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CONSIGNA DE EVALUACIÓN
Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).
En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.
Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.
Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

• Película seleccionada: “El gran truco” (Titulo original: “The prestige”) (2006)
• Personaje elegido: Robert Angier
• Resumen:
Dos jóvenes magos comienzan a trabajar juntos en Londres a finales del siglo XIX. Uno de ellos es Robert Angier, un aristócrata quien dice siempre fingir ser otro y no poder revelar su identidad debido a que prometió a su familia no avergonzarla con sus actos. El otro personaje es Alfred Borden, un buscavidas cuya única pasión es la magia.
En una de las funciones que presentaban, el mejor truco se hecha a perder, tras un catastrófico accidente provocado por Borden. Ante el mismo ambos deciden separarse y buscar la fama por su propia cuenta.
Borden inventa un truco impresionante obteniendo así un gran éxito, logrando llenar las salas de los teatros. Este es “El hombre transportado”, donde una persona desaparece en un extremo del escenario para aparecer inmediatamente en el extremo opuesto.
Angier intenta descifrar el Gran Truco por todos los medios posibles alegando “El me robo la vida (debido al accidente), yo le robare el truco a él.” Quiere él también tener la aprobación del público.
Cuando le pregunta a su ingeniero sobre cómo se podría hacer, este lo único que puede idear es el uso de un doble. Angiers encuentra a un doble casi perfecto y consigue lograr un truco impresionante: él desaparece del escenario gracias a un poso que hay en el piso (que el público no lo ve) y cae en un piso más abajo. Su doble, en ese preciso momento sube al escenario, sin que nadie lo vea, creando el efecto de haberse tele transportado.
Ya en el piso de abajo, Angiers escucha los aplausos, sabe que la sala está llena, sin embargo no se siente conforme. Siente un malestar a pesar de haber conseguido lo que quería. Piensa que “a nadie le importa el que desaparece, les importa el que aparece. Él (Borden) no se queda debajo del escenario escuchando los aplausos.” Está convencido de que Borden no utiliza un doble y desea conocer su secreto. Por descifrarlo recorre el mundo entero de manera compulsiva, gasta fortunas y “se mancha las manos” realizando todo tipo de actos (lo cual antes no estaba dispuesto a hacer.)
Ante un encuentro con Borden le explica que él hizo todo eso, no por nada, sino por el público: “El mundo es simple, es sólido en su totalidad, pero si puedes engañarlos, incluso por un segundo…entonces podría hacer que duden. Luego yo vería en ellos algo muy especial: sus miradas.”

Circuito de la responsabilidad subjetiva:
• 1° tiempo: Angiers le copia el truco de magia a Bordon con la intención de obtener éxito. Una acción que parece agotarse en su fin, que está en concordancia con su discurso.
• 2° tiempo: Una vez ya abajo del escenario, escucha los aplausos pero no lo satisfacen a pesar de que son lo que él quería. Siente un malestar en el que no se reconoce, el cual hace resignificar el tiempo 1.
Ese sentimiento de extrañeza revela que en el primer momento, las motivaciones inconscientes se expresaron más allá de la voluntad e intención del yo: “Esto…no pertenece a mi “yo”, sino a un “ello” sobre el que se asienta mi yo. Pero este yo se ha desarrollado desde el ello, forma una unidad biológica con él, es solo una parte periférica de él, que ha sufrido una modificación particular; está sometido a sus influjos, obedece a las incitaciones que parten del ello.” En ese instante Angiers desconoció el conflicto oculto de su acto, pero el tiempo 2 con el surgimiento de lo impensado (su malestar, su insatisfacción) lo interpela, lo interroga acerca de su deseo, de su responsabilidad subjetiva, le da otro sentido al hecho de copiar el truco.
El sujeto es responsable pero no en relación a lo entendido desde el discurso jurídico. Este último plantea la noción de sujeto autónomo mientras que la responsabilidad subjetiva considera un sujeto no autónomo. “Freud lo hace responsable de un deseo. Deseo que viene del Otro como demanda ante el cual el sujeto se somete. Se somete al mandato superyoico para liberarse de la culpa” : Angier finge ser otro para no avergonzar a su familia con sus trucos de magia, tal como les había prometido. El aceptar no mostrar su identidad lo deja ubicado en posición de objeto y no de sujeto deseante. El fingir implica un destituirse, un “no ser”. Esto lo deja atrapado en el entramado imaginario porque nunca aparece el sujeto, siempre es un personaje imaginario que es no siendo lo que Borden es. Por ejemplo: Borden inventa un gran truco, él no. Borden lo realiza de una manera compleja, él solo tiene un doble.
Angier decide realizar el “hombre transportado” alegando, desde su conciencia, que si Borden le robo la vida, por el accidente ocurrido (donde tuvieron que dejar de presentar su show y perdieron la confianza del público), él entonces le robara el truco. Sin embargo puede pensarse, a través de recorrer el circuito de la responsabilidad, que el dicho de “me robo la vida” estaría vinculado a la posición en que él queda ante el otro especular: el de destituido. Por eso no se puede apropiar de la escena, de los aplausos, todo pasa por el otro.
Esta situación se reafirma al Angier pensar, luego de lo ocurrido que “a nadie le importa el que desaparece, les importa el que aparece. Él (Borden) no se queda debajo del escenario escuchando los aplausos.”
Sin embargo, fue una cuestión del azar, que en la presentación el finalizara por debajo del escenario y no su doble. El azar implica incertidumbre pero… ¿fue por eso menor la libertad de Angier? ¿Hubiera cambiado su reacción de estar arriba mirando al público?
Con respecto a la cuestión inherente a la determinación y necesidad, la determinación es externa al sujeto, no surge de Angier. “El determinismo encuentra en el resultado la ley que lo determinó” . La competencia entre magos es una cuestión de necesidad que se le impone a este sujeto inexorablemente.
Por otra parte, “…el resultado necesario determinado por una combinatoria preexistente ¿borra al sujeto? Si el sujeto lo es del inconsciente, Sujeto sujetado, ¿está entonces exculpado de la puesta en acto por una especie de obediencia debida a las determinaciones en potencia preexistentes?” ¿Queda exculpado Angier de su acto debido a que es inherente en todo ser humano sostener una relación especular con el otro?
De lo que es responsable Angier, es de su puesta en acto, hecho que justamente inscribió el deseo. “El sujeto es siendo… De eso debería dar respuesta, de la razón de su ser en la razón deseante, en lo calculable y también en lo incalculable y no representable de su ser.” Por eso, no es culpable de su competencia con el otro mago, pero sí de robarle el truco.

La elección del sujeto se encuentra entre el azar y la determinación. Entre estos polos Angier debe realizar una elección: “o por el Otro y el sentido, o por el sujeto, el deseo, la verdad y la responsabilidad.” Ante el 2° tiempo que lo interpela Angier no puede no responder, y lo hace bajo una formación sintomática: recorre compulsivamente el mundo y gasta fortunas tratando de averiguar el secreto del truco de magia. Inclusive, cambia su modo de comportarse y se decide a “mancharse las manos”. El síntoma está asociado al sentimiento inconsciente de culpa. La culpa en caso de ser consciente lo llevaría a hacerse responsable pero desde su responsabilidad moral. La moral valora las acciones desde los valores compartidos socialmente, se queda en el eje particular y taponea la emergencia de la subjetividad, el advenimiento del sujeto.
Sin embargo: “la interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la Ley simbólica del deseo, ob-liga a retornar sobre la acción. No hay deseo sin culpa, implica retornar sobre la acción, y en efecto el psicoanálisis procede de este modo, retorna sobre la acción más moral, más particular, favoreciendo la interpelación para la responsabilidad subjetiva.” Por esto mismo el síntoma es una respuesta más sencilla ya que la culpa resulta anestesiada. Saberse culpable permite situarnos en el terreno de la responsabilidad subjetiva y es más fácil querer des-ligarse del asunto, no saber nada.
Esto se refleja en la explicación que Angier le hace a Borden respecto de porque él hizo todo esto. Alega que lo realizó por el público: “El mundo es simple, es sólido en su totalidad, pero si puedes engañarlos, incluso por un segundo…entonces podría hacer que duden. Luego yo vería en ellos algo muy especial: sus miradas.” Con estas palabras bellas al odio, según los valores sociales, intentaría justificar racionalmente su accionar. Recurre a respuestas que tienden a una recomposición yoica frente a lo real, frente a lo impensado.
En base a lo hasta aquí trabajado, no se evidenciaría un tercer tiempo. Ya que no emerge en Angier su responsabilidad subjetiva, no se hace responsable de su deseo. El continúa entrampado en la misma relación con el otro especular sin poder hacer algo distinto con eso. Está convencido de que Borden debe realizar el truco de magia de otra forma y él no sabe cómo hacerlo.
Angier responde a su acción desde la moral de lo particular. Esto se evidencia cuando primero se revela a lo socialmente aceptado “manchándose las manos” y luego cuando intenta justificarse transmitiendo su ideología del uso de la magia como una forma de crear ilusiones.
Lo particular es un sistema cerrado de códigos compartidos, pero es el,…”quien sostiene, sobre las espaldas de su espectro de posibilidades, los márgenes de lo universal-singular. Lo universal “constituye aquel rasgo que es propio de la especie: su carácter simbólico” y tiene dos formas de expresión: lo particular y lo singular. Lo singular es lo novedoso que genera un cambio subjetivo, no puede sostenerse desde la obediencia. Implica hacerse responsable subjetivamente
Podrá surgir lo singular en tanto Angier no se auto conforme con “palabras bellas” acordes a su discurso, a su voluntad, sino cuando se confronte con su realidad psíquica tal como lo postula Freud.
Hipótesis clínica:
Angier acepta no revelar su identidad para no avergonzar a su familia, quedando de esta manera en una posición de objeto. Él niega su ser quedándose atrapado en la imagen de un personaje que se nombra a través del otro especular: él es en tanto no es lo que el otro es: “el otro está donde yo debería estar”. Por eso, el queda destituido de la escena y no se puede apropiar de los aplausos surgiéndole una sensación de malestar.
Lo llamativo es justamente que su otro especular, a través del cual él se reconoce, es alguien que también avergonzaría a su familia, es un mago. Mi hipótesis radica en que tras copiar el truco de magia para obtener el éxito se esconde un deseo inconsciente de burlarse del mandato del Otro: “El puede ser prestigioso como Borden en eso que avergüenza a su familia.” Sin embargo lo hace aceptando sus reglas, su goce: sigue en posición de personaje, fingiendo ser otro, destituyéndose. El sentimiento de extrañeza le revela algo de su deseo haciéndole resignificar el tiempo 1.
Sin embargo Angier no se hace responsable ante su deseo. Continúa fuera de la escena en posición de objeto.

-Universidad de Buenos Aires-
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos:

Segundo parcial

Cátedra: Fariña
Profesora: Samolevich Ianina
Alumno: Buedikman Sabrina Daniela
LU: 31782741/0
Comisión: 1
Fecha: 16 de noviembre



NOTAS

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