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Segundo Parcial Domiciliario

“El niño con el pijama a rayas”

Autores: Garofalo, Claudio 353174300
Grosso, Melisa 354238940

Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra: I
Docente a cargo: Carew, Viviana
Co-Ayudante: López, Giselle
Año: 2012
Comisión: 17

Abstract
En el presente trabajo utilizaremos la película “El niño con el pijama a rayas” tomando como personaje a Elsa. Utilizando la noción de sujeto dividido entre aquello que le es consciente y aquello que siendo ajeno le pertenece, es decir, su inconsciente, realizaremos un recorrido ubicando los 3 tiempos del circuito de la responsabilidad basándonos en lo que formularemos como hipótesis clínica. Así mismo, nos apoyaremos en las categorías de Universal-Singular, Particular que nos ayudarán a comprender la lógica del circuito de la responsabilidad.
Por otro lado, intentando dar cuenta de la existencia de la “responsabilidad subjetiva” y con ella la presencia de un acto ético mostraremos que si bien no están presentes, las respuesta que el sujeto brinda ante la interpelación, se encuentran del lado del sentimiento inconsciente de culpa. Marcaremos que un sujeto tiene distintos modos de responder que no corresponden con lo que en el Tiempo 3 marcamos como respuesta en el orden de la responsabilidad subjetiva.
Para este recorrido, nos apoyaremos en autores como Oscar D´Amore y M. Elena Domínguez para dar cuenta del circuito de la responsabilidad y sus tiempo; Juan José Michel Fariña e Ignacio Lewkowicz tomando sus referencias sobre las categorías Universal-Singular, Particular y un pequeño aporte tomado de Sigmund Freud para explicar cómo es entendido el Ideal del yo.

Introducción a la elección del personaje
El film elegido es “El niño con el pijama a rayas” ambientado en los comienzos de la década del ’40 en la República alemana Nazi. Cuenta la historia de una familia cuyo padre es soldado del ejército Nazi, quien es promovido en su cargo para administrar un campo de concentración fuera de Berlín y es por esto que la familia se muda a una casa a unos pocos kilómetros del campo. La película relata la historia de una amistad que comienza a formarse entre el hijo menor, Bruno y Shmuel, un niño de 8 años recluso en el campo de concentración.
En el recorte que haremos para el presente trabajo, elegimos como personaje, que ubicaremos dentro del llamado “circuito de la responsabilidad”, a Elsa. Ella es madre de Bruno y Gretel y esposa de Ralph.
A lo largo de la película, la participación de Elsa, en las cuestiones familiares y en relación a las actividades del marido, es pasiva hasta que, como veremos luego, comenzará a transformarse en una participación activa.

Hipótesis Clínica
Para entender el circuito que se desarrollará a continuación, es necesario la formulación de una “Hipótesis Clínica” la cual va a dar cuenta de cómo “(…) el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo” (Domínguez, 2006: 136), es decir, la hipótesis clínica nos va a permitir dar cuenta de una posición inconsciente que el sujeto desconoce en la acción llevada a cabo en el tiempo 1.
Postulamos como hipótesis clínica una identificación del personaje con un “Ideal del yo”. Es decir, sostenemos que Elsa tiene una identificación con la ideología Nazi. De esta manera, el personaje, tiende a dirigir sus acciones y su vida bajo el mandato de lo que propone su Ideal, lo que lleva a un descuido de los hechos que a su alrededor suceden. Lo peligroso de este caso es que el personaje se encuentre absorto en lo que propone su Ideal.
Elsa sostiene en su universo al Ideal del yo como aquel que protege la Nación, que los cuida de un enemigo y como muestra la película, aquel que le presenta el campo de concentración como un campo de recreación, lugar donde serán recluidos aquellos que contaminan la misma.

Elsa dentro de las categorías lógicas Universal-Singular, Particular
Siguiendo a los autores Michel Fariña e Ignacio Lewkowicz ubicamos como el Universo particular de Elsa, aquel conformado por los códigos compartidos por la Alemania Nazi, a saber: querer una Nación nueva, restituida, excluyendo a toda aquella persona no considerada parte de la “raza” que promovía el régimen. El personaje apoya y sostiene la ideología Nazi y con ella la posición de su marido cuya función es ser soldado defendiendo y representando los ideales de la Nación.
Hasta este momento, el universo de Elsa se mantenía consistente y aparentemente cerrado. Planteamos de esta manera la lógica particular que corresponde al universo.

Tiempo 1: “Yo te sigo”
Ahora bien, a raíz de lo mencionado anteriormente, podemos ubicar siguiendo la lectura que hacen varios autores, entre ellos, M. E. Domínguez y O. D’Amore, un Tiempo 1 dentro del “circuito de la responsabilidad”: Elsa en este primer momento apoya la ideología Nazi y la formación de una Nación “limpia”. En el discurso del personaje puede leerse una alienación al Ideal, es decir, es, en el discurso de Elsa, en donde habla su Ideal. Un indicador de esto es cuando el personaje le dice a su hijo: “Son un poco raros…son distintos”, refiriéndose a los reclusos dentro del campo.
Dentro de este tiempo encontramos una acción que se agota en sus fines y, en palabras de la autora Domínguez, “(…) donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso (…)”. (Domínguez, 2006: 135)
Al mismo tiempo, damos cuenta de ciertos indicadores que nos permiten ubicar la acción que forma parte del tiempo 1. Uno de ellos es, el apoyo que Elsa le brinda a su marido en su nuevo cargo como coordinador del campo de concentración. Otro indicador es el aceptar mudarse a una nueva casa, lejos de su ciudad, en el medio del campo. Consideramos que estos indicadores sirven para justificar la acción emprendida por Elsa en el tiempo 1.

Tiempo 2: “Huelen aun peor cuando los queman ¿no?”
Mientras transcurre la película, podemos marcar ciertos indicadores que van a dar cuenta de un posterior Tiempo 2: Primero, cuando Pavel (judío recluido en el campo de concentración que realiza labores domésticos) ayuda a Bruno con su lastimadura y ella sorprendida y conmovida le agradece aunque en un tono reticente. Segundo, cuando Elsa comienza a sentirse incómoda por las fotos que su hija pega en las paredes de su cuarto de Hitler e imágenes referentes a la guerra. Tercero, el personaje, comienza a preocuparse por la enseñanza que el maestro contratado por su marido, le da a sus hijos. Sin embargo, ninguna de estas tres situaciones mencionadas interpelan a Elsa, por lo que continua con su vida.
Continuando con el circuito de la responsabilidad, establecemos un Tiempo 2 que es cronológicamente posterior al tiempo 1 pero lógicamente anterior. Este segundo tiempo como sostiene el autor D’ Amore, es “(…) el tiempo de la interpelación (…)” (D´Amore, 2006: 152). Podemos ubicar dentro del mismo, una singularidad que irrumpe en el universo aparentemente cerrado del sujeto y que es vivido por éste como ajeno. Obliga al sujeto a volver sobre la acción del tiempo 1 que se había considerado agotada en sus fines. Es a este movimiento retroactivo que llamamos interpelación.
En el recorte del film postulamos como Tiempo 2 la frase que el Teniente Kotler, “asistente” de Ralph, le dice a Elsa al salir del auto y ver que miraba el humo negro presente en la escena con un gesto de mal olor: “Huelen aun peor cuando los queman ¿no?”. La expresión de horror que Elsa muestra ante esta frase nos permite dar cuenta de que la misma, es el elemento singular que hace resquebrajar su universo yoico. Esta singularidad, es algo a lo que el universo ya no puede dar una respuesta. Es a partir de este momento, que el personaje comienza a cuestionar su posición sostenida en el Tiempo 1, dejando entre ver, que su Ideal ya no responde a la lógica del todo, del universo, sino que habría una lógica que contempla el “no-todo”.
D´Amore nos dice: “No hay forma de no responder pues la interpelación exige respuesta” (D´Amore, 2006: 153). Sin embargo, no podemos postular que en Elsa haya una respuesta en el orden de lo que llamamos “responsabilidad subjetiva” y es por esto, que no podemos dar cuenta de un tiempo 3 dentro del circuito. El modo de respuesta de Elsa, es “particular” porque implica volver a cerrar su universo sin tener en cuenta la singularidad y por lo tanto eludiendo la dimensión ética.
A partir de lo mencionado, damos cuenta que no es posible un proceso de “universalización” entendido como la incorporación de la singularidad en el universo, produciendo un movimiento de ampliación del mismo.
Ahora bien, el modo de responder de Elsa a la interpelación subjetiva es a través de una “formación sintomática (…) que conforma el sentimiento inconsciente de culpa” (D´Amore, 2006: 154) y que en este caso, toma la forma de angustia. La frase interpela al sujeto, a lo cual responde con angustia. Podemos decir, que esta forma particular de responder, se debe, continuando con nuestra hipótesis clínica, a una posible caída del Ideal. Elsa se siente defraudada, tanto, por su marido como por la ideología Nazi, en tanto que, lo que le muestran los hechos a su alrededor, no coinciden con lo que su Ideal le mostraba. Siguiendo nuestra lógica, mientras que Elsa consideraba los campos como una forma de reclusión, la muerte de los judíos en el campo, “mancha”, “ensucia” aquel Ideal que se creía “limpio”, “puro” y es este desmoronamiento lo que le provoca angustia a Elsa. Es esta misma angustia, la que lleva al personaje a enfrentar a su marido, interrogándolo en sus acciones, manifestando su horror. Así mismo, Elsa decide irse de la casa con sus hijos, por considerar peligroso su estadía en la misma. Si bien, no podemos ubicar un tiempo 3 y con él la “responsabilidad subjetiva” por parte del personaje, sí cabe destacar que la misma, se instala en la grieta entre “necesidad” y “azar”. Estas dos dimensiones, marcan que hay cosas por las cuales el sujeto no es responsable. Dentro del recorte de la película ubicamos como azar la presencia del humo negro y su respectivo olor en el momento en que Elsa se baja de su auto. Por otro lado, ubicamos como necesidad la reclusión de los judíos en el campo de concentración y las actividades que allí se llevan a cabo, es decir, esto le es ajeno al sujeto, corresponde al orden de la determinación y el personaje no puede hacer nada para modificarlo.
A modo de cierre, nos preguntamos acerca de las palabras del autor Michel Fariña “Ética un horizonte en quiebra”. Como respuesta tentativa, en base a nuestro trabajo, diremos que, la singularidad presente en el tiempo 2 irrumpe y quiebra el universo del personaje, dejando así la posibilidad de una respuesta como la que vemos en nuestro recorte o una respuesta del lado de la responsabilidad subjetiva y con ella un posible tiempo 3. Es con este tiempo 3 que el sujeto se hace responsable a partir de aceptar la singularidad, suplementando el universo existente a través de un acto de nominación. No habría tiempo 3 si el personaje solo cambia de moral. Es esto mismo lo que sucede en el recorte del film; Elsa no tiene un cambio de posición, es decir, no lleva a cabo un acto ético, lo que no quita que, éste pueda producirse.

Bibliografía
• D´Amore, O. (2006). Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva. (pp. 152-154).
• Domínguez, M. E. (2006). Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva. (pp. 135-136).
• Fariña, J. (1998). Cap. 3: Lo universal-singular como horizonte de la ética. En Ética: un horizonte en quiebra. Buenos Aires: Eudeba.
• Freud, S. (1921). Psicología de las masas y análisis del yo. En su Más allá del principio de placer. Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras. Buenos Aires-Madrid: Amorrortu.
• Lewkowicz, I. (1998). Cap. 4: Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Buenos Aires: Eudeba.
• Mosca, J.C. (1998). Cap. 8: Responsabilidad: otro nombre dl sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Buenos Aires: Eudeba.



NOTAS

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