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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos
Curso de verano 2011

Trabajo Práctico: Responsabilidad Subjetiva

Profesor Titular: Juan Jorge Michel Fariña
Profesora a cargo de la comisión: Lic. Patricia Gorocito
Comisión de TP: 1
Alumna:
-  Martínez, Rocío Victoria LU: 32.546.463 0 rovimar@hotmail.com

“El niño con el pijama de rayas” (The boy in the striped Pyjamas)

Año: 2008
Duración: 94 minutos
Director: Mark Herman
Guión: Mark Herman (Novela: John Boyne)
Género: Drama
Actores Principales: Asa Butterfield, David Thewlis, Vera Farmiga, etc.

El niño con el pijama de rayas (en inglés The Boy in the Striped Pyjamas) es una novela de 2006 del autor irlandés John Boyne. Su éxito hizo que se rodase una adaptación cinematográfica estrenada en 2008.

Todo transcurre en Alemania bajo el régimen nazi en la década de 1940. Bruno de ocho años de edad, vive felizmente con su familia compuesta por su padre Ralf, su madre Elsa y su hermana mayor Gretel. Un mediodía vuelve a su casa, después de jugar con sus amigos del colegio, y da cuenta que se estaba preparando una fiesta: su padre, un oficial nazi, ha sido ascendido y su madre está preparando una celebración. Para cumplir con esta nueva tarea toda la familia tendrá que trasladarse al campo, obligándolos a dejar la casa y a los amigos que tanto adora. Su miedo a la soledad se confirma cuando la familia llega a su nuevo y aislado hogar.

A Bruno le cuesta acostumbrarse a su nueva vida y se aburre cada vez más. No hay niños con los que jugar y su madre le prohíbe explorar los alrededores de la casa. A Bruno le intriga la existencia de una especie de extraña granja que ve desde la ventana de su habitación, en la que todos sus habitantes parecen llevar pijamas de rayas. Cuando intenta saber más cosas sobre la ’granja’ le dicen que se olvide de ella y le prohíben acercarse por allí. Nosotros sabemos algo que Bruno no sabe, y es que la ‘granja´ es un campo de exterminio. Su madre Elsa también ignora el hecho del exterminio judío, ya que su marido ha jurado no revelar nunca su verdadero fin: llevar a cabo la ‘Solución Final´.

Tras varias semanas dando vueltas alrededor de la casa, Bruno acaba desafiando a su madre y se va de la casa por el jardín trasero en busca de aventuras. Mientras deambula por los bosques se topa con un alambrado. Al otro lado, un chico pequeño con un pijama de rayas está descargando escombros de una carretilla. Bruno está tan contento de haber encontrado alguien de su edad con quien jugar, que empieza a visitar todos los días a Shmuel, sin contarle a nadie de su nuevo amigo.

En las semanas siguientes, Bruno empieza a estar cada vez más inquieto por lo que ve y lo que escucha en su casa y por lo que descubre en su vida secreta junto al alambrado con Shmuel. Mientras su tutor le dice que los judíos son la encarnación del mal, su vínculo con Shmuel se va haciendo cada vez más fuerte.
Su madre, mientras tanto, descubre gracias a una broma de muy mal gusto de un joven teniente la verdadera fuente del nauseabundo humo que sale de las chimeneas del campo. El ambiente cada vez más enrarecido de su casa, junto con las historias que le cuenta Shmuel hace que Bruno se pregunte si está sucediendo algo siniestro al otro lado de la alambrada, y si su padre es realmente el buen hombre que siempre había creído.

Luego de que Elsa conoce la verdad del objetivo de la “granja”, la relación entre ella y su marido se ha vuelto tan tirante que el padre de Bruno decide enviar a su familia a casa de una tía que vive en Heidelberg. El traslado, que Bruno había deseado desesperadamente desde que llegaron, es un duro golpe para él, ya que se da cuenta de que tendrá que separarse de su nuevo mejor amigo.

En uno de sus últimos encuentros, Bruno se entera de que el padre de Shmuel lleva tres días sin aparecer. Bruno promete ayudar a su amigo a buscar a su padre. El día del traslado a Heidelberg, Bruno se escapa para ver a Shmuel cargado con una pala y listo para embarcarse en una última aventura. El niño ya vestido con el pijama que le había llevado Shmuel logra cruzar el alambrado y comienza con su amigo la búsqueda del padre de este. Bruno cae en cuenta que ese sitio no era un lugar feliz, pero aun así sigue ayudando a su amigo a buscar al padre que había desaparecido. Cuando van a buscarlo a las chozas donde dormía Shmuel con el padre entran los militares donde dirigen a todo los que estaban en esa choza hacia la cámara de gas. En tanto toda la familia de Bruno lo busca desesperadamente, encuentran la ropa del niño tirada a un lado del alambrado y también ven el pozo que había cavado. La película termina cuando el padre intenta hallar a Bruno en el campo de concentración pero ya es demasiado tarde, se da cuenta que su hijo fue exterminado junto con los judíos.

Análisis

Para el trabajo voy a tomar al personaje de la madre de Bruno llamada Elsa, quien la compone es la actriz estadounidense Vera Farmiga. En la película hace el papel de una mujer que apoya a su marido con su trabajo, pero a lo largo de la trama se da cuenta la realidad en la que estaba viviendo y de todo lo que formaba parte del trabajo de su marido. Se intentará dar cuenta de las categorías de lo universal-singular y lo particular; y también cual es su responsabilidad subjetiva, cuyo circuito se desarrolla en tres tiempos lógicos y se tratará de llegar a una hipótesis clínica.
Para comenzar ubicaremos las categorías de lo universal-singular y lo particular en relación a la película. Para Fariña la categoría de lo universal hace referencia a lo antropológico, aquello que es propio de la condición humana, lo que diferencia al hombre de otras especies; dentro de la película lo podemos ubicar en el amor filial que denota la relación entre los padre de Bruno y sus hijos, sabemos que el amor de los padres a su hijo es incondicional, innato y siempre se va a querer lo mejor para ellos. Más allá de como fue el final de Bruno, se nota que los padres lo amaban y querían que viva en un mundo mejor, ya que para ellos, era de esa manera como se llegaba a ese mundo. Luego está la categoría de lo singular, la cual, hace referencia a una modalidad de lo universal, pero que no encuentra referencia en el universo previo, es algo que irrumpe y hace tambalear el universo establecido, requiere de una intervención subjetiva que lo produzca. La ética la situamos en esta categoría, en la película lo ubicamos en el momento en que la madre toma una decisión distinta a la que venía tomando, hay un cambio de posición de su parte respecto a un primer tiempo donde comienza a dudar de la ideología que estaba siguiendo y compartiendo con su marido. Y por último ubicamos la categoría de lo particular, la cual es un sistema de códigos compartidos, es el soporte en que se realiza aquello de universal-singular. Aquí ubicamos a la ideología, la cual está muy presente en la película. El padre de Bruno es militar y lucha por su ideología porque cree en ella y quiere que su familia lo acompañe. Aquí es donde situamos la moral.
A continuación abordaremos la cuestión de la responsabilidad. Lo primero que hay que aclarar es que etimológicamente la palabra significa responder, es decir que un sujeto responsable es aquel que responde. Y segundo hay que saber diferenciar la responsabilidad jurídica de la responsabilidad subjetiva. La responsabilidad jurídica habla del sujeto de derecho, es aquel que puede dirigir su voluntad, es un sujeto imputable, es el sujeto de la conciencia; mientras que la responsabilidad subjetiva habla del sujeto del inconsciente, el autor Juan Carlos Mosca dice que “La responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre la necesidad y el azar”, para referirse a la respuesta subjetiva introduce los conceptos de necesidad y azar. La necesidad refiere a aquello que viene dado y no elegimos, mientras que lo azaroso es la incertidumbre, la cual no se sabe en qué momento pueda suceder.
Con respecto a la película podemos ubicar la responsabilidad subjetiva de Elsa, la madre de Bruno, en el momento en que muere el hijo, donde ella siente culpa por seguir esa ideología, es culpable de desear y pensar que esa era la solución para que sus hijos crezcan en un país mejor. Como necesidad ubicamos a la muerte la cual sabe que en algún momento su hijo va a morir, ya que nadie es inmortal, es algo inexorable; y lo azaroso es que muera de pequeño y la forma en que muere. Bruno nunca tendría que haberse escapado de su casa, hacerse un amigo que estaba dentro del campo de concentración, hacer un pozo para pasar del otro lado del alambrado y encontrar la muerte en una cámara de gas, esta es la parte de azar de la película.
La responsabilidad de todo sujeto tiene un circuito de tres tiempos lógicos el primero es donde el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin; el segundo es donde el sujeto es interpelado por aquel acto, que vive como ajeno pero que le pertenece, se produce una resignificación del primer tiempo; y por último, el tercer tiempo es donde el sujeto debe poder responder a sus actos. Debe asumir su responsabilidad subjetiva (puede estar presente o no).
Con relación a la película podemos ubicar en el primer tiempo el momento en que la madre de Bruno cree que a los judíos los llevaban a un campo de concentración, pero que eso es todo, no sabe la idea de exterminio judío. Con total ignorancia sobre la situación real accede a todos los cambios, confiando en la ideología y en el trabajo de su marido creyendo que es para que sus hijos crezcan en un mundo mejor, y de esta manera comparten esta forma de pensar. Hay un momento en la película que demuestra esta actitud, como por ejemplo al principio cuando están la madre, Bruno y Gretel preparándose para la fiesta por el ascenso del padre:
Bruno: ¿Qué pasa mama?
Elsa: Estamos celebrando.
Bruno: ¿celebrando?
Elsa: Le dieron un ascenso a tu padre.
Gretel: Eso es un trabajo mejor.
Bruno: se lo que significa un ascenso.
Elsa: así que celebramos con una fiesta.
Bruno: seguirá siendo soldado, ¿no?
Elsa: Si, mi amor, pero uno más importante ahora.

Luego ubico un segundo tiempo donde ya instalados en el campo, la madre de Bruno encuentra a un joven teniente y haciendo expresión del feo olor que había, el teniente le dice: “Huelen peor cuando arden”, ahí es cuando la madre de Bruno da cuenta de lo que en realidad estaba pasando, que ese olor venía de los campos de concentración y eran los cuerpos de los judíos a los cuales los nazis mataban sistemáticamente. Es en ese momento donde la madre se interpela aquello en lo que confiaba, aquella ideología que estaba siguiendo ciegamente sin interferir, aceptando todo cambio, ¿para un país mejor?; es un momento de quiebre a aquella vida lineal que seguía la lógica de lo particular.
Y por último, en el tercer tiempo donde está la toma de posición del sujeto frente a su acto podemos ver como el personaje de la madre de Bruno, al enterarse del verdadero destino de los judíos, cambia de rumbo, ya no era la mujer feliz que se encargaba de cuidar a sus hijos y a su marido, dejándolo que pueda realizar su trabajo de forma tranquila; a partir de este quiebre, se la ve devastada, sin ganas de arreglarse, respondiendo de forma irónica cuando se habla del tema, no estando de acuerdo con ese final, ya no cree que esa sea la solución, ni que eso conduzca a un país mejor. Es el momento en que el sujeto se hace cargo de su acto, es decir, Elsa asume su responsabilidad subjetiva y contesta aquella interpelación que había surgido en el tiempo dos. Y lo realiza tomando la decisión de ir a hablar con su marido y dándole a entender su desagrado al exterminio judío:
Karl: Elsa, tú también crees en esto, quieres que este país sea fuerte.
Elsa: ¡No, Karl, no! ¡No, eso, no! (señalando por donde salía el humo). ¿Cómo puedes…?
Karl: Porque soy un soldado, y los soldados pelean en guerras.
Elsa: ¡Eso no es una guerra!
Karl: ¡Es parte de ella, una parte vital! ¡La patria que todos deseamos, todos nosotros, incluso tú, no puede lograrse sin un trabajo como este!
(Elsa queda en silencio y comienza a llorar, Karl se acerca hacia ella)
Elsa: ¡No te me acerques! ¡No te me acerques! (sigue sollozando).
En otra escena, sin aguantar más la idea de que a unos metros de su casa donde vivían sus hijos, estaban matando personas en un campo de concentración, vuelve a hablar con su marido para partir:
Elsa: ¡No puedo quedarme y ser parte de esto!
Karl: ¿No crees que habrá preguntas? ¿Qué crees que pensaran en mi trabajo si no pudo controlar a mi propia familia?
Elsa: ¿trabajo? ¿Así lo llaman? Debo ignorar que el hombre con que me case es un monstruo. Tu propia madre no podía amarte”.
A partir de este diálogo deciden la partida de Bruno, Gretel y Elsa, hacia lo de una tía, mientras el padre seguirías en el campo haciendo su trabajo.
Otro autor que habla sobre la responsabilidad subjetiva es Oscar D´amore, el cual asocia esta responsabilidad con el sujeto del acto. “De nuestra posición de sujeto somos siempre responsables; el error de buena fe es entre todos el más imperdonable.”
La interpelación subjetiva que se hace el sujeto es una operación simbólica que obliga al sujeto a responder y de esta manera pone en marcha el circuito por el surgimiento de la culpa. Para este autor no hay responsabilidad subjetiva sin culpa. Elsa no vivir más allí porque siente culpa, ahora sabe que a unos pocos metros de donde vive ella y sus hijos, su marido extermina personas y la culpa hace que responda de esa manera, huyendo.
A partir de los tres tiempos lógicos que acabamos de describir continuaremos a realizar una hipótesis clínica, la cual intentará dar cuenta de cómo y por dónde juega el deseo del sujeto, implicando una respuesta, tomando una decisión.
Elsa era una mujer hermosa, alegre, que acompañaba a su marido en sus decisiones; al mismo tiempo vemos como no indaga ni habla con su marido de lo que respecta a su trabajo, de la actualidad mundial, de la guerra etc. Ella no estaba enterada que los nazis mataban a los judíos, recién cuando un teniente de su marido le hace un comentario dando a entender el exterminio sistemático de los judíos cae en la realidad que está viviendo. Este teniente creyó como obvio que ella lo sabía, ya que era parte de ese pensamiento y apoyaba lo que hacía su marido.
Se conjetura la presencia de una negación por parte de Elsa al no querer ver ni escuchar lo que en realidad estaba pasando. Freud plantea la negación como un mecanismo por el cual se manifiestan en la conciencia cosas que estaban en el inconsciente. Esto que aparece en la conciencia es algo intolerable para el superyó y la manera que tiene de defenderse en negándolo. Y es eso exactamente lo que creemos que pasa con Elsa. A partir de la negación ella sigue con su vida sin alterarla, siguiendo el universo de lo particular, la línea de la moral. Hasta que se entera de forma abrupta, sin esperarlo. En la película se observan situaciones en donde la abuela de Bruno , es decir, la madre de Karl está en contra de lo que hace su hijo, y Elsa no se cuestiona el porqué, no le da importancia; o también cuando Bruno le pregunta qué es ese olor que se siente frecuentemente, ella no contesta, no lo escucha. No quiere responder eso, ni saber que es ese olor, hay un deseo inconsciente por no saber la verdad, porque en lo más profundo de su cabeza, aquello desconocido por ella misma, sabe que es algo oscuro y siniestro.
Por último y para terminar, vamos a ubicar el efecto particularista en la película. Fariña habla del efecto particularista como aquello que es un pensamiento singular y se eleva, a tal punto, que se ve como algo universal. Dentro de la película está muy claro y el efecto particularista presente hace referencia al Nazismo. En la película se evidencia el momento en que transcurre la segunda guerra mundial, y cuando los militares estaban llevando a cabo la solución final contra los judíos. Los alemanes nazis creían en una raza superior y querían que sólo sobreviva esa raza y no otra como la del judaísmo, este pensamiento se intentó elevar como universal y así conseguir más apoyo, pero es sólo un efecto particularista. En una parte de la película el tutor le hace leer a la hermana de Bruno sobre los judíos, y dice lo siguiente: “El judío nos difamó e incitó a nuestros enemigos. El judío nos corrompió con libros malos. Se burla de nuestra literatura y música. En todas partes su influencia fue destructiva lo que resultó el colapso de nuestra nación (…) El objetivo del judío es dominar la humanidad. El judío no es creativo, sino destructivo. Es el enemigo de la cultura. Miles de Alemanes han sido empobrecidos por los judíos”. Esta es la clase de cosas que se escribían para que la gente las lea y de esta forma imponer un pensamiento.
Para terminar con este trabajo y este tema, voy a citar a Juan José Michel Fariña con la siguiente frase “Es justamente el caso del nazismo, que desconoció la condición simbólica de la especie, fundada justamente en la diversidad. (…)La ambición del III Reich suponían exactamente lo contrario: reducir la riqueza simbólica a una sola de sus manifestaciones posibles, el ideal ario. Si ese ideal hubiera triunfado, los sobrevivientes, es decir, los elegidos de la raza superior, hubieran visto paradójicamente degradada su condición en el instante mismo en que deseaban coronarla.”

Bibliografía

-  D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
-  Michel Fariña, J. (1998). Del acto ético (Cap. VI). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
-  Michel Fariña, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra.
-  Michel Fariña, J. Responder por la vergüenza. Ficha de cátedra.
-  Mosca, J. C. (1998): Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
-  Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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