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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
PSICOLOGIA ETICA Y DERECHOS HUMANOS
Cátedra I
Profesora titular: Lic. FARIÑA, JUAN JORGE MICHEL

SEGUNDO PARCIAL: consigna de evaluación sobre el film “El lado profundo del mar”.

Profesora: Ormart, Elizabeth
Co ayudante: Irene Cambra Badii y Luciana Sicardi
Comisión Nº 5: Martes 18 hs. Aula 104
Alumnas: Belloli Natalia, LU.: 320282050
Zaidan Gisela, LU: 319292700

Año: 2010
Primer cuatrimestre
Consigna de evaluación:
1- Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cual es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
2- Sugiera el circuito de la responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3- Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4- Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5- Compare conceptualmente el caso presentando con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Siguiendo el comentario sobre el film “El lado profundo del mar”, cuyo título es de una novela de Jackelyn Mitchard, se puede apreciar entre los personajes principales la presencia de Vincent, de siete años de edad sobre el cual se centrará el análisis de la responsabilidad subjetiva.
Nos referimos a la responsabilidad subjetiva, tomando el enfoque de los autores O. D´Amore y Jinkis, a partir del momento que se establece una definición clásica de responsabilidad como es Responsable aquel de quien se espera una respuesta y ésta última apunta al sujeto-joya del derecho, aquel sujeto que es responsable de sus actos, es dueño y señor de los mismos. Y al principio de razón con el que se constituyen los parámetros del “responsable”. Se acompaña con la idea de que si es responsable entonces es culpable.
Por lo tanto la responsabilidad subjetiva es la culpabilidad misma de la que se dice. Una singularidad entre el sujeto del deseo inconsciente que causó la formación y culpa en el sentido que liga incluso la acción de soñar. No hay responsabilidad subjetiva sin culpa en la misma matriz lógica de la que no hay ética sin moral.
Con este enfoque nos valemos para introducir el personaje que lo caracteriza a Vincent, hijo de Beth y Pat Cappadora. Tiene dos hermanos, Ben de tres años y Kerry una bebita de unos meses. Viven en Madison en EE.UU.
Un día de junio de 1985 su madre junto a sus tres niños se dirigen a Chicago, dado que asistiría a una fiesta de graduación secundaria, en la cual fotografiaría la misma. Beth es una fotógrafa renombrada por las grandes revistas.
La descripción de esta situación es la que nos permite arribar al comienzo de un hecho problemático y traumático que tardaría nueve años para su resolución, pero ¿A que hecho nos referimos?
Cuando arriban al hotel de la fiesta de graduación, Beth (madre de Vincent) se tiene que acercar a la conserjería para efectuar el pago de la estadía en el hotel. Como consecuencia, dado que no encuentra a la vista y cercano ningún responsable mayor que de cuidado en ese momento a los niños -la niña ya había sido recibida en manos de su madrina-, le delegó la responsabilidad a su hijo Vincent.-; él escucha atentamente:
- :“...quiero que tomes a Ben de la mano. Bien fuerte. Puedes mirar todo y estar parado sobre este carrito, pero tómalo de la mano mientras mami le paga a la señora...”
Haciendo referencia al marco teórico se habla siguiendo esta escena de un Tiempo 1 que regula el circuito de la responsabilidad donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en el que el sujeto se halla inmerso. En términos de los estatutos del síntoma de Lacan, el tiempo 1 se corresponderá con un síntoma egosintónico, un síntoma que al hablarse en la misma sintonía del Yo pareciera conformar aquello que hace a un rasgo propio del sujeto y que se agota allí en lo que podríamos llamar forma de ser o carácter.
Volviendo al escenario del lobby del hotel, Vincent después de las palabras de su mamá y que ésta se fuera, se queda sólo con su hermano Ben. Vincent lo suelta y le dice:-“... Vete y lárgate...”, cede su deseo regido por el principio de placer, goce y deseo que le provoca en esa situación de ser superior y responsable sobre Ben y decidir por él en la misma. La madre le otorga un poder del cual Vincent hace provecho del mismo a su beneficio y conveniencia. Cuando la madre regresa Ben ya no estaba a lo que Vincent le responde que se soltó y se fue, y gesticula una encogida de hombros.
Desde el punto de vista teórico y siguiendo con el circuito de la responsabilidad se presencia un Tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido. Tiempo donde el universo particular se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia del niño. En términos de Lacan, se refiere a un síntoma egodistónico. El síntoma pierde su sintonía yoica y se transforma para su portador de objeto de queja y padecimiento de la cual quiere prontamente librarse.
Entre el tiempo 1 y 2, se encuentra el momento de la interpelación subjetiva como puesta en marcha del circuito. La interpelación es en términos económicos lo que genera deuda y por lo tanto culpa. Hay reflejada una economía de lo simbólico. La interpelación implica ya una deuda por la que hay que responder, es el llamado a responder para volver al surco de lo moral, en este caso la respuesta es particular.
El tiempo 2 es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su resignificación al tiempo 1. Este último es un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa. Es ésta la que hace la “retroacción”, hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder. La lógica de la retroacción hace que se vuelva sobre una acción que ya sucedió-volver sobre lo dicho-. Genera la interpelación resignifica porque liga-obliga- a los elementos “disonantes” que se convierten entonces en un tiempo 1, es decir que el tiempo 1 es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder. Esa doble acepción de la deuda, la económica y la obligación más moral del deber que entran en juego en la interpelación. La fuerza simbólica de la interpelación provee de la internalización de la ley simbólica, es por eso en este sentido la interpelación es exigencia de respuesta mas allá de la que el “Yo” quería responder. La interpelación implica ya una deuda por la que hay que responder, es el llamado a responder para volver al surco de lo moral, en este caso la respuesta es particular.
En nuestro protagonista es la interpelación la que vuelve todo el tiempo sobre la escena del tiempo 1 donde es el sujeto responsable en donde en el tiempo 2 es el sujeto de deseo y goce, su exceso que vuelve todo el tiempo a la escena del tiempo 1 en forma de culpa de la que en todo su transcurso no puede librarse de ella, como aquella deuda impaga que debe de pagar y cancelar.
Por otra parte, también se podría hacer referencia a un principio de aparición de un tiempo 3. Este tiempo es el de la responsabilidad subjetiva, “es otro nombre del sujeto”. Responde a la interpelación. El efecto del sujeto, del acto ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconciente.
La interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la ley simbólica del deseo obliga a retornar sobre la acción. No hay deseo sin culpa, implica retornar sobre la acción. El sentimiento de culpa se diluye en el efecto del sujeto y es una respuesta a la dimensión ética determinando éticas las singularidades que hacen desaparecer el particular previo.
En el film, el tiempo 3 aparecería cuando ya casi al final de la película Vincent acepta a Ben a su casa y le cuenta lo que había hecho y dicho años atrás, le pide perdón por haberlo alejado y soltado hace nueve años atrás en esa famosa situación del lobby del hotel a lo que Ben lo perdona y le contesta:-“...Quien no dice esa frase alguna vez y se equivoca...”. Vincent lo acepta en su casa-de hecho lo ayuda con las valijas- acepta jugar baseball con él. Lo acepta como su hermano. Se trata de reivindicar de aquel hecho traumático para la familia pero de goce en ese momento para él. El aceptar a su hermano es un cambio en su personalidad donde se reivindica y trataría de diluir el sentimiento de culpa.
En medio de los tiempos 1 y 2 hay un lazo asociativo que se denomina hipótesis clínica, algo ha emergido en el tiempo 2 desligado del universo particular, este buscara ligarlo hallando una explicación a su presencia. Se necesita poder identifica lo que se le esta jugando en el sujeto. Entonces, siguiendo esta definición se plantea la siguiente hipótesis clínica en nuestro protagonista:
Frente a la situación de responsabilidad delegada a Vincent en el lobby del hotel se figura la posibilidad y el deseo de Vincent de sacarse del medio a su hermano Ben porque le molesta, lo estorba, lo opaca, le es una competencia y es una buena situación para desligarse completamente de una vez y para siempre. Se trasluciría una transferencia negativa de Vincent contra Ben.
Entonces es el efecto sujeto un acto ético, es decir, el sujeto del acto coincide con el de responsabilidad subjetiva. La responsabilidad se corresponde al eje singular y la culpa al eje particular. Contraer una deuda es contraer una culpa - falta, pecado, delito- estar en deuda obliga a re-sponder es decir pagar la deuda.
Siguiendo con nuestro análisis es necesario establecer un indicador sobresaliente que se corresponde con el papel que juega el azar, un azar que genera incertidumbre, apostar por el otro, y en que invoca una voluntad inconciente.
En nuestro personaje, esta idea se ve reflejada cuando algo falla en el cálculo de Vincent, donde nunca imaginó la dimensión del problema que había causado ya que se tardarían nueve años de búsqueda y agonía para la familia Cappadora. Esa necesidad de liberarse y despojarse del hermano tuvo consecuencias irreparables.
Por otra parte es ese mismo azar que se le presenta nueve años después cuando Ben aparece ofreciéndoles cortar el césped de su casa a su hermanita Kerry, y luego la mama lo acepta. Ben vivía a dos cuadras de su casa había sido adoptado por la familia Karras. Ben se llamaba Sam Karras.
La madre cuando Ben llega con la cortadora de Césped toma unas fotos porque la cara le resulto familiar y conocida regida por la emoción del primer impacto al verlo y sin dudar de la posibilidad de que podría ser su hijo desaparecido. Entonces le toma unas fotos y las compara con una proyección que le había otorgado la policía y eran la misma cara. Y ahí se comienza con el procedimiento de reencontrarse con Ben y el con su verdadera familia no quien la crío.
Durante todo ese período de angustia y desolación para la familia Cappadora de reencontrarse con su hijo después de tantos años, Vincent se encontraba perseguido por la figura de la culpa. En todo momento, como cuando recordaba que había salvado a su hermano Ben a los tres años de un cofre de cedro donde éste se había quedado encerrado y Vincent fue el único que lo escuchó y salvó; cuando su madre deprimida y desesperada por la situación se olvidaba de buscarlo al colegio; cuando Vincent se tenia que hacer cargo de su hermanita Kerry por la figura de una madre ausente en su familia; cuando ve el osito con el que Ben solía jugar y se lo acerca de grande a la cama y cuida de él al lado suyo y se duerme cuando se encuentran en el periodo de reencuentro como una familia como solían ser antes. Incluso ya de grande se le juega en un sentimiento contrario de culpa y como mecanismo de defensa en el episodio que lleva adelante un robo, que aparece como el adolescente rebelde que toma y que nada ni nadie le importa.
En la situación del robo, Vincent estuvo unos días detenidos y Ben lo fue a visitar a pesar del daño que Vincent le causaba.
Es esa deuda impaga que se le presenta como culpa con la que tiene que lidiar y convivir.
Respecto del el cuento “El muro “de J.P. Sartre y a modo de comparación se puede establecer una relación que acompaña el análisis de nuestro personaje el cargar con el ser de la culpabilidad y la responsabilidad.
En el cuento uno de los personajes es Ibbieta- un condenado en la España de la guerra civil- donde a cambio del deseo de seguir viviendo nombra al azar el lugar donde estaría su amigo Ramón Gris - líder anarquista- al cual estaban buscando para ejecutarlo. Ibbieta nombra el lugar donde estaría: el cementerio, ya que en realidad sabía que era mentira porque su amigo estaba en la casa de su primo.
Lo que Ibbieta no sabia era que en verdad su amigo si estaba en el cementerio. Por lo tanto sin quererlo traiciona a su amigo Gris.
Entonces, es a partir de ese “ceder en su deseo” el cargar con la culpabilidad. En este sentido es el pago de la deuda con el deseo.
“La única cosa de lo que se puede ser culpable, al menos en la perspectiva analítica es de haber cedido su deseo” .
Ese deseo va acompañado por un goce que le produce esa situación. Ibbieta siente un goce al saber que no morirá y al engañar a los oficiales.
En el caso de nuestro personaje, Vincent su deseo esta dado por la situación en la que se le aparece la posibilidad de desplazar a su hermano Ben y el goce de haberlo logrado en el momento en que le suelta la mano y le dice que se vaya.
El deseo se convierte en un bien que se cede, con el que se paga materializando la culpa. Es la culpa lo que obliga a responder y da cuenta de la responsabilidad.
Bibliografía:

 Jinkis, J (1987).Vergüenza Y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial sitio. Buenos Aires.
 Mosca, J. C (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: Un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Oscar D´ Amore : comentarios sobre el film “El lado profundo del mar”, en Ética y Cine.
 Oscar D´Amore : “Responsabilidad Subjetiva y culpa”. En la transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva,2006
 Salomone, G.Z: el sujeto dividido y la responsabilidad. En la transmisión de la Ética. Clínica y Deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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