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FACULTAD DE PSICOLOGIA
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

2º Parcial Domiciliario
Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra: Fariña

Comisión: 1
Profesora:
Pesino, Carolina.
Alumnas:
• Avilés, Soledad LU: 321956380
• Nieri, M. Agustina LU: 310689190

CONSIGNA DE LA EVALUACIÓN
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y – si resulta pertinente – el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

La película asignada es: “El abrazo partido”. Dirección y guión de Daniel Burman (año de estreno marzo, 2004).

SINOPSIS
Ariel (Daniel Hendler) es un joven judío que trabaja con su madre, Sonia, en una mercería llamada “Creaciones Elías”, una pequeña tienda de ropa interior ubicada en una galería del barrio porteño de Once. Esta película cuenta su historia, la de los diversos personajes que habitan en la galería, y la de su padre, Elías, que los abandona a Ariel cuando era un recién nacido y a su hermano Joseph, de 8 años, para combatir en la guerra.
Ariel desea emigrar a Europa, en busca de mejores oportunidades. Está iniciando los trámites para conseguir la ciudadanía polaca, por lo cual recurre a su abuela quien, al reencontrarse con sus papeles recuerda con horror la Polonia de la que tuvo que huir para escapar del genocidio contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Pero entonces la verdad se transforma, como todo a su alrededor. El padre vuelve, con verdades nuevas, con otra historia, que ahora también es la suya.
“El abrazo partido” relata la historia de Ariel en la construcción de su identidad en un ambiente de confusión y decadencia, donde todo a su alrededor se transforma en otra cosa, en una desesperada búsqueda por la supervivencia.

ANÁLISIS
El personaje elegido para el siguiente análisis es Ariel, quién a partir de iniciar los trámites para obtener el pasaporte polaco e irse en busca de un futuro más promisorio a Europa, se verá envuelto en la búsqueda de su identidad que pondrá en juego su consistencia como sujeto. En este trabajo, se intentará dar cuenta si existe o no responsabilidad subjetiva, cuyo circuito se desarrolla en tres tiempos lógicos y se tratará de llegar a una hipótesis clínica para explicar el porqué de su respuesta.
Podemos ubicar como tiempo 1 dentro de la película, el hecho de que Ariel busque los certificados de sus abuelos con el fin de obtener el pasaporte polaco para irse a vivir a Europa. Recordemos que en este tiempo, se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso. Es decir que debido a la situación económica del país, Ariel se plantea la posibilidad de buscar suerte en el exterior. Esta acción, se supone que se agota en los fines para los que fue realizada.
Sin embargo, hay tiempo 2, como acción que resignifica a la acción del tiempo 1 y que sacude la completud del universo particularista de Ariel, podemos ubicar el hecho de que en él surjan dudas de su identidad y se pregunte constantemente sobre su historia. Esa acción interpela al sujeto, es decir que se ve confrontado aquí con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido anteriormente. Por ejemplo, en una escena de Ariel con su madre, este le plantea que siente mucha bronca por su comportamiento con el padre haciendo de cuenta que no pasara nada: “Un tipo te deja con un chico de 8 años y un recién nacido, se va y no vuelve a verte nunca más (…) Nos deja vendiendo bombachas de mierda y después pretende que yo vaya a vivir con él.” En otra escena de Ariel con su hermano, este le dice que el motivo de la hu-ída del padre es un misterio y es preferible aceptar la falta de respuestas antes que inventar respuestas falsas. En esa misma escena entra el rabino que es interrogado por Ariel, buscando más información sobre su historia. Así, empieza a averiguar sobre sus padres y se da cuenta que el acta de divorcio fue realizada antes de su nacimiento y antes de la guerra. Este momento denotaría la emergencia de una singularidad que evidencia la incompletud del universo previo.
El campo de la responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole le es ajeno. Es decir, que la responsabilidad atañe al sujeto en relación a lo que el desconoce de sí mismo, produciéndose un abrochamiento de las tres categorías. Entonces, aquel conocimiento que se adquirió en relación a la propia conducta, conlleva a que no se vuelva al estado anterior.
Entendemos a la Hipótesis clínica como el lazo asociativo entre el tiempo 1 y el 2. Es decir que, esta hipótesis será la encargada de explicar el movimiento que supone que el tiempo 2 se sobreimprima al tiempo 1 resignificándolo . Creemos que una posible Hipótesis clínica en Ariel sería que las dudas y preguntas que él se realiza sobre su identidad, sobre su historia y sobre su padre (tiempo 2) a partir de iniciados los trámites para obtener el pasaporte polaco (tiempo 1), hacen que se re-plantee el hecho de querer irse a Europa. Es decir que a partir de esas dudas, Ariel se resignifica el querer inmigrar a Europa y surge en él un cambio de posición frente a sus circunstancias que pontencializará el tercer tiempo.
Finalmente, con el tiempo 3 se verifica la responsabilidad subjetiva. A partir de esto el sujeto produce un cambio en su posición subjetiva, ya que asume lo que hasta ese momento venía negando consistentemente. Es decir que, la responsabilidad subjetiva deberá dar cuenta del accionar de un sujeto y su posición en dicha decisión. Pensamos que este tiempo no es abordado por Ariel en “El abrazo partido”. A pesar de que Ariel logra modificar varias cosas en su vida, y más específicamente en relación a su historia y a su identidad; creemos que hay indicios suficientes para darse cuenta de que no se trata de que él asumió su responsabilidad subjetiva. El padre de Ariel llega de un día para el otro y luego de realizar cualquier tipo de esquivos para no enfrentarse con él, lo ve y se entera de toda la verdad sobre la relación de sus padres y el verdadero motivo de porque él se fue. Vemos que Ariel acepta esta realidad resignado, de la misma manera que antes aceptaba lo que la madre le decía. No se hace cargo de nada. A pesar de que al final logra reestablecer el vínculo con su padre, dos cosas nos indican que algo de sus resentimientos persisten. En la escena del final, cuando Ariel está en el bar con su padre le dice: “…lo del cartel “Creaciones Elías” lo vamos a cambiar, lo que pasa que todavía no se nos ocurrió nada. Digo, no es un homenaje…” Este comentario irónico muestra que Ariel no se ha hecho cargo de sus deseos inconscientes y que sigue teniendo el mismo sentimiento de resentimiento hacia su padre por haberlo abandonado. Es decir que quiere que el sepa que no siente que es un héroe. También, cuando cuenta que soñó que era padre, aclara que: “…no que tenía hijos desperdigados por ahí…”. He aquí otro comentario para recriminar el abandono de su padre por tantos años.
En cuanto al efecto particularista definido en el texto de Michel Fariña en Lo universal- Singular, como “lo distintivo de la falla ética y que se verifica en la pretensión de que un rasgo particular devenga condición universal (…) en ese efecto radica el núcleo de violación a los llamados derechos humanos” . Este fragmento se relacionaría con la situación de que la madre de Ariel, Sonia, no respeta los derechos de su hijo. Derecho a saber sobre su historia, sobre la verdad de porque se fue su padre, él debe y quiere construir su identidad. Es llamativo ver la contracara de Ariel, como su hermano Joseph, no se cuestiona, viviendo inmerso en su trabajo, en su religión, mostrándose indiferente frente a lo que aconteció cuando era pequeño. No busca saber la verdad, prefiere no tener respuestas, antes que respuestas falsas.

Análisis del texto: “El muro”, de Sartre.
Comparamos el personaje de Ibbieta con el de Ariel. Encontramos una similitud entre ambos personajes, en el punto de encontrarse con esa verdad de que todos somos mortales, de que tarde o temprano todos llegamos al mismo fin, la muerte.
Ibbieta llega a esa conclusión después de estar recluido juntos con los prisioneros que iban a ser ejecutados al amanecer. Pasa toda la noche en vela, pensando en que nada vale la pena, piensa sobre su vida, y da cuenta que todo es una mentira. Ya no le importa sus ideales, su lucha por España, ni el amor por esa mujer, ni la amistad por su amigo Gris. Ninguna vida tiene valor. Ya no se siente intimidado por las amenazas de muerte de los falangistas, Ibbieta sabe que si no es ahora, en unos años más tarde todos estarán en el mismo lugar, en el cementerio.
En Ariel, encontramos ese descubrimiento en el momento que vio a su padre en la carrera organizada por la comunidad judía, sale corriendo en busca de su amigo para poder desahogarse, mientras juegan al tejo Ariel le expresa sus sentimientos: “…Los tipo se quieren ir, están podridos de la vida en familia, yo a veces pienso conseguís trabajo estable, pareja estable, hijos estables en un momento se te ordena todo y que es lo única sorpresa que te queda, la muerte (…) Decime ¿porque deje yo a Estela? Yo a Estela la conocí cuando tenía 10 – 12 años la pasábamos bárbaro. Estuvimos diez años de nuestra vida juntos. ¿Sabes cuál es el problema? Para mi Estela era un tubo que terminaba inevitablemente en la muerte, así como habían sido esos diez años iban a ser los próximos 50 años de nuestra vida. Pero que pelotudo que soy, ahora sé que voy a morirme igual pero sin Estela rascándome la cabeza”. En base a este relato podemos observar como Ariel llega a la misma conclusión que Ibbieta, de que todos somos mortales.
Si bien el acto de Ibbieta trajo la muerte de Gris por puro azar, ya que él no sabía que Ramón Gris realmente se estaba escondiendo en el cementerio, debe hacerse responsable de su deseo de vivir “…Ibbieta es responsable, quizás no “culpable”, pero responsable de abrir la boca, aun en la ignorancia. Responsable de haber deseado vivir. Responsable de querer burlar al Otro, de querer engañarlo, aceptando al mismo tiempo sus reglas, su goce. Finalmente responsable de una apuesta, que puso en el campo del Otro el querer burlarlo, para salir de la alienación en que puso la alternativa: La bolsa o la vida. Pero lo que emergió fue el sin sentido.”
Ariel tampoco se hace responsable de sus actos, ya que el sostiene que él a Estela la perdió, no la dejo. Y en la escena del encuentro con ella, Estela también le dice que fue él quien la dejo, pero éste no lo reconoce. Se podría decir que según el punto de vista de Ariel, todo lo que le sucede a él no es por consecuencia de sus actos, no teniendo dominio sobre su vida. En palabras de Mosca explica“…Invocar el azar, lo no determinado, como principio, no es más liberador de la alienación del sujeto, porque en esa forma se borra el Sujeto de toda responsabilidad, borrando su acto (…) La razón de que se trata tiene su verdad en el deseo constituyente del campo de la subjetividad…”
Ariel se comporta todo el tiempo como una persona infeliz, que es afectado por las decisiones del Otro, que no tiene opción de elegir, que esta sobredeterminado por las decisiones que el Otro toma. Dice haber dejado la carrera de arquitectura por una cuestión de escalas, ya que no podía estudiar y después ponerse a vender ropa interior en el local. Plantea que él no dejo a Estela sino que la perdió, como si no tuviera papel participativo en esa cuestión, como si fuera algo azaroso. Acá claramente, vemos como difiere de la situación azarosa de Ibbieta en donde éste nada sabía de la consecuencia de sus actos. Pero en Ariel si podemos deducir que él no estaba preparado para seguir adelante con esa relación. Sin embargo ninguno de los dos se hacen cargo de la responsabilidad de sus deseos.

Por último, pensamos que es relevante mencionar que, a pesar de no ser el eje central de la película, la misma gira entorno a las guerras. Esto no solo se ve reflejado por Elías, el padre de Ariel, sino también por su abuela.
La guerra es un claro ejemplo de lo que son las catástrofes, definidas por la cátedra como la alteración de las referencias simbólicas en los sujetos cuando la magnitud del evento excede las capacidades singulares y colectivas . En la película, el padre de Ariel abandonó a su familia cuando él era bebe para irse detrás de sus ideales. Se va a luchar a la guerra de Yom Kippur en Israel. Por otro lado, la abuela materna de Ariel, de origen Polaco carga tras su espalda el triste peso del genocidio contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, del cual tuvo que huir junto a su marido dejando atrás, los orígenes, costumbres y seres queridos.
¿Pero de que manera influye y determina la subjetividad de Ariel una catástrofe por el estilo? Marcelo N. Viñar sostiene que: “...la experiencia de terror marca no sólo al sujeto agredido, sino a su grupo y a su descendencia. Podemos asumir la evidencia de que ese efecto atraviesa las generaciones y marca el futuro de la especie.” Tanto porque su padre los abandonó para irse a la guerra, como porque sus abuelos, tiempo antes, escaparon del geto y su madre nació en Argentina, es que toda la vida e historia de Ariel se encuentra determinada por estos hechos. Sin ellos su subjetividad no sería la misma.

BIBLIOGRAFÍA

 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Desastres y catástrofes. Ficha de cátedra. Mimeo.
 Domínguez, M. Elena.: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Michel Fariña, J. (1998). Qué es esa cosa llamada ética. (Cáp. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cáp. IV). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Mosca, J.C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
 Viñar, M. (2005). Especificidad de la tortura como trauma. El desierto humano cuando las palabras se extinguen. Psicoanálisis APdeBA – Vol. XXVII – Nº ½ - 2005.



NOTAS

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