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Análisis de la película: “The Reader”

Alumnas: GUZMAN DIAZ, NELLY (Nº de L.U.: 92.915.453/0)
HECHEM YAMILA (Nº de L.U.: 26.658.168/0)

Materia: “Psicología, Etica y Derechos Humanos”
Profesor Titular: Juan Jorge Michel Fariña
Profesor de TP: Alejandro Ollier
Comisión: 24 (Teo.: Ju. 9.15 a 10.45 h. T.P.: Ju. 11 a 12.30 h.)
E-mails: nellyguzman20@hotmail.com y yamila.h@hotmail.com
Fecha: Junio/´10

CONSIGNAS DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

THE READER
SINOPSIS DE LA PELICULA
La película transcurre en Alemania. Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a sentirse mal y una mujer acude en su ayuda. Se llama Hanna Schmitz, una mujer que lo dobla en edad. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de tener relaciones sexuales, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta novelas. Esto se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro. Ocho años más tarde, Michael, estudiante de Derecho, asiste como observador a un tribunal donde se está juzgando a colaboradores de la Alemania Nazi. Las cinco acusadas eran consideradas como las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardias. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó.
Tomando en cuenta el comentario sobre la película “The Reader” realizado por J. J. M. Fariña, D. Serué y E. Laso, podemos decir que el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es Hanna Schmitz, protagonizada por la actríz Kate Winslet.
En su texto (sujeto dividido y la responsabilidad Pág. 117), la autora Gabriela Z. Salomone dice: “llamaremos responsabilidad subjetiva aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente; sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención” . De esta manera la responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole, le es ajeno. Freud manifiesta, que el sujeto es responsable de aquello que desconoce de sí mismo, aquello de lo que el sujeto considerado autónomo no puede dar cuenta. En este sentido podemos decir que Hanna Schmitz es responsable de su acto (genocida), a pesar de su ignorancia ante el horrendo crimen para la cual ha sido contratada como guardia de un campo de concentración. A consecuencia de esta participación, ella es juzgada para reconocer su acto: “se la acusa de un crimen horrendo. Sus compañeras y co-autoras de los asesinatos han leído bien la responsabilidad que les toca y por eso tratan de evadirla. Hanna en cambio no. No comprende por qué las demás niegan haber hecho lo que hicieron” . Ella no tiene registro de lo que hizo, más aún cuando el juez en un momento la interroga, ella manifiesta qué hubiera hecho él en su lugar. El único registro que ella tiene es la vergüenza de no saber leer ni escribir, declarándose de esta manera culpable de un crimen que no cometió para evitar responder por otro que sí le pertenece.
La hipótesis clínica propuesta por el autor es: “Hanna se declara culpable de un crimen que no cometió para evitar responder por otro que sí le pertenece. ¿Pero cual? No se trata evidentemente del analfabetismo. No saber leer ni escribir es justamente lo que la avergüenza”
Si bien Hanna no sabe leer ni escribir, lo central es que ella no sabe leer su propia posición como sujeto, desentendiéndose frente a la situación que vivió como colaboradora de la Alemania Nazi, dado que ella obedecía órdenes de impedir que las prisioneras escapen de un edificio en llamas.
Por lo tanto, podríamos decir que “Tal desproporción entre su incapacidad para leer su acto y su vergüenza desplazada a la casi banalidad de su analfabetismo que es un primer síntoma que no podemos desatender”

Para poder realizar el análisis de la película “The Reader”, hemos elegido al personaje Michael Berg, protagonizado por el actor David Kross para poder plantear el circuito de la responsabilidad, el cual consiste en un tiempo 1 “donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada” , 1º tiempo lógico que podemos ubicar cuando Michael, siendo un adolescente, que está cursando sus estudios secundarios y a quien le agrada leer, le lee novelas -en voz alta- a Hanna, una mujer que lo dobla en edad, de quien se enamora y a quien frecuenta a la salida de su colegio para pasar buenos momentos juntos. Dicha acción “se ve confrontada en un tiempo 2” (…) “donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo” . Cuando ocho años después, Michael, en una de sus prácticas como estudiante de Derecho, se re-encuentra con Hanna en un Tribunal donde ella está siendo juzgada por haber participado como colaboradora de la Alemania Nazi, espacio donde escucha el relato de dos de las sobrevivientes que cuentan que Hanna era la guardia “amable” que seleccionaba personas débiles y enfermas para que le leyeran en voz alta es el 2º tiempo lógico que podemos ubicar, ya que en Michael re-significa escenas vividas ocho años atrás con Hanna; tiempo de interpelación subjetiva en el que él se pregunta: “¿qué tengo que ver yo con todo esto?”
El movimiento por el cual el tiempo 2 resignifica al tiempo 1 es explicado a partir de la hipótesis clínica, la cual le da sentido a todo el circuito, ya que es una hipótesis sobre el deseo del sujeto y, por ende, sobre aquello de lo cual es responsable.
En el caso de Michael, él por puro azar y necesidad (destino) se encuentra con Hanna: una mujer autoritaria; esto nos da cuenta que en el Complejo de Edipo, algo de la identificación (rasgo de la autoridad) del padre está en juego, desplazada en Hanna -al haberla elegido como objeto de amor- por quien es tratado como objeto, al igual que es tratado por su padre.
La figura paterna es reflejada como un hombre severo y a quien parece no importarle demasiado su hijo, ya que cuando Michael cae enfermo, el padre expresa que no es necesario llamar al Médico o cuando Michael desaparece por días sin dar señales tampoco demuestra preocupación y mucho menos angustia.
Como hipótesis clínica, también podríamos pensar que está en juego la pulsión invocante, en tanto lo que aparece es la dimensión de la voz. En este sentido, en el envío de una serie de novelas por parte de Michael, quien dedica su tiempo a entonar y posicionarse como si fuera los personajes de las novelas, buscando el deseo del otro que en este caso sería Hanna, quien termina concretando su deseo de aprender a leer y a escribir. Esto lo ubicamos como 3º tiempo lógico, considerando la definición dada por la autora Salomone quien define a dicho tiempo como aquello “que verifique la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto barrado”
Siguiendo dicho circuito, también podemos decir que el 2º tiempo lógico que consiste en un “momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían” demuestra que en el tiempo 1, Michael estaría ubicado como objeto a plus de goce (goce del Otro: Hanna), en un 2º tiempo aparecería la pregunta (vacilación del fantasma) y en el 3º tiempo lógico, Michael sería el objeto a como causa de deseo, posicionándose como un sujeto deseante y por ende en falta.
Los elementos de la necesidad no alcanzan o no agotan para poder explicar la necesidad, siendo que desborda las causas y los efectos.
A Continuación hacemos una comparación conceptual del caso presentado con el cuento “El Muro”, de Jean Paúl Sartre.
Dentro del circuito de la responsabilidad, el tiempo 1 es cuando Ibbieta le dice a los falangistas: “Está escondido en el cementerio”, refiriéndose a su amigo Ramón Gris, queriendo engañarlos, Ibbieta miente, pero termina diciendo la verdad.
En la situación que tomamos de la película, ubicamos al tiempo 1 cuando Michael Berg: “Le leo”.
El 2° tiempo es cuando Ibbieta se pregunta: “¿En el cementerio?”, que da cuenta de un exceso en la acción llevada a cabo en este tiempo 1.
En nuestra situación, en Michael aparece el tiempo 2 como: “¿Le leo?” que da cuenta de un reconocimiento subjetivo, posicionándose como un sujeto incompleto, a diferencia del tiempo 1 en el que estaba posicionado como un objeto gozado por el Otro (Hanna)

En el cuento “El Muro”, ubicamos como hipótesis clínica podríamos el secreto deseo de Ibbieta de sobrevivir a cualquier precio, aunque sea un corto tiempo: tiempo de espera del retorno de los falangistas. Por otra parte, la elección de la palabra “cementerio” da cuenta de un campo de determinación inconsciente. Es decir que la elección del cementerio tanto de Gris como de Ibbieta fue hecha luego de haber pasado por una primera elección que pasaba por el otro, lo que da cuenta que la palabra “cementerio” no es azar, sino que responde a otra lógica.
En nuestra situación, la hipótesis clínica es la identificación (rasgo de la autoridad) del padre, desplazada en Hanna, como también la voz (pulsión invocante).
Como hipótesis clínica, también podríamos pensar que está en juego la pulsión invocante, en tanto lo que aparece es la dimensión de la voz.
El 3° tiempo lógico es cuando Ibbieta exclama: “¡En el cementerio!”, da cuenta de la emergencia de un sujeto de deseo que se admira frente a lo que ha hecho: ha conseguido vivir más tiempo. Ibbieta es responsable de haber hablado, pero no culpable.
En nuestra situación, el 3° tiempo lógico en Michael aparece como: “¡Le leo!”
En este sentido, en el envío de una serie de novelas por parte de Michael, quien dedica su tiempo a entonar y posicionarse como si fuera los personajes de las novelas, buscando el deseo del otro que en este caso sería Hanna, quien termina concretando su deseo.

BIBLIOGRAFIA:
D´Amore, O.: “Responsabilidad y culpa” en “La Transmisión de la Etica. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos”. Letra Viva, 2006.

Domínguez, M. E.: “Los carriles de la responsabilidad” en “La Transmisión de la Ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos”. Letra Viva, 2006.

Fariña Juan Jorge Michel y colaboradores: “Responder por la vergüenza”.

Mosca, J. C. (1998). “Responsabilidad, otro nombre del sujeto” en “Etica: un horizonte en quiebra”. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G. Z. “El sujeto dividido y la responsabilidad” en “La Transmisión de la Etica. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos”. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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