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FACULTAD DE PSICOLOGÍA
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
SEGUNDO PARCIAL DOMICILIARIO

Docente: Ana Corinaldesi

Alumna: Evangelina Mariel Rodríguez (LU: 21.806.754)

Comisión: 4

Fecha de Entrega: 28/02/2011

El Lector

El film “El lector”, cuenta la historia de un joven de 15 años, Michael, que tras bajar del tranvía por sentirse descompuesto, se aparta en la puerta de la casa de Hanna, quien le dobla la edad y con quien comenzará una intensa relación que durará algunos meses.
Este romance se lleva adelante en el Berlín de la posguerra Nazi, los encuentros eran diarios y Hanna le pedía al joven que le leyera, lo que resultaba muy gustoso para ambos.
Los personajes tenían su vida organizada, Hanna trabajaba diariamente en el tranvía y Michael corría de la escuela rumbo a la casa de ella, donde sus encuentros giraban en torno a la lectura de él y al amor de ambos.
Un tiempo después, Michael, convertido en un joven estudiante de derecho vuelve a encontrarse con su antigua amante. El está como observador en un juicio donde se esta juzgando a siete mujeres que participaron del genocidio Nazi. Para su sorpresa, Hanna está siendo juzgada por las muertes acontecidas durante su ejercicio como guardia en los campo de concentración. Sus compañeras también guardias la acusan de haber estado a cargo de la orden que dio muerte a trescientas personas.
El tribunal exige evaluar su letra para ser comparada con la letra del autor que dio dicha orden. En este momento Hanna comienza a mostrarse muy nerviosa y a su vez, Michael comienza a recordar diferentes momentos de su relación con ella, en los que podría haber advertido su condición de analfabeta. Finalmente, ella se niega a escribir en ese papel, asumiendo la responsabilidad del hecho.
Hanna es condenada a cadena perpetua y Michael a partir de este hecho comienza a interrogarse acerca de esta información que podría cambiar la sentencia. Luego de consultarlo con un profesor de la universidad y de pensar en visitarla, decide guardar silencio.
El tiempo trascurre hasta que Michael encuentra un libro que en su momento le había leído a Hanna. Esto despierta en él la ocurrencia de enviarle a la cárcel la lectura de libros a través cassettes.

Circuito de la responsabilidad

La escena del tribunal nos permite situar el tiempo 2. Instante en el que Michael se da cuenta que Hanna es analfabeta, momento de interpelación subjetiva. Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. (DOMÍNGUEZ, M.E., 2010, 135).
El pasado, signos inadvertidos de aquella época de amante le revelan ahora el secreto de Hanna, quien tras ser confrontada al lápiz y papel que le son ofrecidos para verificar su culpabilidad, niega el pedido de escribir y se declara culpable. En ese preciso momento, recuerdos de Michael le devuelven al espectador escenas en que Hanna rechazaba leer o incómoda simulaba leer una lista de precios, para luego elegir lo mismo que Michael.
Lo ante dicho permite ubicar retrospectivamente el tiempo 1. En términos teóricos, el tiempo 1 alude a una acción que se agota para los fines que fue realizada. Mencionamos entonces la acción que emprende Michael de leerle a Hanna frente a su demanda.
¿Qué le sucede a Michael en el punto de interpelación?
Su yo conciente es el primero en sorprenderse al percibir que aquella acción emprendida en un tiempo 1 fue más allá de lo que esperaba. Con esto queremos decir que se resignifica la acción que Michael llevó adelante en ese momento. Ésta no se agotaba en la acción de leerle, sino que Hanna necesitaba que alguien leyera por ella. Es a partir de la actitud que Hanna toma frente a la posibilidad de escribir en el juicio, que él advierte que su antigua amante es analfabeta y que durante su trascurso en el campo de concentración, buscaba jóvenes “enfermas y débiles” para que le leyeran.
Ahora bien el tiempo 2 se trata de la interpelación del sujeto, aquello que, aunque es vivido como ajeno le pertenece, le perturba su intención conciente, confrontándolo a un punto de sin sentido. Veremos entonces desde qué posición Michael responde, dando o no lugar a la responsabilidad subjetiva. “No hay forma de no responder pues la interpelación exige respuesta”. (D´AMORE O., 2010, 153)
¿Cómo responde Michael?
La necesidad de bajarse del tranvía por cuestiones fisiológicas, como lo casual del encuentro de Hanna y Michael, no sólo el día que se conocieron, sino también en le tribunal el día del juicio, son elementos tanto de necesidad como de azar y aluden al campo de determinación del sujeto. Será en la grieta entre ellos, que se encontrará la responsabilidad subjetiva. Para que haya una verdadera interpelación al sujeto del inconciente, es necesario que la distancia entre los dos tiempos no se deba únicamente al azar y a la necesidad. (CF, FARIÑA, Ficha de Cátedra)
En Michael surge el sentimiento de culpa que obtura el circuito de la responsabilidad subjetiva. Podría inferirse que estos sentimientos se ponen en juego en torno a la sentencia que culpa a Hanna de un crimen, sabiendo él que no es la autora de la orden que da muerte a centenares de personas. Se ve así como Michael con el sentimiento culpa y la intelectualización, genera un movimiento opuesto al de la responsabilidad subjetiva. “Toma la interpelación pero se responsabiliza moralmente y trata de enmendar. Se trata de una culpa moral como respuesta a la interpelación”. (SALOMONE, 2010, 128)
Cuando Michael se da cuenta que conoce algo sobre la acusada que podría cambiar el curso del veredicto, le consulta a su profesor de leyes, quien le comunica que su deber hacer consiste en dar testimonio en el juicio o hablar con ella. Sin embargo, Michael no realiza ninguna de estas dos acciones, lo que no le permite ir más allá de las barreras del yo. Años más tarde, ligado a este sentimiento de culpa, adopta una “posición paternalista” que busca sostener el saber no sabido que se hallaba presente en un tiempo 1: mantener a Hanna completa, tapar su falta .Es así que le hace llegar a la cárcel una serie de casettes donde le leía cuentos y novelas.
Es así que encontramos en Michael una respuesta desde la noción de sujeto autónomo “la cual restringe la responsabilidad al terreno de la conciencia, al ámbito de la intencionalidad conciente (IBÍD, 100).

Hipótesis Clínica

La interpelación que se produce en un tiempo 2 interroga la acción cometida en el tiempo 1. Por lo tanto, nos permite establecer una hipótesis clínica que explique por qué el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1, resignificándolo. Esta resignificación podría dar cuenta de un cambio de posición en el sujeto.
En este caso, Michael acatando la demanda de Hanna al leerle, se queda solo allí, en el plano de la demanda. La obturación de la falta de su amada, le impide experimentar su propia falta y posicionarse en relación a su deseo. Pensamos que Michael no puede ubicarse allí ya que su posición está sujetada al deseo del Otro. Ser lector le da un estatuto que le asegura un lugar en el campo del deseo de ella. Posición que sostiene, enviándole los cassette a Hanna mientras ella está en prisión.
En el ejemplo que hemos tomado y a partir de lo recientemente mencionado, entendemos que no hay en Michael responsabilidad subjetiva. Al no experimentar la culpa estructural no se abre paso a un tiempo 3.
El sujeto no está dado sino que se va construyendo “el sujeto es siendo. Nunca del todo realizado, pero siendo” (MOSCA, 2010, 125). Si la culpa señala deuda que demanda una respuesta y la responsabilidad da cuenta de la existencia del sujeto; no encontramos responsabilidad subjetiva en el caso analizado, pues Michael se queda en la seguridad desformada de su universo de sentidos ya conocido, que lo habilita a seguir siendo como lo fue hasta el momento.
Michael no elige un camino lleno de incertidumbres y se pierde de andar con la sustancia que le aportaría la fuerza de su deseo.

BIBLIOGRAFÍA

• Michel Fariña, J.J. (2010) Etica. Un horizonte en quiebra, Buenos Aires, Eudeba.
• Umerez, O.(1999) Deseo-Demanda. Pulsion y Sintoma, Buenos Aires, JVE Ediciones.
• Michel Fariña, J.J., “Responsabilidad: entre necesidad y azar”. Ficha de Cátedra,www.psi.uba.ar.
• Salomone G. Z. y Dominguez M.E. (2010) La transmisión de la ética. Clinica y deontología, Buenos Aires, Letra Viva.



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