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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
 
Ética y Derechos Humanos
Cátedra I
Profesor Titular: Fariña, Juan Jorge Michel
Comisión: 02
Profesor: Del Do, Adelqui
2º Parcial

Film: El Color de la Noche (Color of Night)

• Olmedo, Sonia Gabriela LU: 324019310
• Zugasti, María Paula LU: 335221670

 
Fecha de entrega: 07/06/2010
 
  1º Cuatrimestre 2010
Film: El Color de la Noche (Color of Night)

Para comenzar, creemos necesario realizar una breve síntesis de los primeros minutos del film, los cuales consideramos cruciales para nuestro análisis. El comienzo de la película es tomado como central en el comentario acerca del film realizado por Alejandro Ariel.
El film comienza mostrándonos una mujer preparándose para salir, aún no sabemos dónde irá (luego sabremos que se dirigía a terapia). Visiblemente esta mujer se encuentra en un estado de alteración que se manifiesta al no encontrar la ropa que aparentemente buscaba. Posteriormente, en la manera brusca y sin limitaciones en que pinta sus labios. Luego, vemos la imagen de la misma mujer tomando un arma de fuego y colocándola en su cartera para posteriormente volver a sacarla y colocársela en su boca, lo que nos comienza a dar un indicio de las ideas suicidas que rondaban en la mente de esta mujer. Pero lo sorprendente es que Michelle (la mujer de quien hablamos) comienza a realizar algo que tendría que ver con una fellatio, lo que refleja que algún aspecto de la sexualidad también está involucrado en el tema. Muerte y sexualidad comienzan a vislumbrarse desde estas primeras escenas en la historia. Como así también infancia (la calesita donde estaban los lápices labiales, la música, el pintarse sin limites los labios) y adultez (una mujer adulta por sus características físicas, su vestimenta, etc)
A continuación, Michelle ya se encuentra en el consultorio de su analista, en el mismo estado de desesperación que estaba antes, como lo relata Alejandro Ariel en su comentario del film. Podemos observar allí la transferencia. El analista podría verse como el “espejo” en el que ella podía mirarse. La paciente parece estar agrediendo al analista, denigrando su profesión comparándolo con su ex pareja, atacándolo. Capa (personaje de Bruce Willis, analista) desestima la transferencia, podría decirse que corta el lazo que la unía a su paciente, deja de presentarse como un espejo para ella; y es allí donde Capa le dice que se mire al espejo. Es allí que surge el fatal desenlace en el que la paciente se da muerte tirándose por unos de los ventanales del consultorio de su analista, ubicado en uno de los pisos más altos de un gran edificio.
El analista mira el cuerpo de Michelle yaciendo en la calle rodeado de un gran charco de sangre, de un rojo muy intenso, como él mismo lo menciona. A partir de ese suceso Capa hace un síntoma, éste es no ver el color rojo.
Análisis de la responsabilidad Subjetiva
En base al comentario sobre el film de Alejandro Ariel
Personaje: Analista, Capa
Para empezar nos interesa definir la responsabilidad subjetiva como “aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente, sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención”
Comenzaremos el presente parcial explicitando que el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es en el analista: Bill Capa. Éste se verá involucrado en una situación que pondrá en juego su posición como profesional así como su posición de sujeto a partir del desenlace ocurrido en la sesión con Michelle. Intentaremos dar cuenta de la responsabilidad subjetiva, cuyo circuito se desarrolla en tres tiempos lógicos.
Como ya hemos señalado, en la breve síntesis de los primeros minutos del film, tomaremos para el análisis el desenlace de la sesión que es fatal. La paciente se suicida arrojándose por la ventana del consultorio del analista. Evidentemente esto es algo que no pasa desapercibido para el protagonista, lo que el autor del comentario Alejandro Ariel menciona es que a modo de respuesta el analista hace síntoma. Un síntoma histérico: deja de ver el color rojo.
Circuito de la responsabilidad del sujeto
Primeramente, ubicamos un tiempo 1 donde el personaje lleva a cabo una acción consciente con un determinado fin. Cuando Capa le dice a su paciente que se mire al espejo y le diga qué es lo que ve.
Luego, adviene un tiempo 2, que constituye una interpelación para el sujeto. Este segundo tiempo da cuenta que el tiempo 1 fue más allá de lo esperado. Se puede ubicar a partir de los dichos de Michelle: “¿En qué espejo me miro?, ¿este puede ser? (eligiendo la ventana que daba a la calle), ”veo que no hay nada que me guste y que prefiero la vista de afuera…”. Capa comienza a advertir de que algo anda mal y empieza a palpitar el final atroz. Cuando el analista da cuenta de ello ya es demasiado tarde, puesto que su paciente corrió hacia la ventana y se suicidó. Entonces, esas palabras emitidas por Michelle pueden ubicarse como las motivantes para la interpelación del sujeto. A su vez, este tiempo 2 produce que haya una resignificación del tiempo 1.
Ante la interpelación, el sujeto no tiene otra alternativa que elegir entre dos universos posibles de respuestas. “La interpelación es en términos económicos lo que genera deuda, culpa en sentido lato”. Un tipo de respuestas es el que respecta a la responsabilidad subjetiva, que da comienzo a un tiempo 3: responsabilidad subjetiva propiamente dicha, dentro de una dimensión ética donde se puede ubicar el “sentimiento de culpa“, el efecto sujeto donde hay un nuevo posicionamiento subjetivo, hay un cambio. Y el otro universo posible responde de un modo genérico a la interpelación subjetiva. Tiene que ver con las respuestas que cierran el circuito; con racionalizaciones, proyecciones, excusas, formaciones sintomáticas, etc. Son las que Sartre llama como “mala fe”. En este caso, Capa desarrolla un síntoma histérico. La formación del síntoma surge a partir de la culpa que experimenta el analista, esa culpa que advino como respuesta frente a la interpelación.
Entonces, el circuito de la responsabilidad se cierra con la aparición del síntoma. Por lo tanto, no hay tiempo 3, no hay responsabilidad subjetiva propiamente dicha. No cambia de posición subjetiva, sigue en esa posición de “no ver”, y esto se ve reflejado en la aparición y consecución luego del síntoma, ese no poder ver el color rojo. Posible hipótesis clínica (que surge a partir del tiempo 1 y el tiempo 2 y trata de ubicar de qué es responsable el sujeto): Capa se siente ubicado en la posición de perseguidor por parte de su paciente y su deseo inconsciente podría ser el “deshacerse” de ella. En el sentido de que Capa parece demostrar que no puede hacerle ver a su paciente el por qué de su sufrimiento. El analista siente que el análisis no progresa (al igual que lo sentiría Michelle) y su deseo se reflejaría en ese abandono de la transferencia. Cuando dice a su paciente que se mire a un espejo está haciendo un mal uso de ella. Él era el espejo en que ella se podía mirar, cuando ese espejo dejó de existir, ella decidió terminar con su terapia y con su vida.
Necesidad y Azar
La necesidad es aquel factor sobre el que el hombre no puede incidir, lo forzoso, lo riguroso, lo inflexible. Es lo que comúnmente denominamos “destino”. También podemos denominarlo determinación.
“Para los griegos, Necesidad era el nombre de la diosa que regía justamente aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana. Las personas no somos responsables de todo lo que nos sucede. Cuando en una situación rige por completo el orden de necesidad, la pregunta por la responsabilidad del sujeto carece de toda pertinencia.
‘Responsable es aquél del que se espera una respuesta’”
Podemos observar la cuestión de la necesidad en el film en el hecho de que indefectiblemente al tirarse la paciente por el ventanal del consultorio de su analista, al estar ubicado el mismo en un piso tan alto del edificio era muy segura su muerte. Nada podía hacer el analista para evitar esto, escapaba a su voluntad; la ley de gravedad es la que “actuó” aquí sin que el Dr. Capa pudiera intervenir para evitarlo. No podemos esperar respuesta alguna frente a la ley de gravedad: ley que atrae los cuerpos hacia el centro de la Tierra.
En la escena, si bien el Dr. Capa se da cuenta de lo que va a suceder una vez que la paciente toma impulso y se arroja ya nada puede hacer. Ya no hay voluntad que valga.
El azar es lo que tiene que ver con la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Es lo que cotidianamente llamamos “suerte”, para bien o mal: buena o mala suerte.
En el film podemos ubicar este tema con respecto al hecho de que el consultorio del analista estuviese ubicado en uno de los pisos más altos del edificio. Podríamos pensar que si estuviese en un piso más bajo o una planta baja, el suceso no hubiese ocurrido o la paciente no hubiera tenido un final trágico.
Un suceso que se explica solamente por necesidad y azar, es decir que se agota en ellos, no cabe preguntarse por la responsabilidad del sujeto. En cambio, allí donde existe una grieta entre estas dos categorías es donde nos pasamos a preguntar por la responsabilidad subjetiva.
Figuras de la culpa
En el presente trabajo no podemos relacionar el fragmento tomado del film con la noción de responsabilidad jurídica puesto que ésta tiene que ver con la concepción de sujeto autónomo, con que una persona pueda responder por sus actos, ya que tiene derechos y obligaciones que cumplir. Tiene que ver con la noción de imputabilidad en lo que respecta al derecho penal o civil. Y la noción de inimputabilidad que consta en que una persona no comprende la criminalidad de sus actos por razones orgánicas, emocionales o intelectuales no se encontraba en condiciones de comprender lo que realizaba, como por ejemplo, los débiles mentales, emoción violenta, etc. En lo que respecta a nuestro tema es la responsabilidad subjetiva la que nos interesa, ya que siempre desde el punto de vista del inconsciente se es responsable. El sujeto es siempre imputable en términos éticos. El sujeto es siempre responsable de su deseo. En Capa, su deseo podría relacionarse con el querer liberarse de la transferencia en juego con su paciente, en querer abandonar esa posición, en donde él se sentía perseguido por su paciente (como lo demuestran las imágenes ella caminando hacia él y él retrocediendo, moviéndose como tratando de escapar). En nuestro análisis, en analista frente a la interpelación del tiempo 2 (cuando Michelle comienza a hablarle y él se da cuenta que va a suicidarse o algo malo va a ocurrir) responde responsabilizándose moralmente y trata de enmendar lo sucedido. Se trata entonces, de una culpa como respuesta a la interpelación. Es la interpelación (el tiempo 2) la que genera deuda, culpa; y ésta última es una condición para que el circuito de la responsabilidad se de; es ella la que obliga a responder. Como figura de la culpa en Capa ubicamos la formación del síntoma, el no ver el color rojo.
Relación con el caso de Ibbieta (“El Muro“, Sartre)
El caso Ibbieta del cuento “El Muro” de Sartre refiere a la situación de un hombre que se ve confrontado, en plena Guerra Civil española a delatar a un amigo para salvarse del fusilamiento o morir a manos de los falangistas que lo habían capturado. Los falangistas le preguntan a Ibbieta cuál es el paradero de Gris, de no decirlo él sería fusilado. Esto se puede ubicar como necesidad, va mas allá de lo que el sujeto puede hacer, eso lo trasciende, es así; si no dice el paradero de Gris el va a ser asesinado. Ya aparentemente resignado a la muerte, ante la insistencia de los falangistas Ibbieta decide jugarles una broma (sabiendo de que Gris se encontraba en casa de unos primos) diciéndoles que Ramón Gris estaba en el “cementerio”, cuestión que en el circuito de la responsabilidad ubicamos como tiempo 1, así como en el film trabajado el analista le pide a su paciente que se mire a un espejo. Como tiempo 2, en el caso Ibbieta vemos como su decisión consciente va más allá y por cuestiones del azar Gris había cambiado de escondite, se había ido de la casa de sus primos a esconderse al cementerio, justo cuando Ibbieta intentó jugarles esa broma. Por lo que cuando llegaron los falangistas encontraron a Ramón Gris y lo mataron. Un conocido le da esta noticia a Ibbieta diciéndole “mataron a Gris en el cementerio”. Una broma fue más allá. Esto provocó la interpelación del sujeto. En el caso del film, la decisión del analista de pedirle a su paciente que se mire al espejo también va más allá de la intención consciente de Capa, que era la de mostrarle a Michelle que ella era su propia perseguidora ya que ella no sabe en qué espejo mirarse. Luego, lo primero que dice ver es el reflejo de Capa sobre su hombro, que no hay nada que le guste y que prefería la vista de afuera; acto seguido se arroja del edificio. Vemos en ambos casos un tiempo 1 en el cada sujeto realiza una acción consciente que se agota en determinados fines y un tiempo 2 en el que esa acción va más allá de ese fin consciente, de lo esperado, tiempo en el que se da la interpelación, y se produce una resignificación del tiempo 1.
La diferencia entre el caso Ibbieta y la película analizada es que en esta última no podemos ubicar un tiempo 3 mientras que en el primer caso sí podemos hacerlo; se trataría del momento en que Ibbieta rompe en risa y llanto al mismo tiempo al oír que habían encontrado y matado a Gris en el lugar en que él había dicho que se encontraría: el cementerio. Como dice Juan Carlos Mosca: “Eso inesperado que le ha sucedido lo toca de cerca, realmente lo toca (…) Roza lo real, pero todavía falta una segunda vuelta, que recorte la posición del sujeto. De ese roce, que hace marca, la segunda vuelta plantea qué hacer con esa marca; siendo imposible volver ya al mismo punto, ni simplemente repetirlo”. El sujeto en un tiempo 3 debe posicionarse de forma diferente, debe darse un nuevo posicionamiento del sujeto, cuestión que sucede en Ibbieta pero no en Capa.
En lo que respecta al deseo inconsciente, en Ibbieta se ve una manifestación de querer seguir viviendo aunque sea un tiempo mas, ese el que tardarían los falangistas en ir y volver del cementerio. Y en el film, la hipótesis clínica la vemos en el deseo de liberarse de la transferencia, de un deseo inconsciente de querer culminar con el tratamiento con esa paciente.
 
 
 
 
Bibliografía
• Ariel, A.: “En rojo: la responsabilidad por la transferencia” en http://www.eticaycine.org/El-Color-de-la-Noche.
. D’Amore, O.: “Responsabilidad y culpa“. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña, M. Teórico: “Responsabilidad entre necesidad y azar”: necesidadyazar_jjmf.doc
• Mosca, J. C. (1998). “Responsabilidad, otro nombre del sujeto“. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: “El sujeto dividido y la responsabilidad“. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
. Salomone, G. Z.: “El sujeto autónomo y la responsabilidad”. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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