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- Universidad de Buenos Aires-
Facultad de Psicología

SEGUNDO PARCIAL
• PSICOLOGÍA ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS •

Cátedra I (071) –Profesor Titular: Juan Jorge Fariña

 Ayudante deTrabajos Prácticos: Pacheco, Mariana
 Com: 20
 Alumnas:
- Felice, Mariela S. LU: 32421092-0
marielafelice@hotmail.com Tel: 4231-0532
-Lassalle, M. Paula. LU: 31206453-0
paulassalle9@hotmail.com Tel: 4703-0580

Segundo Cuatrimestre -2009

SEGUNDO PARCIAL
• PSICOLOGÍA ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS •

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

• Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).
• En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.
• Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
• Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.
• Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente – el efecto particularista.

EL DIABLO VISTE A LA MODA
SINOPSIS DE ESCENAS SELECCIONADAS
Andrea "Andy" Sanchs es una aspirante a periodista recién graduada de la Universidad Northwestern. Se postula para ser asistente de la editora de la reconocida revista de moda Runway, Miranda Priestly, ya que si bien no es el trabajo al cual aspiraba, le permitiría ascender en su carrera como periodista. Obtiene el puesto, muy codiciado por miles de jóvenes. Al principio, Andy no encaja bien en el ambiente de la moda, pero con la ayuda del director de arte de Runway, Nigel, lo consigue. Andrea, a modo de desafío para perfeccionarse en su empleo, comenzó a adaptarse al estilo que predomina en su ambiente laboral, dándole mayor trascendencia a su aspecto físico y estético en general. Por otra parte, su colega, la primera asistente de Miranda, Emily Charlton, anhela y se esmera por acompañar a su jefa a la “Semana de Moda en París”.
Con el correr del tiempo, el desempeño laboral de Andy mejora notablemente, al punto que Miranda toma la decisión de llevar a Andy al viaje a París. Le avisa que Emily ya no está contemplada para que la acompañe a la "Semana de la moda" de París y le ordena a Andy que se lo comunique a su colega. Al informarle, Emily se enoja con la decisión de su jefa y por la posición de Andrea frente a la misma diciéndole: “Tu vendiste tu alma el día que te probaste tus primeros Jimmy Choos (una reconocida marca de zapatos).
Antes de éste viaje Andy entabla una discusión con su novio, Nate y él se enoja por su viaje a Francia. Andy le dice: “No tuve más remedio”.Él le responde: “Lo dices como si tu no tomaras esas decisiones”.
En un evento social, Andrea conoce a Christian Thompson, un joven y apuesto escritor. En Paris, Christian le cuenta a Andrea que Miranda será reemplazada por Jacqueline Follet, la editora jefe de la Runway francesa. Andy hace todo lo posible para alertar a Miranda sobre esto, pero no lo consigue.
Cuando el diseñador James Holt decide globalizar su marca, se sabe que alguien del personal de Runway será su socio. En un comienzo, Miranda recomienda a Nigel para ese cargo, pero al momento de revelar la verdad públicamente, ésta nombra a Jacqueline Follet, decepcionando a Nigel.
Al culminar la reunión y mientras van en la limousine, Miranda comenta a Andy que esa decisión la tomó para no abandonar su puesto en Runway, montando diferentes estrategias para conservar su importante cargo. La felicita por su fidelidad y su intento de avisarle sobre su posible despido, señalando además que ve en Andrea, muchos rasgos de su personalidad. Andy le recrimina a Miranda: “Yo nunca podría hacerle lo que le hiciste a Nigel” (refiriéndose a la recomendación de la editora francesa). Miranda le responde: “Tu ya lo hiciste...a Emily”. Andy vuelve a justificarse, al igual que lo hizo frente a su novio: “es diferente, yo no tuve opción”, pero Miranda le responde: “No. Tú decidiste…tú decidiste crecer”.
ANÁLISIS
“…la responsabilidad interpela a un Sujeto, quien debe, o puede, dar ‘respuesta’, responder, por su acto (...). La responsabilidad la referimos a la singularidad de un sujeto en acto.”
Juan Carlos Mosca
El sujeto responsable es aquel del que se espera una respuesta. Mosca advierte que la responsabilidad subjetiva se ubica cuando se abre una grieta entre la necesidad y el azar. La necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en una determinada situación, lo que se escapa de la mediación, viene de lo real y genera un límite. Por su parte, el azar implica la incertidumbre. Teniendo en cuenta estos conceptos, hacemos referencia a la responsabilidad subjetiva cuando la respuesta del sujeto da cuenta de una implicación y de un cambio de posición. Según J. Fariña y C. Guitierrez “la pregunta por la responsabilidad no supone un cuestionamiento a la persona, sino la interpelación al sujeto. Se trata, evidentemente, del deseo inconciente.”
Si tomamos a Salomone, G.Z., quien cita a Freud, podemos agregar que se trata de una realidad psíquica del sujeto, donde ubicamos la responsabilidad subjetiva, en relación a lo inconsciente, que aunque ajeno a la voluntad del Yo, dio lugar a la acción.
Esta ajenidad respecto al acto del sujeto, es lo que Freud considera como el punto hacia donde se dirige la Responsabilidad: “Freud responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo, aún de aquello que él mismo, acorde a sus valores morales, no estaría dispuesto a reconocer como propio…” . Sin embargo, no involucra al sujeto en el campo moral, por aquello que se abre camino desde lo inconciente.
No podemos dejar de lado, la importante articulación entre responsabilidad y culpa. Citando a D’Amore, O.: “No hay responsabilidad subjetiva sin culpa”. Ésta relación tiene sus bases en lo jurídico, pero al mismo tiempo se distingue de él. La culpa de la que habla este autor, se refiere a aquella que depende de la interpelación subjetiva, para entrar en el circuito de la responsabilidad. La interpelación subjetiva pondrá en marcha el circuito para que luego, a través de la culpa, resignifique un Tiempo 1: “…la culpa hace a la retroacción…”, donde se retorna a la acción por la que se “debe” responder. La interpelación exige respuesta por parte del sujeto .
Basándonos en estos argumentos teóricos, tomamos un fragmento de la película “El Diablo se viste a la Moda” (ver “Sinopsis de escenas seleccionadas”), teniendo en cuenta el personaje de Andrea "Andy" Sanchs (Anne Hathaway), a quien se le plantea una situación que puede ser ubicada en el Circuito de la Responsabilidad, de la siguiente forma:

Dentro del circuito de la responsabilidad, ubicaríamos en el tiempo 1 la decisión por parte de Andy de viajar a París, ocupando el lugar de su compañera Emily. Antes de la interpelación en el tiempo 2, su decisión es justificada como una obediencia frente a la amenaza de su jefa. Siguiendo a Fariña “el término obediencia (...) suele oponerse como pretexto a la responsabilidad” ; “irresponsable es el niño, o el insano, o el ‘obediente’ (...) o todo aquel sometido a un Otro...” agregamos con Mosca.
Ubicamos la necesidad, en un momento previo a la decisión de Andy, representado por la propuesta de Miranda de viajar a Paris en lugar de su compañera, en la escena 22.
A su vez, Andy justifica su decisión, a lo que podemos situar como azar:
Miranda:-“Si no vienes asumiré que no tomas en serio tu futuro, en Runway, o en cualquier otra publicación”; es decir a la amenaza de Miranda sobre el futuro laboral de Andy.
Sabemos que entre la necesidad y azar, debemos ubicar la responsabilidad. Esta surge en el momento de interpelación, cuando el sujeto debe responder, debe hacerse cargo de una situación azarosa. Aquí citamos un fragmento de la escena 31, dentro de la limousine, en la conversación que mantienen Andy y Miranda Priestly. Miranda le comenta que ve muchas cosas de ella misma en Andy. Lejos de tomarlo como un elogio, Andy refuta: “Yo no podría hacerle lo que le hiciste a Nigel”, tras lo cual Miranda agrega: “Tu ya lo hiciste.... a Emily...”. En ese momento Andy intenta justificarse diciendo que “no es lo mismo, eso fue diferente, no tuve opción...”. Miranda entonces le contesta: “No. Tú decidiste...tú decidiste crecer...”. Situamos aquí el tiempo 2 que resignificará al tiempo 1 de la escena 22. Es en este segundo tiempo donde asume responsabilidad por su decisión, y a la vez reconoce su deseo a partir de la demanda de un Otro.
A partir de este tiempo 2 nos encontramos en condiciones de esbozar la siguiente hipótesis:
“Al responder a la demanda del Otro (Miranda), se pone en juego su propio deseo”.
Siguiendo los postulados de Lacan “el deseo es el deseo del Otro” y “la única cosa de la que puede ser culpable un Sujeto es haber cedido en su deseo” podemos decir que frente al deseo de Miranda de incluir a Andy en su “mejor equipo” para viajar a París, se pone en juego el deseo mismo del personaje. Esto último se puede ubicar en una escena en el hospital, cuando su colega, Emily, le dice: “Tu vendiste tu alma el día que te probaste tus primeros Jimmy Choos (una reconocida marca de zapatos)”. Con estos dichos, Emily, está señalándole que todo lo que hace Andy, es porque en un cierto punto le gusta y lo disfruta, aunque aquí, entra en juego el desear inconciente, por lo cual, Andrea no reconoce sus actos como propios.
Sin embargo, Andy se escuda bajo la frase “no tuve opción”, para desligarse de la responsabilidad de su accionar. En el film, se puede citar la escena con su novio, quien le dice: “Lo dices como si tú no tomaras esas decisiones”. Cada persona allegada a Andy, comienza a notar que ella se está transformando en otra chica, diferente a aquella que en un comienzo de la historia, buscaba crecer como periodista, lejos del mundo de la moda. Sin embargo, aquí aún no puede ubicarse en un Tiempo 2, que la ob-ligara a responder desde la dimensión de sujeto. Esta justificación por parte de Andy respondería en un principio a una posible negación como manifestación de culpa, es decir la forma conciente de responsabilidad, o la respuesta sintomática afirmativa frente a la interpelación.
Pero es recién en la escena 31, cuando frente a la misma negación Miranda le contesta “no. Tú decidiste...” (Tiempo 2), donde ubicamos la interpelación. Aquí aparece la pregunta del Sujeto (Andy) por el ser, su propio ser, abriéndose así la posibilidad de dar una respuesta, responder por su decisión del tiempo 1, resignificada, y surgiendo así lo que se conoce como tiempo 3, el “efecto sujeto”. Podemos inferir que en el tiempo 1 Andy se encuentra situada en el eje de lo particular. A partir de la interpelación del tiempo 2 debe abrir su universo previo para poder dar respuesta frente a una singularidad proveniente de lo real.
Proponemos un efecto sujeto cuando, respondiendo a la pregunta por su ser, Andrea abandona el auto de Miranda y arroja su teléfono a una fuente de agua en Paris, simbolizando su libertad no solo por dejar su empleo, sino como sujeto deseante, responsabilizándose por su propio deseo, y ya no respondiendo a las demandas del Otro.
Al final de la película vemos en la protagonista un equilibrio logrado entre su Yo previo a la experiencia en la revista Runway, y su imagen luego de dicha experiencia. Andy volvió a su vida cotidiana: obsequió los extravagantes vestidos de París a Emily, volvió con su novio y buscó empleo en un periódico. Sin embargo algo en ella se modificó, un punto, que a partir de esa interpelación cambió su vida para siempre, un aprendizaje, que logró obtener a partir de su experiencia en Runway, manifestándose, a partir de su imagen especular como un punto medio entre lo que fue antes y después de la interpelación. Volvió a su vida, a encaminarse como sujeto deseante frente a su propio deseo, pero ya no será la misma: cuando en la entrevista laboral le preguntan “¿Runway? Estuviste menos de un año… ¿qué se supone que hacías allí?”, ella pudo poner en palabras lo que su Yo reflejaba: “Aprendí cosas.”

BIBLIOGRAFÍA
• D´amore, O.: “Responsabilidad y culpa.” La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: fundamentos. Letra viva, 2006.
• Fariña, J. & Gutierrez, C. (1996). “Veinte años no son nada.” Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Fariña, J. “Responsabilidad: entre necesidad y azar.” Textos y Artículos.
• Mosca, J. C. (1998). “Responsabilidad, otro nombre del sujeto.” Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba. Buenos Aires.
• Salomone, G. Z. (2006) “El sujeto autónomo y la responsabilidad”. La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: fundamentos. Letra viva, 2006.
• Salomone, G. Z. “El sujeto dividido y la responsabilidad.” La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: fundamentos. Letra viva, 2006.



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