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- UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES -
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Psicología, Ética y Derechos Humanos

2º PARCIAL DOMICILIARIO

Cátedra: I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Comisión: 17
Prof.: Lic. Carew Viviana

Alumnas
Castaldi, María Eugenia L.U.: 33033258-0
De Las Heras, Mercedes L.U.: 28230509-0

2o Cuatrimestre
2010

Elegimos como protagonista de nuestro análisis al personaje de Edward Norton, quien al regresar de un viaje de negocios, se verá envuelto en una serie de sucesos que pondrán en juego su consistencia como sujeto. Intentaremos dar cuenta de su responsabilidad subjetiva, recorriendo los tres tiempos lógicos del circuito. A partir de esto, plantearemos una hipótesis clínica para explicar el porqué de sus actos.
Los tiempos lógicos de la responsabilidad subjetiva que organizan la situación, están dados por: el tiempo 1 en el que se lleva a cabo una acción, consciente y voluntaria, que se agota en sus fines o pretende agotarse en ellos. El indicador de este primer tiempo en el film, estaría dado a partir de que el protagonista regresa de un viaje de negocios y descubre que su departamento ha explotado. Decide entonces llamar por teléfono a Tyler Durden, quien había sido su compañero de vuelo. Se encuentran en un bar y discuten sobre el materialismo y el hombre moderno. Al salir del bar, Tyler le pide al protagonista que le pegue lo más fuerte que pueda y comienzan a pelear. Ambos disfrutan de la pelea. El protagonista se muda con Tyler y comienzan a pelear todas las semanas, así nace el Club de la pelea. Hasta aquí se puede ver la completud del universo de certezas de nuestro personaje.
El club comienza a crecer, muchos hombres se unen a ellos y Tyler pone en marcha un plan para destruir el materialismo, entregando tareas a sus miembros. Así queda conformado el "Proyecto Caos", un escuadrón de destrucción anti-corporativa liderado por Tyler Durden.
El tiempo 2 está dado por algún indicador que señala un exceso, el universo del protagonista falla, obtiene un resultado distinto al esperado que interpela la posición que tenía hasta entonces. Así, el tiempo 2 resignifica al tiempo 1. Ubicamos el tiempo 2 en el film cuando el protagonista se encuentra con la noticia televisiva de clubes de boxeo clandestinos que cometían actos de vandalismo en toda la ciudad. Es ahí donde se da cuenta de que son ellos los actores de dichos sucesos, algo fue más allá del cálculo que le concierne. Se suma a esto la muerte de Bob, en uno de sus operativos, lo que termina por desarmar la posición que hasta entonces llevaba el protagonista. Es en este momento cuando se pone en juego la culpa del protagonista por lo acontecido, que según la perspectiva psicoanalítica lacaniana, surge por haber cedido al deseo. Algo de su deseo inconsciente comienza a hacerse ver, pero no es nombrable debido a que todavía él no reconoce su responsabilidad en lo ocurrido. Es entonces cuando nuestro personaje comienza a buscar a Tyler Durden por diferentes ciudades para comunicarle sobre la repercusión de sus actos, de los que él todavía no logra hacerse responsable.
La muerte de su amigo Bob toca de cerca al protagonista ya que no puede corresponder dicho suceso sólo al terreno de las coincidencias. Entre el azar y la insistencia de lo real, queda una brecha que lo enfrenta a su propia inconsistencia como sujeto.
La necesidad es eso en que el sujeto no puede influir ni intervenir. Establece una relación de causa y efecto. En cambio el azar, desarma esa relación, tiene que ver con lo casual, la incertidumbre, lo accidental, lo fortuito, lo ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Por un lado podemos ubicar como indicador de necesidad en el film la preparación de bombas, por parte del protagonista, en su departamento aunque en ese momento el personaje no es conciente de sus actos. Llamamos a esto necesidad ya que al construir una bomba su posterior efecto será explotar, por lo tanto si las condiciones ambientales contribuyen a dicho desenlace, la explosión será inevitable. Por otro lado podemos atribuir al orden de lo azaroso que la bomba haya detonado en el momento en que nuestro personaje llega de su viaje de negocios, de noche y sin tener un lugar donde dormir por lo que termina llamando a Tyler.
En este caso atribuir lo acontecido al terreno de la necesidad y azar no sería correcto ya que por un lado nuestro personaje es el que fabrica la bomba y por otro lado esa noche se encuentra con Tyler, que resulta ser producto de su imaginación y aquel que le permite despojarse de sus posesiones, junto a quien fundará el club de la pelea. Cabe preguntarse ¿fue coincidencia que “conociera” a Tyler la misma noche en que explota la bomba, destruyendo todas sus posesiones?
En el tiempo 3, es donde se da el cambio de posición subjetiva, momento donde el sujeto se encuentra con su deseo. En el film esto se produce a partir de que nuestro personaje se da cuenta, en la habitación del hotel, de que Tyler solo existió en su cabeza, y todas las acciones que se suponía estaba haciendo Tyler, en realidad las hacía él. Es así como se encuentra cara a cara con su deseo inconsciente. A partir de que se reconoce como la misma persona que Tyler, se puede ver un cambio de posición subjetiva en el personaje, comienza a actuar de forma diferente abriendo la puerta del deseo a un sujeto responsable. Se dirige hacia un departamento de policías donde se declara como el líder de una banda terrorista, responsable de múltiples actos de vandalismo en toda la ciudad y pide que lo arresten. También decide desconectar la bomba de uno de los edificios que estaban por explotar (edificios de distintas corporaciones), siempre luchando contra su deseo de lograrlo, lo cual queda de manifiesto en la pelea contra Tyler. Luego de esto, acepta frente a Tyler de forma explícita que él es el responsable de todo pero su deseo sigue pugnando por llevarse a cabo. Finalmente, decide dispararse para acabar con esto que no puede controlar y es ahí donde mata a Tyler. Aún así, no logra frenar las explosiones que ya estaban planeadas pero podríamos decir que responde ante la exigencia de la interpelación. Hay un cambio de posición en nuestro personaje, algo pudo reinscribirse para que él pueda hacer desde un lugar distinto a como solía responder. Se responsabiliza por su acción pero no tiene que ver con hacer consciente lo inconsciente sino con un saber hacer con ese inconsciente. Se puede observar como reafirma su cambio de posición y emerge la singularidad.
Podría pensarse que, luego de reconocerse responsable, nuestro personaje se libera de la culpa debido a que en el momento de las explosiones se puede ver en él una tranquilidad no lograda antes, podríamos inferir que ambas destrucciones (la de los edificios y la de Tyler) posibilitan el nacimiento de algo nuevo. Nuestro personaje, a partir de esto se reordena. En este acto ético, donde se pone en juego la posición del protagonista en soledad, se diluye la culpa.
La moral es entendida como la conducta social de un sujeto entre otros, las obligaciones ante la ley, siempre será temática, ubicada en relación a una época determinada. De esta forma, permite un ordenamiento de la existencia del sujeto en lo social. Ubicamos a la moral en la película en cuanto al concepto de la época sobre la relación de consumo en la sociedad moderna. Se puede ver en nuestro personaje un primer momento donde es parte del sistema consumista, luego se opone a toda lógica de éste y por último, al hacerse responsable de sus actos, recurre a la policía (ley) para responder a sus obligaciones como sujeto social.
Hasta aquí pusimos el acento sobre la noción de responsabilidad subjetiva, la cual interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, asentándose en la noción de sujeto del inconsciente. En el circuito de la responsabilidad subjetiva, la retroacción hace que se regrese a una acción anterior; luego la culpa ob-liga a una respuesta posterior a la interpelación. Este circuito se cumple en nuestro personaje, como planteamos anteriormente, no obstante no podemos dejar de lado la responsabilidad abordada desde la perspectiva jurídica, que se plantea en función de la noción de sujeto autónomo, la cual circunscribe la responsabilidad al terreno de la conciencia. El sujeto autónomo es el sujeto de la voluntad y la intención por tanto se lo considera también sujeto de derecho capaz de hacerse responsable de sus acciones, sus elecciones y decisiones. Nuestro personaje no puede dominar sus facultades mentales, por ello perdería su cualidad de sujeto autónomo. A partir de esto, se entiende que su responsabilidad jurídica quedaría restringida o anulada, debería ser eximido de la misma. En el campo de la responsabilidad subjetiva, nuestro personaje será imputable pero no en términos morales o jurídicos, sino éticos.
En el film la interpelación al sujeto se evidencia a partir de una noticia televisiva y la muerte de un amigo, es allí donde se observa la culpa del protagonista por lo acontecido. Es en ese sentido donde podría plantearse la hipótesis clínica de que nuestro personaje se siente oprimido, por la cultura en que está inmerso, aquella ligada al consumo y a los mandatos sociales. Se puede ver como el protagonista compra los últimos productos de forma compulsiva intentando, de alguna manera, encontrar la completud de su ser. Llega a preguntarse: “¿Qué juego de comedor me define como persona?”, parecería buscar así que las cosas que posee lo identifiquen como sujeto pero todas sus posesiones acaban poseyéndolo a él. A su vez, nuestro personaje al comienzo del film padece de insomnio, lo que lo dificultaría para distinguir un corte entre el día y la noche. Podríamos inferir que, por las razones expuestas anteriormente, el protagonista busca un corte en su vida y lo encuentra en el club de la pelea, a través de los cortes en su cara. Cabe destacar que para crear el club de la pelea necesitó de un otro, construido por el mismo a partir de un delirio. El delirio como forma de cortar con su realidad exterior e interior, quedando de esta forma escindido como sujeto. Así es un otro el que dirige, piensa, se lleva el crédito y de esta manera nuestro personaje llega a verse inmerso en el desconocimiento. Su ilusión de completud va perdiendo sustento, comenzando así el camino hacia la total incompletud.
Podríamos inferir que el protagonista se siente despedazado, destruido en su interior. Es por ello que intentaría reflejar en el afuera esa sensación, destruyendo con bombas los edificios de las compañías de tarjetas de crédito, de cadenas de café como starbucks, etc., buscando así el caos total.
A medida que nuestro personaje lidiaba contra su estilo de vida consumista y el odio por su trabajo, empezó su delirio, formando otra personalidad paralela capaz de huir de los conflictos de su vida cotidiana.
Para finalizar, queremos mencionar la presencia del efecto particularista en el film. El particularismo surge cuando una parte del universo pretende imponer su regla particular como ley, queda abolido lo singular, nada de esto se admite. Esto lo podemos ubicar en cuanto al crecimiento del Club de la pelea donde, Tyler, impone sus reglas encargándose de que todos las cumplan. A medida que el club crece, pasa a denominarse “Proyecto Caos” el cual intenta regir como ley del todo, dejando de lado las preferencias singulares de cada individuo. Tienen por finalidad liberarse y liberar a todos del materialismo en que se encuentra inmersa la sociedad.

BIBLIOGRAFÍA

▪Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires

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▪Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cáp. III. Eudeba, Buenos Aires.

▪Lewkowicz, I. (2004). Paradoja, infinito y negación de la negación. Clase dictada durante el curso de verano. Compilador: Sebastián Gil Miranda.

▪Michel Fariña, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. Desgravación de clase teórica. Publicado en la página web de la cátedra.

▪Mosca, J. C. (1998): Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

▪Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

▪Salomone, G. Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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