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La película seleccionada para analizar en términos de la temática de la ética y la responsabilidad es “El Método”.
Este film se centra en siete aspirantes que se presentan a una prueba de selección de personal para un alto puesto ejecutivo en una empresa multinacional (Dekia) en un clima de tensa competencia en el cual se hace presente el concepto de lealtad a la empresa.
Siguiendo la primer consigna de la evaluación, prosigo a comparar las acciones realizadas por Ibbieta, personaje de el texto “El muro” de J. P. Sastre, con Enrique León, personaje del film “El método” lo cual voy a realizar planteando tres grandes puntos en las acciones y decisiones de ambos protagonistas. Es necesario diferenciar responsabilidad, culpa (en el sentido jurídico) y sentimiento de culpa y desde allí diferenciar si se trata de “(…) un sujeto del Derecho o un sujeto del Inconsciente” . Desde esta última perspectiva ubicamos a la responsabilidad en referencia a la Singularidad “(…) de un sujeto en acto, no a la sustancia de ese Sujeto” lo que nos lleva a plantear las posiciones que toman los personajes señalados en relación a la responsabilidad en esos actos que realizan (Ibbieta y su revelación de que Gris estaba en el cementerio y Enrique la revelación de que Ricardo tuvo un oscuro pasado al ser sindicalista) y la intención que tuvieron al hacerlo, ya que, ni en el caso de Ibbieta ni en el de Enrique se manifestaba una clara intención de llevar a acabo aquella acción. En un segundo punto de asimilación ubicamos el hecho de que Ibbieta es responsable “(…) de abrir la boca aun en la ignorancia” y en conexión con Enrique destacamos el momento en el cual sale de su postura calma y grita con mucho nerviosismo que Ricardo Arces (otros de los postulantes) fue sindicalista, algo que la empresa no sabia y algo que el mismo Ricardo minutos antes le había confesado solo a èl. De aquí se desprende la responsabilidad de Ibbieta de “(…) haber deseado vivir” y la responsabilidad de Enrique de ubicarse en un escalón social superior al de Ricardo por no tener aquel oscuro pasado. En una tercer comparación se plantea la aparición de una de las dimensiones propia de cualquier hecho, que es el Azar. Desde Ibbieta lo situamos en el hecho de que èl, dentro de la jugarreta que hace a quienes lo tenían prisionero, había un hecho real que el desconocía que era que Gris realmente estaba en el cementerio. Por su parte, esta dimensión o variable en Enrique la situamos en dos partes diferenciadas, primero en el hecho azaroso de que el mismo día que transcurría la entrevista laboral se estaba realizando un protesta sindical en las puertas del edificio donde se encontraban; y se desprende de aquí la segunda parte a diferenciar, que Ricardo (como parte de su tarea que era la de evaluar a los postulantes haciéndose pasar por uno mas de ellos) elige a Enrique para contarle su secreto ya que era el único que estaba en ese momento en la sala de entrevistas.
Desde la segunda consigna planteada, voy a sugerir el Circuito de Responsabilidad que organizan las circunstancias recortada de la película “EL método”, enmarcado en una situación de extrema tensión que se genera entre Enrique León, Ricardo Arces y la secretaria de la empresa. Por su parte, en el circuito de responsabilidad subjetiva, las intenciones o acciones no son ni buenas ni malas si no que se trata de una experiencia de Deseo Inconsciente y de este modo la responsabilidad subjetiva es “(…) la culpabilidad misma (…)” y la culpa en este circuito es una condición. Es la culpa lo que “(…) ob-liga a responder” . Este circuito se pone en marcha a partir del tiempo de la Interpelación Subjetiva (un Tiempo 2), momento en el cual es la culpa la que ob-liga a que se de una respuesta a esa interpelación. Esto es posible de ser registrado en el film cuando Enrique queda atónito, tartamudea al no saber que responder frente a la pregunta de Ricardo (ya develado como el infiltrado) acerca de su acción, es decir, si hizo o no lo correcto (develarlo a los miembros de la empresa – la secretaria- que Ricardo había faltado a la verdad al ocultar su pasado sindicalista y no informarlo en su currículum). Allí mismo comienza un proceso de resignificación que, en un movimiento retroactivo funda el Tiempo 1. Este tiempo de apertura ubica al sujeto, es decir a Enrique, como sujeto de la acción a la que podemos definir como aquel momento en el cual, abrumado por los nervios, le grita a Ricardo “’¡que yo no soy sindicalista!” a modo de terminar una discusión generada entre él, Ricardo y la secretaria quien, por otra parte, había acusado a Enrique de saber algo que la empresa no sabia. Este Tiempo 1 va a facilitar una respuesta a aquella interpelación (tiempo 2), siempre a través de la culpa. Culpa que hace que retorne a la acción misma por la que debe responder situando una “(…) doble acepción de la deuda, la económica y la obligación más moral del deber (…)” . A aquella respuesta, desde el personaje de Enrique, la caracterizamos de tipo Culpógena. O. D’amore destaca al culpógeno como aquel en el que no hay implicación si no una respuesta del lado de la responsabilidad moral u objetiva en relación a los valores compartidos socialmente, es decir aquello “(…) esperable o lo condenable en una situación determinada” . Precisamente, esto es lo que hace Enrique al buscar dar la respuesta que sea moralmente aceptable por una parte para la secretaria al develar el secreto del sindicalista demostraba su lealtad a la compañía; y por otro lado, cuando Ricardo le pide que le de su opinión acerca de lo que hizo luego de dudarlo responde que nunca se propuso hacer algo así, el no quería hacer eso y allí encontramos “(…) una disculpa por la que el yo se desculpabiliza del deseo aceptando la culpa moral del reconocimiento de la pretendida equivocación” . Este sentimiento de culpa es una respuesta que va a funcionar como “(…) tapón y obturador de la emergencia subjetiva (…)” y así “(…) la culpa puede mantenerse sin el advenimiento del sujeto” . Resumiendo, al destacar a la responsabilidad subjetiva nos encontramos en el terreno de la culpa y es allí que, en el caso de Enrique, nos topamos con la figura de la culpa que va a ir en el lugar de la Responsabilidad Ausente anulando un Tiempo 3, cerrando de este modo el circuito de la responsabilidad volviendo a un Tiempo 1. Esto es justificable por el hecho de que en Enrique no se reconoce una nueva constitución subjetiva, una nueva manera de ser o un cambio ya que no es posible destacar la inclusión de algo nuevo en él. Duda mucho acerca de cual seria su respuesta a aquella acción en el Tiempo 1. Duda si demostrarle lealtad a la empresa o resguardar a Ricardo, un semejante, recalcando una gran ambivalencia al momento de responder.
Volviendo al Circuito de Responsabilidad Subjetiva, aquella conexión entre un Tiempo 1 y un Tiempo 2 es explicitada mediante la Hipótesis Clínica, entrando en la pregunta numero 4. Esta Hipótesis nos muestra por que Enrique debe responder siempre en la línea de la Culpa Estructural por aquel Tiempo 1 (develar el secreto, aquello que se le había confiado solo a él) llevándonos a la respuesta de tipo culpógena (cuando el admite que en realidad no quiso decirlo). De aquí se desprende que, en permanente referencia a los conceptos de lealtad hacia la empresa, la presencia del hecho de que él Sabe. Por un lado el esta informado, sabe acerca de las técnicas de selección de personal que la compañía esta usando en aquel momento, además el conoce y sabe también que es aquello que Ricardo le oculta a la empresa. Sin embargo, en un plano Inconsciente que nos permite armar la Hipótesis Clínica; destacamos la Estrategia Neurótica que da cuenta de que lo que èl sabe sirve para no saber lo que es esencial y lo que realmente le compete a Enrique y a su vez lo compromete. De esto se desprende que en Enrique encontraríamos cierto sentamiento de superioridad en relación y comparación con Ricardo que tiene su correlato en los dichos del mismo Enrique a saber a través de frases del tipo: “este tipo de gente no?”, colocándolo a Ricardo como si estuviera por debajo de él dentro un grupo o inclusive dentro de una sociedad, es decir dentro una jerarquía.
En respuesta al punto numero tres de la evaluación, en relación a la presencia de Indicadores Situacionales destacamos como parte de el Azar, aquello del orden de lo circunstancial, por lo tanto ubicamos a la manifestación en las puertas del edificio en simultaneo al momento en el cual los postulantes están en la entrevista de selección. A su vez este acontecimiento casual le sirve como material a Ricardo, el falso postulante, para inventar el secreto que luego iba a ser contado a Enrique, personaje elegido azarosamente por Ricardo ya que los demás participantes o estaban almorzando, refrescándose en al baño o fumando un cigarrillo fuera de la sala, es decir aprovechando un tiempo que tenían para distenderse a diferencia de Enrique que prefiere permaneces en la sala. El segundo factor a destacar es la Determinación o Necesidad. Inmersos y atravesados todos los participantes de aquel proceso de elección del próximo ejecutivo de la empresa, cada uno de ellos inevitablemente va quedar descartado, por ende solo uno del grupo de siete iba a quedar en el puesto ansiado.
Finalmente, se van a establecer una serie de articulaciones con las tres categorías lógicas, el Eje Universal-Singular y el Eje Particular. Comenzando desde este Eje Particular, este nos sitúa en aquellas respuestas que cierran el Circuito de la Responsabilidad, o sea, aquellas salidas culpógenas que se encuentran desde el lado moral ya que cada particular establece un sistema de valores y normas propios creando un universo restringido o una situación determinada. Enrique intenta responderle a Ricardo con la contestación aceptada moralmente en una situación donde las creencias están basadas en una lógica de pura lealtad a la empresa. Sin embargo, el Eje Universal-Singular esta ubicado de lado de la acción, el Tiempo 1 en Enrique y, es así que el advenimiento y la intervención de lo singular, suplementa y desborda el Universo de lo existente, y se presenta como un modo de realización de lo Universal, realización o aparición de un saber no sabido en referencia a aquel sentimiento inconsciente de superioridad mostrando la inconsistencia del Universo descrito en esta situación. Finalmente, es valido aclarar que estas tres categorías del análisis situacional son necesarias para afrontar la relación entre la Responsabilidad y la Culpa. De aquí el axioma, tomando como referencia a O. D´amore, que no hay Dimensión sin el soporte de lo Moral (lo Particular); y de allí el segundo axioma de que no hay Responsabilidad Subjetiva sin culpa (como perteneciente al campo de lo particular). Por lo tanto es el Acto Ético el que funda un nuevo sujeto, un Tiempo 3 de nueva constitución subjetiva. Tal como se indicó anteriormente, Enrique no alcanza el acto ético ya que él asume su responsabilidad “(…) gesto genuinamente jurídico y no ético (…)” tomando palabras exactas de O. D`amore, se queda en silencio, pide disculpas y se retira de la sala.



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