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Resumen de la película: “El color de la noche”

La película comienza con la imagen de una mujer (Michelle), intentando maquillarse frente a su espejo, su rostro se ve desencajado, y sus actitudes también dejan ver cierta desesperación, luego parece buscar algo y se la nota angustiada por lograr encontrarlo. Termina maquilándose no solo los labios, sino también los dientes, luego saca una pistola de la cartera y la coloca en su boca, esta actitud parece mostrar que se va a disparar pero contrariamente, con la pistola dentro de su boca comienza una felatio.
Luego la mujer se encuentra en el consultorio de su psicólogo, y es allí donde un fragmento de la sesión tiene lugar. Comienza con una serie de improperios hacia el psicoanálisis y otras cuestiones, el psicólogo le cuestiona su reiterada posición en el análisis acerca de culparlo a el por situaciones en las que el perseguidor es otro, y no el. Reiteradas veces la pregunta del analista (Dr. Capa) es. ¿Quién te persigue hoy? Concluye diciéndole: “vos ocupas esos dos lugares, vos te perseguís a vos misma” y la expone a mirarse en el espejo para luego preguntarle ¿dime que ves?, ella se mira y dice no ver nada que le agrade. Es en ese preciso instante donde él se percata de lo que va a ocurrir, ella ahí dice que prefiere la vista de la calle, corre y cae por la ventana.
El corre para agarrarla pero es tarde, asombrado mira hacia abajo y ve su cuerpo en un baño de sangre, esta luego se transforma a un color gris, es decir que el analista deja de ver el rojo.
Luego de conversar con un colega al que le confiesa sentirse a un paso de la locura, y experimentar una ausencia de dolor, se va de la ciudad, viaja a Los Ángeles para encontrarse con su amigo y colega, durante la estadía presencia una de las sesiones de este en la que forman parte cinco pacientes. Todo tiene lugar cuando este amigo comienza a ser amenazado por un integrante del grupo terapéutico hasta desembocar en un asesinato. Es así como el doctor Capa, se hace cargo del grupo ya conformado y comienza a llevar a cabo la terapia de los cinco pacientes. Mientras tanto se ve involucrado sentimentalmente con una mujer con la que tiene varios encuentros sexuales pero desconoce su vida, solo sabe que su nombre es Rose. Capa termina averiguando que Rose es uno de sus pacientes disfrazada de hombre y que al mismo tiempo mantuvo engañados al resto de los integrantes, ya que mantenía relaciones con todos. Descubre quien fue el asesino de su amigo y salva a Rose de caer al vacío, de suicidarse delante de sus ojos. Justamente es en esta escena final donde Capa recupera la visión del color rojo. A modo de aclaración, queremos destacar que la película la pudimos conseguir en una versión doblada en español, es decir que el dialogo en ingles lo desconocemos.

1) Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
El personaje sobre el cual se centra la responsabilidad subjetiva es Bill Capa (Bruce Willis).Siguiendo los planteos de Freud, se trata de una responsabilidad que le cabe al sujeto también por aquello que desconoce de sí mismo, aun de aquello que él mismo, acorde a sus valores morales, no estaría dispuesto a reconocer como propio (sea el propósito inconsciente de las acciones sintomáticas o las mociones inmorales de los sueños). No olvidemos que Freud no imputa al sujeto en el campo moral por aquello que se juega en lo inconsciente. No debemos confundir la responsabilidad moral, social o jurídica con la responsabilidad subjetiva. La diferencia no es solo conceptual, se trata de dos formas distintas de confrontarse al campo de la responsabilidad.
Para nosotras la hipótesis al respecto que plantea Alejandro Ariel en su cometario es que al analista hace un síntoma histérico: dejar de ver el color rojo, como un modo de respuesta. Los indicadores que ubicamos pertinentes en el comentario se refieren a los puntos en donde el analista realizó un mal manejo de la transferencia, es decir no pudo alertarse y prevenir la situación. Estaba cansado de interpretar lo mismo, casi sin ideas, no dejó entrar la desesperación de ella, no la dejó putear, en posición de sabio y con ideas estereotipadas acerca de la transferencia. Desistió de la transferencia, y no encontró de que manera hacer algo con la “tortura” que era esa mujer.

2) Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
El circuito de responsabilidad comienza con la intervención: “mírate al espejo y veras quien te persigue”. Realiza una acción determinada, que se supone, se agota en los fines para la que fue realizada. Es decir perteneciente al tiempo 1 del circuito.
Teniendo en cuenta que el análisis lleva varios años, y que la paciente debería sentirse contenida por su terapeuta, es que nos surge la pregunta acerca de cuál era la intención, el deseo inconsciente de exponerla a algo que suponemos ella no quería ver. Y nos encontramos con la idea de pensar un posible deseo inconsciente de poner fin al tratamiento. Llegamos también a esto ya que el podría haber derivado a Michelle y no lo hizo. Cabe aclarar que esto queda planteado a modo de hipótesis nuestra.
En el tiempo 2, ubicamos el daltonismo del terapeuta, es el momento de interpelación respecto de su responsabilidad, ésta a raíz de aquello que no pudo escuchar del discurso de su paciente. El síntoma surge como respuesta a la interpelación sobre su responsabilidad en la cura.
Durante el primer tiempo contaba con la certidumbre yoica de que su intervención era la correcta, y luego al percatarse de lo que esta por ocurrir, da cuenta que es inevitable el desenlace y es él quien la expone a este. ¿Porque? Porque bajo el estado de desesperación en el que se encuentra, el transferido por ella, cree que su intervención es acertada cuando en realidad no hace otra cosa que exponerla al pasaje al acto suicida. No puede controlarlo, lo toca contra-transferencialmente ya que la desesperación es proyectada hacia la persona del analista y no hacia la función.
La acción del primer tiempo se ve confrontada en un segundo tiempo con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora. Tiempo en donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían.
El síntoma surge en consecuencia de un fracaso, y aquí situamos un dialogo pertinente en el cual Capa asocia la perdida y el abandono con la muerte. El comenta:” mi esposa me quiso hasta la muerte, después me dejo y quiso a otro hasta la muerte”. Se puede pensar que también su matrimonio lo considera un fracaso.
Se podría pensar un tercer tiempo en tanto Capa se hace cargo del grupo terapéutico de su colega muerto, pero habría que plantearlo fundamentalmente como un deseo de no volver abandonar a alguien, y no solo por el mero interés de averiguar quién es el asesino.
Es decir que en el caso de que su única intención sea no abandonar a este grupo que repentinamente se encuentra sin una conducción, se empieza a pensar en un posible tiempo 3 del circuito. Y más aun en el momento en que Rose decide saltar al vacío y él le dice:- “morir no es ningún riesgo, dame la mano”, “si tu saltas, saltare yo”. Es aquí cuando una corriente arrastra a Rose y el la salva de caer al vacío. No es casual que sea aquí cuando desaparece su síntoma, cuando logra salvarla de la muerte y de alguna manera también salvarse a el mismo.

3) Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos
El elemento de azar lo ubicamos en la crisis de ella antes de dirigirse al consultorio, allí tiene lugar una escena en donde frente a un espejo se intenta pintar, desesperada no encuentra una adecuada imagen en la cual reflejarse. Luego su terapeuta, desconociendo la situación pasada interviene y la sitúa en el lugar de mirarse en el espejo y decir que ve, la expone a nombrar aquello que comenzó en la escena anterior. Es casual que justamente la paciente quizá horas antes haya vivido esa situación que el terapeuta obviamente desconocía. En relación al orden de la necesidad lo ubicamos en tanto a que el analista debía intervenir indefectiblemente, su paciente se encontraba frente a él poniendo en juego fenómenos transferenciales y su intervención la expuso a una situación quizá inevitable (habría que contar con más datos para justificar que el suicidio se hubiese llevado a cabo inexorablemente en otras circunstancias). Ella puso a fin a una situación que era de esperar. Pero el no tuvo la suficiente precaución de escuchar su discurso y manejar de otro modo la situación.

4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Las figuras de la culpa aparecen en el momento que Capa les dice a sus pacientes que no los puede atender, asegura no estar en condiciones debido a que fracasó anteriormente con una paciente que se suicido en su consultorio. En otra oportunidad comenta: “estoy más jodido que ustedes”. Estos elementos de culpa obligan a una respuesta a la interpelación, así se funda el tiempo 1 (la intervención) resignificándolo. Facilita una respuesta a la interpelación. La culpa que siente por el abandono, hace que retorne sobre el primer tiempo, sobre la acción. Es decir que a partir de la interpelación se da algo del orden de la deuda que se relaciona con la obligación moral del deber. En nuestro caso la interpelación, el síntoma, ya implica una deuda por la que hay que responder, tiene que retornar sobre la acción porque es el trabajo mismo de la interpelación. Al decir de Capa, este retorna sobre la acción y supone que esta fue mala, pero no dice por qué decidió elegir esa acción, porque quizá además no sabe porque lo hizo. Esto permitirá abrir la dimensión del deseo.
Teniendo en cuenta la noción de responsabilidad jurídica, la cual considera al sujeto autónomo y restringe la responsabilidad al terreno de la conciencia, al ámbito de la intencionalidad conciente, en nuestro caso, el analista deberá hacerse responsable en tanto los códigos deontológicos que regulan el ejercicio profesional. Podría existir el caso en el cual por ejemplo la familia de la paciente se considere damnificada y exija una indemnización, aquí Capa deberá responder a la justicia como sujeto del derecho.
“Sujeto Derecho es un conjunto de derechos, obligaciones, y eventualmente responsabilidades por el no cumplimiento de las obligaciones o el mal uso, el mal ejercicio de los derechos.”

5) Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
Comparación a partir de un análisis de las coordenadas necesidad, azar y responsabilidad.
El elemento de necesidad lo ubicamos en lo inevitable de la intervención, el está obligado a dar una respuesta, acertada o no frente a su paciente. (Véase detalle en ítem 3).
Pensando en el factor de necesidad en el caso de Ibbieta, la ubicamos en la presión a la se encontraba sometido, si bien el no eligió elegir entre su vida o la de su amigo, está inmerso en esta situación .Es decir que si bien es un factor externo a él, no es ajeno. Ibbieta se posiciona frente a ese campo de determinación, tiene que dar una respuesta. Al igual que el doctor Capa, que lleva a su paciente a mirarse en un espejo del que no dispone. Es decir que el factor inevitable era dar una respuesta.
En el caso del azar es más dificultoso ubicarlo en la situación del analista y su paciente ya que el suicidio se produzca en su consultorio es debido a la situación transferencial en juego. Y no producto de la suerte, en este caso mala, del analista. Si se podría ubicar algo del orden del azar en la crisis anterior de la paciente que el analista desconocía.
En relación a Ibbieta, el azar se pone en juego cuando coincide el orden temporal, es decir que Gris se fue justo a esconder en el cementerio.
Y en cuanto al factor de responsabilidad, Ibbieta podría haber callado, o podría haber dicho otra cosa, al igual que nuestro personaje (Capa), es decir que ambos son responsables de su acto. En el caso de Ibbieta, este no puede abandonarse al azar y la necesidad sino quedaría borrado como sujeto. Puede no ser culpable, pero si responsable en tanto sujeto determinado por su deseo (en este caso querer vivir más tiempo). Capa responde como sujeto interpelado, con su síntoma, no ver el rojo indica que en la mala conducción de la relación transferencial el no vio lo importante del discurso, es decir realizo una infracción en cuanto responsabilidad profesional. Por esto debe responder.

Bibliografía:

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.



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