Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2010 > El lado profundo del mar >

por 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

MATERÍA: PSICOLOGÍA ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
CAT.: PROF. LIC. JUAN JORGE MICHEL FARIÑA

2° PARCIAL DOMICILIARIO

JTP A CARGO: LIC. ARMANDO KLETNICKI
COM. 11
1° CUATRIMESTRE DE 2010

ALUMNAS:

Cabrera, Romina LU: 26816185-0
Costantini Lucia, DNI 31987621
Consigna de Evaluación

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.
1) Consideramos que en el comentario de D’Amore, el análisis de la responsabilidad subjetiva se centra en el personaje del niño apropiado y que al respecto propone una hipótesis. A continuación nos proponemos el despliegue de la misma.
Pensamos que desde dicho autor, es posible sostener que en la situación desarrollada en la película, se da una restitución legal de Ben Cappadora, en la medida en que el juez restituye al niño a la familia Cappadora –sin objeción ni obstáculo alguno impuesto por George Karras- pero no una restitución total a nivel simbólico. O por lo menos, no sin limitaciones para reparar a nivel de la subjetividad lo que implica la apropiación de niños.
En principio ningún recuerdo le adviene a Sam, todo le es extraño y ajeno. El conejo de peluche favorito de Ben, no es para él más que un simple peluche viejo. No reconociéndose a nivel subjetivo como hijo de los Cappadora. Para dicha familia Ben fue robado, y tras varios años de sufrimiento logran recuperarlo haciéndose justicia. En la película son contadas las veces que los Cappadora se refiere al niño como Ben, en casi todas las escenas lo que aparece es otro niño. Evidenciándose así tanto algo del orden de la imposibilidad de la “ilusión reparadora del derecho” , como algo del orden de lo fallido a nivel de la restitución simbólica.
Quien regresa es otro niño, un niño que trae consigo toda una historia, un niño que no se concibe como un hijo recuperado. Ya que para él, pese a lo que la ley jurídica dictamina, no fue robado por los Karras. Él fue criado por ellos, “…ellos me abrazaron todo el tiempo” , y ahora es arrancado de su hogar. Como sostiene Kletnicki, “La apropiación ilegal ha forzado el crecimiento de un niño en el seno de una familia que no es la suya pero, paradojalmente, en esa relación ha quedado inscripto en lo humano y ha podido eventualmente constituirse, con sus fallas y fisuras, como sujeto deseante.”
Ben fue robado, pero quien aparece es Sam. D’Amore sostiene que “…por eso lo que se “devuelve” es a Sam y no a Ben. Sin embargo esto último iba a ser propicio para la apertura de un espacio central para él, en el que podría responder a la situación. Beth es la única de la familia Cappadora, que se hace cargo de “la verdad de la situación”: Quien vuelve es Sam. Respecto de éste último, (…) “Lo instantáneo lo arrojó a una situación desencajada: “No eres Sam, sino Ben” (…) necesitaba el espacio para responder y ese espacio llega por él y por otros. Beth con su decisión, George Karras (tan “correcto” y “obediente”) con su posición le dejaron decidir renunciando al mero estatuto de propiedad “legal” de su persona.”
Es decir, en la medida en que no hay una completa restitución simbólica, como pretendería la intervención jurídica, ya que la subjetividad no se rearma como un rompecabezas que se desarmó un día, buscando las piezas dispersas y señalando su encastre correcto ; Sam es interpelado por dos figuras –Beth y George- permitiendo que el sujeto se interrogue y se responsabilice por su deseo. Abrir a un espacio más allá de las dimensiones del azar y la necesidad –quebrando con las lógicas victimizantes y desresponsabilizantes-, una grieta entre ambas en la cual advenga el sujeto y no un niño-maleta, un objeto robado-recuperado.
Desde el comentario sobre el film de D Amore, es posible sostener que la queja de Sam es justamente la de ser ubicado como una maleta robada y recuperada por sus dueños (en la película, instantes antes de la apropiación, la madre coloca literalmente a sus dos hijos en un carrito de equipaje). Es decir, como mero objeto de restitución legal, perteneciente a un Otro al cual le debe obediencia. Intento –expresado en la figura de Pat- de borrar las marcas de las huellas de los Karras inscriptas en la subjetividad del niño.
Como sostiene D Amore, “Finalmente la parentalidad responde a la filiación de la mano de un recuerdo, que mucho tiene que ver con su hermano Vincent.” Recuerdo que evidencia las huellas de la percepción Inc. del niño.
Habiendo desarrollado la hipótesis propuesta por D Amore, y articulando para ello con textos de Kletnicki; es posible visibilizar que la decisión de Sam de “regresar” con los Cappadora implica la posibilidad de abrir un proceso de subjetivación de la identidad recuperada. El cual va más allá de la restitución legal de la identidad, pero no por ello menos importante la intervención de la ley jurídica.
2, 4) A continuación ubicamos los tiempos lógicos del circuito de responsabilidad subjetiva que organizan la situación configurada en el film:
- T1: “Lárgate”. Tiempo en el que Vincent se lanza a una acción desde el Yo “apartar a su hermano”. Desplegada la acción -soltarle la mano a Ben- o bien todo sucede como Vincent pensaba, o aparece una diferencia entre lo propuesto (que su hermanito desaparezca de ese lugar por un momento) y lo producido (que su hermanito pasa a ser un “Missing”) que abre al tiempo dos.
- T2: Consideramos el tiempo 2 como el tiempo de las interpelaciones. Tiempo del retorno sobre el sujeto algo respecto de lo producido por dicha diferencia, y de la resignificación de su acción.
Ubicamos las interpelaciones desde las siguientes Figuras de la Culpa:
- La ausencia de la Madre , en tanto un Otro que ofrezca a Vincent recursos simbólicos para tramitar el hecho ocurrido en lo Real. Pensamos que la carencia de elementos significantes posibilitados y ofrecidos por éste Otro, hacen que Vincent cargue y atribuya a su accionar (la acción del tiempo 1) el padecimiento de su madre.
-  Los dichos del Padre : “Los niños no se desvanecen en la niebla. ¡¡los niños no se pierden, los pierde la gente!!” – “¡¡no puede pasar un día, sin que causes un problema!!” - “…y después de lo que hizo, le pido a Díos que pueda terminar la preparatoria en una pieza, y como Padre espero que pueda continuar su vida, sin hacer estupideces.” Dichos desde los cuales el padre se des-responsabiliza, deslizando la responsabilidad de lo acontecido hacia Beth, y Vincent.
-  Sam: En un primer momento, cuando quién regresa no es Ben, es otro niño. Y en un segundo momento cuando Sam regresa con George Karras (desapareciendo nuevamente de la familia Cappadora).
A partir del desarrollo de las figuras de la Culpa y articulando con D´Amore , pensamos que en tanto no hay forma de no responder a las interpelaciones, Vincent responde desde la Negación “yo jamás pienso mucho en él” y acciones sintomáticas (actos delictivos que lo enfrentan con la ley jurídica). Sin posibilidad aún de interrogarse acerca de su Responsabilidad subjetiva.

3) Tomando a Fariña, “Responsabilidad: entre la necesidad y azar”, ubicamos los siguientes elementos de azar y necesidad implicados en el despliegue del circuito de la responsabilidad subjetiva.
En la película el orden del azar esta expresado por:
-  Que Cecil Lockhart haya estado en la misma fiesta aniversario de graduación secundaria en la que estaba Beth Cappadora con sus tres hijos.
-  Que Ben haya sido apropiado a manos de Cecil.
-  Que los Cappadora se hayan mudado a 2 cuadras de los Karras.
-  Que Sam Karras les haya tocado el timbre para cortar el césped.
Elementos que en tanto del orden del azar, el sujeto no es responsable. Pero si cabe una responsabilidad respecto qué hacer con sus efectos. Es decir, no tiene el sujeto en la dimensión del azar responsabilidad (no somos responsables por todo lo que sucede en nuestras vidas), pero lo importante radica en qué hace él con su afectación, con el efecto de lo producido.
En la película el orden de la necesidad esta expresado por:
- Que Beth Cappadora haya dejado solos a sus hijos en la fiesta de graduación.
-  La decisión del juez de que el niño vuelva con la familia Cappadora.
La necesidad (como también el azar) puede dar lugar a la desresponsabilización.
El campo de la determinación obliga a posicionarse. Todos somos acreedores de una herencia, no podemos desatendernos de ella.
Frente al azar y a la necesidad hay que posicionarse. El sujeto no tiene escapatoria, debe jugar aunque no le convenga.

4) Consideramos que las figuras de la culpa que aparecen son las mismas que desarrollamos en el T2 del punto 2. Pero para pensar acerca de la hipótesis de la responsabilidad subjetiva, tomamos las figuras de Beth y Sam.
Ubicamos en Vincent unos deseos hostiles inconscientes para con su hermano Ben. Deseos no sabidos que se juegan en el niño en la dimensión de la fantasía, y que por elementos azarosos –mencionados en el punto tres de las consignas- se redoblan en la realidad. Nos preguntamos si Vincent logra asumir la responsabilidad subjetiva de sus deseos inconscientes, o si se queda a medio camino, respondiendo desde una culpa que cierra la hiancia que abren las interpelaciones del circuito.
Dicha interrogación nos surge en la medida en que, si bien Vincent en un primer momento responde desde la Negación y desde acciones sintomáticas; hay dos escenas desplegadas en el film, que nos parecen relevantes para pensar respecto de la posibilidad de abrir la grieta de responsabilidad subjetiva:
- Cuando la madre lo va a visitar a una especie de cárcel: Vincent “que haces aquí, lo he pasado bien sin ti” Beth le responde: “eso no lo creo”
- Cuando Sam también lo visita a Vincent y le lleva un recuerdo .
Pensamos como posible que ambas escenas desplegadas en la situación, abran el espacio para que Vincent pueda enlazar su accionar a un deseo singular. Confrontándose con su responsabilidad y preguntándose acerca de su implicancia en la trama familiar, y en la acción del tiempo 1. Es en éste punto que ubicamos a la escena final como un posible indicador de lo desarrollado: Frente a la decisión de Sam de “regresar” con los Cappadora, Vincent decide contarle, hablar sobre lo ocurrido aquel día. “-Yo te solté la mano, te dije que te largaras”, apareciendo en el discurso algo del orden del sujeto del deseo. De un deseo “no sabido” por el sujeto conciente, sujeto que supone saber lo que quiere y lo que hace desde su accionar. Y que sólo a posteriori es resignificado. Causando efecto en el sujeto.
5) Nos parece que Vincent atraviesa una situación parecida a la de Ibbieta, en la medida en que ambos responden a un deseo inconciente, del cual nada saben en un principio. Para luego, tener que vérselas con él, les pese, no pudiendo evitar que les haga ruido aquello disonante de su accionar.
Ambos logran posicionarse como responsables de su puesta en acto , por ello la Responsabilidad es otro nombre del sujeto. Sujeto dividido. Y la responsabilidad que le atañe es de una intención que va más allá de La fronteras del yo.

Bibliografía
D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
D’Amore, O.: Roban a un padre, en http://www.eticaycine.org/El-lado-profundo-del-mar
Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.
Gutiérrez, C. y Montesano, H.: Farsa y ficción. En "Filiación: ciencia y arte. La restitución como problema epistemológico y como acto creador". Aesthethika, Vol 3 Número 1, 2008. .
Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
Kletnicki, A. (2000). Niños desaparecidos: la construcción de una memoria. En La encrucijada de la filiación. Tecnologías reproductivas y restitución de niños, Lumen/Humanitas, Bs. As.
Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: