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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

SEGUNDO PARCIAL

MATERIA: Psicología, Ética y Derechos Humanos
CÁTEDRA: I - TITULAR: Juan Jorge Michel Fariña
COMISIÓN: 23
PROFESORA DE TRABAJOS PRÁCTICOS: Ana Corinaldesi
ALUMNAS: García, Jorgelina LU: 327102530
Picón, Yaiza LU: 333844420
PELÍCULA ASIGNADA: El Abogado del Diablo
ARTÍCULO ASIGNADO: “Aunque lo vean venir ¡Libre albedrío! Un saber-hacer-ahí-con la vanidad” de María Elena Domínguez.
FECHA DE ENTREGA: 07 de Junio de 2010

Consignas.
1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Desarrollo.
1. El personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es Kevin Lomax. En el artículo “Aunque lo vean venir ¡Libre albedrío! Un saber-hacer-ahí con la vanidad”, consideramos que la autora María Elena Domínguez, destaca la insistencia de la vanidad, la mirada y el libre albedrío como ejes que recorren toda la película.
Podríamos decir que la autora sugiere como hipótesis clínica que el deseo de Kevin es ser el centro de las miradas, ser visto y lucirse ante el Otro (lugar que ocupa en un principio Mary Ann y luego John Milton) y los otros. El reconocimiento de sus logros profesionales por parte del Otro es el espejo en el que él decide “mirarse”. Esto se hace visible cuando Mary Ann festeja sus triunfos con él, tanto el caso Gettys como en el de Moyez; y cuando Milton lo presenta ante todos como “el mejor abogado” y confía ciegamente en él poniéndolo como abogado defensor de los casos más controvertidos.
Domínguez da cuenta de que Kevin se enfrenta constantemente a situaciones en las cuales debe elegir entre diferentes opciones, libre albedrío ante el cual el protagonista decide siempre respondiendo a su deseo, saber-hacer-ahí-con la vanidad, es decir, saber hacer algo con aquello que se le ha impuesto.
La autora da por sentado que existe un Tiempo 3 de responsabilidad subjetiva ya que introduce un Tiempo 4. Ante el ofrecimiento de una familia por parte del Diablo, Kevin se sustrae y hace uso de su libre albedrío: momento suplementario que permite una decisión, el suicidio. Esta decisión no la toma el yo sino el sujeto, Kevin se suicida porque “ya se ve venir”.
2. El circuito de la responsabilidad se inicia a partir de un acontecimiento que interpela al sujeto respecto de una acción cronológicamente anterior. La respuesta que dé el sujeto a esta interpelación puede ser un acto ético, o una respuesta regida por lo particular.
 Al comienzo de la película Kevin Lomax, abogado que lleva ganados sesenta y cuatro juicios consecutivos, se encuentra en un juicio defendiendo a Gettys, un profesor acusado de abuso a menores. Mientras una supuesta víctima está declarando, Lomax descubre a su cliente masturbándose. Inmediatamente pide un receso, inferimos que es para pensar si abandona o no el caso. En dicho intervalo, se encuentra en el baño con un periodista que le dice “Fue una buena racha. Tenía que acabar algún día. Nadie gana todos los casos.” Acto seguido, gana el caso. Hasta este momento ésta es una acción que se agota en sí misma.
Avanzada la película encontramos dos hechos consecutivos que interpelan a Kevin: descubre como abusador a Cullen, un cliente suyo, cuyo juicio fue ganado; y se anoticia de que Gettys fue hallado con un cadáver de una niña de diez años. Aquí situamos un Tiempo 2, que funda retroactivamente un Tiempo 1 mediante la resignificación de la decisión de haber ganado el juicio Gettys.
A partir de la interpelación, consideramos dos posibles análisis diferentes.
Las primeras respuestas de Kevin no implican una responsabilidad subjetiva, sino que el que responde es el yo, como diferente al sujeto del inconsciente, por medio de lo que D´amore llama “especies de respuesta” , tales como proyección, negación, sentimiento de culpa. Algunos indicadores de estas respuestas son:
En el último diálogo de Kevin (K) con el diablo (D)
a) Proyección:
D: ¿Por qué defendiste con pasión a Gettys? ¿Quién tomó esa decisión?
K: Tú me tendiste una trampa.
(…)
D: ¡Y Cullen! ¡Sabiendo que era culpable! (…) ¿Qué hiciste? Pusiste a esa perra en el banquillo.
K: Tú me diste el caso. ¡Tú la hiciste mentir!
D: Yo no hago eso, Kevin.
b) Sentimiento de culpa:
D: No es que no querías a Mary Ann, Kevin, es que estabas más involucrado en tu relación con otra persona. Contigo mismo.
K: Tienes razón. Yo lo hice todo. La dejé morir.
La pregunta es: ¿Por qué se suicida Kevin? Y es a partir de la perspectiva según la que se responda esta pregunta, donde se bifurcan los caminos de análisis:
1) ¿Se suicida por el sentimiento de culpa? ¿Debemos entender al suicidio como una renuncia al deseo? ¿A su amor propio? ¿Podríamos pensar que el Diablo representa al deseo y por lo tanto, lo estaría “matando” al suicidarse él?
En este caso, sostenemos que no habría responsabilidad subjetiva como sostiene Domínguez en su texto, sino un taponamiento de la dimensión ética que se paga con el deseo.
Cuando su muerte lo devuelve a la escena inicial del baño, él decide renunciar al caso Gettys. Desde esta perspectiva, podemos considerar a ésta una respuesta moral, yoica, ya que no responde a su vanidad, hace oídos sordos a su deseo de ganar, y decide conscientemente ser derrotado después de sesenta y cuatro triunfos, con todo lo que ello conlleva.
En la última escena en la que Larry le ofrece “quedar como una estrella” ante la opinión pública a pesar de haber renunciado al caso y poder perder la licencia, Kevin cae en la tentación, haciendo visible allí la insistencia del deseo. ¿Será este un nuevo potencial tiempo 1?
2) ¿Podríamos entender el suicidio como una realización de deseo, en la que su afán de ganar lo lleva hasta las últimas consecuencias, ganándole hasta al Diablo?
Aquí ubicaríamos un Tiempo 3, un saber-hacer-ahí-con la vanidad, con eso que se le impone, una responsabilidad subjetiva en la que el sujeto realiza un acto ético, rigiéndose por su deseo inconsciente, más allá de lo que el yo querría.
Desde esta perspectiva podemos considerar como un indicador de que Kevin se identifica con eso que se le impone: el deseo de ganar, en el diálogo final:
D: Quizás era tu momento de perder. A ti te pareció que no.
K: ¿Perder? Yo no pierdo. ¡Yo gano! ¡Yo gano! Ese es mi trabajo. Es a lo que me dedico.
 Podemos establecer otro Circuito de la Responsabilidad postulando como Tiempo 2 la escena del baño, en la que Larry le proyecta una imagen de lo que serían las consecuencias de perder el juicio Gettys “El señor Lomax no comentó los sucesos de hoy. Sin embargo, se especulaba que la serie de victorias perfectas del joven abogado llegaría a su fin en este tribunal”. Dichas palabras interpelan a Kevin acerca de defender a Gettys, entendiendo tal acción como Tiempo 1. La película presenta dos posibles respuestas contrarias: -defender a Gettys a sabiendas de su culpabilidad o -renunciar al caso. La primera respuesta da lugar al desarrollo de toda la película hasta su suicidio, e implica Responsabilidad Subjetiva, ya que realiza su deseo, produce efecto sujeto. La segunda respuesta posible es la que aparece luego del suicidio de Kevin, y no implica Responsabilidad Subjetiva, sino que se rige por la moral (esto se ve cuando a la pregunta de Mary Ann “¿Qué haces, mi amor?”, él responde “Lo correcto”) renunciando a su deseo, aunque inevitablemente, éste siempre insiste.
3. A pesar de que encontramos especialmente difícil ubicar elementos del orden del Azar en la película, podríamos situar el hecho de que Kevin vea a Gettys masturbándose en el juicio, como azaroso. Así como también se presenta el accidente de Weaver ante Kevin como producto del Azar.
Sin embargo, el director mediante un juego de imágenes, le sugiere al espectador, que en dicho accidente “el Diablo metió mano”, es decir, que en todo momento insinúa que el Diablo representaría el orden de la Necesidad. ¿Hasta qué punto podemos pensar que la muerte de Barzoon, la locura y muerte de Mary Ann, la atracción de Kevin por Cristabella, no responden a esta determinación?
Kevin le dice a su madre, refiriéndose a su padre John Milton: “Él siempre ha estado ahí, (…) observando, (…) manipulándonos como en un juego”. Podríamos pensar que en este pasaje, Kevin cree que Milton estuvo determinando toda su vida. Sin embargo, en su diálogo con el Diablo, éste le dice “Yo no soy un titiritero” y acto seguido, le enumera todas las situaciones en las que Kevin debió elegir sin determinación alguna, ¡libre albedrío! El Diablo le pone ante sus ojos la responsabilidad de la que se intenta desligar, mostrándole que no hubo determinación absoluta ni por Necesidad ni por Azar. Consideramos que toda la exposición del Diablo, es una especie de “desengaño” para el espectador ya que allí, Él desmiente toda determinación por parte suya en las decisiones de Kevin, ubicándolo así como sujeto responsable.
Podemos pensar que Kevin cayó en un primer momento, en lo que Sartre llama “mala fe”, es decir que buscó excusas para sus elecciones en algún tipo de determinación absoluta, que sería el Diablo. También podría verse esta “mala fe” como una de las respuestas yoicas ante la interpelación: la proyección.
4. Existen dos tipos de culpa: una estructural y otra que se da en el terreno del yo, que es el sentimiento de culpa. La primera se refiere a la culpa como deuda, como falta, como imperativo que obliga a responder de alguna manera a la interpelación.
Si se produce una interpelación en el sujeto es ineludible ubicar culpa estructural allí. Si bien esta culpa tiene estatuto inconsciente, un posible indicador de esto en la película, podría ser el momento en el que Kevin, presa de la perplejidad debido al exceso que le genera la imagen de Cullen-Gettys y la niña, se ve expulsado de la iglesia.
Respecto del sentimiento de culpa, éste se pone de manifiesto en el diálogo de Kevin con el Diablo al “hacerse cargo” de la muerte de Mary Ann debido a su descuido.
La responsabilidad jurídica parte de la concepción de sujeto como autónomo, sujeto de voluntad y conciencia. En el momento en el que Lomax renuncia al caso Gettys, el juez le dice que eso es “ultraje”, y le pregunta si es consciente de las consecuencias de su acto; Kevin responde que sí; podemos ubicar allí un sujeto autónomo, cuyas acciones son intencionales, voluntarias, que se hace cargo de sus actos y asume su responsabilidad jurídica, moral, que implica el riesgo de perder su licencia.
5. Realizaremos una comparación entre el caso de Ibbieta y el caso de Kevin Lomax, en base a tres coordenadas: Azar, Necesidad y Responsabilidad. Tomaremos en cuenta, respecto del caso de Lomax, el primer Circuito de la Responsabilidad que planteamos en la respuesta 2.
El Azar es aquello ajeno a la voluntad humana, pero que escapa a la determinación de la Necesidad. En Ibbieta el Azar se ubica en la casualidad de que Gris haya estado en el cementerio en el mismo momento en que los falangistas fueron a buscarlo a ese lugar por la jugarreta de Ibbieta. El Azar juega un importante papel ya que lleva al sujeto a la interpelación (Tiempo 2) y además permite la realización de su deseo de vivir; en cambio en el caso de Lomax la importancia del Azar se juega en el Tiempo 1.
La Necesidad es aquello que debe ocurrir inexorablemente, aquello que establece una conexión entre causa y efecto. En el caso de Ibbieta la necesidad se plasma en la frase de los falangistas “es tu vida por la suya”, es algo que escapa a las manos de Ibbieta pero determina su acción.
En el caso de Lomax ¿Podríamos ubicar el deseo de Milton-Padre-Diablo-el Otro como del orden de la Necesidad respecto de las decisiones de Kevin? Si consideramos que el Diablo estuvo “preparando los escenarios” (diálogo del final) en pos de satisfacer su deseo, el Anticristo ¿Es del orden de la necesidad la permanente exposición de Kevin ante la tentación?
Con respecto al estatuto de la Responsabilidad, en Ibbieta hay Responsabilidad Subjetiva debido a que hay una realización de su deseo de vivir, y esto se expresa mediante la risa que le sigue a la noticia de que Gris estaba en el cementerio; a la misma vez, su llanto es la expresión del sentimiento de culpa yoico (cuando hay placer en un sistema, hay displacer en el otro).
En cambio en el caso de Lomax no hay Responsabilidad Subjetiva ya que la respuesta a la interpelación va en dirección contraria a su deseo de ganar, guiada por la particularidad del yo y la moral. En el caso de Lomax, él recurre a la Necesidad (encarnada por el “Diablo titiritero”) como determinante absoluto que le sirve para desresponsabilizarse de su deseo.



NOTAS

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