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Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

Psicología Ética Y Recursos Humanos

Alumna: Amalia Budzinski

L.U.: 323226960

Cátedra: Lic. Fariña

Profesora: Gabriela Mercadal

Comisión: 15

Síntesis argumental

El material recortado para realizar el siguiente trabajo pertenece a la película “El hijo de la novia”. La misma trata la historia de un hombre llamado Rafael (Ricardo Darin) de 42 años el cual lleva adelante y esta a cargo del restaurante que era de sus padres.
Su madre está internada en un geriátrico por padecer el mal de Alzheimer y su padre, fiel al amor que siente por ella, la va a visitar todos los días aunque no recuerde muchas cosas de su vida por la enfermedad.
Rafael está separado y tiene una hija, Victoria. Una nena encantadora que no sabe como acercarse a su padre. Lo encuentra siempre atareado por sus preocupaciones aunque el intente demostrarle el amor que siente por ella.
Está en pareja con una chica unos cuantos años más joven que el, la cual le reclama un poco más de compromiso en la pareja.
Hasta ese entonces Rafael sólo se queja de los problemas que le provoca el negocio y su vida personal. Se lo muestra siempre y en todo momento no sabiendo separar los temas laborales de los personales y afectivos. Cuando está con sus seres queridos es interrumpido continuamente por el celular y los problemas que surgen a cada momento.
Frente a todo este panorama, Nino, el padre de Rafael, le comenta un día que quiere darle un gusto a la madre, un gusto que nunca pudo darle en los 44 años que llevan juntos que es, casarse por iglesia con ella. Para Rafael esto es una idea descabellada que tiene el padre la cual solo causaría un malestar para la madre que tiene que pasar por todo ese momento sin entender mucho de que se trata.
A raíz de un infarto que sufre empieza a cuestionarse varios aspectos de su vida. Quiere dejar el restaurante, venderlo para poder empezar una nueva vida. Busca desligarse de todas aquellas cosas que le generan problemas o que el cree que se los genera.
Se suceden así una serie de situaciones que generan que reconsidere la idea de ayudar a su padre y poder darle ese gusto que no pudo darle antes a la madre.
A lo largo de la película, se muestra el personaje de Rafa en distintos aspectos, como hijo, como padre, como pareja. Para este trabajo, el recorte que elegí hacer de este personaje, es el de Rafael como hijo.

El circuito de la responsabilidad en Rafael

A continuación detallaré con el personaje de Ricardo Darin los tiempos del circuito de la responsabilidad.

En el tiempo uno encontramos una “acción, una conducta orientada por un determinado objetivo, entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida” . Un acto mediante el cual el sujeto manifiesta una intención, de la cual cree conocer su causa y finalidad.
En la película mencionada podemos encontrar este tiempo cuando Nino, lo invita a su hijo a ir al geriátrico a visitar a la madre recordándole que hace un año que no la va a ver y que como si esto fuera poco, era el día de su cumpleaños.

El tiempo dos es la percepción de las consecuencias del primer tiempo. “Una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en el tiempo uno fue más allá o más acá de lo esperado” nos dice Fariña. Es un tiempo que interroga al sujeto, el momento, como nos dice Gutierrez, de la perplejidad, el cual lo obliga a leer el tiempo uno.
Podemos situar el segundo tiempo en una charla que Rafa mantiene con Juan Carlos, un amigo de la infancia con el que se reencuentra. En esta conversación Juan Carlos, primero va a contarle como fue que en un accidente y de un día para el otro perdió a su mujer y a su hija. Rafael luego de escucharlo atentamente, va a desplegar su historia, sus motivos por los cuales, el cree que estuvo distanciado de la madre. Podemos ver la emoción en el relato de Rafa, como la bronca e impotencia se entremezclan todo el tiempo por no haber podido demostrarle “a tiempo” a la madre que el podía hacer algo con su vida, aunque no haya seguido la carrera de abogacía como ella quería.

Antes de continuar con el circuito de la responsabilidad, debemos detenernos primero en las categorías del azar y la necesidad.

Operó como un elemento de azar el reencuentro con el amigo de la infancia, con el cual rememoró viejos momentos y en donde encontró una persona en la cual podía confiar. Se muestra en un momento de la película como Juan Carlos, a pesar de no haberlo visto durante mucho tiempo intenta reanudar la relación y realmente se preocupa por el, acompañándolo en momentos duros, como lo fue el del infarto y ayudándolo por ejemplo a organizar el casamiento de sus padres. Fue puro azar que en ese momento de la vida de Rafael, Juan Carlos lo buscara. Carlos Gutierrez en el texto Responsabilidad jurídica y subjetiva nos explica como el azar es un “real que interpela al sujeto, que lo invita a dar una respuesta” . Rafael se encuentra conmovido frente a la historia de vida del amigo, lo enfrenta con aquello que puede llegar a perder si no hace algo con su vida, con su situación y con su relación con la madre.
“Interpelar al sujeto es atribuirle responsabilidad por su deseo” en tanto que responsable no es solo el que responde, sino del que se espera una respuesta. La responsabilidad esta dada aquí por la posición que debe tomar el sujeto frente a aquello que sin haber elegido, lo invita a tomar una decisión. En el caso de la película, Rafa decide ayudar al padre para que se pueda casar por iglesia con la madre. Se hace responsable en tanto de su posición como hijo en el punto en el que debe ayudarlos.

Consistió como categoría de necesidad, entendiendo por esta al orden de lo predecible, lo calculable, la insistencia del amigo en retomar la relación, ya que al principio y tras varios intentos telefónicos Juan Carlos no logra dar con Rafael quien lo ignora diciendo que el no conoce a ningún Juan Carlos. Fue necesario que vaya a visitarlo al restaurante personalmente para que Rafael se acuerde de el y reanuden la relación.

Entendiendo que este momento de interpelación subjetiva está relacionado con un cuestionamiento que se produce en el sujeto, con algo que lo deja tambaleando frente a aquellas cosas que creía sobrellevar, podemos considerar que algo del orden de la culpa y la responsabilidad se dan a lugar en nuestro personaje.
En un primer momento vemos como Rafael culpabiliza a la madre por no haber estado nunca conforme con las cosas que hizo en la vida. Frente a la observación que le hace el padre cuando salen del geriátrico la primera vez que van a visitarla en la que hace alusión a que ella se puso contenta por verlo, Rafael reniega diciendo que ya antes de padecer la enfermedad no quería verlo. Esto opera como un obstáculo para que pueda hacerse cargo de la parte que le toca en su propio padecer.
En el momento en que se produce la interpelación podríamos suponer que Rafael se encuentra ante la posibilidad de asumir cierta responsabilidad en la culpa que proyecta en la madre. Como también podríamos cuestionar que es lo que sucede a nivel del deseo, ya que al principio Rafael reacciona con disconformidad ante la idea de que el padre, con la plata que tenía ahorrada, se case con la madre por iglesia. Pero vemos que ante la negativa de la iglesia de casarlos reacciona angustiosamente, no pudiendo creer como no consideraban lo que los padres querían hacer como un acto de amor. Vemos que se pone en juego el amor y el rechazo que siente hacia la madre.

Volviendo al circuito lógico de la responsabilidad, podemos ver en esta historia el tiempo tres, el cual es el tiempo de la respuesta, el del acto, que deja a la vista la implicación del sujeto. “El tiempo dos se sobreimprime con el tiempo uno, produciendo un tercero” .
En el caso de Rafa podemos ver como logra ubicarse en la posición de sujeto del inconciente el cual puede reflexionar sobre sus acciones. Esto se ve reflejando en el momento en el que el va a ver solo, (hasta el momento siempre había ido acompañado por el padre o por la hija), a la madre y le pide disculpas por los disgustos que le había causado. A pesar de su enfermedad podemos ver como la madre responde frente al llamado del hijo y lo consuela mientras este llora desconsoladamente sobre sus hombres pidiéndole disculpas. Notamos como se produce un efecto – sujeto, el cual posibilita el cambio de posición subjetiva en Rafa. Vemos como el personaje asume sus errores queriendo ocuparse de quienes lo rodean. Esto se ve reflejando en varias oportunidades, una de ellas es la organización y realización del casamiento de los padres, veíamos como al principio Rafael renegaba con la idea de que se casen y como termina no solo aceptándolo sino cooperando activamente para que se lleve a cabo.
Rafael queda del lado del eje universal singular posibilitándole tomar una nueva posición respecto de lo moral particular. En este punto, ya no se trata de hacer lo que la iglesia, como institución, espera.
Nuestro personaje llega a pensar cual es su responsabilidad (en términos de responsabilidad subjetiva) frente a la situación que esta viviendo. Su accionar constituye una singularidad y no simplemente respuestas alternativas a la interpelación.
Rafael llega a constituir un acto, refiriéndonos con esto a la formación del sujeto del inconciente. Logra responder a su propio deseo, a esa deuda que la interpelación le exigió responder. En este sentido, Rafael decide rehacer su vida vendiendo el restaurante de sus padres y comprando otro para formar su propia historia.

Teniendo en cuenta lo desarrollado anteriormente y habiendo planteado un tiempo dos en el que el sujeto es interpelado, es posible plantear una hipótesis clínica para justificar el accionar del personaje. Es decir, ¿Por qué Rafael se ve conmovido con la historia de su amigo? ¿Por qué después de esa conversación, cuando llega a la casa, llama al padre y le dice que lo quiere ayudar con el casamiento?. Antes de encontrarse con este real que lo divide, que lo escinde en su posición de sujeto, vemos como Rafael se ubica en una posición neurótica, no quiere hacerse cargo de sus problemas, todo lo que le pasa se lo adjudica justamente a sus problemas sin saber que su mayor problema es no hacerse cargo de los mismos. Cree que vendiendo el restaurante va a estar mejor, cree que llevarse a la hija a vivir a México va a ser una solución para empezar una nueva vida. Podríamos notar cierta estructura neurótica ante este “cuando haga X cosa, voy a estar mejor de cómo lo estoy ahora”.
Otra situación que nos ayudaría a sostener esta hipótesis se da lugar ante la negativa de la iglesia de casar a sus padres, Rafael es llevado al hospital por sufrir un desmayo. Hasta este momento todo indica que se trata de un segundo infarto, pero nos encontramos con la doctora que lo atiende y que le dice que el electrocardiograma salió bien, que el corazón está en perfectas condiciones, que seguro el desmayo se produjo ante una medicación que tomo en dosis que no eran necesarias. Entonces, ¿cuál es el corazón que esta sufriendo?. Podemos inferir que el padecer de Rafael va más allá de lo orgánico. En su larga espera por ser feliz posterga tomar una decisión. Utiliza esta estrategia para no encontrarse con el deseo, con la castración, con la falta en el ser: le atribuye a la madre la culpa para desligarse de su responsabilidad.
En la conversación que mantiene con Juan Carlos, Rafael se da cuenta que tan cerca está de perder a sus afectos si no se responsabiliza por sus actos y hace algo. Se encuentra con la falta en el otro y esto es lo que lo lleva a interrogarse.
Lacan nos dice “de nuestra posición de sujetos, somos siempre responsables” . Podemos pensar que Rafael logró ubicarse en esa posición del sujeto del inconciente que puede reflexionar sobre sus acciones. Como cité anteriormente asume la responsabilidad que tuvo en la relación con la madre, ayuda a su padre a que se pueda casar con ella, retoma con un compromiso mayor la relación que tenia con su pareja y logra hacerse cargo de su rol como padre.
Bibliografía

• Gabriela Z. Salomone y María Elena Domínguez, (2006). “Parte III: Ética y responsabilidad” en La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Bs. As. Letra Viva.

• Fariña, J. (2002). “Lo universal- Singular” en Ética, un horizonte en quiebra. Bs. As. EUDEBA.

• Lacan, J, Seminario 7 La ética del psicoanálisis, 1959-1960, Paidós, Buenos Aires, 1988.

• Web: www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/obligatorias/071_etica/index.htm (Textos: “Responsabilidad: entre necesidad y azar” Juan Jorge Michel Fariña y “Responsabilidad jurídica y subjetiva” Carlos Gutiérrez)



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