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Alan Turing, ¿Un prometeo posmoderno?

por Otaño, Sergio

Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires

Resumen

Alan Turing descifra a Enigma, pero no logra descifrar su propia identidad en tanto hombre. Como si parafrasease la expresión de Terencio, pero en forma de pregunta: ¿hombre soy?, porque algo de lo humano me es ajeno. En efecto, descubre tempranamente que no es como sus compañeros de escuela, sino un "chico raro" con comportamientos rígidos y mecánicos. A causa de esto, recibe burlas y agresiones, excepto de Christopher, un compañero que deviene su amigo, protector y objeto de amor. Él decodifica para Alan los mensajes enigmáticos de sus compañeros. Trágicamente, Christopher muere. Turing siente el vacío de la pérdida y enfrenta ahora dos binarios: hombre/mujer y vida/muerte. Pergeña una estrategia, "El Juego de Imitación", donde un participante engaña a otro respecto de su género. Después, Turing propone que pensar es equivalente a calcular y que una máquina que piense/calcule, mediante un algoritmo universal, podría imitar a un humano. ¿Acaso busca plantear un indeterminismo de géneros que incluiría el neutro de la máquina? ¿Trata de restituir la pérdida de Christopher a través una máquina que brinde un soporte digital al pensamiento? Ambos interrogantes remiten a una búsqueda prometeica de dar existencia corporal a un "ser pensante" sin intervención del sexo.

Palabras Clave: Turing | Enigma | Prometeo | Cifrar

Por esta razón me di a la magia, para ver si mediante la fuerza y la boca del espíritu, me sería revelado más de un arcano, merced a lo cual no tenga en lo sucesivo necesidad alguna de explicar con fatigas y sudores lo que ignoro yo mismo, y pueda con ello conocer lo que en lo más intimo mantiene unido el universo, contemplar toda fuerza activa y todo germen, no viéndome así precisado a hacer más tráfico de huecas palabras.

Goethe, Fausto

Introducción

Platón, en el Fedro (Azcárate, 1871), expresa la noción, compartida por los griegos clásicos, de que la inspiración era una “locura divina” que permitía realizar un recorrido regresivo desde la razón y se empapaba de irracionalidad para, de ese modo, encontrar contenidos nuevos. Se refería esta inspiración como un “regalo de los dioses”. Se trataba, para los griegos de una voluntad por recorrer el camino entre el pensamiento racional y el irracional, de ida y de vuelta. Ahí reside, tal vez, la clave: el retorno. ¿Será acaso que el loco, haya tomado un viaje de ida y lo que le falta es el boleto de regreso? Esta es una pregunta pendiente de respuesta porque, como escribe Poe (2002), "Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia". En efecto, tanto el error como la ausencia de razón pueden conducir a verdades científicas, como la ley de gravitación universal, a partir de la caída de una manzana. ¿No se trata de un disparate pensar que la materia es equivalente a la energía? Ese disparate es hoy una ley fundamental de la física. ¿Qué se puede pensar de una teoría que plantea que un objeto ocupa simultáneamente dos posiciones en el espacio y que sólo “colapsa” hacia una de las posibilidades al ser observado? ¿Es milagro? ¿Es brujería? Hoy es el fundamento de la física quántica.

Pero, ¿qué ocurre con el sujeto que emprende singulares caminos de exploración de aquello que se presenta como misterioso, indescifrable… como un enigma? ¿Se puede trazar un paralelo entre un personaje de la tragedia o de la mitología griega y un ser humano, de carne y hueso que forma parte de la historia? Si se toma en cuenta la posición de Borges (2011), respecto al polémico ruiseñor de Keats [1], en su ensayo "Otras inquisiciones", es de suponer que respondería que para alguien que nació aristotélico, posiblemente no, pero si nació platónico, probablemente sí. De algún modo, las tragedias y los mitos hablan de lo humano en tanto universal o arquetípico. En ese sentido, se podría conjeturar que tanto las "inquisiciones" de Edipo como las de Turing responden a un afán similar por develar un misterio. También, valdría preguntarse qué ocurre cuando las "inquisiciones" no tienen a la persona como sujeto sino como objeto, como en el caso de Turing o de ambas, como en el caso de Edipo. En efecto, hay una dimensión de la "inquisición" –en sentido borgiano- que se dirige hacia afuera en busca de respuestas, pero también, hay una interrogación hacia la propia subjetividad, una cierta búsqueda del ser. Una pregunta del tipo, ¿quién soy? o ¿qué soy? Además, según Lacan (1955-56), el sujeto recibe su propio mensaje en forma invertida, por lo tanto, es sujeto y objeto simultáneamente. Pero, aún hay otra "inquisición" que es la inquisición en tanto interrogatorio, como el interrogatorio policial que sufre Turing por sus actividades homosexuales y es así como da comienzo el film.

Edipo logra descifrar el enigma que le plantea la esfinge, cuya respuesta es: el-hombre. Sin embargo, tiempo después, una plaga se cierne sobre Tebas y el Oráculo de Delfos demanda averiguar quién había dado muerte a Layo. Así Edipo se embarca en una investigación de un enigma aún mayor, un enigma que termina por desentrañar algo en el orden de su propio origen, su propio actuar y su propia subjetividad. El pasado oculto se devela gradualmente, a pesar de que Tiresias (el clarividente ciego) "que ve en la oscuridad" le advierte que aquel hombre a quien busca no es otro que él mismo. Edipo se ofende por estos dichos, sospecha que se trata de una conspiración de Creonte en su contra y continúa investigando. Finalmente, el último testigo es un sirviente que le revela la verdad y Edipo, horrorizado, se quita los ojos:

EDIPO.- ¡Ay, ay! Todo se cumple con certeza. ¡Oh luz del día, que te vea ahora por última vez! ¡Yo que he resultado nacido de los que no debía, teniendo relaciones con los que no podía y habiendo dado muerte a quienes no tenía que hacerlo!

En forma similar a Edipo, Alan se muestra sumamente hábil para resolver enigmas codificados, además de problemas matemáticos. Por esta razón es convocado a Bletchley Park para avocarse al desciframiento del código militar usado por los nazis para comandar las operaciones durante la segunda guerra mundial. El film recorre las alternativas que tienen lugar en distintos momentos de esta hazaña del ingenio y la tecnología. Sin embargo, Alan también enfrenta un enigma mayor que apunta a su ser, una pregunta que lo inquieta acerca del binarismo de género: ¿hombre o mujer? [2]. Además, hay una tercera posibilidad que emerge a partir de otro binarismo, cuyo origen podríamos rastrear hasta Descartes: ¿humano o maquina? En efecto, el título de la película en inglés, The imitation game, alude a un juego propuesto por Turing en el cual un jugador debía engañar al otro en cuanto a su sexo. Más tarde, sin embargo, el juego propuesto derivó en la "demostración" de que una máquina sería capaz de "pensar" si lograba hacerse pasar por un humano. La cuestión de la relación entre los sexos –más aún, la ausencia de esta- elude, o mejor, es eludida en el campo de la lógica:

Todos los lógicos han podido ejemplificar los diferentes tipos de relación que distinguen como transitivas, intransitivas, irreflexivas, etc. Al ilustrar por ejemplo, los términos del parentesco, el padre de A, el padre de B, el hijo de C, etc. es bastante curioso que la ausencia en las categorías Aristotélicas de la relación sexual a nadie se haya atrevido a decir que si A es el hombre de B, B es la mujer de A (Lacan, 1966-67).

Desarrollo

¿Qué soy yo en el mundo?

La narración del film lleva al espectador a notar ciertos detalles singulares de la personalidad de Turing, por ejemplo, su dificultad para relacionarse con los demás. Así, una escena que tiene lugar en Bletchley Park, muestra una discusión entre Alan y sus colegas que termina abruptamente con la partida de estos, en medio de insultos. El jefe del servicio de inteligencia británico MI6, que presenció todo, le pregunta, "Eras popular en la escuela, ¿verdad? Se produce un corte en la secuencia que retorna en una escena escolar, en la que Alan, como narrador omnisciente, a modo de respuesta, relata, "El problema comenzó, por supuesto, con las zanahorias. Las zanahorias son de color naranja. Y las arvejas son verdes. No deben tocarse". Aquí, mantener la separación entre las zanahorias y las arvejas no se trata, para Alan, de una acción obsesiva que lo atormenta, sino de una "ley" absolutamente lógica. Hay una cualidad estereotipada, "programática" en la forma en que Alan se relaciona con el medio que lo rodea y con las personas que habitan en él. A causa de esto, sufre el acoso de sus compañeros porque notan en él cierta rareza, un comportamiento mecánico, que lo ponen en evidencia como alguien diferente de ellos mismos. Estos hostigamientos que recibe en la escuela, le permiten elaborar una conjetura acerca de la violencia: "¿Sabes por qué a la gente le gusta la violencia? Es porque se siente... bien. Los seres humanos encuentran la violencia plenamente satisfactoria. Pero, al quitar la satisfacción,... el acto se convierte en algo... vacío". Por eso, cuando el Comandante Denniston le pregunta si era un "maldito" pacifista, Turing le responde con su habitual gesto inexpresivo, que él era agnóstico respecto de la violencia.

Sin embargo, como señala Alan, para aprender estas cosas tuvo la ayuda de su amigo Christopher, un compañero de escuela que pertenecía al mundo de los demás estudiantes y, sin embargo, comprendía muy bien el mundo de Alan. Este joven no sólo era el intérprete del sentido de los modos de comunicación de los otros, sino que era también su protector, su refugio y su objeto de amor. Luego de la mencionada escena de las zanahorias en las que un compañero, al notar que Alan las agrupaba en un costado del plato, separándolas de las arvejas que agrupaba en el otro –de acuerdo con un disparatado esquema binario-, le arroja un plato de comida en la cabeza, se produce el siguiente diálogo entre Christopher y Alan:

–Alan, ¿estás bien?

–No es mi culpa. Las zanahorias se mezclaron con las arvejas y...

–Lo siento. No dejaré que lo hagan de nuevo.

–Se están poniendo peor. Sólo me golpean porque soy más inteligente que ellos.

–No, te golpean porque eres diferente.

–Mamá dice que soy un bicho raro.

–Y tiene razón. Pero sabes algo, Alan, a veces, la gente que nadie imagina, es la que hace las cosas que nadie puede imaginar.

Esta dificultad de entender el modo de comunicación de los demás, se presenta para Alan como un enigma, es como si los mensajes estuvieran cifrados en sistemas de codificación diferentes. Por eso Alan reconoce la invaluable ayuda de Christopher que opera como una interface que conoce tanto su propio código singular como el convencional de los demás estudiantes y, gracias a esto, puede traducir los mensajes para él. Las dificultades, argumentaría Lacan, no son del orden del lenguaje sino del discurso, y se manifiestan especialmente cuando tiene que realizar inferencias sobre cuestiones que forman parte del orden implícito de las cosas. Alan pareciera entender las cosas en forma literal por lo que le resulta muy difícil comprender la ironía implicada en una conversación, esto es notorio en el diálogo que tiene con el Comandante Denniston:

–Turing. El Matemático.

–Correcto.

–¿Cómo pude adivinarlo?

–Bueno, no lo hizo. Sólo lo leyó en esa hoja de papel.

Y, en otra parte del mismo diálogo, cuando Alan le anuncia que no habla alemán, pero que es bueno con las palabras cruzadas, Denniston se muestra visiblemente alterado, el rostro se le torna rojo y espeta:

–Esto es una broma, obviamente.

–Lo siento, pero no se que lo que es eso, Comandante Denniston.

En estos recortes del film, se muestra con toques sutiles, la dificultad de Alan con aquellos significados no literales o ambiguos del lenguaje como la ironía, el humor, los chistes y la metáfora. También, más sutilmente, la dificultad para adecuar su lenguaje a diferentes audiencias y situaciones como puede verse cuando le habla a un alto jefe de la marina británica con el mismo tono que lo haría con un igual. Estos impedimentos, sumados a su escasa inclinación por los intercambios sociales permiten ubicar por qué, en su adultez, Turing se empeña afanosamente en definir un modelo de máquina que podría hacerse pasar, en el campo del lenguaje, por un humano ante otro humano. Se trata, podría pensarse, de la representación del sujeto en el campo del significante a través de un algoritmo programado.

Otra escena interesante se desarrolla en la escuela, durante una clase. El profesor de matemáticas observa que Alan le pasa un papel a un compañero de clase. Cuando lo intercepta y trata de leerlo, dice burlonamente, "Solo Turing pasaría notas escritas en gibberish". Lo que el profesor ignora es que, en realidad, no se trata de gibberish (galimatías) sino de mensajes de amor encriptados en base a un código que Alan comparte con su compañero Christopher. El término gibberish es usado como un agujero de conejo [3] de la teoría cuántica, ya que suspende las coordenadas espaciotemporales al interconectar el tiempo escolar de la vida de Turing con una escena que transcurre en Bletchley Park, en la que el Comandante Denniston presenta la máquina Enigma, "Bienvenidos a Enigma. Los detalles de cada ataque sorpresa, cada convoy secreto y cada submarino en el maldito Atlantico se meten en esa cosa. Y en la salida produce gibberish". En efecto, las principales operaciones militares nazis se codificaban con Enigma, pero lo que salía de ella era algo incomprensible, un galimatías. Esto, claro, a menos que se conociera la clave.

En el film, la escena del encuentro entre los criptoanalistas y Enigma se presenta a la manera de un duelo del lejano oeste, en un primer corte, desde un ángulo ligeramente superior, la cámara realiza un acercamiento que muestra la siniestra máquina. Luego hay un segundo corte seguido de un paneo que presenta uno a uno a los hombres que van a enfrentarse con ella. Solo falta el fondo musical de Ennio Morricone. ¿Qué hace este dispositivo secreto en poder de los británicos?, ¿cómo llegó allí? Según el relato cinematográfico, el servicio secreto polaco la contrabandeó desde Berlín. Su posesión es crucial para descifrar los mensajes, ya que se trata de la máquina que los codifica y decodifica. Sin embargo, esta es una condición necesaria pero no suficiente porque, además, se requiere determinar la posición –de veintiséis posibles- de cada uno de los cinco rotores y sumarle la conexión de los diez cables que posee. Esto, como alardea el matemático Hugh Alexander, da un valor de
(159 seguido de 18 ceros, una cifra increíblemente grande) de combinaciones posibles. Podría pensarse que la máquina se "oculta" dentro del relato cinematográfico porque su presencia aparece como algo factual pero, a la vez, se mantiene velado el carácter de la misma, nada menos que el algoritmo de cifrado. El desafío de los matemáticos no es descubrir el funcionamiento de Enigma, sino tratar de reproducir por medio de la fuerza bruta, todas las combinaciones posibles mediante una mega-enigma [4]. Se trata de una tarea imposible, debido a que las claves se cambiaban periódicamente a la medianoche.

Descifrar a Enigma es una tarea enorme que requiere un equipo altamente calificado y motivado que trabaje unido. Alan tiene un intelecto brillante, pero es inexpresivo al conversar con los demás y tiene dificultades para entender las comunicaciones no verbales, como las expresiones faciales, por eso, es capaz de ofender a los otros sin darse cuenta. Sin embargo, su escasa inclinación a la violencia lo hace ver inofensivo, indefenso y, hasta torpe, para resolver conflictos simples. Esta característica es advertida por algunas personas compasivas como Christopher y, notablemente, una mujer a quién Alan llega a amar de un modo tierno: Joan Clarke. Joan es una atractiva criptoanalista que trabaja con él en Bletchley Park y es la única amiga con la que cuenta. En efecto, Alan trata de un modo ofensivo a sus colegas porque cambia de tema mientras otro expone sus ideas, menosprecia los aportes que hacen y monopoliza las conversaciones. Como resultado, el resto de los colegas le quitó el apoyo y Alan se quedó, con la máquina que bautizó Christopher, intentando decodificar los mensajes nazis él solo. Joan reconoce que él no hace esto intencionalmente y es suficientemente astuta como para "reprogramar" su comportamiento de un modo acorde con las inclinaciones de éste. Le dice que si quiere resolver "el rompecabezas", va a necesitar toda la ayuda que pueda y que no lo iban a ayudar si no lo apreciaban. Así, lo envía con un paquete de manzanas y las instrucciones para que se amigue con sus colegas.

Luego de un corte, la escena tiene lugar en una oficina en la que se encuentran trabajando los colegas disidentes, cuando Alan llega y comienza a repartir manzanas mientras explica que Joan tuvo la idea de que les llevara algo. Estos reciben complacidos las manzanas, le dan las gracias por el gesto y Alan les cuenta, con la inexpresividad que lo caracteriza, el siguiente chiste:

Hay dos personas en un bosque, y se topan con un oso. La primera persona se pone de rodillas para orar. La segunda persona comienza a atarse las botas. La primera persona pregunta a la segunda persona, "Querido amigo, ¿qué haces?, no puedes correr más rápido que un oso". A lo que la segunda persona responde, "no tengo que hacerlo, solo tengo que correr más rápido que tú."

Es un chiste, pero, a la vez, responde a un argumento lógico. Por lo tanto cumple funciones en ambos mundos, el de Alan y el de los otros; en este sentido, podría sospecharse que la mano de Joan está detrás de su elección.

De lo irracional y lo absurdo en la ciencia y en la vida

En la misma escena en la que descubren a Alan pasándole una nota a Crhirsopher, solo momentos antes, el profesor de matemáticas propone a los alumnos el siguiente problema:

Si asumimos que la raíz cuadrada de dos es un número racional, entonces podemos decir que la raíz cuadrada de dos es A sobre B ... donde A y B son números enteros y B no es igual a cero.

Resulta interesante que en ésta proposición, se enuncia el significante racional y se deslizan, por alusión, dos significantes: irracional y absurdo. En efecto, la raíz cuadrada de dos es irracional y el problema que propone el profesor es su solución por reducción al absurdo. Es una fórmula que puede pensarse en la línea de "… lo que se dice en lo que se oye". ¿Se trata de una coincidencia o los guionistas tratan de dirigir la atención sobre algunos rasgos de la personalidad de Alan? Sin duda, algunas conductas de Alan resultan absurdas, como la escena de las zanahorias mencionada antes.

Otra escena bastante disparatada tiene lugar en el departamento de Joan, cuando ella le anuncia que se va de Bletchley Park porque, como es una joven soltera de veinticinco años, los padres le pidieron que regresara a su hogar. Alan le dice que no la dejará marcharse y ella le reclama que eso no es normal, que debería decir que la extrañará. Él responde que no le importa lo que es normal. El diálogo continúa así:

–Yo quiero que... Yo quiero que... ...te quedes, porque me agradas. Me gusta hablar contigo.

–A mí también me gusta hablar contigo, Alan.

–¿Y si no estuvieras sola? ¿Y si tuvieras un marido?

–¿Tienes alguien en mente?

–Lo tengo.

–¿Hugh? Hugh es increíblemente atractivo, te concede eso, pero…no es de los que se casan.

–No, no estaba pensando en Hugh.

–O Peter, pero Peter es demasiado callado. ¡Oh, Dios mío!

–Tiene sentido.

– ¿Me acabas de proponer?

–Bueno, es lo más lógico que podemos hacer.

–Es ridículo.

–Es por tus padres.

–No puedo... creer que esto esté pasando.

Causa gracia la forma en que Alan trata de "seducir" a Joan diciéndole que le gusta hablar con ella. Tratándose de un hombre gay, es razonable que no pretendiera ofrecerle otra cosa. Sin embargo, un rato después en una charla con su colega Cairncross, le revela sus dudas sobre no desear estar con ella "de esa manera" –sexual- y le pregunta si debería hablar con ella acerca de sus relaciones con hombres. Por la manera torpe de abordarla, Joan supone primero que la propuesta es que ella se case con Hugh a quien encuentra muy atractivo pero no del tipo que se case, luego piensa en Peter a quién considera muy callado. Ante un gesto de Alan se da cuenta que se refiere a él mismo y se sorprende mucho. Pero, ¿se refiere a él o se trata de un malentendido? L’Éturdit, que puede traducirse como "el dicho que aturde", “el dicho atolondrado” y también como “las vueltas de lo dicho” (Lacan, 1972). Una verdad a medias del orden de lo imposible de decir, que Joan termina diciendo antes que él. Por un lado, él debe mantener oculta su condición de homosexual y, además, quiere contar con Joan como colega y amiga. Con tono desafectado, él le dice que se trata de algo "lógico". Luego pliega un alambre hasta darle forma de círculo, y se lo da a Joan mientras le pregunta, "Joan Elizabeth... Clarke... te casarías conmigo?".

Al desplazarse del disparate hacia lo irracional, se pueden ubicar ciertos números, como raíz cuadrada de dos, que no se pueden expresar como una longitud susceptible de ser medida con una regla. Estos números perturbaron profundamente a los pitagóricos, que sostenían el axioma de que "Todo es número". Llamaron a estos números a-logon, que significa tanto "inefable" como "sin-razón". Tan escandalizados estaban los pitagóricos por estos números que, según Jámblico (Taylor, 1986), dieron muerte a uno de sus miembros por atreverse a mencionar la existencia de estos números al público –un comportamiento bastante absurdo-. Otra característica de los irracionales es que constituyen el límite de una serie decimal interminable y no repetitiva: no periódica. En el Seminario XIV, Lacan (1967-68) aprovecha esta cualidad para expresar, por medio del "número de oro" o PHI=1.618033989 (el Falo), que no hay relación armónica entre dos sujetos: PHI=1+(a). Otras expresiones derivadas, son:

(a)=0.618033989
1+(a) = “Sujeto sexual”

Se trata de un modo de decir que los seres hablantes son el producto de un mal entendido y que el amor es un mal entendido entre dos sujetos. En psicoanálisis, la “falta de objeto” opera como motor de la relación del sujeto con los objetos del mundo. A partir de una satisfacción pasada se buscan nuevos objetos que podrán ser encontrados en un lugar diferente de aquel donde se los buscaba. La falta de objeto, promueve la búsqueda y el encuentro con objetos sustitutos que velan la falta estructural. El objeto pequeño (a) que inventa Lacan expresa la positividad de una falta, por lo tanto, no tiene un estatuto ontológico o sustancial. Se trata del vacío que mueve al deseo en busca de objetos sustitutos. Y todo objeto es, de acuerdo con esta noción, un objeto sustituto que hace de soporte frente a lo que no hay en la estructura y es causa tanto de la división del sujeto como del deseo. El objeto (a) no es, por lo tanto, la cosa (das Ding) sino que viene en su lugar y toma de ella, a veces, una parte de horror.

El fin, el principio y el principio del fin

Una escena crucial, hacia el final del film, está ambientada en la escuela y muestra a Alan algo inquieto, porque fue convocado a la oficina del director. Allí se produce el siguiente diálogo:

–Usted y Christopher Morcom son muy cercanos.

– No diría eso.

–Bueno, su profesor de matemáticas dice que los dos son positivamente inseparables.

–Somos los mejores estudiantes de la clase.

– Lo descubrió pasándole mensajes el otro día.

–Criptografía, para pasar el tiempo. La clase es demasiado simple.

–¿Usted y su amigo resuelven problemas de matemáticas durante la clase de matemáticas porque la clase de matemáticas es demasiado aburrida?

– No es mi amigo.

– Me han dicho que es su único amigo.

– ¿Quien dijo eso?

–Algo ha ocurrido con respecto a Morcom.

–¿Por qué estoy aquí?

–Cristopher está muerto.

–No entiendo.

–Su madre nos avisó esta mañana. La familia estaba de vacaciones, ¿sabe?

–No entiendo.

–Bueno, tenía tuberculosis bovina, seguro que le dijo. Así que esto, no será una sorpresa, pero... aún así, lo siento.

–Está equivocado.

– ¿No se lo dijo? Bueno, ha estado enfermo durante mucho tiempo. Sabía que esto ocurriría pronto. Pero era capaz de mantener la boca cerrada. Buen chico. ¿Está bien, Turing?

– Sí. Por supuesto. Como dije, no lo conocía muy bien.

–Ya veo. Muy bien.

–¿Puedo marcharme, director?

La noticia de la muerte de Christopher pareciera dejar a Alan en un estado de perplejidad y de incredulidad, trata de irse inmediatamente de la oficina del director y repite, "no entiendo". El efecto sorpresivo e irremediable ocasionado por la pérdida conmueve el sistema simbólico ya que hace colapsar el conjunto de representaciones en el que se sostenía. Se trata de un tiempo de vacilación fantasmática. De acuerdo con Freud (1915), el proceso de duelo tiene tres momentos, el primero es la desmentida (verleugnung), en la que el sujeto se niega a aceptar el hecho. No tenemos referencias a partir del film sobre este tiempo, pero suele estar acompañado, señala Freud, de intentos maníacos de rearmar la escena.

El segundo tiempo, implica un recorrido por las cadenas significantes en relación a cada uno de los recuerdos que evocan los lazos mantenidos con el objeto con el fin de retirar la libido retenida en el yo. Se trata de un proceso de simbolización que requiere un importante gasto de energía y tiempo. Cada fragmento removido lleva aparejado un desprendimiento de displacer. Es un proceso que retira las investiduras de aquellos rasgos que se asocian al objeto en tanto ideal. Como resultado, el sujeto logra establecer una distancia entre objeto y el ideal lo que permite que sea sustituible.

El tercer tiempo consiste en consumar la pérdida en lo simbólico de lo que había sido perdido en la realidad. Esto permite modificar los lazos con el objeto perdido, separarse de él y dirigir la investidura libidinal hacia otros objetos que sustituyen al perdido. Así, la libido es reconducida al yo y la falta al sujeto, con lo que se restablece la dialéctica del deseo. En esta etapa se podría conjeturar que Alan dedicó mucho tiempo y esfuerzo al estudio de problemas matemáticos y de codificación.

Los procesos de duelo pueden conducir a resultados inesperados. A los 17 años, Mary Shelley [5] dio a luz a una pequeña niña prematura que murió al poco tiempo de nacer. Esto la sumió en un duelo profundo hasta que tuvo un sueño en el que su pequeña hija estaba viva. Se despertó, buscó a su hija y comprobó que no estaba, que solo se había tratado de un sueño. ¿Cómo podría superar lo inexorable de la muerte? Mary se avocó frenéticamente a la escritura y tres años después terminó su libro Frankenstein o el moderno Prometeo en el que narra las peripecias de Victor, un hombre obsesionado con una idea: crear vida a partir de la materia inanimada. ¿Se trató acaso de una restitución simbólica de su hija perdida? La noción de un ser que da vida a otro ser semejante a él, a partir de lo inorgánico, forma parte del imaginario colectivo de la humanidad. Como en el mito griego de Prometeo que, en una de sus versiones, creó a los humanos a partir del barro. O el Golem, un ser animado fabricado a partir de arcilla o piedra en la mitología judía.

En pleno Siglo XX, tras los desarrollos de la electrónica y la mecánica cuántica, ¿es factible que Turing haya pensado en la posibilidad de modelar el pensamiento de un ser –semejante a él- a partir de una computadora digital? Igual que Mary, él quedó devastado por la pérdida de Christopher, su objeto de amor, ¿acaso busca restituirlo?, ¿sustituirlo? Si este fuera el caso, pareciera que la máquina que diseñó –basada en un modelo polaco previo-, que se compone de numerosas máquinas Enigma en paralelo, dio un paso en este sentido. Si bien la máquina no era una computadora y tampoco pensaba, Turing la bautizó Christopher tal vez porque era el output, la voz –en sentido figurado- que aproximaba la decodificación de los mensajes nazis en una forma similar al modo en que su amigo le decodificaba los mensajes de sus compañeros de escuela.

Conclusión

Una cuestión interesante con la que juega el film es la repetición de lo traumático; por ejemplo, a través de la reaparición de palabras o de situaciones que enlazan algo fallido o doloroso de la adolescencia de Turing con algo fallido o doloroso de su vida adulta. También, la apuesta del director por plantear una propuesta estética en la que los hechos históricos quedan en suspenso en pos de un decir acerca de la subjetividad de Turing, de sus fortalezas y debilidades en las circunstancias particulares en las que le tocó vivir. En efecto, la paternidad de "la computadora" que se le atribuye a Turing y a la que alude el film está lejos de la realidad, especialmente porque sus aportes fueron en un campo muy especializado de la teoría, la "computabilidad" y la "teoría del autómata". Estas cuestiones, están muy alejadas de la pragmática de una invención que tiene existencia real, como lo es la computadora. La aspiración británica de atribuirle la paternidad de la computadora a uno de los suyos podría, con mas justicia, aplicarse a dos matemáticos, Charles Babbage que diseñó una máquina de cómputos de propósito general en 1816 y Ada Lovelace que definió el primer algoritmo o "programa" para la máquina de Babbage en 1843. Pero, eso dejaría a muchos otros "padres" fuera de escena. Tal vez, la cuestión, sería dejar a la computadora fuera de la lógica unaria del "Un-padre", Un-père o impar ya que se trata de un sistema digital y, por ende, binario.

Pero esta cuestión de la "paternidad", no va en desmedro de los logros de Turing, muy por el contrario, habla de su genio. En efecto, sus desarrollos teóricos fueron reconocidos mucho tiempo después de que se inventaran las primeras computadoras digitales, como por ejemplo, la ENIAC (1943) basada en la arquitectura del matemático Von Neumann. Muchos científicos e ingenieros, descubrieron con sorpresa que un tal Turing había definido las condiciones operativas de "máquinas universales" antes de que éstas existieran en la realidad y que muchas de las máquinas existentes no eran "Turing-complete", algo así como, no eran "de propósito general" o, podría decirse, no eran computadoras. En este sentido, podría reconocerse en Alan una cualidad prometeica ya que habilitó, en el campo teórico la apertura hacia desarrollos actuales como la inteligencia artificial que superan en mucho la noción de "computadora". También podría conjeturarse que, algo de la inspiración griega en términos de una "locura divina", podría agregarse binaria, llevó a Turing por el campo de la axiomática de la lógica y las matemáticas. A su regreso, trajo una formulación en el campo formal –Borges diría platónico- que da cuenta conceptualmente del funcionamiento de las computadoras, de todas "ellas", aunque, según los españoles, se trataría de ordenadores o "ellos", una dualidad que Turing aprobaría.

C’est la vie, c’est la fin

En una escena del film, posterior a la propuesta matrimonial, los miembros del equipo de decodificadores se encuentran en un pub. Alan está en la barra conversando con Hugh, mientras que, sentada en una mesa, Joan conversa con una amiga suya llamada Helen. Entre Hugh y Helen, se establece un juego de seducción a distancia que recuerda aquello de que "… es hablando como se hace el amor" –aunque en este caso se trata de un "hablar" no verbal- (Lacan, 1971-72). Ambos creen que llevan al otro de la nariz hacia un desenlace cuando, en realidad, pensaría Freud, son arrastrados por la pulsión. Hugh le pide a Alan –prometido de Joan- que lo acompañe en la conquista y se produce el encuentro. Se ponen a charlar; ella comenta que trabaja junto a un hombre y que no puede evitar sentir atracción hacia él. Luego revela que se trata de un alemán. Hugh bromea que lo quiere matar y ella le confiesa que se trata de un contacto radial; ella intercepta sus mensajes y, de ese modo, llegó a conocerlo íntimamente. Pero luego, Helen finge lamentarse, "tiene novia". Hugh la invita a tomar una pinta de cerveza para "consolarla" y ella acepta. Se produce un corte y reaparecen Helen y Alan en la barra, mientras Hugh pide una cerveza. Alan le pregunta a Helen cómo sabía que el alemán tenía una novia y ella responde, "todos sus mensaje comienzan con las mismas cinco letras C-I-L-L-Y" –silly significa tonto en inglés-, "sospecho que se trata del nombre de su enamorada". Un momento después, Alan grita, "el amor le hizo perder la guerra a Alemania" y sale corriendo.

Se trata de un momento "Eureka" del film, solo que Alan, en lugar de correr desnudo por las calles de Siracusa, corre vestido por los senderos de Beltchley Park. Este fragmento condensa estéticamente un conjunto de aspectos de la vida de Alan, su torpeza social, su agudeza analítica, su contribución al diseño de "Christopher" y su afición por correr [6]. En particular, resulta interesante estudiar el detalle de la relación entre "Christopher" y el "descubrimiento" que hace Alan al prestar atención al contenido textual de lo que dice Helen y filtrar el ruido s(t)ex(t)ual que produce la implicación romántica, que tanto Hugh como Helen y Joan comparten. En efecto, la característica de diseño que Alan implementa en "Christopher" consiste en definir un conjunto de caracteres (denominado crib, o cuna) que se espera que aparezcan en el mensaje y, así, reducir significativamente la cantidad de claves a probar. Solo que, en lugar de "CILLY", Alan espera algo como "HEIL HITLER" [7]. Pero claro, se trata de un recurso estético-narrativo, porque esta "idea" no es nueva. A principios del S. XIX, Champollion logró descifrar los jeroglíficos egipcios a partir de reconocer el nombre Ptolomeo escrito simultáneamente en ideogramas egipcios, demóticos y griegos en la piedra Rosetta.

Para finalizar, una repetición muy interesante que presenta el film, interconecta dos situaciones de caída subjetiva de Turing. Es como si representaran el alfa y el omega, el principio y el fin de una parábola, similar a la trayectoria balística que describe un proyectil en el campo de batalla durante la guerra. La primera, tiene lugar después de la escena de las zanahorias, en la que Alan y Christopher se encuentran solos. Alan se siente abrumado por su dificultad para relacionarse con sus compañeros de escuela y Christopher, lo consuela diciéndole, "A veces, la gente que nadie imagina, es la que hace las cosas que nadie puede imaginar". La última, ocurre en el final de la película, cuando Alan padece los efectos del tratamiento de castración química y se siente miserable; allí es Joan quién trata de consolarlo, le recuerda las vidas que salvó, la importancia de su trabajo y le dice, "A veces, es la gente que nadie imagina la que hace las cosas que nadie puede imaginar". Luego de esta frase de Joan, un inter-título reza, "Después de un año de terapia hormonal obligada por el gobierno, Alan Turing se suicidó el 7 de junio de 1954. Tenía 41 años".

Bibliografia

Azcárate, P. (1871). Obras completas de Platón. Extaído de: http://www.filosofia.org/cla/pla/azcarate.htm

Borges, J. (2011). Otras inquisiciones en Obras Completas 2. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.

Freud, S. (1915) Duelo y Melancolía en Obras Completas T. XIV. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Lacan, J. (1955-56). Seminario 3: La psicosis. Cap 4. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1966-67). Seminario 14: La lógica del fantasma. Cap 17. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1967-68). Seminario 14: El acto psicoanalítico. Cap 6. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1971-72). Seminario 19: O peor... Cap 6. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1971-72). Seminario 19bis:...O peor. El saber del psicoanalista. (charlas en Ste. Anne). Cap 3. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1972). L’étourdit: ‘A Bilingual Presentation of the First Turn’ Summer 2009. Extraido de: https://www.valas.fr/IMG/pdf/EtourditJL-etourdit-CG-Trans-Letter-41.pdf

Goethe, J. (2015). Fausto. Buenos Aires: Editorial Colihue.

Poe, E. (2002). Eleonora en Cuentos. Madrid: Alianza Editorial.

Taylor, T. (1986). Iamblichus’ Life of Pythagoras. Rochester: Inner Traditions International, Ltd.

Waltonac. (2007). Walton AC ‘Old Boys’ – Alan Turing. Extraído de: http://www.waltonac.co.uk/2007/03/14/walton-ac-old-boys-alan-turing/



NOTAS

[1El ensayo de Borges alude a lo "imposible" del ruiseñor –de Oda a un ruiseñor- "inmortal" que escucha Keats, quien en un fragmento expresa:
¡Oh, Pájaro inmortal, no es para ti la muerte!
Ni las generaciones hambrientas te han pisado.
La voz que oigo esta noche fugaz ya la escucharon
Antaño el soberano igual que el campesino:
Quizás el mismo canto que encontró una vereda
Por el corazón triste de Ruth que, con nostalgia
Del hogar, lloró en medio del maizal extranjero;
Al respecto Borges señala que:
Todos los hombres nacen aristotélicos o platónicos. Los últimos sienten que las clases, los órdenes y los géneros son realidades; los primeros que son generalizaciones; para estos, el lenguaje no es otra cosa que un aproximativo juego de símbolos; para aquellos, es el mapa del universo.

[2Respecto de este binarismo, señala Lacan:
Al comienzo, que haya el hombre y la mujer, es la tesis de donde parto hoy, es antes que nada asunto de lenguaje. El lenguaje es tal que para todo sujeto hablando, o es "él" o es "ella". Lo que existe en todas las lenguas del mundo. Es el principio del funcionamiento del género, femenino o masculino. Que haya el hermafrodita, será sólo una ocasión de jugar con mayor o menor ingenio a hacer pasar en la misma frase el él y el ella. No se lo denominará "eso" en ningún caso, salvo para manifestar así algún horror de tipo sagrado; no se lo pondrá en neutro. (Lacan, 1971-72).

[3El término agujero de conejo alude al cuento Alicia en el País de las Maravillas. En este caso se usa en un sentido relacionado con la física cuántica (agujeros negros) porque colapsa el tiempo en la narración de la película al unir dos tiempos distantes entre sí.

[4La máquina que Turing bautizó con el nombre Christopher, consiste en un conjunto de máquinas Enigma que funcionan en paralelo denominado Bombe. No se trataba de una computadora, ni de un sistema electrónico, era electro-mecánico. La Bombe estaba compuesta de un conjunto de rotores movidos por motores que permitían "probar" un mensaje encriptado contra un conjunto de claves simultáneas. Se trataba de un dispositivo que ofrecía datos de salida. Para la elaboración de esta máquina, Turing se basó en un diseño de pre-guerra polaco –denominado Bomba- que había quedado obsoleto tras un rediseño del sistema que llevaron a cavo los alemanes.

[5Esta información fue extraída de la biografía de "Mary Shelley" escrita por Miranda Symour (Grove Press, año 2000).

[6Aunque Alan corría por gusto, sin ningún interés especial por competir, perteneció al Walton Athletic Club y, en una ocasión, participó de un maratón en el que "marcó un tiempo de 2 horas y 46 minutos" (Waltonac, 2007).

[7Esta característica corresponde con un dato real del diseño de la Bombe que implementó Turing. Se trataba de un bloque de veinte caracteres que se esperaba que aparecieran en un mensaje, cuyo contenido podía modificarse.





COMENTARIOS

Mensaje de Jorge Alberto Santoro  » 26 de octubre de 2017 » jorge132004@yahoo.com.ar 

Código Enigma

Morten Tyldum dirige con maestría : El Código Enigma. Película de 2014.
Ëste film narra los momentos más importante en la vida del matemático británico Alan Turing (1912-1954), encarnado por Benedict Cumberbatch.Se bifurcan dos etapas en las vivencias del genio. Una sus días muy tortuosos después de transcurrida la 2° Guerra Mundial en el que ya no se sentía útil para el mundo y en medio de ese lamentar vivencial ocurre un hecho fortuito que cambiaría su destino para siempre. Ocurre un robo en su departamento que es denunciado por una vecina del maestro, y a partir de allí comienza una pesquisa descarnada de un policía hacía la víctima de un suceso de inseguridad. Cuando se revela su condición homosexual, comienza una persecución sistemática hacia su persona a tal punto que lo ponen en una encrucijada en la que tiene que elegir entre la cárcel o la castración química. Elige la segunda opción que después de tanto sufrir termina suicidándose. Hay que comprender los tiempos que se vivían y en esa época ser homosexual era considerado por la sociedad como un emfermo y que había que erradicarlo. Por otro lado repasemos la etapa del hombre que pudo descifrar el código de la máquina nazi Enigma que encriptaba sus mensajes en la 2° guerra mundial. Había que derrotar a Hitler de cualquier manera, también para salvar vidas humanas y allí aparece la difícil situación en la que hay que elegir quien muere y quien sobrevive. Porque si sabían los alemanes que habían descifrado el código, cambiaban inmediatamente la decodificación y se complicaba el desarrollo de la guerra. La Película está basada en “The Enigma” de Andrew Hodges. El Film participó en varios festivales y fue candidata al Oscar junto con su protagonista. Benedict Cumberbatch que está muy bien en su papel, que como siempre se adapta al personaje que le toque realizar.
Hay un largo peregrinar desde que citan a los mejores matemáticos y físicos del mundo, más la odisea para financiar el proyecto y llegar a buen puerto, más por una situación azarosa que por la misma máquina, ya que había tantos trillones de combinaciones que era imposible en un breve período detectar el código. Se convierte por momentos en un filme de suspenso hasta que gracias a la genialidad de Turing y su hallazgo pueden detectar todos los movimientos nazis.
Terminada la guerra se destruyen todos los archivos, inclusive su propia máquina que era toda la vida de Turing y recluído y con resabios de la misma se aferraba a un pasado que para él era el único presente posible. Cualquier intengrante del equipo podría ser un agente enemigo. Alan Turing tenía como amiga y confesora a Joan Clarke personaje que interpreta en forma correcta Keira Knightley). Inteligencia y contrainteligencia, traiciones, amores no correspondidos hacen de la trama un muy buen film para analizar y ver cuantas muertes se podrían haber evitado si no hubiese habido gobiernos totalitarios y genocidas.



Mensaje de Jorge Santoro  » 24 de octubre de 2017 » jorge132004@yahoo.com.ar 

Código Enigma

Morten Tyldum dirige con maestría : El Código Enigma. Película de 2014.
Ëste film narra los momentos más importante en la vida del matemático británico Alan Turing (1912-1954), encarnado por Benedict Cumberbatch.Se bifurcan dos etapas en las vivencias del genio. Una sus días muy tortuosos después de transcurrida la 2° Guerra Mundial en el que ya no se sentía útil para el mundo y en medio de ese lamentar vivencial ocurre un hecho fortuito que cambiaría su destino para siempre. Ocurre un robo en su departamento que es denunciado por una vecina del maestro, y a partir de allí comienza una pesquisa descarnada de un policía hacía la víctima de un suceso de inseguridad. Cuando se revela su condición homosexual, comienza una persecución sistemática hacia su persona a tal punto que lo ponen en una encrucijada en la que tiene que elegir entre la cárcel o la castración química. Elige la segunda opción que después de tanto sufrir termina suicidándose. Hay que comprender los tiempos que se vivían y en esa época ser homosexual era considerado por la sociedad como un emfermo y que había que erradicarlo. Por otro lado repasemos la etapa del hombre que pudo descifrar el código de la máquina nazi Enigma que encriptaba sus mensajes en la 2° guerra mundial. Había que derrotar a Hitler de cualquier manera, también para salvar vidas humanas y allí aparece la difícil situación en la que hay que elegir quien muere y quien sobrevive. Porque si sabían los alemanes que habían descifrado el código, cambiaban inmediatamente la decodificación y se complicaba el desarrollo de la guerra. La Película está basada en “The Enigma” de Andrew Hodges. El Film participó en varios festivales y fue candidata al Oscar junto con su protagonista. Benedict Cumberbatch que está muy bien en su papel, que como siempre se adapta al personaje que le toque realizar.
Hay un largo peregrinar desde que citan a los mejores matemáticos y físicos del mundo, más la odisea para financiar el proyecto y llegar a buen puerto, más por una situación azarosa que por la misma máquina, ya que había tantos trillones de combinaciones que era imposible en un breve período detectar el código. Se convierte por momentos en un filme de suspenso hasta que gracias a la genialidad de Turing y su hallazgo pueden detectar todos los movimientos nazis.
Terminada la guerra se destruyen todos los archivos, inclusive su propia máquina que era toda la vida de Turing y recluído y con resabios de la misma se aferraba a un pasado que para él era el único presente posible. Cualquier intengrante del equipo podría ser un agente enemigo. Alan Turing tenía como amiga y confesora a Joan Clarke personaje que interpreta en forma correcta Keira Knightley). Inteligencia y contrainteligencia, traiciones, amores no correspondidos hacen de la trama un muy buen film para analizar y ver cuantas muertes se podrían haber evitado si no hubiese habido gobiernos totalitarios y genocidas.



Mensaje de Jorge Santoro  » 24 de octubre de 2017 » jorge132004@yahoo.com.ar 

Les envío el comentario de la película El Código Enigma.



Mensaje de Stefanny Trujillo Oviedo  » 16 de octubre de 2017 » stefanny.trujillo@urosario.edu.co 

Alrededor de toda la película existen muchos factores dignos de análisis, pero retomare algunos puntos que me llaman la atención y del cual los autores hacen énfasis en la contextualización.

Uno de estos factores es la relación que hace el autor de la ‘inquisición’ de Turing, las de Edipo y su relación en sentido Borgiano: en las que claramente se refleja que las relación sujeto-objeto no es tan clara y en la que se busca revelar este, como un misterio a resolver, como el objetivo a alcanzar; y empieza con una búsqueda en el exterior pero en el mismo contexto es consciente de que busca en realidad una respuesta para él mismo; lo dicho como eje central en el trasfondo de la película.

Sin embargo, quiero resaltar que características de la personalidad del Profesor Turing, permitieron de algún modo alcanzar su objetivo principal que era pues descifrar a enigma, entre ellos nombrare su forma de razonar y sus conocimientos sustentados puramente en la lógica, su manera de relacionarse con el exterior de modo literal y su incapacidad de la ironía, que lo hacen ver muchas veces inadecuado en las diferentes escenas en las que comparte una plática con otros. De aquí quiero retomar que en mi percepción el Profesor Alan Turing, ya que siempre guía su accionar en base a la lógica, se cuestiona a sí mismo acerca de la normalidad y porqué él no es ‘normal’ y del mismo modo trata de descifrar que es él.

En cuanto a la relación que forjo el Profesor en su adolescencia con Cristopher, y el desenlace que tiene todo esto en su vida, podemos ver reflejado en cuanto a la manera de enfrentar su duelo; que la fase de negación se hace notar como si no tuviera mayor importancia para él, debido tal vez al miedo o preocupación que causa el ser asociado tan fielmente con otro hombre, lo que daría un gran peso a que sea juzgado por la sociedad. A pesar de esto Turing resuelve su pérdida buscando suplantar con el objeto, el sujeto perdido.

Quiero también retomar algunas citas de la película entre ellas:
- ¿Sabe por qué a la gente le gusta la violencia? Porque los hace sentir muy bien, los humanos tienen mucha satisfacción con ella, pero si eliminamos la satisfacción, los actos pierden el sentido.-En esta cita se ve reflejada claramente la forma de asociar los comportamientos de sus otros congéneres para con él, en las diferentes ocasiones en que es agredido física y psicológicamente.

Para concluir una de las citas que retiene la película a lo largo de su desarrollo: - A veces la persona que nadie supone que sea capaz de algo, hace cosas que nadie imaginaria-. Con estas palaras podemos ver lo grade que cada ser tiene, nos enseña a ver más allá de nuestros propios prejuicios y de los que nos impone la sociedad; y realmente es lo que lleva a valorar los hechos más significativos por los cuales debemos reconocer a una persona; efectivamente no es importante tener a una persona solo por su gustos, por su forma de comportarse sino por sus aportes en la construcción de una mejor sociedad.



Película:El código enigma

Titulo Original:The Imitation Game

Director: Morten Tyldum

Año: 2014

Pais: Reino Unido

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