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¿Qué ocurre cuando las personas que nos sirven de respaldo en la vida experimentan dificultades ellos mismos para seguir adelante? La película “El analista” de Jonás Pate expone de manera impactante y a un ritmo acelerado el "lado oculto" de Hollywood al mostrar personas que viven rodeadas de lujo, fuera de control confrontados por el desborde que conlleva esta situación. Henry Carter (personaje que encarna Kevin Spacey), es un analista cuya lista de pacientes son todos de primera categoría, incluyendo a una otrora actriz famosa, un escritor inseguro y un superagente de actores cómicamente obsesivo-compulsivo. Henry tampoco está en buena forma sin embargo le han pedido que acepte su primer trabajo sin honorarios para atender una adolescente con problemas de un vecindario lejano de las colinas de Hollywood. ¿Considerando su actual estado mental, estará el preparado para los problemas del mundo real de una joven que ama el mundo del cine que a él tanto le fastidia? A continuación intentare dar cuenta de alunas escenas que recorte para poder realizar la consigna del segundo parcial, fue una elección difícil ya que es una película muy rica en su totalidad.

Escena 1- “La intervención”

Esa mañana Henry se levanta con su perro Agosto a su lado, rodeado de botellas de vino, en el sofá de su living. Lo primero que hace es prender un cigarrillo de marihuana, se dirige a su habitación, mira la cama aun tendida y comienza su día.
Al llegar a su consultorio, la secretaria le cuenta que su famoso libro de autoayuda estaba primero en el ranking, él ante esto se va al patio trasero del consultorio a fumar hierba.
Por la noche Henry debe asistir a una reunión de amigos y familiares, al llegar allí se encuentra que aquella velada era para hablar con él acerca de su situación.
- “Henry, sabemos que tuviste un año difícil” “Creemos que eres adicto a las drogas”, “Reservamos una habitación para ti en una clínica” ante todas estas intervenciones Henry se siente abrumado, y es allí donde revela que su mujer no murió en un accidente de auto. “Mi esposa se suicido”, todos quedan sorprendidos ante tal revelación, Henry se va.

Escena 2- “El encargo”

Una vez mas el analista amanece con resaca, junto a su perro y en un lugar cualquiera de la casa.
Ese día se encuentra con su padre quien es también un reconocido analista. Luego de una charla su padre le entrega una historia clínica, se trata de Jemma, una adolescente con problemas en la escuela. Henry no quiere aceptar el caso pero ante la insistencia de su padre termina accediendo.
Jemma, pertenece a otra clase social, es una paciente Pro-bono, es decir de atención gratuita.
Cuando el analista se encuentra solo con la adolescente en su consultorio lee la historia clínica y resulta que la madre de Jemma se había suicidado hacia poco tiempo. La paciente no quiere hablar de eso pero con el correr de los días se va aflojando esta tensión entre ambos y casi sin pensarlo es el comienzo de una relación diferente en la vida del Henry Carter.

Escena 3- “Verdad revelada”

Esta vez el protagonista se despierta con los gritos de un asistente de televisión. Esta en su camioneta, una vez más tiene resaca de alcohol, marihuana y su aspecto es cada vez más desprolijo. Luego es conducido a un set de televisión en donde intentan mejorar su aspecto para la entrevista, en donde presentara su best seller “La felicidad”.

Henry mirando directamente a la cámara que lo enfoca dice:

-  ¿Por que lo hacen?...esa respuesta yo debería saberla…mi esposa se suicido, me dejo una nota. ¡Soy un fraude!
-  ¿Usted cree en lo que escribe? (Le pregunta el entrevistador.)
-  Este libro es una porquería, no sirve, no lo compren. Todo es basura y luego mueres. El protagonista destruye el libro en cámaras y se va.

Escena 4- “El encuentro”

Jemma había visto el programa de televisión en donde su analista desmiente su libro, al día siguiente decide llevar a la sesión la carta que su madre le habría dejado cuando se suicido.
Al llegar al consultorio encuentra a Henry durmiendo en el sofá del consultorio, lo despierta y le pide que le lea la nota de suicidio de su madre, ella aun no había abierto el sobre desde aquel día, quería saber si explicaba el porque.
El analista la lee y no hay una respuesta acerca del porque, ambos se abrazan y lloran. Henry le explica que no la seguirá atendiendo, aunque pueden seguir viéndose.

Escena 5- “Navidad en Vietnam”

Henry se encuentra con Jesús que es quien a diario le vende la marihuana. Este personaje aparece con un maletín y cada vez que lo abre se ven bolsitas de marihuana con distintos nombres. El protagonista elije una bolsita que se llama “navidad en Vietnam”, el chico le dice que es muy fuerte para él, pero Henry se la lleva igual.
A continuación el protagonista despierta en algún lugar de la casa, con la habitual resaca, solo que esta vez su perro aparece muerto en un rincón de la habitación.
Henry, aun drogado sube a las colinas donde solía pasear a su perro y lo entierra, luego se desmaya y aparece en el hospital. Una paciente suya que también solía ir a correr a esas colinas lo había encontrado, el protagonista le cuenta que Agosto, su perro era un regalo de su mujer.
Cuando es dado de alta, Henry se dirige a su casa, tira todas las drogas que tenia guardada y por primera vez en toda la película, se acuesta en su cama.

La película plantea dos polaridades: la vida y la muerte, dos posturas radicales frente al pasado exitoso de nuestro analista Henry Carter -época en que fue-best-seller de libros de autoayuda-, y su presente penoso desde que su mujer se suicidó. Se deprime, se vuelca al abuso del consumo de marihuana, y pierde toda creencia de poder ayudar. La realidad es que parece no estar pudiendo ayudar a nadie durante toda la película, sin embargo, las vidas de pacientes, familiares y amigos a su alrededor van transformándose para bien. Sencillamente por el hecho de ser él un nexo entre tantas realidades. Lo importante fue estar un poquito abierto, al aceptar a regañadientes a una paciente adolescente afectada por su mismo problema “no encontrar un porque a la muerte de un ser querido”, el sujeto es interpelado.

En el texto de Gabriela Z. Salomone “El sujeto autónomo y la responsabilidad”, aparece bien clara la diferencia entre responsabilidad jurídica-moral y responsabilidad subjetiva.
Hablar de responsabilidad subjetiva es adentrarnos en un espacio que va mas allá de un sujeto autónomo, es estar en presencia de un sujeto del inconsciente.
El sujeto es confrontado por aquello que hasta ahora vivía como ajeno, en el caso del protagonista a partir de poder ponerle palabras a la muerte de su esposa, algo del orden del “no todo” comienza aparecer. En la primera escena cuando es interpelado por la familia, Henry puede nombrar la muerte de su esposa, puede decir la palabra “suicidio”.
Cuando hablamos del primer tiempo del circuito de la responsabilidad nos estamos refiriendo a un acto que se ejecuta con intención, este primer momento solo se puede reconstruir a partir de un segundo tiempo, en donde el sujeto se es apelado, aparece dividido. A partir de esto el sujeto comienza a responsabilizarse, a responder acerca de aquello que es cuestionado. Luego vendrá un tercer tiempo en donde el sujeto se puede hacer cargo y asumir la falta.
En esta película Henry se cuestiona la muerte de su mujer, no acepta la perdida y tapona la falta consumiendo marihuana. “La carencia estructural del sujeto toma la forma de un vacío que es pasible de ser rellenado con objetos de consumo.”
Es claro como el protagonista busca un Otro que lo aloje y en su lugar encuentra un vacío que solo lo sujeta. Cuando en el tiempo 2 se interpela al sujeto aparece algo del orden de la culpa que indefectiblemente se liga y resignifica al tiempo 1, obliga al sujeto a dar respuesta.
La escena 2 lo enfrenta con su verdad, Jemma encarna su otro en el espejo y es a partir de allí que Henry comienza a implicarse con su padecer desde otro lugar.
Aun es muy pronto para decir que se ha responsabilizado pero va en camino de ello.
La posición del sujeto en relación a su padecer, es decir, su implicación como participe y colaborador de los acontecimientos de su vida será fundamental para la responsabilidad subjetiva.

A medida que transcurría la película me preguntaba cosas acerca de la temática de este parcial, cuando recorte las escenas 3 y 4 pensé que ya estaba todo y que con eso iba a trabajar. Me pregunte si cuando Henry rompe el libro ante las cámaras no estaba ya haciéndose cargo y si esto me permitía pensar en un tiempo 3. Me dispuse a disfrutar del final de la trama convencida de que había recortado todo lo que necesitaba. La verdad es que como lo mencione al principio la película me parece muy rica en su totalidad, y sobre el final me impacto como todavía quedaba una vuelta mas de tuerca, la escena que recorte como numero 5 es el final y creo que es allí donde pude pensar verdaderamente un tercer tiempo.
Los duelos son necesarios, lo que implica dejar de aturdirse con la evasión de los tóxicos y aceptar la pérdida. En el caso de nuestro analista, el viraje se produce cuando debe enterrar a su perro fallecido, y entonces, de algún modo, vivencia el rito de despedida también con su esposa y con una etapa que necesita cerrarse en su vida, para que todo vuelva a empezar. Porque la vida siempre vuelve a empezar y trastoca inviernos hacia primaveras. Pero antes nos espera y nos concede todo el tiempo del mundo hasta que estemos listos para dejar ir lo anterior.
Aquella respuesta que Henry daba a su dolor consumiendo marihuana ya no esta. El sentimiento de culpa se diluye, aparece un sujeto nuevo, hay acto ético. El sujeto responsable responde ante la castración, a lo largo de toda la película se ve como Henry no puede volver a dormir en su cama después de la muerte de su esposa, en la última escena el protagonista se dirige a su cuarto y por fin logra acostarse en ella.

Bibliografia:

Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares.

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte
en quiebra. Eeudeba

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética.
Clínica y deontología.Vol.1: Fundamentos. Letra viva 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología.Vol.1: Fundamentos. Letra viva 2006.

Dominguez M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Donghi Alicia: Adicciones, una clínica de la cultura y su malestar. Jve ediciones.



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