltiples alteraciones corporales, y que tiene sus correlatos emocionales, es decir que conmociona al Sujeto, tal vez, lo confronta con un Real. Y por último, la necesidad de responder en análisis, dentro del dispositivo analítico es convocado a responder, a poner en juego su deseo. Tal vez en un ámbito más rico, dentro de lo azaroso, plantearemos (nuevamente dejando el humor de lado) lo contingente de haber estacionado en un piso superior, lo que posibilitó el accidente; el hecho de haber decidió internarse en ese hospital, lo que posibilitó el numero de encuentros que se produjeron y sus efectos; y tal vez los dos que a nuestro interés son los más ricos, el primero, el encuentro azaroso con Lidia que lo convoca a un vínculo nuevo, a la posibilidad de enamorarse, de confiar y su correlato “trágico”, el que ella deba irse, que deba mudarse, que lo convoca al dolor, a hacerse cargo de su sufrimiento. Y en segundo termino, la muerte del padre del director del Hospital, que lo ubica a House nuevamente en la posición de poder, lo invita a volver a el tiempo 1, a desconocer la brecha que se abrió por donde se filtra su deseo. Pero House decide, acciona desde otro lugar, da cuanta de que algo se conmociono y se religa en otra dirección.
En este trabajo buscamos dar cuenta del movimiento que tuve la responsabilidad para House, como el azar y la necesidad de hicieron presentes y convocaron al Sujeto a dar diferentes respuestas a tomar decisiones, dimos cuenta de la aparición de la culpa, de la mano de la angustia, que nos mostró donde ubicar que algo de la responsabilidad sobre el deseo se jugaba y abrió la puerta para un nuevo acto ético que de cuenta de un nuevo universo. Por último, repetiremos nuestra hipótesis clínica, ubicamos a House en su deseo de no desear, de no vincularse para nos ser rechazado, imposibilitado de hacerse cargo de su dolor y de su deseo de vivir, de ser feliz, de vincularse. Y dimos cuanta de cómo esto se fue modificando a lo largo del circuito de la responsabilidad planteado.

Bibliografía

• (1) D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
• (2) Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
• (3) Michel Fariña, J. J.: El cinismo etico del Dr. House. (Ficha de Cartedra)
• (4) Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• (5) Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• (6) Salomone, G.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. . En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006



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