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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

05_Cecilia Delucca_Silvina Echagüe_ El lector
38 - PSICOLOGIA ETICA Y DERECHOS HUMANOS
Cátedra I - Prof. Tit. Reg. Juan Jorge Fariña
1° Cuatrimestre de 2010

EVALUACION

• Película: El Lector
• Comisión N° 5 - Prof. Elizabeth Beatriz Ormart
• Alumnas:
Cecilia Delucca, D.N.I N° 28.997.010
María Silvina Echagüe, D.N.I N° 25.775.594

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

La película El Lector nos sitúa en el año 1958 cuando Hanna Schimtz y Michael Berg se conocen en las calles de Neustadt, Alemania occidental. El tenia 15 años, ella lo doblaba en edad. Michael estaba descompuesto en la calle en momento en el que Hanna decide ayudarlo. A partir de allí, comienzan a tener una relación amorosa, siendo así Hanna el primer amor de Michael. La relación duró sólo un verano ya que ella se fue repentinamente de su departamento.
El elemento de azar fundamental que está presente, es el hecho de que en el año 1966, realizando Michael Berg un seminario en la Escuela de Leyes de Heidelberg, Alemania, asiste como estudiante espectador a un juicio público por crímenes del régimen nazi. Allí descubre que una de las personas acusadas de los sucesos que se juzgan es Hanna Schmitz. El elemento de necesidad es el momento histórico y social de Alemania. Habiendo caído oportunamente el nazismo, aun se llevan a cabo los juicios por el proceso. La combinación de ambos elementos, la necesidad y el azar, los convocó en un mismo escenario, el juicio en el Tribunal, donde se reencuentran después de ocho años, y donde a partir de allí, se suceden y encadenan los restantes hechos.
En el transcurso del juicio Hanna tiene que responder sobre sus hechos respecto de la muerte de 300 mujeres judías en una iglesia; se declara como la autora de la escritura de un informe sobre las muertes, situación que la sentencia a cadena perpetua; como responsable, es culpable para el derecho. Lo hizo para no declarar que era analfabeta, cuestión que la avergonzaba. Michael puede descubrir ésta verdad y enterarse del pasado de Hanna. Sin embargo, decide respetar la decisión de ella y no dice nada al respecto.
En el comentario del film El Lector, realizado por Jorge Fariña, Dora Serué, y Eduardo Laso, se hace mención a los dos protagonistas de la historia, Michael Berg y Hanna Schmitz.
Hanna se declara culpable en el juicio de un crimen que no cometió (ser la persona a cargo y única responsable directa de la muerte de 300 mujeres judías en un incendio en una iglesia durante las conocidas “Marchas de la muerte”), para ocultar otro en el que sí está implicada. Los autores dejan en claro que ese crimen no se trata de su analfabetismo. Puede estar ligado a la referencia sobre “los cuerpos cuidados y bañados de sus lectoras en el campo”, niñas que Hanna elegía para que por las noches le leyeran a cambio de cuidados preferenciales.
Hanna no se siente responsable de sus actos, no puede entender el hecho de que sus compañeras nieguen lo ocurrido y le imputen los hechos a ella acusándola; no comprende la gravedad de los mismos. Se defiende ante el Juez diciendo que cumplió en forma eficiente con su trabajo, respetando las órdenes que le daban sus superiores. Los autores relacionan la incapacidad que tiene Hanna de poder comprender y leer sus actos, con su condición de analfabeta. Destacan así, que el analfabetismo de Hanna es un síntoma “Ser leído por otro”, que remite a una verdad de sí que desconoce. El síntoma aparece en éste caso como figura de la culpa. Por último, los autores exponen que cuando Hanna supera su analfabetismo, se le abre la posibilidad de leer la interpelación que le hace Michael (cuando la va a visitar a la cárcel y se muestra distante, dándole a entender que para él sus actos son imperdonables) y de ésta forma resignifica su pasado, que le resulta intolerable, y culmina suicidándose.
Respecto a Michael, se refieren a él como el amante y el jurista al analizar la decisión que tomó sobre callarse la verdad que favorecería a Hanna en el juicio (que es analfabeta); por un lado como amante, justifica su silencio en función de respetar la decisión de Hanna entendiendo que su deseo es no mostrarse como una analfabeta, y por otro lado, como el jurista, se pregunta sobre lo que debería hacer un abogado en ese caso enfrentándose a un dilema de la práctica profesional. Aquí la situación es planteada en términos morales, en tanto cual sería la posición objetiva de un jurista.
Vamos a analizar el circuito de la responsabilidad tomando al personaje de Michael. Michael descubre durante el juicio que Hanna es analfabeta y por ese motivo no puede ser la responsable directa de los asesinatos, es inocente del crimen de la que se la acusa. En éste punto se le presenta la posibilidad de hablar ante el tribunal y de esa manera beneficiar a la acusada o hablar con Hanna para que se defienda, pero Michael decide callar. Tomamos a este indicador como un tiempo 1. Como amante, decide callar para respetar la decisión que tomó Hanna, como jurista está obligado a decir la verdad, sin embargo no la dice. Desconoce los motivos inconscientes de su silencio, sus sentimientos se anteponen al obrar del jurista, pero decide y cree que es dueño de sus actos.
Situamos un tiempo 2 en donde el suicidio inesperado de Hanna justo antes de salir de la cárcel y después de haber tenido un encuentro con él, interpela a Michael. Ella sale de su vida en forma abrupta, es abandonado nuevamente sin esperarlo (además, ella nunca tuvo intenciones de irse de la cárcel), mientras él ya le había encontrado un lugar para vivir, procuró que haya una biblioteca cerca, y un trabajo que realizar. El llanto desesperado de Michael en ese momento es un indicador de la interpelación y de su implicancia en está situación que lo conmueve. Otra vez se queda sin palabras ante lo acontecido, “algo anduvo mal”. Esto resignifica a ese tiempo 1 en que decidió callarse sin decir la verdad, donde no pudo contar la historia que lo unió a esa mujer a quien le dijo que la amaba y de quien esperaba la mismas palabras. Si decía la verdad, debía también dar detalles de la relación que prefirió, sin darse cuenta entonces, mantener en secreto. No pudo asumir adecuadamente su propia relación con ella, no podía aceptarla tal como se le presentaba luego de ocho años; se encontraba ante sentimientos ambivalentes al respecto. Por un lado, fue una mujer a quien amó, la primera mujer en su vida, y la relación que tuvieron lo marcó para siempre (la conoció de adolescente y la vio por última vez ya siendo un adulto) y por otro lado, estuvo enamorado de una persona que estaba implicada en los crímenes nazis sin siquiera comprender la gravedad de sus actos, ¿como continuar sosteniendo el objeto de amor siempre idealizado a partir de ese descubrimiento?
Esta interpelación liga a los elementos disonantes del tiempo 1 posibilitando una resignificación a través de la culpa, que podemos ubicar en el hecho de que no dio a conocer la información que podría haberla beneficiado en el juicio y por ese motivo Hanna vivó hasta sus últimos días en la cárcel, en donde se suicida subiéndose encima de los libros, elementos que unen a los protagonistas a lo largo de la historia, para alcanzar su destino después del encuentro con Michael.
Esto lo obliga a responder, ¿que tuvo él que ver?, ¿porque se siente así?, ¿qué fue lo que oportunamente hizo?.
Ubicamos a partir de aquí un tiempo 3, en donde la respuesta singular a ésta interpelación es el cambio de posición del sujeto, produce algo distinto. Michael ahora puede hablar sobre sí mismo, sobre su historia, sus sentimientos y responsabilizarse por ellos, el romper el silencio como nunca antes lo hizo no es una acción cualquiera, el sujeto está en acto.
La hipótesis clínica que manejamos es que a partir de la muerte de Hanna Michael puede efectuar su duelo. En el momento que Michael decide callar hay una situación en conflicto con el yo. Por un lado el amor idealizado hacia Hanna, como objeto de amor; y por otro el descubrimiento del lugar en donde ella lo ubica. Ahora podrá depositar la libido, antes depositada en ella en otros objetos de amor y principalmente correrse de la posición de objeto que él mismo era para ella, un objeto más dentro de una serie de “cuerpos bañados y cuidados de sus lectoras en el campo.”
A partir de éste momento puede lograr una respuesta distinta a la del tiempo 1, puede hacer otra cosa, puede historizar su pasado al aceptar finalmente lo que antes no podía aceptar, el haber sido un objeto más para ella. Podrá dar un sentido diferente a los hechos que marcaron su vida y posicionarse frente a ellos de otra manera. Esto se relaciona al texto de Mosca Responsabilidad: otro nombre del sujeto, donde dice que ante la imposibilidad, la imposibilidad misma puede fundar una posibilidad, “registrar el recorrido y saber algo sobre el lugar que se ocupa en relación a él, y hacerlo propio”.
En relación con el texto de Sartre “El Muro” podemos ubicar relaciones con nuestro caso. En primer término, el hecho de que ambos casos se den en un momento histórico particular, en el caso del Muro la Guerra Civil Española y en nuestro caso los juicios por los crímenes del nazismo. En este contexto hay una decisión de los sujetos tomada en un primer tiempo (la broma de Ibbieta y el silencio a partir del juicio de Michael). Luego, en el caso del Muro hay una interpelación en Ibbieta a partir de la muerte de Gris porque lo encontraron en el cementerio, lugar que había sido designado por Ibbietta para jugarle una broma a los Falangistas y donde supuestamente no estaba su amigo; en El Lector hay una interpelación sobre Michael a partir de la muerte sorpresiva de Hanna, que abre la pregunta sobre la responsabilidad del sujeto y exige una respuesta. Ambos se ven implicados en la situación de alguna manera, que solo podrán comprender realizando el recorrido a través del circuito, retornando a la acción, aquella acción que fue orientada por un fin, aquella acción que produjo efectos no del todo acordes con lo esperado.
En ambos casos también ubicamos un tiempo 3, un efecto sujeto, la emergencia de una singularidad. El sentimiento de culpa se diluye, hay un cambio en la posición del sujeto y un deseo secreto de Ibbieta de vivir, de mantenerse con vida, por eso es responsable de haber hablado, un deseo de Michael de ser amado, y en ambos, a cualquier precio.



NOTAS

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