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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

PSICOLOGÍA, ÉTICA
Y DERECHOS HUMANOS
CATEDRA I
PROF. TIT. REG.: JUAN JORGE FARIÑA
PROF. PRÁCTICO: CARLOS ALBERTO FRAIMAN
AYUDANTE: JULIETA LOZA

PARCIAL DOMICILIARIO
PELÍCULA: “EL CLUB DE LA PELEA”
ALUMNA: MARÍA GABRIELA MENDIZABAL
L.U: 352417930
COMISIÓN 13
SEGUNDO CUATRIMESTRE 2010
La película estadounidense “El Club de la Pelea” (Fight Club) ha sido estrenada en el año 1999, bajo la dirección de David Fincher. A fin de llevar a cabo un análisis de la misma, consideraré los personajes de Jack (Edward Norton); Tyler (Brad Pitt); y Bob (Meat Loaf).
Narrada a través del personaje de Jack; nos adentramos a la película desde su perspectiva. Se trata de un personaje solitario, sin amigos ni familiares; con un empleo que no le despierta demasiados atractivos, pero cuyo rédito económico le permite ubicarse como un ser consumista en extremo. ¿Modo particular de Sujeto sujetado por el mercado? ¿Refuerzo de la falta de significación? ¿Manera de negar y/o tapar la falta?
El síntoma se hace presente a través del insomnio. Al pedir ayuda médica, se le aconseja asistir a grupos de apoyo. De esta manera, conoce a Bob. Lo interesante de ello, es que encuentra en él cierta “libertad emocional”, llora en sus brazos; lo cual le permite dormir.
Por otro lado, en un viaje de negocios, conoce a Tyler. Éste, se personifica como su opuesto; lindo, simpático, libre, desprejuiciado. Ambos forman un “Club de la Pelea” que pronto empieza a crecer en popularidad. Pelean para liberar frustraciones. De peleas callejeras se produce un pasaje a una organización terrorista denominada “Proyecto Mayhem”.
Tomaré como personaje del presente análisis, al protagonista Jack, en analogía al personaje presentado por Sartre, en el relato “El muro”. El citado texto, plantea la cuestión de la responsabilidad en relación al Sujeto. Emergen interrogantes en relación a la dimensión existencial, a la trascendencia de los actos, pero desde una singular dimensión; ya que toca lo real, lo impensado, lo no sabido. Dicho relato es narrado por su personaje principal, Ibbieta. Analogía, con la película en cuestión, contada en primera persona por el protagonista Jack. Ambos, son responsables por un acto con el cual inscribieron su deseo. Responsabilidad, en tanto ubicada entre la grieta de necesidad y azar. Ceden en el camino del deseo acomodándose a las demandas superyóicas.
Consideraré la escena en donde el personaje Bob muere a raíz de su participación en el proyecto. Acentuaré, entonces, la relación entre Jack y Bob.
Circuito de responsabilidad que organiza la situación:
Tiempo 1: Jack emprende un cambio rotundo en su modalidad de vida. Deja de lado su vida consumista, y acepta la propuesta de vivir junto con Tyler, en una casa despojada de todo materialismo posible. La misma se convierte prontamente en el lugar en donde se organiza el proyecto, por lo cual empiezan a sumarse miembros. Bob se presenta a fin de participar del mismo. Tyler lo rechaza por ser “muy gordo y viejo”. Aquí es donde Jack interviene, dándole explicaciones de cómo debería proceder para que le permitan acceder. Deberá como los otros, permanecer unos días en la puerta, mientras que debe tolerar insultos y denigraciones. De esta manera, Bob se une a la organización.
Tiempo 2: Durante un acto bandalista, planeado por el Club, Bob recibe un disparo en la cabeza, y con ello su muerte. Ello interpela de manera significativa en Jack.
Tiempo 3: Tras dicha muerte, Jack intenta comprender su posición en la organización, y en consecuencia, se interroga sobre su existencia. Por ello, busca desesperadamente entrar en contacto con Tyler.
En el primer tiempo lógico, se realiza una acción determinada, dentro de las coordenadas del universo del discurso del Sujeto. Universo particular soportado en las servidumbres yoicas. En la situación presentada, el accionar de Jack, en tanto fundador y participe de una banda, pone en marcha conjuntamente con Tyler el funcionamiento de un proyecto, cuyo propósito es destruir el materialismo que promueve la sociedad capitalista. Debido a esta particular manera de pensar, Jack ayuda a su amigo Bob, para que éste pueda ser parte, entendiendo que sólo se trata de una cuestión de ideología sobre lo social, y con ello la suposición de un acto agotado en los fines.
Al comienzo, los actos llevados a cabo por la organización eran de menor envergadura; en comparación a los últimos, los cuales se pueden considerar como terroristas. Entre los primeros podemos ejemplificarlo con la provocación de peleas con desconocidos. Pero, con el tiempo se agravan, constituyéndose cada vez más en actos criminales. Se presenta como necesario entonces, la emergencia de algún suceso como consecuencia de tales actos. Necesariamente, algo iba a suceder, en relación de causa y efecto. Desde esta perspectiva, fue necesario que alguien salga perjudicado, ejemplificado en la película con la muerte de un miembro. Vinculado al texto “El Muro”, Ibbieta cumplió el designio necesario promulgado por los falangistas: “es tu vida por la suya”.
Ubico como central del segundo tiempo lógico la muerte de Bob.
Tiempo que señala un exceso de lo acontecido, momento de emergencia de la pregunta subjetiva y de la potencialidad de la singularidad. Al asociar ambos tiempos, se buscará una hipótesis clínica, que explique tal exceso. Dicha hipótesis supone un tiempo de interpelación, que se funda en la resignificación del tiempo anterior. Jack siente culpa por la muerte de aquel, que en sus palabras ha definido como amigo. Podemos ubicar las dos figuras de la culpa. Primeramente, culpa proyectada. La situación lo desborda y culpa a los demás miembros, desentendiéndose de alguna manera de lo acontecido, lo expresa diciendo: “Imbéciles, andan por ahí con mascaras de sky tratando de incendiar cosas ¿Qué se supone que deba pasar?”. Segundos más tardes, aparece la culpa autoreferida, el autoreproche. La culpa hace que se considere la acción por la cual se debe responder. Expresa: “está muerto por nosotros”, continuado de un propósito: “tengo que buscar a Tyler”. No hay forma de no responder, ya que la interpelación exige respuesta. Dicha interpelación, es la que genera primeramente la culpa en Jack. El azar, lo no determinado, quiso que sea Bob el primer hombre en perder la vida en pos del proyecto. En relación al personaje de Sartre, anteriormente citado, el azar quiso que con su mentira, terminara diciendo la verdad.
La tercera regla del Club de la Pelea establece: “La pelea termina cuando uno de los contendientes grita "basta", desfallece o hace una señal”. En base a ella, se podría realizar cierta analogía con la muerte de Bob, en el sentido de: “El Club de la Pelea termina cuando uno de sus miembros fallece o hace una señal para que se replantee la situación.” Propongo este argumento como posible lectura en Jack.
Se produce un quiebre de lo universal particular que guiaba hasta ese momento el accionar de Jack. Se produce un cortocircuito, propiciando la aparición de un interrogante desde su posición de Sujeto. Manifiesta la emergencia de una singularidad que evidencia la incompletud del universo previo.
Lacan nos dice que la muerte no es abordable más que por un acto, que la dimensión intolerable no es la experiencia de la propia muerte, que nadie tiene, sino la de la muerte de Otro. En este sentido, con la muerte de Bob, Jack roza el significante de la muerte, forcluído de lo simbólico. Lo inesperado que le ha sucedido lo toca de cerca, rozando lo real, haciendo vacilar el fantasma. El agujero de tal pérdida se ubica en lo real, moviliza al significante a fin de saturar la falta. Dicho roce deja una marca que funda una posibilidad. Permite dar cuenta del recorrido y saber algo sobre su posición en relación a éste.
Podemos reflexionar sobre los posibles puntos de interpelación: ¿Qué papel ha representado Robert Paulson (Bob) en la vida de Jack? No olvidemos la peculiar característica del personaje, de poseer pechos como una mujer. ¿Qué intentan transmitir con ello?, ¿Cuál habrá sido la connotación por la cual el guionista agrega dicha peculiar característica? ¿Acaso podría pensarse en una figura materna? Recordemos que, a partir de llorar “en los pechos de Bob”, Jack puede conciliar el sueño después de meses de insomnio. ¿Qué se jugó allí? Pudo haber llorado con algún otro personaje, pero el elegido fue justamente Bob. Además, es con el único con el que expresa su llanto. ¿Por qué? También es el único al que define en tanto amigo. Resulta interesante quizá, ya que al comienzo, Jack se presenta como un hombre solitario. ¿Había encontrado en Bob un sostén afectivo? Por otro lado, Tyler había desaparecido en un tiempo previo a la muerte de Bob. Pero, es sólo a partir de ello, que Jack emprende una búsqueda desesperada a fin de tomar contacto con Tyler. ¿Qué se moviliza en Jack?
El tercer tiempo lógico se corresponde con la responsabilidad subjetiva. No la ubicamos dentro de la moral, de lo bueno o malo por la que deberíamos ser juzgados por un Otro, sino, de una interpelación subjetiva.
Al morir Bob, Jack se encuentra frente a un punto de quiebre de sentido. Punto de efecto de Sujeto, por lo cual, tratará de sostener tal inconsistencia a través de la responsabilidad subjetiva.
Se podría considerar, desde Jack, la emergencia de una singularidad, que hace desfallecer el particular previo. Debe responder ante él mismo con un acto ético que modifique su propio particular. Podría concebirse, desde tal perspectiva, la búsqueda de Tyler por parte de Jack, como posible acto ético. Lo que realmente busca, no es dar con él para acabar con el plan, a favor de la sociedad, lo cual se enmarcaría en términos morales; sino, lo que busca es obtener una respuesta en tanto Sujeto, sobre quien es verdaderamente Jack.
La responsabilidad subjetiva interpela al sujeto más allá de su yo, en la noción de Sujeto del inconsciente. Lo confronta con aquello que aunque perteneciéndole, le resulta ajeno. Propósito inconsciente que ajenamente a la voluntad del yo, puso en marcha una acción. Es por ello, que desde Freud consideramos al sujeto responsable por definición.
Jack es responsable de su deseo inconsciente, que se manifiesta en la prevalencia de la pulsión de muerte, y cuya satisfacción se sitúa más allá del principio de placer, enlazado a un goce narcisista elevado, presentándole al yo el cumplimiento de los antiguos deseos de omnipotencia.
Al finalizar la película, damos cuenta que Jack y Tyler son las dos caras de una misma moneda. La vida de Jack parece continua, pero está dividida en dos partes, como los proyectores de una película (ironía del trabajo de Tyler). Personalidad disociada, una nueva versión de Mr. Jekyll y Mr. Hyde.

BIBLIOGRAFÍA

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• Sartre, J. P: El muro, Editorial Losada.



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