por 

PSICOLOGIA, ETICA Y DERECHOS HUMANOS

CATEDRA I: JUAN JORGE MICHEL FARIñA

SEGUNDO PARCIAL

ALUMNAS: Sueiro, Constanza
Talarico, Agustina J.

PROFESOR: Fernando Pérez Ferretti

COMISION 33

I CUATRIMESTRE - 2010

1-Tomando en cuenta el comentario del film ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo explicítelo consignando los indicadores.

Para responder a esta primer pregunta creemos pertinente comenzar dando cuenta del concepto de responsabilidad subjetiva tal como lo hace Gabriela Salomone en su texto: “El sujeto dividido y la responsabilidad.” En dicho texto se realiza una distinción entre responsabilidad jurídica y responsabilidad subjetiva que creemos es fundamental a la hora de dar cuanta de la responsabilidad en juego en el personaje de Hanna, sobre quien creemos se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva. En dicho texto la Prof. Salomone plantea lo siguiente: “Mientras el discurso deontológico-jurídico plantea la noción de sujeto autónomo, la dimensión clínica de la practica nos orienta en el sentido de considerar un sujeto no autónomo, sujetado a los avatares de la ley y el lenguaje. Esta diferencia fundamental en las concepciones del sujeto que plantea uno y otro campo configuran a su vez diferentes modos de entender la responsabilidad.” Es decir, que para el campo deontológico- jurídico reservamos la concepto de sujeto autónomo en tanto este ultimo es aquel que tiene capacidad para auto gobernarse , de decidir libre y voluntariamente sobre la propia vida y es responsable de si mismo. Dicha concepción de sujeto da cuenta de que este último es un sujeto de la voluntad y la intención en tanto restringe la responsabilidad al ámbito de la intencionalidad conciente. En cuanto a la dimensión clínica nos encontramos con otra noción de sujeto, la del sujeto no autónomo, el sujeto del inconciente, cuya responsabilidad lo interpela más allá de su yo. Lo planteado deja claro que nos encontramos frente a dos concepciones de sujeto opuestas que darán cuenta de diferentes modos del sujeto de ubicarse frente a la responsabilidad que le atañe. De este modo, diremos que el sujeto autónomo es “aquel capaz de hacerse responsable no solo por sus acciones sino también por sus elecciones y decisiones.” Lo dicho se corresponde con el sujeto imputable por definición en tanto es aquel capaz de responder por sus actos. Pero de lo que queremos dar cuenta en relación al personaje de Hanna es de otro tipo de responsabilidad, la responsabilidad subjetiva que es aquella que da cuenta de una noción de sujeto que no es dueño de su voluntad e intención. Freud da cuenta del concepto de responsabilidad subjetiva en tanto responsabilidad que atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de si mismo. Dicha definición se sustenta en diferentes indagaciones propuestas por el mismo Freud en relación a acciones simples e inocentes en apariencia a las cuales llama “acciones sintomáticas.” Estas ultimas se corresponden con acciones fallidas que remiten a otra cosa y que denotan una motivación oculta para el sujeto que el mismo no se propone comunicar. En palabras de Freud:”Si a ciertas insuficiencias de nuestras operaciones psíquicas (…) y a ciertos desempeños que parecen desprovistos de propósito se les aplica el procedimiento de indagación psicoanalítica, demuestran estar bien motivados y determinados por unos motivos no consabidos a la conciencia.” Lo planteado implica que dichas acciones fallidas poseen un sentido en tanto dan cuenta de manera desfigurada determinadas mociones inconcientes. Por lo tanto Freud ubicara a la responsabilidad en relación al propósito inconciente que proporciono la acción y que esta mas allá de la voluntad del yo. Si bien decimos que el análisis de la responsabilidad subjetiva es en relación al personaje de Hanna, por otra parte estaríamos en condiciones de creer que dicho personaje no asume su responsabilidad en tanto vela su propia verdad respecto de lo que ha hecho como guardia de un campo de concentración Nazi refugiándose desde las razones que su yo le proporciona y que la alejan de un saber no sabido sobre aquello que ha hecho a las prisioneras en sus días como guardia. Creemos pertinente y fundamental comentar una escena de film que creemos da cuenta de la posición de total indiferencia adoptada por el personaje de Hanna al ser interrogada por la corte sobre su trabajo en los campos. En pleno juicio y frente a una gran audiencia el tribunal la interroga consultándole si había trabajado para la SS como guardia por su propia voluntad a lo cual ella responde que si, ya que lo estaban ofreciendo y le parecía una posibilidad de trabajo. Frente a tal inesperada respuesta el tribunal la sigue cuestionando y pregunta de que se trataba su trabajo a lo cual ella responde sin la menor expresión de preocupación en su rostro. Cuenta que su labor como guardia era cuidar de las mujeres y niñas y que al llegar mujeres nuevas cada semana parte de su trabajo era realizar el proceso de selección. Hanna explica que el mismo consistía en que cada una de las seis guardias eligiera a seis prisioneras para enviarlas a Auswichtz ya que en los campos no había mas lugar. El juez furioso la cuestiona preguntándole si es conciente de que elije a las mujeres para que las maten y ella responde que era su trabajo. En dicha parte del film el rostro de Hanna denota sorpresa lo cual nos hace creer por un instante que frente a dicha pregunta ella se angustia generándose una pregunta por aquellos actos cometidos que le brindaría la posibilidad de cuestionase a si misma para dar cuenta de su implicancia en dicha situación. Pero nada mas lejano a lo planteado. Ella no puede interrogarse por aquello de lo cual se la culpa, ni siquiera frente a los ojos de dos de las prisioneras, madre e hija, que estaban presentes en el juicio. Hanna no comprende por que sus compañeras se desentienden de aquellos actos que, al igual que ella, cometieron en los campos en tanto guardias. Desentendimiento que se corresponde con el hecho de que estas mujeres saben que son culpables de las muertes de cientos de mujeres, verdad de la cual pretenden desprenderse. Sin embargo Hanna se desentiende de un modo diferente aludiendo a que ella obedecía a las ordenes y cumplía con aquello que como guardia le correspondía al igual que al resto de sus compañeras. Es decir, que si esas mujeres habían muerto frente a sus ojos y ella no las había dejado escapar eran tan solo porque ella cumplía con su trabajo. Finalmente el juez le dice que sus compañeras elevaron una denuncia contra ella en la cual dan cuenta de que ella estaba a cargo la noche en la cual encerraron a 300 mujeres dentro de una iglesia y a las cuales no dejaron escapar mientras ardía en llama a causa de las bombas. Hanna niega dicha acusación la cual, por cierto, no era real. Finalmente, para poder identificar si ella era culpable o no de aquella nota que da cuenta de su decisión de encerrar a esas mujeres ocasionando su muerte, el jurado le propone que escriba algo en un block de notas. Es aquí donde ese discurso egosintónico de su yo se derrumba y ella no puede responder, no puede escribir ya que no sabe hacerlo en tanto es analfabeta. Ella decide no mostrarse como analfabeta frente a todos los presentes en el juicio pero sobre todo frente a ella misma. Basándonos en el texto de la película podríamos decir que prefiere ser juzgada por aquello que no cometió antes que reconocer ante ella misma su analfabetismo que la avergüenza por completo. Diríamos que prefiere ser juzgada por la corte para que ellos lean, al igual que lo hace Michel, sus propias acciones en aquellos días como guardia antes que leer ella misma sus propias acciones. Ella tenía la posibilidad de decir la verdad acerca de su analfabetismo, verdad que la salvaría de su incipiente condena a cadena perpetua pero toma una posición opuesta y decide no develar su verdad por vergüenza. Ella no se avergüenza de ser condenada por el homicidio de 300 mujeres judías sino que se avergüenza de ser analfabeta. Elije ser juzgada por los jueces en tanto sujeto autónomo, es decir, en tanto sujeto que responde por sus propios actos y de ese modo toma una posición que creemos da cuenta de la hipótesis clínica planteada por el autor. Hanna elije ser juzgada por algo que no cometió ubicándose detrás de su analfabetismo que la conduce a evitar encontrarse con otra verdad que la responsabilizaría por los crímenes cometidos y que daría cuenta de la responsabilidad subjetiva que atañe al personaje. Evita que su angustia la interpele por aquellas acciones como guardia ubicándose como analfabeta, lo cual no le permite remitirse sobre sus hechos para que allí advenga el sujeto dividido. Sujeto del inconciente que insiste en develarse frente a ella pero que ella se empreña en velar aferrándose al discurso de su yo que la ubica como una buena trabajadora que cumple con las órdenes. Por tanto, creemos que la hipótesis clínica planteada por el autor implica que Hanna elige ser juzgada por el tribunal y declararse culpable por un crimen que no cometió al verse interpelada por el juez cuando le pide que escriba algo para dar cuenta si fue ella o no la que escribió el informe. La hipótesis clínica es aquella que conecta al T 2 con el T 1 de manera retroactiva fundando en ese apres coup el T 1. Dicha hipótesis implica la posición que adopta el sujeto en ese T 2 en el que se presenta un elemento discordante que intenta romper el universo particular del sujeto. En lo que respecta a Hanna diremos que el elemento discordante radica en aquel momento en el que ella es obligada a sentarse frente a una hoja en blanco y una lapicera que la enfrentan a la peor de sus vergüenzas, ser analfabeta y mostrarse inocente frente a aquello por lo cual se la culpa siempre y cuando devele su secreto. Y es allí donde algo de su subjetividad podría comenzar a develarse, donde ella decide no dar cuenta de aquello que la avergüenza y prefiere que la juzguen por aquellos actos que no cometió. Prefiere que los otros la juzguen desde su responsabilidad jurídica antes que ubicarse desde una posición que le posibilite dar cuenta que de ella misma esta implicado en aquellas acciones que llevo a cabo como guardia.
2- Sugiera el circuito de la responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
En su texto:”Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis.”, la Prof. Domínguez define al circuito de la responsabilidad de la siguiente manera: “Nuestro circuito de la responsabilidad se presenta a diferencia del freudiano de un modo lineal aunque los tiempos que se establecen se sitúen como lógicos y la dinámica que entre ellos se produce requiera de apres-coup. Es decir, esta compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en consonancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada con un tiempo 2 con algún indicador que le señale algún exceso en lo acontecido otrora (de allí su linealidad). Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenía.” Así definidos los tiempos lógicos diremos que en el film ubicamos un T1 cuando Hanna decide trabajar en la SS al enterarse que estaban reclutando gente para que trabajara como guardia en los campos. Es decir, ella elije realizar un trabajo que implica cuidar y controlar a cierta cantidad de mujeres y niñas durante un tiempo hasta que tiene que elegir un pequeño grupo para enviarlo a Auswichtz done luego serán ejecutadas. Este primer tiempo la encuentra a Hanna cuidando de estas mujeres a las cuales baña y por quienes es responsable .Decide proteger a aquellas que encuentra débiles y enfermas apartándolas del resto y brindándoles cuidados especiales. Tenia preferidas a las cuales les pedía que le leyeran. Forman parte de este tiempo 1 aquella relación pasajera de Hanna con el joven Michel. El azar hizo que ambos se cruzaran y nos muestra a Hanna repitiendo con el joven Michel ciertos actos que anteriormente había realizado con sus prisioneras del campo. Se acerca a Michel al verlo descompuesto en la puerta de su casa, lo limpia, le da un baño y lo acompaña hasta su casa. A partir de allí, Michel se enamora de ella y entablan una relación en la que nuevamente encontramos a Hanna dominando por completo la situación y desautorizando cualquier cuestionamiento de parte de este niño de tan solo 15 años que se molesta al encontrarse con ciertas acciones de dicha mujer. Ella le pedía que primero le leyera y luego así podían tener sexo cuando ella lo decidiera y de la forma que ella quería.
Este tiempo 1 del que estamos dando cuenta no posee existencia propia, es decir, este tiempo en el que el sujeto realiza determinadas acciones sobre las cuales se cree dueño se funda retroactivamente al darse un tiempo 2 en el que se presentan determinados elementos discordantes que marcan al sujeto un exceso respecto de aquellas acciones que llevo a cabo. Tiempo 2 que lo llevara mas allá de su universo particular de las certidumbres yoicas que le permitiría situarse en un lugar a partir del cual el sujeto intente dar cuenta de su implicancia en aquellas acciones que llevo a cabo sin advertir algún elemento que cuestionara los hechos. Ubicaremos entonces como elemento discordante que da cuenta de la emergencia de un tiempo 2 aquel momento en el que Hanna tiembla sentada frente a un simple block de hojas en blanco y una lapicera. A lo largo de todo el juicio el Juez trato de hacerle ver que ella era responsable por haber mantenido prisioneras a cientos de mujeres que no tendrían otro destino que la muerte. Le hizo relatar una y otra vez la forma en la aquellas mujeres y niñas habían muerto delante de sus ojos para intentar quebrarla frente a todo el tribunal. Pero nada de aquellos horrorosos relatos parecían interpelar a nuestro personaje. Ella solo se justificaba detrás de sus condiciones y obligaciones como guardia y responsable, así es como ella se define, por esas mujeres. Podemos decir que aquella angustia que Hanna no vivencio frente a sus propios relatos de aquel genocidio se le presenta de manera inesperada a causa de un elemento azaroso que es parte de una estrategia de sus compañeras. Dicha estrategia con la que las otras guardias pretendían desentenderse de aquellos crimines se trataba de que sus compañeras habían elevado una denuncia contra ella indicando que era quien estaba a cargo la noche en la que 300 mujeres murieron quemadas en una iglesia. Las guardias entregan un texto en el que consta los hechos ocurridos aquella noche y ubican a nuestro personaje como la autora del mismo. Esta estrategia de sus compañeras constituye el elemento azaroso que enfrenta a Hanna con una verdad de si misma que se le presenta como elemento discordante en este T 2 dejándola perpleja frente al papel en blanco y una birome sobre el que debía escribir para dar cuenta de si la denuncia de sus compañeras era real. Hasta ese momento Hanna no se había enfrentado con su analfabetismo y se conformaba pidiéndole a otros que le lean historias, su analfabetismo funcionaba como un elemento egosintónico en el sentido de que ella se conformaba si había algún otro que leyera por ella. Pero a partir de ese momento en el que ella podría valerse de su verdad para salvarse de aquello por lo cual se la condena ella da una respuesta que en lugar de permitir la emergencia del sujeto que daría cuenta de su implicancia en aquellos hechos que se le presentan como ajenos, ella toma una posición mediante la cual prefiere que los otros lean sus acciones para no develar su verdad. Es decir, ella se averguenza frente a los otros por su analfabetismo y prefiere que los otros la juzguen como responsable de 300 homicidios antes que enfrentarse ella misma a aquello de lo que verdaderamente es culpable. Es decir, culpable de haber cedido en su deseo que la habría llevado a trabajar como guardia para la SS con todo aquello que esa labor implica. Este tiempo 2 da existencia al tiempo 1 retroactivamente y obliga al sujeto via la interpelación a dar respuesta por aquellas acciones que hasta el momento llevo a cabo guiado por la certidumbres yoicas y ahora advierten la irrupción de un deseo. Hanna se siente interpelada por un block de hojas en blanco y una lapicera que la llaman a dar respuesta y le permiten hacer algo, tomar posición frente a aquellas mujeres de las cuales se hizo responsable. Pero la respuesta que da Hanna no permite la emergencia de una pregunta sobre aquello que de ella se jugo al trabajar como guardia. Dicha respuesta via la vergüenza le permite no tomar posición frente a aquello de lo que si es culpable y le cede a los otros el poder de decidir por ella para el resto de sus días. Decide no develar que es analfabeta, lo cual en tanto figura de la culpa cierra el circuito y no permite la emergencia de un sujeto como efecto propio del tiempo 3 del circuito. En palabras de la Prof. Salomone:”El sujeto del que aquí hablamos es el sujeto que situamos como efecto; como efecto de la palabra que lo divide. En las formaciones del inconsciente se manifiesta esta división del sujeto, que el yo experimenta como puntos de inconsistencia .Algo extraño irrumpe y quiebra todo sentido; el yo se desorienta frente a aquello que le es ajeno. Entonces, en el campo de la responsabilidad subjetiva no se trata del sujeto del enunciado, el yo digo, yo soy, el yo de la voluntad y la intención. Nos referimos a un sujeto planteado en primera instancia al que confrontamos con sus actos y su responsabilidad. “ Lo planteado nos permite pensar que Hanna, al verse interpelada por aquello que llevo a cabo y que interpela a su yo en tanto le muestra elementos discordantes de ella misma, es allí donde ella elije ubicarse como sujeto del enunciado al decir:”si, fui yo la que escribió el informe”. Lo dicho le permite tomar una posición que via la vergüenza le permite no dar cuenta de aquello de su deseo que se jugo al desempeñar el papel de guardia y responsable. En lugar de permitir que se evoque esa falta y cuestionar esos puntos de inconsistencia que su yo advierte, ella decide no querer saber nada de aquella verdad que estaría pronta a salir a la luz por la vía de la respuesta. Frente a las inconsistencias de este tiempo 2 el yo de Hanna responde a fin de estabilizar esa tensión creciente que se le presenta a causa de la interpelación. Esta respuesta moral del yo es tranquilizadora en relación a otro tipo de respuesta que podría hacerla sentir culpable de lo que ha hecho en lo que marcamos como tiempo 1. La vergüenza de Hanna tapona el circuito de la responsabilidad cerrándolo justo allí donde podría emerger el sujeto como efecto. Dicho taponamiento lo proporcionan las llamadas figuras de la culpa, las cuales dan cuenta de que en ellas la culpa no favorece el efecto sujeto. Es decir, aquí la culpa resulta anestesiada y por lo mismo es proporcionalmente ajena a la responsabilidad subjetiva y encontramos en su lugar estas figuras de la culpa como respuesta a la interpelación como un modo de des-ligarse de aquello que implica al sujeto. Daremos cuenta de dichas figuras de la culpa en la respuesta 4. Aquí la culpa se mantiene, no da lugar a la emergencia del sujeto y las llamadas figuras de la culpa se dan lugar en las vicisitudes del sentimiento inconciente de culpa que es su vía regia de manifestación. Lo planteado hasta el momento indica que las figuras de la culpa cierran el circuito de la responsabilidad en tanto que dichas figuras comportan la respuesta de Hanna ante la interpelación que da lugar a la culpa y esta última la obliga a responder. Si bien quedaría en claro que estas figuras de la culpa cierran el circuito, no por ello no nos atrevimos a pensar en la posibilidad de un tiempo 3 que creímos poder ubicar hacia el final de la película en 2 situaciones diferentes. La primera de ellas la ubicamos el la escena en la que Hanna aprende a leer y escribir superando su analfabetismo. Ella se ve motivada a superar aquello de lo que se avergüenza porque quiere enviarle cartas a Michel en agradecimiento a que el le envía a la cárcel cassettes con las grabaciones de los libros que el le había leído. Pero a medida que intentamos dar cuenta de estos actos de Hanna como tiempo 3 vemos la imposibilidad de ubicarlos en tanto tal en la medida en que superar el analfabetismo no es algo que nos permita ubicar el efecto sujeto, aquel que se constituye en el acto. Ella solo quiere aprender a escribir para poder enviarle a el unas cartas en respuesta de agradecimiento y es en este sentido que no lo podemos ubicar como un tiempo 3. Es decir, ella recibe azarosamente estas grabaciones de parte de Michel y para acercarse a el decide dejar atrás aquello que la avergüenza. Pero su analfabetismo no era aquello sobre lo cual ella había sido interpelada y por lo cual ella debía saberse culpable posibilitando así una respuesta. Otra escena de la película que creímos poder ubicar como tiempo 3 es en relación al suicidio de Hanna. La escena anterior al suicidio nos muestra a Hanna y a Michel juntos en el comedor de la cárcel. En esos días ella iba a recuperar su libertad porque finalizaba el cumplimiento de su condena y Michel había sido convocado por el personal de la cárcel para hacerse responsable de ella en su reinserción a la sociedad. Cuando el la va a visitar le pregunta a ella si recuerda el pasado, aludiendo a aquellos hechos que la habían llevado a la cárcel, pero ella niega los mismos diciéndole si el se refiere a las historia de amor de ambos. La pregunta de Michel contraria a Hanna quien le responde que los muertos muertos están y que ella en la cárcel supero su analfabetismo. Esto desconcierta a Michel quien le da a entender que el no puede aceptar lo que ella ha hecho y Hanna puede entender perfectamente aquello que Michel le da a entender. El no puede aceptar que ella no se cuestione por sus actos como guardia. Finalmente ella redacta un pequeño testamento y arma una gran pila de libros sobre una mesa para pararse sobre ellos y así suicidarse. Creemos que dicho acto llevado a cabo por Hanna no daría cuenta de un tiempo 3 en tanto ella se suicida porque Michel no la puede aceptar a ella como integrante del genocidio. Es decir, ella no decide quitarse la vida a causa de enfrentarse con aquellas acciones tortuosas que ha llevado a cabo con las mujeres en los campos. Es decir que la pregunta de Michel no la lleva a dar respuesta por aquello de su deseo que se dio paso más allá de su yo al desempeñar su trabajo como guardia. Nada de ello la interpela dando lugar a un sujeto. Y es por este motivo que no podemos ubicar el suicidio como tiempo 3 en tanto este acto no le permite resignificar aquellos actos que ella cometió y por tanto nada hay aquí de responsabilidad subjetiva en juego. Nada se presenta tratando de dar cuenta de lo que ubicamos como el tiempo 1. Ella se suicida porque Michel no la puede querer sabiendo su verdad y no porque se sienta interpelada por esa verdad que la ubica formando parte de un genocidio. El suicido de Hanna no es la respuesta subjetiva por aquello de su deseo en el que ha cedido sin advertirlo una y otra vez bañado y desnudando a las mujeres en los campos, acción que luego repite con Michel. Será Michel el que retorna sobre aquellas acciones que el vivencio como extrañas en ella y de las cuales intenta dar respuesta posicionándose en el lugar de aquel que decide no querer ser parte de aquellos crímenes que ella cometió. Queda claro que ambas escenas que intentamos ubicar como un tiempo 3, superar el analfabetismo y suicidarse, no lo son en tanto este tiempo se da lugar a partir de elementos azarosos e incalculados que hacen que el sujeto vuelva sobre sus actos posicionándose desde otro lugar. En este tiempo nos encontramos con un efecto sujeto que retorna sobre aquello que hizo para romper con el universo de lo particular y favorece la interpelación que le permitirá ubicarse desde el lugar de la responsabilidad subjetiva y de acuerdo a aquello de su deseo que se ha dado lugar. Ninguna de estas 2 escenas muestran a Hanna como un sujeto como efecto de aquella palabra que lo divide ni como aquella que toma posición frente a aquello que la vida hace con ella. Hasta el final de sus días prefiere cumplir con su condena en tanto ella misma se ve desde el lugar de sujeto autónomo, aquel que puede responder por aquello que hizo. Prefiere hacerse culpar por algo que no cometió y responde frente a aquello inconciente que se le presenta por medio de figuras de la culpa que no le permiten advenir en un tiempo 3 como sujeto en tanto efecto de aquello que lo determina mas allá de su propio yo. Aquello de su deseo que le permitiría diluir el sentimiento de culpa que la habita en tanto analfabeta.

3-Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación consignando los indicadores subjetivos.
Comenzaremos definiendo los conceptos de azar y necesidad para luego dar cuenta de los mismos en base al film. Necesidad era el nombre de una diosa a quienes los griegos atribuían aquellos sucesos que van mas allá de la voluntad humana. Ello implica que si un sujeto vivencia una situación plenamente regida por el orden de la necesidad no hay responsabilidad alguna que le corresponda. Otra característica de la necesidad es que establece una relación entre causas y efectos. Por otra parte los griegos también tenia una diosa llamada Azar, que regia lo eventos ajenos al orden humano pero que escapaban a la diosa Necesidad. El nombre cotidiano que le damos al azar es el de suerte, coincidencia, casualidad, accidente y este azar actúa desvinculando causas y efectos. Cuando rigen por completo azar o necesidad o una combinación de ambos no es posible interrogarse por la responsabilidad del sujeto. Solo podemos dar cuenta de esta última en tanto exista una grieta entre azar y necesidad. En el texto: “Responsabilidad: entre necesidad y azar.” queda plateada la idea de que la realidad no se lleva a cabo en el plano o de la necesidad, o del azar, o de la responsabilidad del sujeto sino que es mas compleja lo cual implica que estos 3 elementos se pueden encontrar interactuando en una situación. Esto último conlleva la posibilidad de cometer errores que nos podrán llevar a recurrir a 2 formas reduccionistas. La primera de ellas sería atribuir al sujeto una responsabilidad que no le corresponde y la segunda sería relevar al sujeto de su responsabilidad mediante la atribución de lo sucedido al azar y/o a la necesidad cuando lo correcto sería que sujeto responda por su acción. Definidos estos conceptos creemos pertinente marcar como un primer elemento de azar la escena en la que Michel se baja del tren porque se siente descompuesto y se sienta en la puerta del edificio donde vivía Hanna. En ese mismo momento ella regresaba a su casa luego de la jornada laboral y encuentra a Michel descompuesto. Hasta aquí creemos que se trata de elementos azarosos que hacen que Hanna se cruce con ese adolescente a quien termina llamando Kid. Lo que ocurre luego en la escena ya no podemos atribuirlo al azar, en tanto ella elije ayudarlo limpiándolo y llevándolo hasta su casa. Elemento este último que creemos escapa a aquello que consideramos azar en el sentido de que ella toma una determinada posición al verlo descompuesto. Es evidente que no pretende desentenderse de ese chico que encuentra enfermo en la puerta de su casa. Otra elemento azaroso del film lo podemos ubicar en el hecho de que Michel, como estudiante de derecho es llevado junto a un grupo de compañeros a presencial el juicio en el que Hanna esta siendo condenada por sus trabajos como miembros de la SS. Es decir, marcamos esto como elemento como azaroso en tanto Michel presencia casualmente aquel juicio del que ella es parte como acusada de un delito. El no sabia nada de Hanna desde hacia varios años y se encuentra nuevamente con ella por ser estudiante de derecho lo cual le permite presenciar ese juicio. El azar que permitió a Michel presenciar el juicio le brinda varios años después la posibilidad de dar cuenta de aquellos elementos que se le habían presentados como extraños en el tratamiento de Hanna hacia él. Esto último no se corresponde con los elementos de azar pero creemos pertinente dar cuenta de ellos ya que marcan la emergencia de la responsabilidad que a Hanna le compete como guardia y que nos permitiría ir en la dirección de aquello que podemos atribuir a la responsabilidad subjetiva. Creemos que también daría cuanta de un elemento azaroso el hecho de que Hanna reciba en la cárcel las cintas que Michel le grabó con los relatos de los libros que él le leyó en aquellos días que pasaron juntos. Lo azaroso no es que él le envíe esas cintas, justamente este elemento da cuenta de un modo mediante el cual Michel quiere acercarse a Hanna para tratar de dar cuenta de aquello que a él le pasa al mantener por años esa verdad acerca de aquella mujer con la que él estuvo y de quién se enamoró. Lo azaroso aquí es que ella reciba esas cintas de parte de Michel cuando jamás se las esperaba. Cabe destacar que frente a este hecho azaroso ella toma una posición mediante la cual decide abandonar su analfabetismo para poder escribirle a Michel y es aquí donde nos vamos del terreno del azar y nos vemos conducidos a aquello del personaje de Hanna que podría implicar una acción de la cual sí la podemos hacer responsable. Por otra parte, creemos pertinente marcar como elemento de necesidad el hecho de que Hanna nace en un determinado momento de la historia de su país en el que ocurren los crímenes nazis. Cabe aclarar que marcamos este hecho como elemento de necesidad en tanto ella no elije nacer en esa época con todo lo que la misma conlleva. Pero es importante distinguir en este sentido que aquello que escapa al orden de la necesidad es aquello que indica de qué modo Hanna se ubica frente a eso que le toca vivir. Ella elije ser parte de la SS asumiendo su cargo como guardia y es aquí donde nada del orden del azar y la necesidad están en juego y donde se abre entre ellos la brecha que deja al descubierto aquello que luego nos permitirá dar cuenta de la responsabilidad de Hanna en dicha elección. Otro elemento que queremos marcar como necesidad es el momento del juicio en el que ella tiene que responder si es culpable o no de haber escrito el informe que relata la muerte de 300 mujeres dentro de la iglesia. Cabe destacar que marcamos como elemento de necesidad el hecho de que ella tenga que responder a la pregunta del tribunal, en tanto ella está obligada a responder mas allá de su voluntad porque el juicio así lo requiere como parte fundamental para la sentencia. No nos referimos a lo que ella responde sino a que Hanna debe responder quiera o no. Aquello que responde declarándose culpable de haber escrito ese informe cuando en realidad no lo es ya no forma parte de un elemento de necesidad en tanto implica la decisión de nuestro personaje de declararse culpable pero aquello que no hizo. Lo dicho hasta el momento nos permite dar cuenta de que para poder identificar de los elementos de azar y necesidad tenemos que hacer contrapunto con aquellos elementos que forman parte de la responsabilidad subjetiva en tanto las situaciones del film se muestran complejas al ir y venir entre estos 3 elementos que nos permiten atribuir al sujeto aquello de los cual lo podemos responsabilizar en tanto podamos ubicar de manera correcta los elementos de azar y necesidad. Despejados azar y necesidad podremos llegar a aquello de lo que sí podemos responsabilizar a Hanna. Responsabilidad que ubicaríamos allí donde ella decide trabajar como guardia porque allí podría llevar a cabo con aquellas mujeres determinadas acciones que, sin que su propio yo lo advierta, dan cuenta de aquello de su deseo que se juega en el tratamiento del cuerpo de aquellas mujeres. Parte de ese tratamiento lo repite con Michel en reiteradas oportunidades. Una de ella se da lugar cuando ella le pide a él que le llene de carbón algunos baldes y él queda completamente sucio. Es decir, azarosamente Michel se ensucia al intentar recoger carbón y allí donde ella podría hacer caso omiso le pide a él que se desnude para bañarlo ya que no puede llegar sucio a su casa. Michel se ensucia azarosamente. Hanna se vale de esa situación azarosa para bañarlo y en esta acción se juega nuevamente algo de la satisfacción de su deseo que insiste en develarse en torno al lavado del cuerpo del otro. Éste último acto que escapa al azar nos deja frente a la responsabilidad subjetiva que Hanna debe asumir en tanto sujeto deseante determinado por lo inconsciente que no cesa de intentar dar sentido velando la emergencia del sujeto en tanto efecto.

4- Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Una de las figuras de la culpa que aparecen en Hanna y que distinguimos como la más visible es la de negación, Hanna no se hace cargo de su verdadera responsabilidad y asume otra en su lugar, asume haber cometido un delito que no cometió, se ubica en el lugar de sujeto autónomo, intencional, conciente de sus actos, para evadir al verdadero sujeto del inconciente que tiene en su interior que fluye a través del síntoma del analfabetismo. Se posiciona como sujeto de la responsabilidad jurídica, que en parte sí la tiene por haber colaborado como guardia, pero ella se posiciona como sujeto responsable jurídicamente de algo que no cometió y para lo cual sí es culpable de responsabilidad subjetiva. Hanna hizo cómplice a aquellas favoritas de su síntoma, de su analfabetismo, para después terminar indefectiblemente en la muerte.
Pensando a la responsabilidad subjetiva como “aquello que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente; sujeto no autónomo que, no es dueño de su voluntad e intención...” tal como lo define Gabriela Salomone en El sujeto dividido y la responsabilidad”, “responsabilidad que atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo”, la responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole, le es ajeno. No así la responsabilidad jurídica, en la que hablamos de un sujeto autónomo, sujeto del derecho, conciente de sus actos, con intención. La parte de responsabilidad jurídica también la podemos asociar con el caso Eichmann en el cual éste fue parte del “engranaje de la maquinaria”, como dice Carlos Gutiérrez en “Eichmann y la responsabilidad”; fue colaborador en la maquinaria de la muerte, cómplice, fue capaz de mantener una obediencia extrema, al igual que Hanna cuando no dejó salir a aquellas mujeres que se estaban quemando vivas. Resumiendo, en lo que atañe sólo a la responsabilidad jurídica, Hanna tiene varias coincidencias con el caso real Eichmann quien es culpable de asumir un cargo y una obediencia extrema hacia un sistema genocida.
Volviendo a las figuras de la culpa, respecto a la intelectualización, Hanna decide responder ante el hecho azaroso de que Michael le empiece a mandar cassettes con grabaciones de cada cuento que habían compartido, de forma tal de utilizarlo para resarcir de algún modo su analfabetismo, ella aprende sola a leer y a escribir, pero permanece allí como figura de la culpa en el sentido de que ella no reflexiona sobre el trasfondo de este hecho, sobre aquellas cómplices de su analfabetismo que ya están enterradas, ella lo utiliza como medio para comunicarse con Michael, como medio para sortear ese obstáculo que la avergonzó siempre. El desenlace de aquello que permanece en Hanna como aquel sentimiento inconciente de culpa que no puede elaborar y que se expresa como necesidad de castigo, de ese pagar de más, es trágico; Hanna se termina suicidando.

5- Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
En el cuento “El Muro”, el personaje de Ibbieta se encuentra ante una situación límite, debe decidir si delata a su amigo Gris y vivir, o guardar el secreto acerca de su paradero y morir; pero decide hacerle una jugarreta a los falangistas y decirles que Gris estaba en el cementerio, decisión que no sólo le salva la vida, sino da cuenta de un deseo de vivir más allá de su conciencia, por el cual se salva de ser ejecutado. En el caso de Ibbieta la hipótesis clínica es porqué toma la decisión de decir el cementerio y no otro lugar, aquella jugarreta estaba cargada de deseo y él mismo no lo sabía, tal vez por esto mismo cuando Ibbieta se entera el motivo por el cual todavía sigue vivo, es decir que Gris había sido capturado en el cementerio, se hecha a reír.. y al mismo tiempo a llorar.
En la película Hanna también toma una decisión que determina su destino, elige ser responsable de un cargo que no le corresponde antes que desenmascarar su verdad, que es ser analfabeta; pero Hanna no sólo siente vergüenza de ser analfabeta, siente vergüenza por los crímenes que cometió, no sólo el homicidio a las 300 mujeres, sino aquella relación con cada una de ellas que da cuenta de su analfabetismo y de su secreto, aquella relación que luego termina en la muerte. Pero igual que Ibbieta, Hanna no es conciente de los motivos por los cuales decide pagar de más, no sabe que esta decisión cambiará su vida y la ayudará a resarcir de algún modo aquello que la avergüenza. De un modo no del todo completo ya que sobre el final de la película se puede observar que Hanna no parece haber reflexionado sobre aquella catástrofe sucedida en 1944 ante la pregunta de Michael acerca de si había estado pensando en el pasado durante todos estos años, y Hanna piensa en el pasado juntos y no en aquel suceso durante el holocausto.
Podemos articular con el módulo 4 este suceso que ocurre en el tiempo 1, que es cuando se incendia la iglesia donde dormían estas mujeres privadas de su libertad, en un rapto de conciencia de las guardias que habían dejado que permanezcan allí durante la noche. Por la intervención del azar dicha iglesia se incendia, y por error humano o negligencia, depende de cómo analicemos la intervención de las guardias, las refugiadas no pueden salir y mueren quemadas. Este hecho entonces lo podemos denominar como accidente ya que como dice la ficha de cátedra “Desastres y Catástrofes” : “Los accidentes se sitúan en un punto de intersección entre la actividad humana y el orden natural.” Claro que llamamos accidente sólo a la situación ocurrida en la iglesia, ya que todo lo que sucedía alrededor era parte del curso del genocidio que se estaba cometiendo, Alemania estaba influida por Hitler y las políticas de estado eugenésicas que luego terminaron en dicho genocidio hacia los judíos, considerados por la antropología y la medicina judía como raza sub-humana; como menciona J. J. M. Fariña en “De la eugenesia a los crímenes nazis.” Así fue como miles de hombres y mujeres fueron colaboradores del régimen nazi, con historias como la de Hanna en la ficción, o Eichmann en la realidad, en las cuales se juegan no sólo las responsabilidades jurídicas, sino también las responsabilidades subjetivas y la culpa de aquellos sujetos que, además de colaborar en cientos de homicidios, han marcado sus vidas para siempre.

BIBLIOGRAFIA:

• Desastres y catástrofes. Ficha de la cátedra. Mimeo. Publicado también en la página web de la cátedra.
• Gutiérrez, C.: (2009) “Eichmann y la responsabilidad”. En Michel Fariña, J. J.; Salomone, G. Z.: Dossier de Ética y Cine: Ética y ciencia. De la eugenesia al tratamiento contemporáneo de las diferencias humanas. Proyecto IBIS / Aesthethika©. Grupo Blanco ediciones, Buenos Aires.
• Laso, E.: (2009) “Las coordenadas de la obediencia. Milgram a través de la lectura de Zygmunt Bauman”. En Michel Fariña, J. J.; Salomone, G. Z.: Dossier de Ética y Cine: Ética y ciencia. De la eugenesia al tratamiento contemporáneo de las diferencias humanas. Proyecto IBIS / Aesthethika©. Grupo Blanco ediciones, Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Alemán, J. (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: