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Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires.

Segundo parcial de Psicología, Ética y Derechos Humanos, Cátedra I

Alumnas: Glikman Luciana, 34.224.3220
Vigovsky Julieta, 34.537.6400
Película: El Niño con el Pijama a Rayas
Comisión: 13.
Cuatrimestre: Segundo cuatrimestre de 2010.

“El Niño con el Pijama a Rayas” es un film dirigido por Mark Herman basado en la novela de John Boyne. La película transcurre durante el período de la Segunda Guerra Mundial y nos cuenta la historia de Bruno, un niño de 8 años que vive en Berlín junto a su a su hermana Gretel, su madre y su padre, un militar del ejercito nazi quien al principio de la película es asignado a un nuevo puesto de trabajo, como “Obersturmbannführer” en un campo de concentración, este hecho lleva a la familia a mudarse a Auschwitz, a una casa cercana al campo.
Al instalarse en este nuevo hogar, Bruno descubre unos vecinos que llaman su atención, principalmente porque todos vestían pijamas. A pesar de las prohibiciones de su madre de acercarse a ellos, Bruno lo hace y allí conoce a Shmuel, un niño judío, de 8 años que se encontraba dentro del campo de concentración. A lo largo de la película se ven distintas conversaciones entre ambos niños las cuales no sólo sirvieron para que Bruno comience a enterarse algunas cosas que ocurrían del otro lado de su casa sino también para que se establezca una amistad entre ambos.
Una mañana Bruno se encuentra con Shmuel en la cocina de su casa ya que había sido asignado para limpiar copas de cristal muy angostas debido a que necesitaban a alguien con finas manos. Al verlo Bruno le ofrece comida, Shmuel acepta y comienza a comer. Es en este momento cuando aparece el teniente nazi Kotler y al ver a Shmuel comiendo comienza a amenazarlo, Shmuel intenta explicar que el alimento le había sido compartido por su amigo Bruno; sin embargo él lo desmiente. Pasaron varios días hasta que Bruno descubre las consecuencias de su acto al ver el ojo morado de su amigo.
A partir de esta escena entendemos que la decisión de Bruno se asemeja a la de Ibbieta ya que ambos llevan adelante una acción que en un principio parece que se agota en sus fines pero a posterior se descubren las consecuencias de su accionar. Al igual que Ibbieta quien pensó que engañar a los falangistas a cerca del paradero de Gris no traería consecuencias más allá de las planeadas; Bruno supuso que engañar al militar Kotler sólo haría que no lo reten a él, sin embargo no imaginó la posibilidad de castigo hacia su amigo, así como tampoco Ibbieta creyó que Gris realmente estuviera en el cementerio.
Es importante remarcar que ambos personajes sólo a posterior lograron notar las consecuencias de sus actos, es decir que lo sucedido en un segundo momento es lo que interpela al sujeto y hace que este primer momento se resignifique.
Nos parece interesante destacar que en ambos casos hay una autoridad militar que los hace responder a la pregunta “es tu vida por la suya” frente a la cual ambos personajes responden de manera diversa; mientras que Bruno intenta salvar sus propio pellejo, negando conocer a Shmuel y el haberle dado la comida; Ibbieta en cambio arriesga su propia vida priorizando la de su amigo, más allá de que luego esto no fue lo que ocurrió.
Podríamos graficar de la siguiente manera el circuito de responsabilidad

Teniendo en cuenta que el circuito de la responsabilidad responde a un tiempo lógico pero no cronológico, comenzaremos con el tiempo 2 que es la puesta en marcha del circuito, es un momento de interpelación que genera una resignificación que funde el tiempo 1 . En el film este ocurre cuando Bruno se da cuenta que el moretón que tiene su amigo es consecuencia de su propia acción, haberle mentido a Kotler. Es esta marca en el cuerpo de su amigo que lo lleva a la retroacción, resignificando la escena de la mentira a través de la culpa.
Las figuras de la culpa que podemos encontrar son la angustia, el autorreproche y arrepentimiento que se ven principalmente cuando, ocurrida la situación en su casa, Bruno continua yendo en búsqueda de su amigo los días sucesivos al hecho y se angustia porque su amigo no aparece.
Continuando con el tiempo 2 Oscar D´amore en “Responsabilidad subjetiva y culpa” dice: “La interpelación es exigencia de respuesta mas allá de lo que “yo” querría responder”. De este modo podemos afirmar que la interpelación del tiempo 2 exige una respuesta de un sujeto inconciente que es responsable de aquello que perteneciéndole le es ajeno, un sujeto que se diferencia del jurídico por alejarse de la voluntad e intención. En el ámbito jurídico Bruno no sería responsable de las golpizas de militar nazi a Shmuel, no sólo por ser un niño (lo que lo hace inimputable ante la ley jurídica) sino también por no haber tenido intenciones de generar este mal. Por el contrario sí podemos adjudicarle a nuestro protagonista responsabilidad subjetiva ya que si bien no tuvo intenciones, el golpe de Kotler fue consecuencia de su acto. Podemos decir que es responsable de querer salvarse así mismo y para ello recurrir a una mentira sin pensar en las consecuencias. Deberíamos mencionar también que Shmuel debe apropiarse de lo que le fue heredado y hacérselo propio, a pesar de no ser causante de un acto, debe responsabilizarse por ellos.
Ahora bien, la posibilidad de respuestas ante la interpelación son infinitas, sin embargo podemos diferenciar aquellas respuestas que tienen un efecto sujeto, es decir un acto ético en el que se produce el sujeto inconciente, que se hace responsable y realiza un acto singular que rompe con el particular previo. Por el contrario la culpa, la negación, la proyección entre otras son respuestas a la interpelación que no favorecen al efecto sujeto y por ende no aparece un sujeto responsable que mediante un acto singular resignifica y amplía el particular del tiempo 1.
Con respecto al tiempo 3 debemos decir que no es una mera respuesta a la interpelación del tiempo 2 sino que implica una respuesta de un sujeto con responsabilidad subjetiva que actúa. Podemos ver en la película que Bruno no se queda con la culpa sino que decide ir más allá y de este modo entra en un tiempo 3 donde se responsabiliza y realiza un acto: entra al campo de concertación para ayudar a Shmuel a buscar a su padre. Podríamos pensar que en este momento ayuda para resignificar aquel primero momento en donde no ayudó.
Por otro lado no podemos dudar de que el accionar de Bruno es un acto ético. A lo largo de la película vemos distintas escenas donde Bruno, junto a su hermana, toma clases a cerca del libro “Mi lucha” en el cual estaban explicitados los particulares del gobierno nazi. Claramente haber ayudado a un judío fue un acto ético singular que rompió con la moral establecida.
Con respecto al profesor hay un hecho que nos parece pertinente resaltar, el cual implica una singularidad que pudo haber influenciado a la llegada de este acto. En una de las clases Bruno le pregunta al profesor si existían judíos buenos a lo cual el respondió “si encontrase un judío bueno serás un gran explorador”. Teniendo en cuenta que a lo largo de la película se resalta este deseo de Bruno de ser explorador podemos suponer que este modo singular del profesor de trasmitir la moral “no hay judíos buenos”, funcionó de modo reverso ya que fue, entre otras cosas, lo que motivó a Bruno a actuar rompiendo con la moral establecida.
Una vez adentro del campo de concentración ambos niños comienzan a buscar al padre de Shmuel hasta que llegaron finalmente a la fila que se dirigía hacia las cámaras de gas y es así ahí donde mueren. Es en esta última escena donde nos parece pertinente hablar de necesidad y azar. Podemos pensar como necesidad, es decir como aquello que iba a ocurrir inexorablemente, el hecho de que Shmuel iba a morir, teniendo en cuenta que era un judío que vivía en un campo de concentración, un lugar planeado por los nazis para que “las razas inferiores” sean exterminadas. Sin embargo nadie hubiese pensado que un hijo de un importante comandante nazi iba a morir en una cámara de gas. Y es Aquí donde aparece el azar, es una gran coincidencia que ambos niños hayan decido buscar al padre de Shmuel por el lugar que estaban pasando las filas que se dirigían a las cámaras de gas. Puede verse lo fortuito de este momento principalmente porque la familia de Bruno no tardo en darse cuenta donde estaba su hijo, por ende si hubiesen pasado unos minutos más tal vez lo podrían haber encontrado, sin embargo el azar le jugo en contra a esta familia.
A su vez en el tiempo 1 del circuito de la responsabilidad también pueden establecerse elementos de azar y necesidad. Si bien era parte de la necesidad de que los judíos trabajasen para los nazis, fue totalmente azaroso que ese día hayan elegido a Shmuel para trabajar allí entre todos los niños del campo que podrían hacer el mismo trabajo. A su vez puedo considerarse como parte de la necesidad el hecho que el militar Kotler, como cualquier otro iba a pasar a controlar el trabajo del niño. Pero pude considerarse como azaroso el hecho de que Kotler pase justo cuando Shmuel estaba comiendo. Para concluir resaltamos que no podemos afirmar que esta escena se agota en azar y necesidad ya que fue la grieta entre ellas la que permite la aparición de la responsabilidad subjetiva.

Bibliografía

Módulo 5. Ética y responsabilidad

• Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Michel Fariña. “Responsabilidad: entre necesidad y azar”
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
www.labutaca.net
• es.wikipedia.org



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