por 

PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
Segundo Parcial
“El Método: camino que conduce a un lugar…”
PROFESOR TITULAR: Lic. Juan Jorge Michel fariña.
AYUDANTE DE TRABAJOS PRÁCTICOS: Lic. Alejandro Ollier.
CO-AYUDANTE DE TRABAJOS PRACTICOS: Lic. Flavia Navés.
ALUMNAS: - Quittner, Jésica Daiana. L.U.: 312701600
Jquittner@ort.edu.ar
Cel.: 153-631-6379.
- Lacuadra Florencia Pamela. L.U.: 317191520
Flopi.pl@hotmail.com
Cel.: 1564851875
COMISION: 23.
SEGUNDO CUATRIMESTRE DE 2010

Consigna de evaluación
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y – si resulta pertinente- el efecto particularista.

En todos los casos, articule con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

SINOPSIS ARGUMENTAL:
Madrid. Paseo de la Castellana. Manifestación de miles de personas. Fuerzas de seguridad anti-disturbios en las calles. Siete aspirantes a un alto puesto ejecutivo se presentan a una prueba de selección de personal para una empresa multinacional en un rascacielos de oficinas del complejo Azca. Entre ellos, las personalidades más dispares: el triunfador, el agresivo, la mujer insegura, el crítico, el indeciso... Tras un laberinto de formularios, acreditaciones y demás burocracia empresarial, los siete participantes se encuentran juntos en una fría sala a la que les ha conducido una secretaria, esperando a que de comienzo el proceso de selección... Desde ese instante, y en un clima de tensa competitividad, la inseguridad de los participantes se convertirá en miedo y dudas y estos a su vez en un estado de paranoia general. Tras presentarse con recelo los unos a los otros, se preguntarán si están siendo observados por cámaras o por qué la Compañía ha infiltrado un psicólogo entre ellos que les está ya examinando. Uno de los aspirantes hace alusión a un método de pruebas, similar al que sugieren, que se lleva en práctica en Estados Unidos. A partir de ese momento, los siete aspirantes al puesto serán sometidos a una serie de pruebas psicológicas con las que se pretende deducir cuál de ellos posee el perfil que mejor encaja con los requisitos del voraz mundo empresarial. A lo largo de un día, los aspirantes pasarán de las bromas y el juego inocente a las agitadas discusiones y las supuestas hipótesis y situaciones, donde se pondrá a prueba la personalidad de cada uno y la manera en que se relacionan con los demás. En este claustrofóbico clima de máxima desconfianza y absoluta falta de escrúpulos se crearán alianzas, se producirán disputas, se revelarán secretos, se destaparán pasados... Y así, poco a poco, se irán eliminando participantes en lo que pasará a ser una mera y fría lucha por la supervivencia, nítido espejo del desalmado panorama laboral fuera de esas paredes de cristal y hormigón, en cualquier país capitalista partícipe en esta, nuestra economía global.

Hasta aquí el resumen de la película.
Ahora bien, considerando el nombre del film designado: “El Método”, se nos impone la idea de apelar al significado de dicha palabra. El Método es una palabra que proviene del término griego methodos (“camino” o “vía”) y que se refiere al medio utilizado para llegar a un fin. Su significado original señala el camino que conduce a un lugar. De este modo, no se nos puede escapar la etimología del título de nuestra película, ya que en la misma se pueden observar dos vertientes: por un lado, el método, camino o vía que persigue la política de la empresa multinacional para seleccionar el perfil de aquel sujeto que se adecue al puesto requerido, y por el otro, el camino que debe enfrentar cada aspirante para ser el elegido. Asimismo, es interesante pensar lo que implica y lo que se juega en cada sujeto al recorrer un camino para llegar a un fin. En este sentido, todos los personajes del film serían pasibles de análisis en relación a su posicionamiento para la adquisición del puesto pero nuestra elección recaerá sobre el personaje de Nieves Martín.
RECORTE DEL PERSONAJE A ANALIZAR
Dicha elección, en principio, se sustenta en que Nieves Martín junto a Carlos (otro de los aspirantes al puesto) llegan hasta el final de la selección sorteando las diversas pruebas impuestas por la empresa. Cabe aclarar que dicho “sorteo” no será sin consecuencias para nuestro personaje. En segundo lugar, consideramos que a lo largo de la historia, dejará entrever sus pensamientos, sentimientos, actitudes y posicionamientos morales, los cuales impulsarán las distintas decisiones y elecciones que considerará al transitar por el camino de la selección para lograr el puesto. Dicho camino armará lentamente el circuito de la responsabilidad que desarrollaremos en lo sucesivo.
Ahora bien, antes de desentrañar dicho circuito, presentamos la caracterización de nuestro sujeto en cuestión:
Nieves Martín es una mujer de más de treinta años de edad, soltera, atractiva y seductora. Por lo que se logra pesquisar respecto a su estado civil, no ha formado una familia y se muestra al comienzo segura de sí misma y sólida ante sus logros laborales. Asimismo Nieves, tres años atrás, ha tenido una aventura o cierta relación amorosa con el personaje de Carlos y el reencuentro, precisamente, se produce en dicha empresa. Ambos irán teniendo ciertas conversaciones que dejarán entrever aquella relación pasada y las mismas mezclarán intimidad y competencia por lograr el puesto.
Ahora bien, nos resulta interesante y curioso cómo dos personas que ya se han encontrado con anterioridad desconocen el modo en que podrían actuar en una situación competitiva. Precisamente, el desconocimiento de ciertas cuestiones pondrá en jaque a la posición de Nieves. Tal como afirma el epígrafe de la película, se verá hasta dónde estarán dispuestos a llegar para ser el elegido.
CIRCUITO DE LA RESPONSABILIDAD
El circuito de la responsabilidad se presenta mediante tres tiempos lógicos y no cronológicos, los cuales no se pesquisan de modo lineal, sino a près coup, es decir, corresponde a un movimiento retroactivo que resignificará y actualizará el primer tiempo. De este modo, el tiempo uno se constituye como una acción en función de un objetivo con un fin que se agota en sí mismo, llevado a cabo de modo conciente comandado por el yo. No deja lugar al exceso ni al plus ya que dicha acción se halla en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso.
En el caso de Nieves Martín, su objetivo rector de sus actos se dirige a conseguir el puesto de trabajo (al igual que el resto de los aspirantes). El contexto en el que ella se ve inmersa entra en concordancia con la competitividad descarnada de un mundo capitalista donde entran en juego mayores niveles de individualismo, egoísmo e inescrupulosidad. En esta misma línea entra en escena la lucha de los sujetos en pos del primer puesto, lo que los lleva a un “todos contra todos” sin miramientos por las consecuencias o efectos que conlleva. En palabras de Jorge Alemán: “Las guerras que vienen no objetan al Capitalismo, sino que discuten su modo de habitarlo” .
Ahora bien, esta acción (conseguir el puesto) entra en concordancia con la necesidad objetiva, con la determinación de triunfar y lograr el puesto gerencial. A primera vista, no hay nada más allí. Es una situación particular ligada a un universal compartido por todos los aspirantes: todos tienen el mismo objetivo (conseguir un mejor puesto de trabajo) y será lo particular de cada quien lo que dejará lugar a la disrupción y como tal, irrumpirá la posición de Nieves. En esta misma línea podría pensarse que el azar “mete la cola” desde el principio: ni Nieves ni Carlos esperaban encontrarse allí y competir, fue un hecho fortuito el que llegaran al mismo sitio. Dicho encuentro (que conllevará cierta posición de Carlos) hará conmover la posición de Nieves, habrá algo allí que se quebrará y entrará en “jaque” y la necesidad primera será cuestionada y resignificada vía este hecho azaroso. Se verá más adelante que Nieves termina dejando de lado el objetivo que perseguía: crecer laboralmente. La confrontación con Carlos y la historia que se dejará entrever, hará cambiar los fines de Nieves.
Para comprender el tiempo dos y la posterior hipótesis clínica daremos cuenta de tres escenas que conjuntamente ayudarán a la interpelación subjetiva que dicho tiempo conlleva.
La primera escena que situamos transcurre en un descanso que se les da a los postulantes. Nieves se dirige a fumar un cigarrillo en un pasillo contiguo al baño. Mientras se hallaba fumando Carlos aparece y se da lugar a una de las charlas que mantienen. Carlos le pregunta por qué no le ha contestado los mensajes que en su momento le había dejado en el contestador. Nieves responde con el silencio. Luego le pregunta si se acordaba de la noche que habían pasado en semana santa en la playa y nuestro personaje le contesta que sí, y agrega: “Si hubieras hecho todo lo que dijimos, ahora viviríamos en Africa” y agrega que hubieran tenido un montón de hijos africanos. Luego él le dice que fue lindo haber soñado con ella, a lo que ella asiente y Carlos le pregunta: “¿Por qué no me llamaste? ¿Tenías novio, estabas casada? ¿Tuviste todos esos hijos sin mi?” y ella le contesta: “Tuve uno, se parecía mucho a ti, un africanito guapo como tú”. Aquí termina el diálogo entre ellos debido a una interrupción de otro de los aspirantes. Cabe aclarar que en las siguientes escenas, se deja implícito que Nieves no ha tenido un hijo, sino que dicha respuesta formó parte de la seducción que ella mantenía para con él y por qué no de su fantasía y por ende de su fantasma, escenario que arma y sostiene al sujeto.
La segunda escena transcurre, ya siendo los dos últimos postulantes que han quedado hasta esa altura de la selección, por un lado, con una charla que mantiene la secretaria con Nieves, en donde se le dice a Nieves que Carlos ya tiene el puesto asegurado debido que es una empresa con una política un tanto machista pero… se le iba a dar una última oportunidad. La misma consistía en que tenía 15 minutos para convencer a Carlos de que se vaya bajo cualquier argumento. Paralelamente, el psicólogo le dice lo mismo a Carlos en el baño: Nieves ya tenía el puesto, pero se le daría una última oportunidad para lograrlo, debía en 15 minutos lograr derrumbar a Nieves para poder asegurar su puesto. Es decir, ambos tenían asignado el mismo objetivo: ganar el puesto, destituyendo al otro.
De este modo, luego de finalizadas las respectivas charlas con la gente de la empresa, Carlos se dirige a donde estaba Nieves preguntándole cómo estaba, si necesitaba que la ayude en algo o desahogarse con él. Asimismo trae a colación cierta parte de la conversación que había tenido lugar en la prueba anterior, en la cual, el mismo postulante que interrumpe la charla en el pasillo, Fernando (vía el juego con una pelota que debían pasarse mencionando diferentes cuestiones que el psicólogo les indicaba) se dirige a Nieves diciéndole que ella no ha tenido ningún hijo. A partir de aquí cierta tristeza inunda su cara y ella le responde algo sarcástico referido a la sexualidad de este hombre, quien le tira la pelota en la cara. Así se termina la prueba y quedan solo, ellos dos.
Respecto a dicho suceso, Carlos le dice que le pareció muy agresivo lo que le había dicho Fernando, trayendo y refrescando el recuerdo a la memoria de Nieves. Luego, la misma le dice: “Si hay que ser un lobo, yo lo soy, pero contigo, no”. A su vez Carlos le hace mención, nuevamente, de todos los planes que habían hecho juntos, de cuando habían estado en la playa, etc. Y ella le dice de irse de juntos, que la dirigencia de la empresa ya los había evaluado, por ende, que ellos decidan quién sería el que obtuviera el puesto.
Carlos, dubitativamente, acepta y sale por la puerta quedando ella dentro de la oficina. Le pide que aguarde un momento, busca su saco que había dejado olvidado y se para en la puerta, dudando. Aquí podríamos situar el momento de la interpelación que constituye el tiempo 2. Esta duda daría cuenta de que se estaba enfrentando a una decisión fundamental, se hallaba en una encrucijada, entre la espada y la pared: Carlos o el objetivo por el cual llegó a la empresa, es decir, el puesto, y como es sabido las elecciones no son sin consecuencias, ergo, tampoco lo será para Nieves. La Culpa de dejarlo afuera y obtener ella el puesto la colocará en una situación inesperada. En ese instante la cara de Carlos se transforma, ya que parecería que Nieves había cumplido con el objetivo de destituir a Carlos. Es en ese momento que él se da cuenta que le habían planteado a los dos el mismo objetivo pero finalmente ella responde cerrando la puerta y quedando fuera de la oficina invitándolo a Carlos a irse juntos. “La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito. Luego la culpa ob-liga a una respuesta ad hoc a la interpelación; es decir, dado el tiempo 2 que es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su resignificación el tiempo 1, facilita una respuesta que aunque no es considerada todavía tiempo 3- aquel de la responsabilidad subjetiva- responde a la interpelación (…) La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder”
A continuación, dentro del ascensor Carlos le pregunta que es lo que tiene que creer de ella. De esta forma ella se da cuenta que a los dos le habían propuesto el objetivo de eliminar al otro y que todo lo que Carlos le había dicho, sobre los hijos, y los planes de pareja que habían realizado (que a su vez influyeron para que ella le proponga abandonar la competencia) no era cierto, sino que era para ganar la prueba. De este modo, el efecto inesperado aparece en escena. Allí finaliza el recorrido del ascensor y ella se para en la puerta diciéndole que todavía esta a tiempo. A lo que Carlos responde quedándose parado en el ascensor, en silencio y ella le pregunta qué debe hacer para que él consiga el puesto. El no responde, se cierra el mismo y ella se queda mirando como éste sube e irrumpe el llanto. Nieves lo había perdido todo: el puesto, el hombre con el que quería compartir su vida y la posibilidad de tener hijos. Se va del edificio derrumbada, al igual que la ciudad a causa de las manifestaciones anti-imperialistas.
Como se mencionó previamente, el tiempo 2 se puede situar tras la escena en la que luego de decidir abandonar la prueba junto a Carlos, se queda parada en la puerta, dándose cuenta que está a un ”portazo” de haber cumplido con el objetivo de eliminar a Carlos. En ese momento podemos situar las figuras de la culpa. Podría pensarse que siente culpa de competir con él y más aún de quedarse ella con el puesto y de haberlo eliminado. Por ello, Nieves se interpela y decide posteriormente abandonar el ascensor y cederle el empleo a Carlos. De esta manera podría decirse que Nieves queda fijada en la figura de la culpa, en la angustia ya que renuncia a la posibilidad de obtener el empleo, que prácticamente lo había tenido en sus manos. Como ella lo ha mencionado previamente, no pudo ser un lobo ante él, más bien el lobo resultó ser él. “Quien lobo nació, lobo murió”. Carlos tenía muy en claro su objetivo, nada ni nadie lo iba a echar a perder. Nieves, en un principio también lo tuvo pero dicho encuentro cambió su eje.

HIPOTESIS CLINICA
“Si en el tiempo 2 el sujeto se ve interpelado por ciertos elementos disonantes y algo de esa diferencia le pertenece, la hipótesis clínica (…) será la encargada de explicar el movimiento que supone que el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo”.
En este encuentro, Nieves ha perdido lo que vino a buscar: el puesto, pero también a Carlos, sujeto que posiblemente implicaría la oportunidad de ser feliz junto a él y formar una familia. Hilando mas fino, podemos hipotetizar que perder a Carlos remitiría a la pérdida de realizarse como madre, que por lo que pudimos pesquisar en el film, era un tema que la movilizaba. En una escena, donde se ponía en juego otra prueba, la cual consistía en destacar de sí la importancia vital de cada participante ante una catástrofe, ella propone ser la madre de los hijos de los sobrevivientes. En todas las escenas recorridas salía a la superficie algo relacionado con este deseo inconciente. El azar y sus determinaciones le jugaron en contra. Ella conocía las primeras cartas, ella sabía a lo que se enfrentaba y hasta estaba dispuesta a hacer todo para ser la elegida pero debajo de la manga había cartas desconocidas que interceptaron su objetivo. La mirada dirigida a Carlos, sustentada en el mutuo conocimiento y a lo que subyacía en él, por supuesto en íntima conexión con su deseo, no la dejaron ver.

BIBLIOGRAFIA
- Alemán, J. Notas antifilosóficas, “Nota sobre el 11 de septiembre”, Buenos Aires, Serie Tri Grama Ediciones, 2003.
- Alemán, J. Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre el psicoanálisis y política. Málaga, Miguel Gómez Ediciones, 2003.
- Fariña, M. Ética, un horizonte en quiebra. Buenos Aires, Eudeba, 1998.
- Salomone, G. Z., Domínguez, M.E. La transmisión de la ética: Clínica y deontología, Buenos Aires, Letra Viva, 2006,



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