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Psicología, Ética y Derechos Humanos

Parcial Domociliario
Film: El abrazo partido

Cátedra: I -Prof. Fariña-

Docentes:Lic. Carew Viviana
Lic. Calderone Julia

Alumna: Efron Gabriela R.

Comisión: 17

Segundo Cuatrimestre - 2010

“El abrazo partido” se denomina la película en la que se centrará el presente trabajo. El personaje del film seleccionado es Ariel Marconi, un joven de origen judío, quien al poco tiempo de su nacimiento, luego de la circuncisión, fue abandonado por el padre, criándose solo bajo los cuidados de la madre.
Cuando Ariel interroga una y otra vez, acerca del motivo por el cual el padre abandonó su familia, la respuesta que recibe tanto de la madre como del resto de su entorno es que fue a Israel a luchar en la Guerra de los Seis Días.
En diversas escenas del film Ariel es alentado por distintas personas para que conociera al padre, ya que estaba tramitando la nacionalidad polaca para ir a vivir a Europa. El padre, cuando se entera que su hijo viajará le dice a la madre telefónicamente que quiere que vaya a Israel para compartir un mes juntos. Ariel se niega a aceptar la propuesta.
El padre viaja a Argentina, y en un evento, una carrera que se realiza, el joven percibe la presencia del mismo. En ese instante, huye, corre velozmente, queriendo evitar todo vínculo con él.
Se sucederán a partir de ese momento una serie de situaciones que posibilitarían inferir luego, un cambio en la posición subjetiva de Ariel, posición subjetiva que convocaría a un abordaje en términos de responsabilidad subjetiva.
Para ello es relevante desplegar el circuito de responsabilidad, intentando delimitar los tiempos lógicos del mismo. Se debe tener presente que la dinámica que entre estos tiempos se produce requiere del après-coup.

En el circuito de la responsabilidad es preciso comenzar ubicando un tiempo 1, donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada .
Se trata de un primer tiempo, donde el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin, que no está libre de motivaciones inconscientes.
Se realizará el abordaje de diversas escenas, que permitirían ubicar el primer tiempo de este circuito:
Ariel asiste a un evento, al que concurren principalmente, las personas que trabajan en una galería con distintos comercios (el joven ayuda a su madre a atender al público en uno de estos negocios). Se trata de una carrera entre dos personas, en la cual, de acuerdo a quien sea el ganador, se decidirá la forma de pago de una deuda.
En un momento dado del evento, Ariel advierte la presencia del padre (él no sabía que había venido a Argentina). En ese instante, corre desesperadamente huyendo del lugar, queriendo evitar todo vínculo con él. Ese día no vuelve a dormir a la casa. A la mañana siguiente la madre le reprocha por que no le avisó y en el momento en el que le dice “vas a ver cuando tengas hijos” el joven le responde “quien te dijo que voy a tener hijos … ¡uds. los padres no aprenden nunca, se casan, hacen lo que quieren, se divorcian y después pretenden que uno tenga hijos!”.
Sería posible entonces, ubicar un tiempo 1 que permitiría señalar una serie de acciones -huida ante la presencia del padre, reproches constantes debido al inmenso dolor por haber sido abandonado por el mismo- en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso. Universo que remite a una fuerte convicción de Ariel de no querer entablar un vínculo con el padre, y a sus sentimientos de rencor y reproches hacia él, por haberlo abandonado.
En el abordaje del circuito de la responsabilidad es preciso considerar que esa acción realizada en un tiempo 1, se verá confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido. Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo .

El despliegue de diversas escenas permitiría arribar a un Tiempo 2 en relación al circuito de la responsabilidad.
… El dueño de un negocio donde se realizan reparaciones de audio, le relata a Ariel que está hace más de dos horas intentado arreglar un grabador muy antiguo y no lo puede reparar. Eso le recuerda un suceso que aconteció aproximadamente hace 25 años. Le cuenta acerca de una persona muy extraña, que le traía para reparar 30 radios por semana, cada una de las cuales tenía un problema distinto. Siempre cumplía con su trabajo sin ninguna dificultad, hasta que un día no puede reparar la radio número 30, día y noche lo intentaba sin poder lograrlo. En un momento, deja la radio que continúa sin funcionar y se va de ese espacio del negocio donde atiende al público. Cuando regresa le relata que encuentra Elías (el padre de Ariel) escuchando esa radio que no lograba reparar. El padre le cuenta que la puerta estaba abierta, que pensó que le podían robar la radio y que por eso entró, la encendió y comenzó a escuchar la transmisión.
Luego de ese relato, el dueño del negocio le pide a Ariel que le haga el favor de apretar la tecla play de ese grabador antiguo cuando él se vaya del negocio, le dice “lo mismo que hizo tu viejo”, para ver si sucedía lo mismo que con aquella radio, 25 años atrás.
Cuando el joven pulsa la tecla Play el grabador comienza a funcionar y escucha un mensaje que Elías, su padre, le dirige a él:
“Si estás escuchando este grabador, se está repitiendo el milagro de los Makarof. Seguro que apretaste play con la mano derecha, que es la mano que ya no tengo. Ahora la tenés vos. Ariel, yo hice varias cosas importantes con la mano derecha, reventé un frasco de mayonesa en una confitería, arreglé la radio número 30 y otras cosas que no puedo contar, en la guerra.
Pero lo más importante que quise hacer con la mano no supe hacerlo: dártela a vos. Te estoy esperando hijo. Sos lo único que me importa.”… Ariel escucha con atención esas palabras. Pero en un momento dado, a pesar que el mensaje del padre no ha concluido, Ariel, sorprendido, no pudiendo comprender una situación que le resulta ajena a lo que dentro de su universo podría decirle su padre, sale corriendo. Cuando lo ve en la entrada de la galería se observa un gesto de ir hacia el lado contrario hacia donde está el padre pero finalmente pasa al lado de él y se genera una especie de carrera entre ambos. Ya habiendo llegado a la casa de la abuela, Ariel le comenta a ella, “que tiene como una curiosidad, quisiera hacerle unas preguntas al padre, pero que no quiere verlo”. La abuela le dice que deje que él lo vea.
Luego el joven se dirige al negocio que atiende su madre en el cual se encuentra Elías conversando con ella. Cuando Ariel ve al padre, quien le cuenta que compró el negocio de enfrente, que se queda en Argentina, lo insulta. El padre le dice que se tenía que ir y que no podía volver.
El joven le dice que se va a salvar a todos los judíos del mundo, pero que no se pudo quedar para salvar a uno sólo, que le realiza la circuncisión a un niño recién nacido sabiendo que no se va a quedar en el país. Elías que se encontraba sentado, se levanta y se retira rápidamente del negocio. La madre le cuenta a continuación que ella había engañado al padre. Le dice que fue en una sola oportunidad, con el dueño del negocio que se encuentra al frente del de ellos. Cuando le cuenta al marido, transcurrido un año de lo acontecido lo que sucedió, Elías le pide el divorcio, ella se lo da y él se va a Israel.
¡¿“Vos engañaste a papá”?!... ¡¿“Vos engañaste a papá con Osvaldo”?!... ¡¿“Por qué hiciste eso”?!... El tono de su voz, su forma de exclamación permiten inferir enojo, dificultad para creer aquella verdad que se acababa de enterar. Ariel se va del negocio. La madre se queda llorando.

A partir de las palabras del padre en el grabador, y el relato de la madre acerca de su engaño al padre con otro hombre, se podría inferir que algo del universo en el que se movía Ariel se conmovió.
Sería posible ubicar un Tiempo 2, que permite percibir a Ariel, a través del mensaje en el grabador, el interés y el amor -a pesar de todo lo sucedido- de su padre por él, y la existencia de razones, que si bien no justifican su accionar, explican su viaje a Israel.
El tiempo 2 es el tiempo de interpelación subjetiva en el circuito, a partir del cual se funda en su resignificación el tiempo1.
Sería factible hacer referencia a un Tiempo 2 que muestra un punto de falla en el Universo de este personaje. Tiempo 2, que es vivido como ajeno al campo del yo de ese sujeto, donde en su universo previo, el padre no merecía recibir ni una sola oportunidad por parte de su hijo, donde solo había cabida, debido al inmenso dolor del personaje, sentimientos de rencor hacia él.
“T2 que destotaliza, quiebra el horizonte, del Universo previo del T1”.

El recorrido del circuito es invariable en cuanto a la lógica que lo instrumenta: la retroacción.
La retroacción que genera la interpelación resignifica porque liga (ob-liga) a los elementos disonantes que se convierten, entonces, en un T1. Es decir, que el tiempo 1 es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa.
La culpa (si bien no se ha podido ubicar en el personaje seleccionado indicadores de culpa, en tanto reverso de la responsabilidad subjetiva) hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder.

Se torna necesario recurrir al après coup freudiano para intentar retroactivamente encontrar en el lazo asociativo entre los tiempos 1 y 2, una hipótesis clínica que contribuya a situar la naturaleza de esa ligadura .
En el presente ejemplo, sería posible inferir una hipótesis clínica en relación a los objetos parentales, que remita al deseo (no anhelo, sino deseo en tanto Icc) de Ariel - a pesar de todo lo sucedido- de darle una oportunidad al padre y de intentar construir un vínculo afectivo con él. Posición de la cual el sujeto debería hacerse responsable en términos de responsabilidad subjetiva para poder introducir el T3 del circuito.

A continuación, el film lo muestra observando al padre a través del vidrio del frente de una peluquería. Esta vez Ariel no se va, se queda. Las miradas con el padre se sostienen. Ariel permanece allí parado. Esta vez no corre.
Transcurre una conversación en una confitería entre Elías y Ariel, donde a raíz de distintos comentarios del joven, el padre le expresa que no importa con quien una persona es engañada. “El problema es como seguir viviendo y eso es lo que yo no supe hacer. Y por esto te tengo que pedir perdón también”.
Ariel refiere que el cartel del negocio Elías creaciones, lo van a cambiar y le aclara que no es un homenaje a él (desde una lectura clínica se podría considerar que en el Icc no existe la negación). Ante un pedido del padre acepta acompañarlo a realizar una compra.
Se los ve caminando, y se escucha el siguiente relato de Ariel: “Ayer tuve un sueño, soñé que era padre, pero que no tenía desperdigados los hijos por ahí. Era como una sensación, no sé si se entiende, como cuando uno sueña que se cae o que vuela, como una sensación de querer abrazar a alguien pero sin saber bien por qué”. (Se debe tener presente que este es el contenido manifiesto del sueño y que para una interpretación psicoanalítica se tornaría necesario el acceso al contenido latente).
Mientras que caminan y el joven relata su sueño, la escena muestra a Elías que lo abraza, y en el mismo instante que Ariel relata la sensación de querer abrazar a alguien sin saber por que, el joven le extiende también un abrazo a su padre.

Sería posible entonces, ubicar un Tiempo 3, en el presente circuito de la responsabilidad, haciendo referencia a un cambio en la posición subjetiva del personaje, que convocaría a un abordaje en términos de responsabilidad subjetiva.
No responsabilidad moral, no responsabilidad en términos de aceptación o transgresión de lo que de él se espera. No se trata de un mecanismo consciente ni voluntario. Es una transformación de la cual el primer sorprendido es el propio protagonista .
Como señala el autor Mosca, es “Otro nombre del Sujeto”. El efecto sujeto es una respuesta a la interpelación, desplegándose aquí la dimensión ética. Eso implica la noción del acto en la que el sujeto se produce.
“Al hablar del efecto sujeto se hace referencia al acto, y es ético porque es el acto en que se produce un sujeto del deseo Icc.
Esto es lo que quiere decir que el estatuto del Icc es ético ”

Se podría entonces considerar en el circuito de la responsabilidad:
T1 donde se evidencian intentos del personaje por renunciar al objeto de amor paterno, con reproches constantes –no sin motivaciones Icc-.
Se puede ubicar el Universo del T1, como aquel en el cual, el padre que abandona su familia, que transgrede la ley por la cual los padres deben criar a los hijos, no merece ninguna oportunidad debido a la magnitud del daño que ocasionó.

T2 que se sobreimprime sobre el tiempo 1 resignificándolo –a partir del mensaje recibido del padre y el haberse enterado que el mismo fue engañado por la madre-.
El universo del T1 de Ariel, se destotaliza cuando se entera que el padre le pidió el divorcio a la madre porque ella lo engañó. Momento propicio para la emergencia de una singularidad en situación, que suplemente el universo previo, lo que permitiría hacer referencia al T3 del circuito .

T3 donde intenta retener o recuperar al objeto de amor paterno, acto del cual Ariel se hace responsable, tiempo donde es posible verificar en este personaje su responsabilidad subjetiva.
T3 donde es necesario que se verifique una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo, un acto que produzca un sujeto barrado . Lo que nos permite ubicar en los T1-T3 el despliegue de las categorías Universal-Singular, cuyo sostén o soporte estará dado por el campo de lo particular (T2) -siendo la Moral la que se corresponde con la categoría de lo particular-.

A modo de ejemplo, en una escena del film, Ariel al interrogar a una pareja ocasional que tenía, le pregunta que vínculo tiene con el dueño del negocio donde ella trabaja. Cuando le responde que es su padre, pero lo interroga, acerca de que problema habría si fuese también su pareja, el protagonista del film le responde “soy un moralista, me gusta que las parejas se mantengan juntas”. Se podría entonces en esta escena, hacer referencia a la responsabilidad moral del sujeto, a una pauta moral que se corresponde con el campo de lo particular, pero no es posible ubicar la emergencia de responsabilidad subjetiva, en tanto emergencia del sujeto del Icc).

Reviste profunda relevancia distinguir el campo de lo particular, de las connotaciones que conlleva el efecto particularista. El efecto particularista es distintivo de la falla ética y se verifica en la pretensión que un rasgo particular devenga condición universal. Se verifica cuando el campo particular de reconocimiento de un grupo –etnia, religión, lengua- que solo debiera sostener, en una de sus variaciones posibles, la condición humana, aspira a colmarla, pretendiendo que todos sean eso . Es lo que sucede con el nazismo.
En la película, la abuela de Ariel, cuenta a su nieto, que su abuelo y ella vinieron a Argentina, escapando de la guerra, para no ser reclutados en los campos de concentración. Relata con profundo dolor las consecuencias devastadoras del Holocausto.

La Necesidad debe ser abordada en términos situacionales: “La Necesidad rige por fuera de la intervención del sujeto en situación” .
Ariel no decidió haber crecido en un hogar con un padre ausente, desde prácticamente sus primeros días de vida; no decidió vivir en un hogar con padres divorciados.
La pregunta por la responsabilidad del sujeto carece aquí de toda pertinencia.
No decidió tampoco que su madre le ocultara durante tanto tiempo, la verdad sobre el motivo por el cual, su padre había viajado a Israel. Tampoco decidió que el padre fuera al evento o carrera ese día. Se trata de sucesos ajenos a la voluntad de Ariel.
Es decir, que la Necesidad rige aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana. Cuando rige por completo la Necesidad, es posible vincular causa y efecto.
Relatan en el film, que Elías en una confitería, al darse cuenta que la mayonesa estaba en mal estado, golpea fuertemente el frasco de vidrio contra la mesa y lo rompe. A partir de distintas leyes de la Física es posible explicar, que ante el golpe de un frasco de vidrio sobre una determinada superficie, según la intensidad del impacto, este se rompe (causa-efecto), hecho que nos permite ubicar el orden de la Necesidad.

A diferencia de la Necesidad, que establece una conexión entre causa y efecto, el Azar desconecta tal relación. El Azar rige los eventos ajenos al orden humano, que escapan a la égida de Necesidad . Coincidencia, casualidad, son otros nombres del Azar.
Quiso el azar, que Ariel se encontrara por casualidad, con una ex-novia, cuando caminaba por la calle.
Es posible adjudicar al azar, lo acontecido cuando Elías pulsó la tecla Play en la radio número 30 que el técnico no había logrado reparar, comenzando a funcionar la misma, en el preciso momento en que él la encendió.
Quiso también el azar, que cuando Ariel pulsara la tecla Play de un grabador muy antiguo, luego que el técnico no lograra repararlo -retirándose del negocio para ver si se repetía el milagro ocurrido hace 25 años atrás- este también comenzara a funcionar.

Es preciso considerar que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que cuando rigen por completo Necesidad o Azar, o una combinación de ambos, no es pertinente, la pregunta por la responsabilidad. Pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión.
Esta hiancia entre Necesidad y Azar, permitió el despliegue del circuito de la responsabilidad, en el personaje del film seleccionado. Posibilitó un abordaje de la responsabilidad en términos de Responsabilidad Subjetiva, en tanto otro nombre del sujeto o sujeto en acto.
“Siendo este acto ético. Ético en tanto acto, en que se produce un sujeto del deseo Icc ”.

BIBLIOGRAFIA

Dominguez, M.E.: Los carriles de la responsabilidad: el crcuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol I: Fundamentos, Letra Viva, 2006.

D Amore, O.: Responsabilidad subjetiva y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol I: Fundamentos, Letra Viva, 2006.

Fariña J., Gutierrez C.: Ética y Cine (comps.), Eudeba, 2001.

Fariña M.: Lo universal-singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba,Bs. As.

Fariña M.: Responsabilidad: entre necesidad y azar.

Mosca, J.C.: “Responsabilidad Subjetiva, otro nombre del sujeto”. En Ética. Un horizonte en quiebra.



NOTAS

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