Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2010 > El abogado del diablo >

por 

- UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES -
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Psicología, Ética y Derechos Humanos

2º PARCIAL DOMICILIARIO

Cathedra: I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Comisión: 3
Prof.: Lic. Lucila Kleinerman

Alumnas
Olmedo, Mariana L.U.: 32056325-0
Stumpo, Analía L.U.: 31752782-0

1o Cuatrimestre
2010

The Devil’s Advocate (traducida en Hispanoamérica como El abogado del diablo y en España como Pactar con el diablo) es una película estadounidense de 1997 protagonizada por Keanu Reeves (en el papel principal del abogado Kevin Lomax) y Al Pacino (en el papel coprotagonista de John Milton, quien es el diablo), además de la participación de la actriz Charlize Theron como la esposa de Lomax.
El director de la película fue Taylor Hackford, con guión de Andrew Neiderman, Jonathan Lemkin y Tony Gilroy.
Es una película que pertenece al género dramático.
ARGUMENTO
Kevin Lomax (Keanu Reeves) es un joven abogado cuya carrera va en un ascenso tal que nunca ha perdido un juicio. Sus ansias por ganar a cualquier precio hacen que, al inicio de la película, defienda y logre conseguir que exculpen de acoso sexual a un profesor de secundaria aún sospechando fuertemente que era culpable. Esto hace que lo contrate una gran firma de abogados de Nueva York cuyo CEO es John Milton (Al Pacino), quien tiene un especial interés en Lomax. En Nueva York, Lomax continúa con su racha de victorias con dos casos mucho más importantes y complicados, a medida que cosas extrañas de naturaleza diabólica, comienzan a pasar a su alrededor. El último caso marca algunos puntos importantes de la película. Durante este caso, la esposa de Kevin, Mary Ann (Charlize Theron), se enferma y él se da cuenta de que su defendido es culpable del homicidio por el que está siendo juzgado. En esas circunstancias, Milton le aconseja a Kevin que deje el caso para ocuparse de su esposa y que lo deje, también, si de verdad cree que su cliente es culpable. Sin embargo remata sus consejos diciendo que nadie es invencible, y que, quizás, ya llegó el tiempo de que Kevin Lomax perdiera su primer caso. El dilema le es planteado por Milton en términos de elección: dejar el caso, un importante caso de triple asesinato y al jurado, su jurado –donde todos lo verán venir- o, sacarlo del mismo, eximirlo de tal empresa y relegarlo al lugar de asesor, para que así pueda cuidar a su mujer. “sabes a qué le tengo miedo: si dejo el caso y ella se pone mejor la odiaré por eso. No quiero ser un resentido. Puedo ganar este caso, quiero meterme de lleno en este caso. Terminarlo y ya. Entonces, entonces le dedicaré toda mi energía a ella”.
Lomax, herido en su vanidad, toma la decisión de seguir adelante lo que le acarreará graves consecuencias, ya que Milton es más de lo que aparenta, pues no es nada más ni nada menos que el Diablo.
Kevin, a sabiendas de la culpabilidad de su nuevo cliente Alex Cullen, gana otra vez. De inmediato le informan de la gravedad de su mujer y corre presuroso hacia ella. Un colega del bufete es asesinado y comienza a contabilizar -vía alucinaciones- los elementos disonantes que, hace rato, recorren la escena. Su mujer empeora. Mary Ann se suicida y Kevin debe mirar, impotente, esa escena. Su madre elige confesarle su gran secreto en el peor de los momentos: “Milton es tu padre”. Lomax, acude inmediatamente a visitarlo, y se encuentra con la verdad, el Padre, el mismísimo Diablo y una hermanastra con la cual le es propuesto tener un hijo. Se le promete formar parte de un linaje, el cual nunca ah tenido. Pero Kevin rechaza esto, no acepta ser el padre del anticristo, rechaza al abogado del diablo, y se suicida.
Aparece nuevamente en la escena del baño, en el juicio por abuso, ve el anillo y vuelve a la sala en busca de su amada Mary Ann, la encuentra. De vuelta en el estrado decide no proseguir con el caso por considerar al Profesor culpable.

ANÁLISIS

El análisis recae sobre el personaje de Kevin Lomax, análisis a través del cual intentaremos dar cuenta de su responsabilidad subjetiva, desplegada en tres tiempos lógicos. Realizado esto, se intentará esbozar una hipótesis clínica.
Puntearemos un primer tiempo, donde el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin, pero que, como bien podemos intuir, “no está libre de motivaciones inconscientes que se expresan más allá de la intención de su yo” , es una acción que se agota a los fines para la que fue realizada. Un segundo tiempo, donde el sujeto es interpelado por aquel acto, que vive como ajeno pero que le pertenece. Se resignifica entonces, su acción. Tiempo en el cual el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo de la misma. Finalmente, un tercer tiempo, (que puede estar o no) donde el sujeto debe poder responder por sus actos. Debe asumir su responsabilidad subjetiva.
La hipótesis clínica intentará dar cuenta de cómo y por dónde juega el deseo del sujeto. Y que hacerse cargo de ese deseo, asumirlo, implica para él tomar una decisión.
Podemos ubicar como Tiempo 1 la escena en la cual, Kevin Lomax, se encuentra defendiendo al profesor acusado de abusar de una de sus alumnas. En esta escena Lomax, al observar al profesor, ve que el mismo al escuchar a la alumna, realiza gestos con sus manos, que indicarían un cierto goce al oir el relato de la niña. Acto que despierta la sospecha en Lomax, acerca de la inocencia de su defendido, se presenta un dilema, defenderlo a pesar de su culpabilidad o abandonar el caso. Decide continuar con la defensa.
La propuesta a Lomax de ir a Nueva York, para trabajar allí, y formar parte de un buffet de abogados de renombre, por parte de Milton, es lo que situaríamos como Tiempo 2. En esa ciudad, Lomax se encuentra con todo lo que él y su mujer, Mary Ann, alguna vez habían soñado, bienestar, lujo, éxito, poder y dinero, de la mano e un nuevo triunfo al ganar el primer caso en este nuevo buffet. Pero las cosas empiezan a complicarse. Un nuevo caso se le presenta, su mujer enferma, alucina cosas diabólicas. Lomax se halla nuevamente en un dilema, continuar con el caso, mantener su invicto de casos ganados y obtener un lugar de reconocimiento en la empresa o abandonarlo y ocuparse de su mujer. Finalmente decide continuar. Una vez ganado el caso descubre la culpabilidad de su cliente. Acto seguido aparece la culpa, por haber dejado a su mujer, pero cuando llega a buscarla es tarde y ella termina suicidándose frente a él.
Este tiempo 2 resinifica al tiempo 1, resignificación que da cuenta de una respuesta de Lomax, que advierte un cambio de posición frente a sus circunstancias.
Luego de este hecho, la madre de Lomax, le comunica que Milton es su padre. Decide ir a enfrentarlo, Lomax enfrenta esta situación con vacilación, con dudas, sin tener idea de qué hacer en el próximo paso, pero dejándose guiar por su deseo de venganza. Hasta que se ve inmerso en una situación límite en la que la dimensión ética, que él fue capaz de abrir con el primer acto, esa primera decisión, se le impone en toda su magnitud e inmensidad: es la escena en la que se enfrenta con su padre, el Diablo. Es aquí cuando deberá reforzar su apuesta, no hay posibilidad de borrar o revertir el acto. El Diablo, le comunica el motivo por el cual lo eligió, obtener de la unión de él y su hermanastra al anticristo. Lomax, se rehúsa y decide suicidarse. Es éste acto, “acto donde algo del Lomax anterior debe morir para atravesar un umbral. Se tratará de un cuerpo tocado por el significante”2, el que inscribe a Lomax en el campo de la ética, es éste acto el que lo hace verdaderamente responsable de su


2 Dominguez, María Elena “Aunque lo vean venir ¡Libre albedrío! Un saber-hacer-ahí con la vanidad”

deseo: el acto que no puede ser anulado, el acto que lo transforma completamente
como sujeto, el acto que anula las dudas y la angustia experimentadas anteriormente.
Lomax supo quién era en ese momento, a partir de ahí se acabaron las dudas. Es este acto entonces, el que cierra el tercer momento de la responsabilidad. Vuelve a la escena del baño, del principio, en el juicio al profesor, ve el anillo de casado, y regresa
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬al tribunal buscando a Mary Ann, a su encuentro la besa y le comunica al juez que abandona el caso.
Se ha inscripto por completo en el campo de la ética. Este acto de Lomax termina con la culpa sentida por lo que ha hecho, por defender a personas culpables, conciente de ello, con el fin de tener éxito.

Pasaremos a ubicar ahora las categorías de azar, necesidad y responsabilidad. El azar es lo que tiene que ver con la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. La decisión de Lomax es viajar a New york para formar parte de un prestigioso buffet de abogados y lo azaroso es que Milton ya tiene planes para con él, sólo que él no lo sabe: obtener de él un hijo, el Anticristo.
La necesidad es aquello sobre lo que el hombre no puede incidir, lo forzoso, lo riguroso, lo inflexible. La ubicamos aquí en eso que hace que Milton elija a Lomax y no a cualquier otro, ya que es su hijo, el hijo del Diablo.

HIPOTESIS CLINICA
En un primer tiempo Lomax, se enfrenta a una situación en la cual debe decidir si defender al profesor, el cual es culpable de abusar de una menor, con el fin de mantenerse invicto en casos ganados o abandonar el caso. Lomax decide continuar, y mantenerse victorioso.
Una nueva vida, un nuevo trabajo le es ofrecido a Kevin, pero como condición para acceder a ello deberá dejar de lado algo, su vanidad. Se le presenta nuevamente un dilema, elegir ayudar a su mujer o seguir con el caso y conseguir prestigio. “El dilema le es planteado por Milton en términos de elección: dejar el caso, un importante caso de triple asesinato y al jurado, su jurado –donde todos lo verán venir- o, sacarlo del mismo, eximirlo de tal empresa y relegarlo al lugar de asesor, para que así pueda cuidar a su mujer” ( Dominguez, María Elena “Aunque lo vean venir ¡Libre albedrío! Un saber-hacer-ahí con la vanidad”).
Tras el funeral de un colega ante una actitud sospechosa de Cullen, Kevin se da cuenta que este es culpable y sale horrorizado en busca de Marry Ann en el camino se cruza con un amigo del fallecido el cual le informa que en el auto del profesor que él había defendido encontraron un alumno muerto. Todo esto empieza a resonar en su cabeza y estalla con el suicidio de su mujer, momento en que aparece la culpa. Esto “hace aparecer la falla, el defecto de significación que el mensaje mismo del inconciente porta” 3
Kevin ante esto debe replantearse su situación sobre su egocentrismo y vanidad por lo cual decide enfrentar al diablo y este lo enfrenta con su verdadero ser (un ser vanidoso y ambicioso) y para eximir su culpa se suicida. Hasta este momento pareciera ser el inconsciente el que se muestra pero una vez conciente se encuentra en la situación del tiempo uno pero esta vez decide revertir la situación abandonando el caso.

3Schejtman, F.: (2004) “Márgenes de lo Interpretable”. En La trama del síntoma y el inconciente, Serie del Bucle 2, Buenos Aires, pág. 26
Al final de la película cuando el periodista le plantea hacerle una entrevista por haber perdido su invicto Lomax se niega, luego este le comunica que esto traerá acarreado una gran popularidad, ante lo cual acepta. ¿Podría este hecho reflejar que la vanidad continua siendo un rasgo de la personalidad de Kevin, y que el diablo sigue burlándose de el?
COMPARACION CASO IBBIETTA
El muro trascurre en la España de la Guerra civil, un grupo de prisioneros republicanos en manos de la falange es arrojado a un sótano y deberán esperan a la mañana siguiente a que los lleven al muro y los fusilen. Cuatro personajes, tres condenados y un testigo, el médico belga. El quinto protagonista será convocado en ausencia.
Llega la mañana, todos salen del sótano, Ibbieta el protagonista debe esperar. Luego lo obligan a declarar, lo interrogan, le piden que denuncie a un líder anarquista, a Ramón Gris. Le ofrecen la vida a cambio de declarar. Ya está planteado el problema ético. A Ibbieta ya no le importa salvar a Ramón Gris, solo quiere morir valientemente. Ibbieta sabe algunas cosas, sabe que morirá, donde esta Gris y que son todos mortales. El sabía que moriría pero no hablaría, solo por testarudo y burlarse de ellos.
Ibbieta hablo, para mentir, para engañar y burlarse de ellos y dijo “está escondido en el cementerio”. Quiso mentir pero dijo la verdad, allí encontraron a Gris y lo mataron, la muerte de Ibbieta fue aplazada volviendo al patio con los prisioneros.
La primera exculpación posible para Ibbieta es la ignorancia y el azar. Lo que él sabía es que Gris estaba en casa de su primo. No sabía que había abandonado ese refugio y se hallaba escondido en el cementerio, mencionó ese lugar por puro azar frente a los oficiales para burlarse de ellos, y sólo por azar coincidió su declaración con el sitio real donde se hallaba el fugitivo. El azar quiso que con su elección de una confesión mentirosa terminara, sin saberlo, diciendo la verdad. El azar implica incertidumbre y podría estimarse que no habría apuesta sin incertidumbre.
Si Ibbieta es responsable de un acto, este acto inscribió el deseo. Como precio del deseo carga con lo real de la culpa: la responsabilidad...
Algo de similar le acontece al personaje de Kevin Lomax, si de algo es responsable es de haber cedido a su deseo, de priorizar su invicto a pesar de la culpabilidad de sus clientes, de querer llegar al éxito, el poder la popularidad sin preocuparse por las consecuencias que eso trae aparejado. Pero el azar mismo le juega una mala pasada, como le sucede a Ibbieta, y lo enfrenta a Milton, un prestigioso abogado que le propone todo lo que el deseo alguna vez., a lo que Kevin cede sin pensarlo demasiado. Hechos tormentosos suceden, muere su mujer y el mismísimo Diablo termina siendo su padre. Inmediatamente el Inconciente se hace oír, la culpa aparece y con ella la responsabilidad por el modo de actuar, por pensar solo en el.
Lacan plantea que de la única cosa de la que puede ser culpable el sujeto es de haber cedido su deseo. El sujeto cede para acomodarse a los mandatos superyoicos, renuncia para gozar del sometimiento, Freud dice que cuanto más renuncia el sujeto a sus deseos, mas se acomoda a esas demandas del superyo y mas culpa se siente. Entonces según lacan, solo se puede ser culpable de haber cedido en su deseo, el yo no es propietario del deseo, pero si el sujeto es responsable de su puesta en acto.

Bibliografia

Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Alemán, J. (2003): "Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo". En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga.

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.

Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. III. Eudeba, Buenos Aires.

Michel Fariña, J. (1998). Del acto ético (Cap. VI). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: