Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2010 > El niño de pijama a rayas >

por 

FACULTAD DE PSICOLOGIA
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
- SEGUNDO PARCIAL –
Psicología, Ética y Derechos Humanos
CATEDRA I

• Prof. Tit. Reg.: Juan Jorge Fariña

• Ayudante Tp: Ana Corinaldesi

• Alumnas: Daniela Alonso DNI 33335162
Luciana López DNI 32935620

• Película asignada: “El niño con el pijama de rayas”

COMISIÓN Nº 5
2ª Cuatrimestre de 2010

El presente trabajo tiene por objeto hacer un recorrido por el circuito de la responsabilidad y conceptos nodales de la materia, a saber, las categorías de lo Universal-Singular, la moral de lo Particular y el efecto Particularista, entre otros, a partir de la película trabajada “El niño con el pijama de rayas”.
Comenzamos siguiendo a Fariña al definir en el circuito de la responsabilidad al Tiempo 1 como aquel en el que el sujeto, en nuestro caso Elsa “(…) lleva adelante un conducta con determinados fines, en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida. En un tiempo 2, recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal (…) El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes” , y se pone así en marcha el circuito que produce la vuelta sobre lo dicho en el Tiempo 1 el cual queda re significado retroactivamente, dándole el tiempo 2 una identidad al tiempo 1 que no tenía. En nuestro caso Elsa responde a esta interpelación pero de forma fallida por medio de las figuras de la culpa: la negación, el sentimiento de culpa y la proyección que cierran el circuito obturándolo y usurpando el lugar de la responsabilidad subjetiva característica del tiempo 3.
En el tiempo 1 ubicamos la mudanza: Al marido lo ascienden a un rango jerárquico superior y todos los integrantes de la familia deben mudarse cerca de un campo de concentración. Elsa en este momento es el sujeto de la intensión y de la voluntad ya que su fin es acompañar al marido como esposa en su nuevo cargo, acción que se agota en sí misma.
Como tiempo 2 evidenciamos que Elsa en su papel de esposa perfecta, es decir de lo esperable en ese momento histórico, social y cultural, se ve confrontada más de una vez con varias situaciones que la interpelan: En la fiesta en conmemoración al ascenso marido, su suegra irónicamente muestra que está en desacuerdo con el régimen militar y la mudanza aparejada. Se observa en Elsa un lenguaje corporal que daría cuenta de que algo hace ruido. Resignifica el tiempo 1 pero el circuito se cierra, ya que su respuesta es la negación, y no se pregunta más allá de esa situación.
La misma situación la observamos en la escena donde su marido habla con su padre para invitarlo a cenar y quien explica que su mujer no va a asistir ya que se encuentra enferma. Elsa se percata de que el motivo de su suegra de no querer ir a la cena es su posición ideológica pero calla y sigue con sus actividades. De nuevo vemos la negación, ya que prefiere seguir velando la realidad social. Como el saber popular nos enseña “No hay mejor sordo que el que no quiere oír” y “Ojos que no ven, corazón que no siente.”
Otro ejemplo del Tiempo 2 es cuando ve el humo negro el cual tiene un olor nauseabundo y hace que ella pregunte por su causa y el suboficial le dice: “Los judíos apestan más al quemarse.” Este hecho marca un viraje, en el cual podemos ver un cambio de postura en Elsa. Esta interpelación la atraviesa completamente. Vemos que el personaje tiene un cambio en su posición, es distinta antes y después de esta escena. Confronta al marido pero nuevamente cerrando el circuito mediante la proyección: Lo llama monstruo y le dice que quemar judíos era demasiado, adjudicándole toda la culpa a él ya que “si el culpable es el otro, yo no soy responsable” . A partir de este momento llora sin parar y objeta lo que sucede alrededor, cuestionando al régimen, al régimen encarnado en su marido en el cual ella está inmersa. Es aquí donde se observa el efecto particularista, es decir un particular, en este caso el ideal ario del régimen nazi se pretende universal, eliminando la diversidad propia de la humanidad. El particular no funciona como soporte para la realización de lo Universal-Singular y los desanuda. Se establece así un paralelismo entre el edicto de Creonte “mi ley” y la ley del Fuhrer “mi raza superior”, pero no podemos ubicar un acto ético como el de Antígona en Elsa, el cual sobrepasa los horizontes de la época desbordando lo Universal-Singular. Por eso a pesar de que hay un cambio de actitud en Elsa producto de la interpelación no hay responsabilidad subjetiva como en Antígona, ella no lucha contra lo establecido, sino se aleja decidiendo mudarse para desligarse del sentimiento inconsciente de culpa (ya que sin culpa no hay responsabilidad) y de ese olor que la interpela todo el tiempo y ante el que debe responder. Por lo tanto no podemos dar cuenta del tiempo 3, de una respuesta diferenciada a la interpelación que no tapone el circuito, que disuelva el sentimiento de culpa y produzca el efecto Sujeto. Es menester aclarar que “responsable” hace referencia a todo aquel de quien se espera una respuesta. Jinkis sostiene que no es en el sentido de “consciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice” (el subrayado es nuestro).
D´ Amore dice que “no hay singularidad en la vuelta al surco moral porque la respuesta resulta un taponamiento en la dimensión ética” , es decir que el tiempo 3 no se produce en Elsa porque esta obstruido por las figuras de la culpa, siendo su respuesta particular. La perspectiva ética la ubicamos en el tiempo de la responsabilidad subjetiva ya que es el sujeto del inconsciente el que se funda en el acto mismo, es efecto y no causa de la responsabilidad subjetiva, ya que ésta funda un nuevo sujeto diferente al sujeto de la intensión, al sujeto autónomo de la voluntad que porta el saber.
De este modo se articulan las categorías lógicas Universal-Singular, campo de la ética, y la dimensión Particular, campo de la moral con el circuito de la responsabilidad ya que como no hay universal-singular sin el soporte particular, no hay responsabilidad subjetiva sin culpa.
Retomando el circuito de la responsabilidad, Fariña apuntalándose en Mosca dice que “la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que cuando rigen por completo necesidad y azar, o una combinación de ambos, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad. Pero basta con que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión” . Viendo los hechos que hemos recortado podríamos decir que la necesidad se observaría en las acciones de Elsa ya que ella podría decir “qué culpa tengo yo que solo acompaño a mi marido” desentendiéndose de la situación y atribuir todo a la necesidad, ya que “es mi destino como esposa del comandante seguirlo por el bien de la Nación”. La necesidad relaciona causa y efecto, en este caso su marido es uno de los comandantes del régimen y por eso ella debe seguirlo a la nueva propiedad cerca del campo de concentración.
En cuanto al azar, vemos en la escena final de la película, que el hijo que muere en el campo de concentración es producto del azar que metió la cola. Por coincidencia, por accidente, justo ese día dieron muerte a los judíos que estaban en esa choza. Nos parece pertinente destacar que la muerte del hijo es otra interpelación del tiempo dos, la misma no fue incluida en el comienzo del trabajo ya que la película termina y no vemos cuál fue su respuesta.
La responsabilidad de Elsa se sustrae tanto de azar como necesidad pero requiere de la presencia de ambos como condición para su eficacia.
¿Pero qué habrá tenido que ver Elsa con todo esto? ¿Dónde está el deseo en Elsa? De este modo nos introducimos a la hipótesis clínica que ob-liga los elementos disociantes, es el proceso de ligadura al tiempo 1 a partir de la re significación producida con lógica retroactiva por el tiempo 2 sobre el primero. La hipótesis clínica revela algo no sabido para el sujeto: ubicamos que Elsa es culpable de haber cedido a su deseo, de haberse dejado llevar, es culpable de la obediencia a su marido y al régimen, a lo que en el contexto histórico-social de ese momento era lo correcto para la mayoría, siendo esta nuestra hipótesis clínica.
Al ser su marido un oficial superior ella estaba al tanto de todo lo que estaba sucediendo, de los encierros y el maltrato, e incluso le recrimina la cercanía del campo y el echo de que un judío haya entrado a su casa. Estos son indicios de que no que no era ajena a lo que sucedía. El punto es qué se juega en no responsabilizarse en su saber no sabido.
En síntesis podemos decir retomando a D´ Amore que “La interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la ley simbólica del deseo, ob-liga a retornar sobre la acción (hipótesis clínica). No hay deseo sin culpa, implica retornar sobre la acción (re significar el tiempo 1) más moral, más particular, favoreciendo la interpelación (tiempo 2) para la responsabilidad subjetiva (tiempo 3 no logrado)”.

El niño con el pijama de rayas
El recorte de la película que tomamos es el siguiente:
La acción se narra desde el punto de vista de Bruno, el hijo de nueve años de un militar de alto rango nazi.
La película comienza con la mudanza por el ascenso de Alfred (el padre del niño y esposo de Elsa, el personaje que tomamos para hacer el análisis) por lo que lo destinan a trabajar en el campo de exterminio.
Se conmemora una fiesta por su ascenso, en el cual asisten sus padres. La madre en forma irónica, hace referencia a los disfraces de soldado que le hizo de pequeño a su hijo lamentándose, de haberlos hecho ya que desembocaron en la elección de su hijo de la carrera militar.
Resaltamos en esa escena la cara de Elsa que, denota un gesto de no entender por que no apoya la vocación de Alfred.
Otra escena que resaltamos es, cuando su marido habla con su padre para invitarlo a cenar y quien explica que su mujer no va a asistir ya que se encuentra enferma. Elsa estaba sentada en un sillón junto a su familia, en el mismo momento que trascurre el llamado, Elsa no escucha lo que le dice su hijo y continuamente esta atenta a la conversación mantenida de su marido con su padre (su gesto es de desencajada). Elsa se percata de que el motivo de su suegra de no querer ir a la cena es su posición ideológica pero calla y sigue con sus actividades.
En varias escenas se destaca un humo negro, al cual Bruno también hace referencia.
En un momento Elsa expresa el feo olor que tiene la humareda, por lo que un suboficial le responde: “Los judíos apestan más al quemarse.” Destacamos en este momento una expresión de asombro y sorpresa por la respuesta. Luego de esta escena Elsa pide explicaciones a su marido. A partir de ese momento se muestra llorosa y triste.
La última escena que recortamos es el final de la película. Todos salen a buscar a Bruno por que no estaba en la casa. Finalmente encuentran varias pistas como una puerta abierta que llevaba a un patio trasero y una ventana abierta, lo que les hace notar que salio hacia fuera.
Todos salen en su encuentro, pero lamentablemente encuentran su ropa del otro lado del alambrado, por lo que todos intuyen que ingreso al campo de exterminio. Esta es una escena desgarradora donde Elsa, se quiebra y llora al darse cuenta que había sucedido: Su hijo estaba entre los judíos que ese día habían quemado.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
D´AMORE, Oscar: “Responsabilidad y culpa”, en La transmisión de la ética. Clínica y deontología, vol. I, Bs. As., Letra Viva, 2006.
FARIÑA, Juan Jorge Michel: “Responsabilidad: entre necesidad y azar”, en textos y artículos, biblioteca ética y derechos humanos, Bs. As., 2010.
- “The Truman Show”, en clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, Bs. As., 1999.
- “El status de la responsabilidad sobre los actos” en Ética un horizonte en quiebra, Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos, acápite 3.3., 2° ed., Bs, As., Eudeba, 1992, pp.198-202.
- “Lo universal-singular” en Ética un horizonte en quiebra, 2° ed., Bs. As., Eudeba, 1992, pp 41-55.
JIKINS, J: “Vergüenza y responsabilidad” en Conjetural, número 13, Bs. As., Sitio, 1987.
MOSCA, J.C.: “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”, en Ética un horizonte en quiebra, 2° ed., Buenos Aires, Eudeba, 1998, pp 113-126.
SALOMONE, Gabriela: “El sujeto dividido y la responsabilidad”, en La transmisión de la Ética. Clínica y deontología, vol. I, Bs. As., Letra Viva, 2006.
Película: El niño con el pijama de rayas



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: