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CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2002 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Desarrollo:
Elegí, para desarrollar este segundo parcial, la novela de Gabriel García Márquez: “El amor en los tiempos del Cólera”, cuya primera edición tuvo ocasión en noviembre de 1985. Los protagonistas de esta narración son Don Florentino Ariza, y Doña Fermina Daza. Ambos se conocen en su juventud, cuando Florentino queda encandilado por la cautivante Fermina, jurándole amor eterno. Con este acto decide consagrar su vida a cautivar en ella un amor tan grande como ése, y ser él el destinatario. Le envía apasionadas cartas de amor durante un largo tiempo, pero el padre de Fermina tiene otros planes para su hija y arregla un matrimonio con el prominente Dr. Juvenal Urbino. Con la consumación del matrimonio comienza un largo y silencioso martirio para el pobre Florentino, quien conservará hasta su tumba el apasionado afán de ser correspondido por ese enorme amor que siente por la bella muchacha.
Con el correr de los años, y sin perder ese objetivo de vista, que pareciera darle sentido a su vida, Florentino conoce el calor de otras mujeres y se convierte en un gran amante. Escribe bellas cartas de amor y logra conquistar prácticamente a todas las mujeres del caribeño pueblo de Macondo, más no a Fermina.
En un momento dado de la historia, Florentino coquetea con una mujer casada (Olimpia Zuleta) y luego de seis meses de enviar cartas apasionadas, a través de palomas mensajeras, logra persuadirla. De este modo logra consumar, en un camarote desmantelado y en reparación de su empresa naviera, la ansiada aventura amorosa. Ella, después de concretar el acto amoroso, permanece desnuda largo rato tendida y durmiendo en el camarote. Él siente una inspiración, toma un frasco de pintura roja “(…) se mojó el índice, y pintó en el pubis de la bella palomera una flecha de sangre dirigida hacia el sur, y le escribió un letrero en el vientre: “Esta cuca es mía.” (García Márquez, 2001, pág. 283).
Aquí ubico el Tiempo 1: Esta cuca es mía. Me refiero a una acción concreta, consciente, que se supone se agota en los fines para los que fue realizada. Florentino sabe que está manteniendo una aventura con una mujer casada, más en ese momento, lo que escribe en el vientre de ella es algo que concierne a ellos (y en especial a él), es un acto íntimo y privado entre dos amantes.
Esa misma noche la mujer se desnuda delante de su marido “(…) sin acordarse del letrero, y él no dijo una palabra, ni siquiera le cambió el aliento, nada, sino que fue al baño por la navaja barbera mientras ella se ponía la camisa de dormir, y la degolló de un tajo.” (García Márquez, 2001, pág. 283). Florentino tuvo noticias de lo acontecido varios días después, cuando el marido fugitivo fue apresado y el periódico publicó las razones y la forma del crimen.
Aquí ubico el Tiempo 2: La noticia del crimen de Olimpia Zuleta publicada en el periódico. Este segundo tiempo es el que devela aquello que excedió el fin, la meta, del tiempo 1. Podemos decir que no fue intención de Florentino lo que le sucedió a Olimpia. Sin embargo, pareciera quedar claro que fue la marca de la infidelidad en el cuerpo de su mujer lo que motivó el navajazo que le diera muerte instantánea. Podemos decir que es en el tiempo 2 en que el sujeto se ve interpelado por la acción cometida en el tiempo 1. Nos referimos a que este segundo tiempo resignifica al anterior. Es el arco que dibujamos desde el tiempo 2 redirigiéndose al 1, al cual formulamos como hipótesis clínica, y que alude a lo que el sujeto debe responder, a una dimensión inconsciente, desconocida por el yo del sujeto, por su voluntad, su moral, sus ideales. Es el tiempo 2 el que resignifica al 1, y nos permite ver lo “incompleto o inacabado” de las pretensiones de totalidad y completud del tiempo 1. “(…) el cortocircuito pone de manifiesto el quiebre del universo particular que sostenía al sujeto guiándolo en sus acciones, haciéndolo tambalear al enfrentarlo con la posibilidad de la destitución subjetiva. Es el plano de la existencia yoica que se ve atravesado por el del deseo. Esa falla que el circuito comporta no es otra cosa que el lugar mismo del deseo”. (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 137) La interpelación del tiempo 2 es la que hace al sujeto volver sobre el tiempo 1 y es la interpelación la que facilita una respuesta.
Ahora bien, podemos preguntarnos qué es lo que une a las dos acciones planteadas. Podemos pensar en términos de necesidad y azar, y en este sentido reflexionar al respecto, ¿era estrictamente necesario que el marido matara a Olimpia si descubría el letrero que indicaba la infidelidad? De hecho fue lo que sucedió, pero era una posibilidad, pues no necesariamente el marido la habría matado: también podría haberla perdonado, abandonado, humillado, etcétera. Matarla era una posibilidad entre otras, pero no era unívocamente una respuesta causa-efecto. A su vez, no era éste el sentido que tuvo la acción de Florentino, es más, podemos arriesgar que de haber previsto este desenlace no lo hubiese hecho. Como postulamos con anterioridad, lo que escribe Florentino era un acto entre ellos dos, estaba destinado a ella y a él, no al marido. Es en este sentido que se desliza algo de la necesidad, ya que refiere “a los sucesos ajenos a la voluntad” (Fariña M, 2008, pág. 1) Es más, al involucrarse con una mujer casada, Florentino debió asumir que ella se quitaría las pruebas que pudieran incriminarla, como lo hacían todas las mujeres casadas con las que mantuvo romances secretos. Entonces, ¿fue azaroso que le marido la descubriera?, en este sentido, que el marido advirtiera el letrero sería un accidente aparentemente imprevisto. Pero esto no es completamente cierto, ya que Florentino no argumenta que no tener responsabilidad si ella no ocultó bien las pruebas ante su marido, no puede deslindarse tan fácilmente de su culpa, pues fue él y no otro el que escribió “esta cuca es mía” en su vientre: decimos entonces que es algo que le concierne. Así, podríamos plantear que necesidad y azar no son variables que se presentan puras en esta situación particular, “pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión” (Fariña M, 2008, pág. 2)
Continúo un poco más con el relato, que nos cuenta cómo Florentino “durante muchos años pensó con temor en las cartas firmadas, llevó la cuenta de los años de cárcel del asesino que lo conocía muy bien por sus negocios en los buques, pero no le temía tanto al navajazo en el cuello, ni al escándalo público, como a que Fermina Daza se enterara de su deslealtad” (García Márquez, 2001, pág. 284). Cada vez que iba al cementerio le dejaba una rosa roja en la tumba, y con los años plantó una cepa del rosal de la vecina lápida de su madre, que proliferó magníficamente, tanto así que llevó a que lo apodaran El Cementerio de las Rosas.
La responsabilidad la ubicaría del lado de la culpa que lo lleva a plantar el rosal en la lápida a Olimpia. “La culpa es (…) una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva: es una condición sin clivage. Es la culpa, lo que ob-liga a responder”. (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 137) Las autoras refieren a una culpa necesaria, que destotaliza el campo particular consciente normativo del sujeto, una culpa que resignifica e interpela al sujeto. Aquí decimos que el sujeto debe responder por su acción del tiempo 1 y entonces es lícito preguntarse: ¿de qué debe hacerse responsable? Habrá que ver, en principio la pregunta se dirige a un hacerse responsable de su deseo.
En el caso de Florentino, no estoy pensando en una respuesta del tipo responsabilidad subjetiva (que se correspondería con un Tiempo 3), sino otro tipo de respuesta: la culpa, que es justamente su contracara. El sentimiento de culpa es una expresión del no-querer-saber-nada de ese deseo inconsciente, es un modo de situar un parche en la falla que la interpelación del tiempo 2 destotalizó en el mundo de certezas yoicas, y de este modo ocultar ese deseo que intenta salir a la luz. La culpa es una manera de responder, ya que es imposible no responder a la interpelación, pero responder desde un sentimiento de culpa es un modo de anestesiar el poder saber algo del propio deseo, de que haya un acto de sujeto. “El culpógeno, en el que no hay implicación sino que se transforma en sujeto-joya que cuadra perfectamente en las coordenadas de una responsabilidad moral u objetiva”. (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 158)
Al hablar del inconsciente nos referimos a un deseo que motiva la acción del sujeto en el tiempo 1. Una acción que le concierne, que intenta develar un deseo del que el yo nada quiere saber. Volvamos a la pregunta sobre la responsabilidad que debe asumir Florentino. No lo sabemos, pero podemos formular Hipótesis Clínicas. Podríamos plantear algunas preguntas al respecto: ¿qué es lo que teme que Fermina se entere? ¿Este deseo refiere a poder librarse de esa pesada promesa de amor, ante la posibilidad de que el marido de Olimpia encuentre las cartas y devele su identidad? ¿Es acaso el deseo de poder poseer a una mujer con todas las letras, de poder rotular en ella “esta mujer es mía”, y escribirlo con roja sangre, con roja pasión sobre su cuerpo desnudo? ¿Es un deseo referido a que Fermina tenga noticias que él está gozando de otros cuerpos, al igual que ella lo hace en el lecho nupcial? Si volvemos a la primer pregunta, que hicimos: ¿qué es lo que teme que Fermina se entere?, podemos pensarlo desde el texto de Freud La negación y hacer un señalamiento desde esta perspectiva, pues allí dice que “la negación es un modo de tomar noticia de lo reprimido” (Freud S, 1984, pág. 253) En este sentido, si bien no es una negación en primera persona lo que aparece en el relato, tomamos el temor en ese lugar, y decimos que si Florentino teme que Fermina se entere de su deslealtad, podríamos ubicar aquí el deseo del cual su yo nada quiere saber: que hay en él un deseo de que ella se entere de su deslealtad. “La interpelación “implica” ya una deuda por la que hay que responder para volver al surco de la moral, en este caso, la respuesta es particular. No hay singularidad en la vuelta al surco moral porque la respuesta resulta un taponamiento de la dimensión ética”. (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 153)
En el eje Universal-Singular podemos pensar a la intersección entre el lenguaje y el modo (singular) en que Florentino se apropia de él. En este caso sería “esta cuca es mía”. Esta frase nos habla de él, de cómo concibe a las mujeres con las que se acuesta, pero de las que no se enamora: para él son “cucas”; ¿se podría pensar que realiza una reducción de las mujer (con las que se acuesta) a aquello propio de su género y de su cuerpo que lo hace gozar? Considero que no, pues pareciera que su modo de goce reside más del lado de lo prohibido de la aventura, de la hazaña de la conquista, y del modo “oculto” en que debe realizar todas estas acciones para que su amada Fermina no se entere. Me parece que sería más correcto postular que el eje universal-singular refiere al modo y al lugar que atribuye a las mujeres, distinto del de ella (Fermina). Y de este modo la frase “esta cuca es mía” aludiría al modo particular en que esa moral se inscribe en él y que soporta al eje universal (lenguaje compartido por todos los hombres)-singular (el modo en que ese lenguaje hace marca en el cuerpo del sujeto, como lo porta, lo define-divide, lo hace “humano”). Y este particular que estamos planteando es el que soporta a sí mismo el modo de respuesta culpógena con que Florentino asume su interpelación. Decimos que cuando la respuesta es de este tipo, “tapona” la emergencia del sujeto, y en sí, de la posibilidad de un acto ético, “porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconsciente” (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 154) Responder desde la culpa es mantenerse del lado de la moral de lo particular, esto refiere al hecho que dentro de la moral está prohibido acostarse con mujeres casadas, él lo sabe, pero igual lo hace. Todavía estamos dentro de la moral, pues hacer algo “prohibido” está contemplado dentro de la moral. Dijimos que en el tiempo 2 la muerte de Olimpia publicada en el diario lo interpela. ¿Y esto a qué refiere? Por un lado podemos decir (como venimos sosteniendo) que nunca estuvo en sus planes que mataran a Olimpia, y aún menos, que existiese una posibilidad de que Fermina se enterara. Es así que decimos que no podemos hablar de un acto ético en la respuesta de Florentino a la interpelación, pues cuando el sujeto responde culpógenamente, se responsabiliza en un plano moral, no subjetivo: da una respuesta que le sirve para no-saber de su deseo.
Para finalizar podríamos esquematizar:
Un tiempo 1, en el que Florentino escribe en el vientre de Olimpia Zuleta “Esta cuca es mía”.
Necesidad y azar: en la grieta entre ellas es que se conectan los dos tiempos. No es estrictamente azaroso que el marido descubriera el letrero, ni estrictamente necesario que matara a Olimpia al descubrirlo.
Un tiempo 2, en el que aparece la noticia del crimen de Olimpia Zuleta publicada en el periódico. Decimos que este suceso del tiempo 2 resignifica la acción desarrollada en el tiempo 1, esto sería, que la culpa por saberse responsable hace que Florentino se responsabilice por la escritura de “esta cuca es mía”. Aquí planteamos la Hipótesis Clínica, en relación a un deseo-no-sabido, un deseo inconsciente que permite repensar lo incompleto del “universo” del tiempo 1. Que hay algo más allá de lo consciente moral y “acabado” en el tiempo 1, podemos decir desde el psicoanálisis que hay un sujeto-sujetado a su inconsciente, hay un sujeto dividido. Las hipótesis clínicas versan alrededor de que Fermina se entere de su deslealtad.
La respuesta, la ubicamos del lado del sentimiento de culpa, que lo lleva a plantar el rosal en la lápida a Olimpia. Decimos que esta respuesta no implica un sujeto en acto, pues la culpa en este sentido es “(…) un proceso que hace cuerpo en la culpa como tapón y obturador de la emergencia subjetiva; digo que la culpa puede mantenerse sin el advenimiento del sujeto” (Salomone G. y Domínguez M. E, 2008, pág. 158) Es decir, es una respuesta para seguir sin saber de ese deseo inconsciente que intentó develarse.

BIBLIOGRAFÍA.
o O. D´Amore, “Responsabilidad subjetiva y culpa”, Buenos Aires, 2008, Letra Viva.M. E.
o Domínguez, “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”, Buenos Aires, 2008, Letra Viva.
o M. Fariña, “Ética. Un horizonte en quiebra”, Buenos Aires, 2008, Eudeba.
o M. Fariña, “Responsabilidad: entre necesidad y azar”, 2008, Ficha de cátedra.
o S. Freud, “La negación”, Buenos Aires, 1984, Amorrotu Editores.
o G. García Márquez, “El amor en los tiempos de cólera”, Buenos Aires, 2001, Editorial Sudamericana.



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