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El circuito de la responsabilidad en “El niño con el pijama de rayas” de Mark Herman

Nombre: Pisani, Paula Agostina
Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra: Fariña
Docente: Brunetti, Marcela
Ayudante: Garcia Karo, Tamara
Comision: 13
Email: pisani.pa @gmail.com
Fecha: 05 de Noviembre de 2012

Resumen: el film elegido para trabajar fue “El niño con el pijama de rayas” (The Boy in the Striped Pyjamas), dirigida por Mark Herman a partir del mismo se ubica el circuito de la responsabilidad en sus 3 tiempos, el primero en donde el personaje elegido, Elsa, esposa de un soldado nazi y madre de Bruno el protagonista acorde a la moral de la época presenta una actitud pasiva frente al marido y la realidad que la rodea, un tiempo 2 donde se ve interpelada a seguir en esa posición de pasividad merced de un intercambio con un subordinado de su marido y un tiempo 3 donde se registra un cambio subjetivo y el personaje intenta dar un viraje a la historia. A su vez, se enmarca lo narrado en la película dentro de las categorías lógico formales de la ética y se destaca el factor del azar que en la película tiene un rol preponderante.

El film seleccionado para trabajar fue: “El niño con el pijama de rayas” (The Boy in the Striped Pyjamas), dirigida por Mark Herman en 2008. La película está basada en una novela con el mismo título, escrita por el irlandés John Boyne en 2006.
Sinopsis: la película está narrada principalmente desde la perspectiva de Bruno, un niño de 8 años, hijo de un jerarca nazi que debido a su condición fuerza a toda su familia, que con una actitud de resignación, aceptan mudarse cerca de un campo de concentración dejando así su confortable casa en Berlín. Motivado por el aburrimiento frente a la falta de niños de su edad con quienes jugar y la curiosidad frente a la falta de respuestas ante la realidad que lo rodea Bruno decide explorar fuera de su casa acercándose a la granja donde trabaja la gente con “pijamas rayados” que pudo ver desde la ventana de su cuarto. Así entabla una amistad con Shmuel, un niño de la misma edad que está encerrado junto a su familia en el campo de concentración. Al vivir cerca del horror y ver el trato que reciben los judíos por parte de los nazis tanto la madre, Elsa, como Bruno comienzan a cuestionar la realidad que los rodea y luego de varios enfrentamientos con su marido Ralf, Elsa decide sacar a los niños de ese lugar para no seguir exponiéndolos a lo que allí se estaba haciendo y llevarlos a vivir con ella a lo de una tía. Bruno busca despedirse de su amigo pero este le cuenta acerca de la desaparición de su padre y Bruno promete ayudar a encontrarlo. El día de la partida, Bruno se escapa y logra ingresar al campo de concentración y se coloca uno de los “pijamas rayados” que Shmuel le consiguió y proceden a buscar al padre. En ese mismo momento, los soldados trasladan a un grupo de judíos, entre los cuales se encontraban ambos, a una cámara de gas y proceden de ese modo a su exterminio. Su familia busca a Bruno con desesperación, pero llegan demasiado tarde y solo se encuentran con los restos de ropa del niño.
A fines del posterior desarrollo se marcaran ciertos indicadores situacionales pertinentes para el recorte seleccionado:
• Elsa realiza una fiesta para celebrar la mudanza y la promoción de su marido a un rango más alto dentro del ejército
• Al llegar a la nueva casa fije excitación pero frente a la cercanía del campo de concentración y la exposición a ciertos judíos que realizan tareas en el hogar cuestiona a su marido, establecen ciertas zonas prohibidas y bloquean las ventanas para no poder ver el campo de concentración
• El maltrato injustificado hacia los judíos motiva la exploración y cuestionamiento de parte de Bruno y Elsa ya que no condice con la actitud de los judíos que ellos conocen como Pavel y Shmuel y la forma en que el contexto histórico social los define.
• El olor que se desprende de las chimeneas del campo de concentración preocupa a Bruno y Elsa, hasta que ella hablando con uno de los subordinados de su marido se entera de donde proviene realmente el humo
• Elsa comienza a cuestionar fuertemente a su marido y decide mudarse junto a los niños a lo de una tía lejos de allí
• Bruno a causa de una confusión ingresa a una cámara de gas y es asesinado.
El sujeto seleccionado para realizar el análisis es el personaje de Elsa, la madre de Bruno y a partir de este recorte se ubicará el Circuito de la Responsabilidad que resulta del mismo, para el recorte se incluye desde el principio de la película con la realización de una fiesta de celebración hasta la última escena luego de que Gretel, la hermana de Bruno y Elsa encuentran la ropa del niño.
Para pensar el primer tiempo lógico se tomará la primera parte del film partiendo desde el punto donde la protagonista femenina organiza una fiesta para celebrar el ascenso de su marido pero suponiendo también una actitud previa sostenida en el tiempo, esta actitud se puede calificar como de sumisión. Ante un aumento en el rango de su marido y el consecuente traslado dejando todo de lado no hay un cuestionamiento de parte del personaje, ella en cierto modo acata las órdenes de su marido como él acata las órdenes de sus superiores del ejército y a pesar de que entre líneas puede notarse una cierta vacilación frente a la noticia de la mudanza ella no deja traslucir esta duda y como buena esposa decide apoyar a su marido. Habiendo establecido este primer tiempo, se ubica este momento dentro de lo que correspondería a una moral propia de la legalidad del ejército, y específicamente aquella que corresponde al ejército nazi que preponderaba en la época. Ralf decide trasladar a su familia desde su hogar en Berlín hacia un campo de concentración respondiendo así a sus deberes como soldado. A su vez, el rol de poca preponderancia de la mujer en la época no puede dejar de incluirse dentro de esta moral, el poder de decisión se encuentra del lado del hombre, la mujer debe acompañar y apoyar a su marido en sus decisiones sin cuestionarlo y por lo tanto ella decide mudarse detrás del ascenso de su marido sin siquiera pensar al respecto. Se puede pensar esta acción o la decisión de la mudanza porque el padre acorde a la moral de la época debe cumplir con las obligaciones acordes a su rango y su ascenso, se trata propiamente del sujeto de la, no se puede encontrar aquí una posición ética por parte del sujeto, no se trata de la posición del sujeto frente a su soledad sino que se relaciona estrictamente con la moral de la época, por lo que se encuentra sostenido en un sistema de valores compartidos y lo que se espera de un sujeto en determinada situación, algo que esta codificado, estipulado. En relación a las categorías lógico formales, se determina que este plano es el plano particular, el plano de la moral se sostiene en este particular que funciona como un universo, restringido y acabado que establece la conducta esperable de los sujetos dentro de una situación, en este caso Ralf debe obedecer a las responsabilidades que corresponden a su cargo dentro del ejército y Elsa debe acompañar a su marido y no cuestionar sus decisiones.
Una vez en el nuevo hogar, estas actitudes de sumisión siguen sosteniéndose por ejemplo cuando frente a la cercanía del campo de concentración o las tareas realizadas por un judío en la casa ella intenta cuestionar a su marido pero frente a la mirada de él y sus respuestas le devuelve una mueca tierna y una sonrisa y se coloca en una actitud de vigilancia frente a sus hijos delimitando ciertas zonas prohibidas o aceptando el bloqueo de las ventanas para que no pudieran ver “la granja”, lo mismo ocurre frente a la decisión de asignarle a los niños un tutor particular para continuar con su educación.
El segundo tiempo lógico se ubica en una escena donde Elsa, al bajarse del auto siente el olor tan particular que proviene de las chimeneas de los campos de concentración acerca del cual Bruno venía cuestionándose hacía rato. Intercambia miradas con un soldado subordinado de su marido y él le dice “huelen incluso peor cuando se los quema” la mirada en sus ojos dice todo, finalmente se despierta y se da cuenta de todo lo que allí en verdad está sucediendo, se quita la venda en los ojos por la cual ella decidía no ver lo que ocurría a su alrededor y la mueca de horror e incredulidad en su cara no puede disimularse, esta escena la interpela, llega el momento en que ya no puede negar y silenciar todo lo que sucede a su alrededor y reacciona. A partir de este momento muchas de las escenas previas que ella problematizaba en silencio respecto de lo que allí estaba sucediendo cobran peso, el agradecimiento a Pavel, el judío que trabajaba en la casa que cura a Bruno de un corte en su rodilla, el cambio de actitud de su hija por a la nueva educación que está recibiendo que ha aumentado sus niveles de agresividad y motiva un cambio en la decoración de su cuarto donde ahora en vez de primar muñecas acordes a su edad las paredes se encuentran plasmadas posters de propaganda nazi.
A raíz del tiempo dos, ella se enfrenta a su marido quien se justifica habiendo prometido confidencialidad incluso de su propia esposa y por lo tanto no podía comunicarle lo que allí hacían. Él la impulsa a confiar en lo que se está haciendo por la nación pero ella se niega rotundamente, lo cuestiona, le pregunta cómo puede hacer eso. Esta es la primera escena donde confronta y cuestiona a su marido, entre llantos y un ataque de angustia no deja que la toque, prácticamente se desvanece pero por fin marca su punto de vista. Volviendo a las categorías lógico formales de lo universal-singular y lo particular vemos aquí como una singularidad, la actitud activa y cuestionadora de la mujer, se le impone a este universal cerrado y estructurado que pretende para sí una actitud de ilusoria totalidad. Del lado del marido, queda ejemplificado un particularismo pues él sostiene que como están en guerra su deber es apoyarlo, busca seguir imponiendo las reglas y valores de su universo a pesar de que a este se le ha presentado una singularidad.
Entre el primer y el segundo tiempo se marca claramente un cambio subjetivo dándose lugar así a un tiempo tres, no se sostiene la misma posición subjetiva, la posición de pasividad y sumisión del comienzo se transforma a partir del tiempo dos en una actitud cuestionadora e interpeladora, se confronta a su marido públicamente en reiteradas ocasiones y decide sacar a los niños de allí, dejar de exponerlos y hacerlos partícipes de lo que allí se está haciendo porque además eso no es lo que quiere para sus hijos y ella misma no puede convivir y ser parte de lo que sucede, puede por fin darle lugar a su deseo.
En función de esto se puede establecer la siguiente hipótesis clínica, ubicar el deseo inconciente de la señora de revelarse frente a la actualidad que la rodeaba, frente a esa realidad oprimente que no le permitía decidir ni elegir y la llamaba a acatar y a obedecer las decisiones de su marido sin cuestionarlas, este deseo se desata a partir del tiempo dos donde lo que allí está sucediendo la sobrepasa por completo y no puede sostenerse más en ese papel, no puede seguir cediendo a su deseo y decide cuestionar, enfrentarse con lo que allí está pasando y dejar de ser partícipe del horror, salir de esa situación llevándose consigo a sus hijos corriéndolos también de ese lugar. El tiempo dos la interpela dando lugar así al circuito de la responsabilidad porque ella debe decidir entre seguir manteniendo un estilo de vida privilegiado si quiere decirse para la época o enfrentarse a él dándole lugar a su deseo y haciendo escuchar su propia voz, sus pensamientos y necesidades y anteponiendo también la realidad de sus hijos porque puede suponerse la siguiente pregunta ¿es esto lo que realmente quiero para mis hijos?
En referencia a las categorías de necesidad y azar se puede enmarcar la muerte de Bruno en una preponderancia del factor azaroso que aquí queda claro, el mismo día en que Bruno iba a marcharse decide ayudar a Schmuel a buscar a su padre y esta búsqueda coincidió con un día de exterminio en donde se produjo el asesinato en una cámara de gas de un gran número de los que allí estaban encerrados. La responsabilidad subjetiva se encuentra en la grieta entre necesidad y azar, si la madre hubiera no hubiera cedido a su deseo, se hubiera revelado antes el niño probablemente nunca hubiera estado en esa situación.



NOTAS

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