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El niño con el pijama de rayas

El niño con el pijama de rayas (en inglés The Boy in the Striped Pyjamas) es una película dirigida por Mark Herman (2008) y cuyo argumento está basado en la novela homónima de John Boyne (2006)
La película cuenta la historia de una familia compuesta por un matrimonio, Elsa y Ralph y sus dos hijos, Bruno y Gretel; su hermana mayor. Bruno es un niño de ocho años, su padre es un oficial nazi. Todos viven en Berlín. El padre con un rango bastante importante en su trabajo es ascendido a un puesto aún mejor posicionado y debe mudarse de su confortable casa a una zona aislada en la cual no hay mucho para hacer. El trabajo de Ralph no es un trabajo cualquiera, es un militar al mando ahora de un campo de exterminio. Una vez que la familia se muda a Auschwitz, en su nueva casa Bruno desde la ventana de su cuarto observa un alambrado que separa la casa de él de gente que vestía pijamas a rayas. Por ésto, Bruno interroga a su madre por esa gente y le confirma que es una granja; pero en realidad, lo que Bruno observa y de lo que ahora está prohíbido hablar y acercarse es un campo de concentración.
Un día Bruno a escondidas de ella cruza la puerta que daba al fondo de su casa y llega hasta el alambrado y conoce a un niño llamado Shmuel, un chico que vive al otro lado y que lleva una extraña vida. Empiezan entonces a tener encuentros secretos que descembocan en una amistad, no sin consecuencias. A partir de aquí todo empieza a cambiar en la familia. Bruno empieza a sospechar del trabajo de su padre y Elsa también empieza a entender mejor qué es lo que hace su marido, y ésto provoca en la pareja algunas discusiones. Ella quiere que se vayan de allí, porque entiende que no es un lugar apto para que sus hijos pasen su infancia.
A partir de éste film, decidí trabajar con el personaje de Elsa, la madre de Bruno. Ya que me parece muy interesante el papel que ella toma en toda ésta historia y la posición que ella misma elije sostener durante toda la película, con respecto a su marido, a lo que él hace y con sus hijos.
Para la realización del presente trabajo realizaré un recorte del film, utilizando solo algunas situaciones y quedando otras por fuera del mismo:
*La vida que llevaban en Berlín y cómo afecta el trabajo de Ralph en la familia
* Lo que opinaba la madre de Ralph sobre el trabajo de él
* La mudanza a Auschwitz por trabajo
* Interrogante de Bruno a su madre sobre lo que ocurría en el fondo de su casa, la respuesta de Elsa y la aparición de la primer discusión entre la pareja
* El pedido de mudanza de Elsa a su marido
A continuación intentaré ubicar los tiempos lógicos correspondientes al circuito de la responsabilidad subjetiva. Podemos ubicar como tiempo 1 la posición de Elsa frente a su marido frente a la orden de él de mudarse. Ella lo apoya en todo lo que hace, se siente orgullosa de él, lo vé como "su" hombre, el que siempre se imaginó. Se la ve en el film sonriendo todo el tiempo, como si estuviera obnubilada al verlo, enamorada completamente, lo mira a los ojos. Al mismo tiempo, En Berlín se veían constantemente rodeados de escenas de violencia; de nazis llevando a punta de pistolas a judíos hacia camionetas o golpeándolos, lo cual parecía que ésto no entraba dentro del "paisaje" de Elsa, parecía no ser captado por sus ojos. Lo mismo en los hijos, que jugaban entre estas mismas situaciones sin siquiera notarlo. Elsa se sentía en un aparente bienestar, se la ve linda, arreglada, "perfecta"; así como su vida para ella. Tenían una vida perfecta, un marido ejemplar, unos niños felices, una casa hermosa, etc.
Asimismo, la madre de Ralph no estaba de acuerdo con las acciones que llevaba a cabo su marido y cada vez que intentaba insinuar su postura frente a eso recibían malas caras o comentarios que le "sugerían" se callara de parte de su hijo y de su marido, quien apoyaba a Ralph; y también se puede notar en la película como Elsa revolea los ojos frente a los comentarios inoportunos de su suegra, mostrando su malestar con los dichos de ésta sobre su marido en una fiesta donde festejaban el ascenso de Ralph en un mejor puesto en su trabajo y también la mudanza a otra ciudad por éste motivo.
En un tiempo 2 voy a ubicar el primer cuestionamiento que le hace su hijo Bruno, luego de observar desde su ventana lo que el creía era una granja donde trabajaba gente rara. El niño le pregunta si puede ir a jugar con los niños de la "granja" a lo que ella les dice que "Si", pero cambia de opinión a penas se da cuenta que su hijo en verdad se refería a judíos que su marido tenía encerrados en el fondo de su casa luego de que ingresara en la cocina uno de ellos que realizaba tareas domésticas para la familia e interrumpiera la charla . A partir de ésta situación Elsa discute con su marido quién no le había comentado de ésta situación, que en su nueva casa habría un campo de exterminio y que éste mismo estaría tan cerca de su casa y a la vista de sus hijos.
Se puede ver claramente, las distintas posiciones del Sujeto frente en un momento 1 y un momento 2. En el primero Elsa orgullosa de su marido, feliz por la vida que llevaba y luego, en un segundo tiempo enojada, desilucionada, incómoda y miedosa.
Es a partir del tiempo 2 que se genera en Elsa una resignificación de su universo particular, ya que por fin, empieza a ver que su marido estaba realizando actividades de exterminio en el propio fondo de su casa y que era él quien las ordenaba. Empieza a generarse cada vez más situaciones conflictivas en la pareja, Elsa empieza a notar el cambio en sus hijos, el risgo que corrían estando allí. Empieza a ver con otros ojos a su marido, comienza a entender lo que era él y por ende, lo que era ella. Ya no se la ve a Elsa de acuerdo con la vida que estaban llevando desde que se mudaron allí. Es por la resignificación del primer tiempo que “el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posicion que el sujeto tenía al comienzo del mismo"[1] es decir, ésta singularidad correspondiente al segundo tiempo interroga al sujeto, lo interpela sobre su posición subjetiva. Se replantea Elsa su desición de haber seguido a su marido, haberlo apoyado en su deber. ¿Era eso lo que a ella le correspondía como mujer a Elsa?, ¿Es a partir de la imagen que tiene ella de mujer, de hombre, de matrimonio y familia generada desde su infancia lo que actúo aquí? Elsa se replantea su posición y debe responder inevitablemente.
Ubicaré antes de seguir dos elementos que son parte del circuito: azar y necesidad, ya que "la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar" J. C. Mosca [2] Es decir, que se puede hablar de responsabilidad si una singularidad no puede ser explicada exclusívamente por éstos dos elementos, sino que el sujeto debe poder responder por un determinado acto.
En nuestro recorte, el azar lo ubico en el hecho de que justo por la ventana de Bruno, se podía observar el campo de concentración que habían en el fondo de la casa lo que genera la pregunta del niño y al mismo tiempo, la entrada improvista de un judío a la cocina en medio de ésta situación, lo que hace entender a qué se refería su hijo con "los de la granja".
Del lado de la necesidad que el marido cumplía con la ley de su nación, a quien defendía por ser alemán. No podía desobedeserla, debía llevar adelante éstas acciones y no había lugar para una negación, es más quien la desobedecía debía exiliarse o sería también perseguido y asesinado. Como fue el fin de su madre quien no estaba de acuerdo con las acciones de su hijo y es asesinada.
Entonces, ésta singularidad viene a irrumpir en el universo particular de Elsa como ya dije, generando en ella una inconsistencia que la obliga a responder. Le muestra la insuficiencia del universo, lo descompleta. Y es allí donde Elsa debe actuar, debe hacer algo para reorganizar su universo. Es importantísimo acá qué es lo que hace Elsa con ésto que la irrumpe.
Elsa se encontraba en un universo donde todo parecía ser como ella quería, estaba cómoda en él. Todo parecía estar saliendo como ella quería hasta la emergencia de ésta singularidad que la desestabiliza, ella pareciera no saber nada de todo lo que ocurría a su alrededor hasta la aparición de ésta singularidad que le muestra ese más allá, eso que queda por fuera y que solo ahora se anoticia. Y es por esta inconsistencia que genera que hace a Elsa interpelarse. Elsa se angustia por esta situación hay algo más que se juega en esta acción, algo moviliza en ella, le genera culpa.
Podemos entonces aquí plantear la hipótesis clínica donde en realidad no es haber obedecido a su marido sino el haber obedecido su deseo inconciente sin medir consecuencias lo que generó en Elsa esa angustia, al entender hasta dónde había llegado por él. Sostener cualquier situación por más extrema tan solo por su deseo. Hasta que se encuentra ante una situación que afectaría la vida nada más y nada menos que de su hijo Bruno y la hace anoticiarse de eso. Cómo había permito ésto ella, no será que Elsa en ese anhelo conciente de marido perfecto y mujer ideal había escondido su deseo de ser un objeto de otro, una victoria para su marido y que solo él que era un militar, que luchaba por lo que amaba sin escrúpulo alguno era lo que en realidad hacía de Ralph su dueño, quien debía hacer con ella lo que quisiera y la convertía en una mujer según su imago. El era quien debía dirigir su vida como lo hacía en su trabajo y ese no quere ver lo que pasaba cuando vivían en Berlín era también un no querer ver lo que era ella misma para Ralph y aceptar de una vez que para él, Elsa no era como su nación, no daría todo por ella como por su patria. Aceptar ésto era aceptar que a pesar de todo lo que dió de su yo no fue nunca suficiente para merecerse una victoria. Revelarse ante su marido implicaba no sólo arriesgarse ella misma a la muerte sino también a hacer de ella lo que nunca quiso y nunca pudo. Romper con ese deseo, reconocer que estuvo al lado de una persona mala, capaz de matar, de poner en riesgo la vida de cualquiera; la de sus hijos como la de su propia madre. Y aceptar también de que para Ralph antes que su familia estaba la nación a la cual él obedecia a raja tabla. Entonces también podemos ubicar el deseo de vivir en Elsa, ya que como ya le había hecho notar su marido era capaz de sacarse de encima cualquier problema sin que nadie sospechara siquiera qué era lo que había pasado. Ese deseo de vivir que la expone a la muerte al mismo tiempo como la otra cara de la misma moneda, ese respeto que podemos ver le tiene a su marido porque en el fondo sabe el riesgo que corre si se revela ante él, podría terminar como su suegra.
A pesar de la interpelación que resignifica el tiempo 1, no podemos ubicar el tiempo de la responsabilidad subjetiva (tiempo 3) ya que no es la interpelación quien asegura éste momento tres. Elsa no se responsabiliza por lo que dijo y por lo que hizo guíada por su deseo. Sino que al contrario, culpa a su marido. Él es quien los descuidó, los expuso al peligro y él quien debe tomar una desición. Elsa lo enfrenta, le exije que deben mudarse, pero nuevamente lo deja en sus manos. Sigue en la misma posición de objeto de su marido. Ella podría haber tomado a los niños y haberse mudado de allí a penas vió algo raro, pero elegió aguantar hasta el extremo ésta situación que luego podemos ver acaba con la muerte de Bruno.
Elsa no puede hacer conciente su deseo, lo sepulta. Y a pesar de esa angustia que se puede ver en ella que nos da cuenta de su culpa no hace nada para modificar su universo, no va más allá, se queda estancada en su posición. Y proyecta en Ralph esa culpabilidad, expulsa de sí sus deseos y logra así no tener que hacerse responsable de su propio deseo, no sin llevarse un precio por ésto, la angustia. Elsa responde a la interpelación de manera esperable[3], es decir, acorde a como venía actuando no haciéndose cargo de su deseo. No modifica su universo. Mantiene una posición de sujeto moral, actuando de acuerdo a lo correcto, a lo adecuado.

Referencias:
1- El cortocircuito de la responsabilidad. M. Elena Domínguez
2- Responsabilidad: Entre necesidad y azar. M. Fariña
3- Esperable: Concepto desde el campo de lo moral. Salomone, G. El sujeto dividido y la responsabilidad, en La transmisión de la ética: Clínica y deontología. Vol. 1

Bibliografía:
- Lewkowicz, I (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. IV. Eudeba, Nuenos Aires.
- D’Amore, O.:Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
- Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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