por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
1º Cuatrimestre 2010

Parcial domiciliario

• Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos
• Cátedra: I- Fariña, Juan Jorge Michel
• Alumnas:
Cuello, María Laura LU: 33.220.559
Ligorria, María Eugenia LU: 31.762.240
• Docente a cargo de prácticos: Carlos Fraiman
• N° de comisión: 13
• Horario: lunes de 12:45 a 14:15
• Fecha de Entrega : 07/06/10

__________ Consignas

1) Tomando en cuenta el comentario sobre el film ¿cuál es el personaje sobre el cuál se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo explicítela consignando los indicadores.
2) Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3) Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación consignando los indicadores respectivos.
4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista, alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5) Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El Muro” de Jean Paul Sastre)
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con el módulo 4.

___________ Desarrollo

1) El personaje principal del film es Monsieur Pignon. Es un hombre de aproximadamente unos 45 años, que vive solo y es divorciado, se desempeña como contador en una empresa de procesamiento de caucho (especialmente, preservativos) hace más de 20 años. Si bien es un profesional idóneo que desarrolla su labor eficientemente, su existencia consiste en una rutina monótona carente de iniciativas, motivaciones e intereses personales. Constantemente se pone en evidencia el aplastamiento de su deseo como sujeto deseante. Su única preocupación radica en mantener su puesto de trabajo, con el fin de disponer de un sueldo y poder pagarle la pensión a su ex-mujer e hijo. Aunque su matrimonio ha finalizado hace 2 años, él aún sigue muy enamorado de ella, relación que lo posiciona en una dependencia continua ante el empeño por satisfacer las demandas de este Otro. Ella es completamente indiferente hacia él, al punto de no contestarle nunca sus llamados ni interesarse por la existencia de su ex-marido. Si bien ella le insiste a su hijo en que vaya a visitar a su padre, implícitamente le transmite una cierta indiferencia y desgano en cuanto a la vinculación padre-hijo, no incentivando el refrescar y renovar tal relación. Pignon por su parte intenta llevar a cabo su función paterna a través de diversos medios, por ejemplo, llamarlo para ver cómo está, invitarlo a almorzar a su casa e irlo a ver al colegio de forma sorpresiva. No obstante, su hijo no es conmovido por tales actos y busca evadirlo en todo momento. Relación que en el transcurso del rodaje cinematográfico se irá revirtiendo a través de diversas inversiones dialécticas.
Se podría sostener que la hipótesis consiste en que, fruto del verse enfrentado ante la disyuntiva de tener que tomar una decisión que concernía el rumbo de su vida (ya que lo estaban por despedir), él opta por “salir del placard”. Es decir, poner en evidencia en la empresa una supuesta homosexualidad y responsabilizarse subjetivamente de tal afirmación. Si bien la decisión fue incentivada por su vecino homosexual que era psicólogo, el protagonista asume de forma tal dicha enunciación, que le concierne e interpela su posición de sujeto al punto de vehiculizar una completa y radical responsabilización de su propia persona, de la calidad de su vida, de sus formas de vinculaciones interpersonales y de Su Deseo.
Como indicadores de dicha hipótesis hallamos las siguientes escenas:
• En un comienzo, en un bar el vecino Jean Pierre Belone le propone que “salga del placard”, Pignon inmediatamente afirma no ser homosexual, sin embargo, Belone le dice que no importa cual sea su identidad sexual, sino que lo importante es que crean los demás y especialmente el presidente de la empresa que él es homosexual.
• En consecuencia, llevan adelante la falsificación de unas fotografías, en donde se evidencian situaciones comprometedoras entre homosexuales manifiestos, siendo Pignon uno de ellos. Las mismas se distribuyen en la empresa para dar a conocer la “identidad sexual” de Pignon.
• Ante la propuesta del presidente de convocarlo para ser el protagonista de una carroza en el desfile por el orgullo gay, él no se siente a gusto con exponerse de esa manera, sin embargo, se hace responsable del “ser gay” y decide formar parte de la manifestación.
• Durante la cena entre el hijo y el padre, aquel saca y fuma un cigarrillo de marihuana que comparte con Pignon. Éste le pregunta si fuma con frecuencia, y el adolescente le responde que solo lo hace en los momentos en los cuales se siente bien, y que el estar juntos y compartir con su padre, está siendo uno de esos momentos.
• Finalmente, entre las variadas situaciones que logró cambiar, una de ellas es el recomponer su vida amorosa con otra mujer, en este caso, con la compañera de trabajo Bertrand.

2) El circuito de responsabilidad observado en la película consta de los subsiguientes tiempos lógicos:
• El primer tiempo consiste en un acto azaroso, es decir, un acto que es puntual y recortado en el tiempo. En este sentido, se puede puntuar como tiempo 1, cuando el fotógrafo y Félix mantienen una charla en el baño de la empresa donde aquel se siente apenado por “el hombre con corbata roja” que no pudo salir en la foto y Félix le confiesa que tal hecho no tiene importancia alguna, dado que pronto será despedido, circunstancia que hasta ese momento era desconocida por Pignon. Puesto que se encontraba en ese mismo baño no siendo visto por los otros dos personajes, se entera descarnadamente, en ese preciso instante de la noticia.
• El segundo tiempo, interpela a la acción que tiene lugar en un primer momento. Produciendo así la resignificación a posteriori del primer suceso. Tal movimiento pone al sujeto en el umbral de dar una respuesta, no siendo una posibilidad el hacer caso omiso al acontecimiento sucedido. Se podría sostener que este segundo momento responde a la escena en la cual el protagonista y su vecino están en un bar, y Belone le propone adoptar como respuesta ante el eminente despido (tiempo 1) el hacerse pasar como homosexual, a lo cual Pignon accede. Ante la circunstancia evidenciada en el primer momento, el protagonista se encuentra forzosamente en la encrucijada de adoptar una acción. Frente a la gran diversidad de opciones que él podría haber asumido, él adhiere a una. Tales elecciones podrían haber sido: buscar un nuevo empleo, iniciar acciones legales contra la empresa, protestar y exigirle explicaciones al presidente de la institución, entre otras.
• El tiempo 3 es un acto ético que tiene por finalidad el modificar el particular mismo del sujeto. Lo cual únicamente es plausible de llevarse a cabo a través de la responsabilización. “…Del tiempo 3 se abre un otro tiempo en que un hombre produce efectos que le retornan. Puede dormir en los signos de un guión ajeno, o puede abrir esa puerta más allá del horizonte hacia un tiempo otro, el tiempo del despertar…” (Ariel, 2001). Es esta la instancia en la cual se produce el efecto sujeto, lo que significa que ha advenido el sujeto del inconsciente. Cabe aclarar, que no siempre el circuito de la responsabilidad alcanza un tercer momento. En el presente film se vislumbran diferentes modificaciones del particular, tales como:
¬*El cambiar radicalmente la relación que tenía con su ex-mujer ya que él mismo explicita “… he estado loco por ti…te he hablado en mi mente todo el día, me he acostado y no he podido dormir… te decía en mi mente que mi único deseo era hacerte feliz…Fui a ver a un neurólogo y a un psiquiatra y me dijeron que padecía un trastorno obsesivo-compulsivo, me pusieron una etiqueta, pero no pudo calmar mi dolor…” Este particular fue echado a tierra, y se reestructuró uno nuevo en donde posiciona a la ex-mujer como una persona desagradable, antipática, que no es interesante, incluso le expresa en la cara que “…por primera vez puedo respirar…”, sosteniendo que ahora puede ver las cosas claras y concluye que nunca ella pudo darle siquiera un poco de amor, llega al punto de decirle “…ya no me interesas más Christine, y no sabes lo feliz que me siento…” Dicho movimiento dialéctico, le permitió poder barrar a este Otro e introducir la lógica de la falta, haciendo de ella un sujeto castrado. De esta forma, el protagonista logró hacer un duelo y enterrar a dicho objeto de amor, inaugurando así nuevamente el campo de posibilidades que lo conducirá a una nueva elección amorosa.
*Por otro lado, también cambia el particular que hasta ese momento reinaba en cuanto a las relaciones interpersonales con los pares de la empresa. Al principio, Pignon todos los días al llegar a su oficina les ofrecía a sus compañeras el llevarles un café, lo cual ellas sistemáticamente rechazaban a la vez que lo consideraban un hombre aburrido. Luego, a partir de hablar con el presidente y pedirle que antes de despedir a su compañera, él prefería renunciar (haciéndose responsable subjetivamente del haberle ubicado a su compañera en un lugar de vulnerabilidad al haber declarado que ella lo acosaba sexualmente), sus respectivas pares aceptaron entusiastamente el que Pignon les trajese un café. Cambiando rotundamente su visión hacia él, en consecuencia de su acto impetuoso por defender a la señorita Bertrand.
*A su vez, en el comienzo de la película se hace evidente como Pignon no se hacía un lugar en la empresa y pasaba desapercibido, ya que no se preocupó por tratar de formar parte de la foto grupal anual y bajo la sumisión quedó excluido. No obstante, tras hacerse responsable de su vida y existencia, al final del film, nuevamente se encuentra frente al hecho de no entrar en la foto de la empresa, pero ahora empuja enérgicamente a sus compañeros con la finalidad de adquirir y habitar un lugar propio, lo cual logra y efectivamente queda plasmada su imagen en el retrato, y en la empresa.

3) Se entiende a las situaciones azarosas como aquellas que no han sido organizadas, ni premeditadas, son circunstancias que acontecen de improvisto, no siendo controladas por el sujeto. En la película analizada es posible especificar numerosos momentos de este tipo. Algunos de ellos son:
• Que Belone se haya mudado justamente en el departamento contiguo al de Pignon y que hayan salido a sus respectivos balcones en el mismo instante. Circunstancia que les permitió conocerse.
• El hecho de que el vecino sea psicólogo.
• Haber quedado afuera de la foto de la empresa (del comienzo), el mismo día en que se entera efectivamente, que laboralmente ha quedado afuera de la empresa. Acontecimiento que llega a ser de su conocimiento a través de la escena del baño en la cual entablan una conversación el fotógrafo y Félix.
• Cuando el hijo del protagonista aleatoriamente recorre los canales de televisión y ve a su padre desfilando en una carroza por el orgullo gay. Dicha circunstancia lo toma completamente por sorpresa al adolescente y es a partir de allí, que el vínculo entre ambos adopta un giro contundente.
• Haber sido encontrados y observados por el presidente y por algunos inversionistas mientras Pignon y la señorita Bertrand mantenían relaciones sexuales. Acontecimiento que condujo al presidente a cuestionarse y poner en tela de juicio la sexualidad del contador. Dicho incidente se evidencia cuando éste expone ante la junta de la empresa que posee dudas respecto de la sexualidad de su empleado, no obstante tal interrogante queda totalmente esclarecido cuando éste manda llamar a su oficina a Pignon y le pregunta si verdaderamente es gay.
Asimismo, en cuanto a la necesidad podemos decir que son elementos que determinan una situación, estableciendo una relación entre causa y efecto.
• En la película la primordial necesidad que se le plantea a Pignon es poder adoptar una acción frente a la resolución de ser despedido.
• Al asumir su “identidad homosexual”, como efecto el protagonista debe necesariamente actuar, pensar, y desenvolverse conforme a tal designio. Esta posición solo es encarnada y llevada a cabo frente al personal de la empresa, en las oportunidades en las cuales lo interpelan enfrentándolo ante la necesidad de actuar coherentemente con la farsa que mantiene. Por ejemplo, cuando la señorita Bertrand lo interroga respecto de si es verdaderamente él el de las fotos, responde que si. Esta es la primera escena en la cual él se comporta conforme a su plan y expresa ante el psicólogo “…hoy he salido oficialmente del placard en el que nunca entre”.
• Por otro lado, cuando la esposa de Félix descubre a su marido tocando el timbre de un departamento con una bolsa de bombones en su mano, ella le exige explicaciones y el hombre postula que no son para otra mujer sino que son para un compañero de trabajo. No obstante, la esposa le impone que se vaya de ahí con ella o sino cuando Félix retorne a su casa ella ya no estará allí. El esposo hace oídos sordos ante el ultimátum de su mujer, optando por buscar una nueva pastelería para comprar otros bombones para Pignon.

4) Al hablar acerca de la culpa, ésta puede adquirir diferentes figuras, tales como, autoreproches, remordimientos, arrepentimiento o preguntas proyectadas hacia el exterior o dirigidas hacia uno mismo. La culpa es el reverso de la responsabilidad subjetiva. Aquella encubre el campo de la responsabilidad, sin embargo, al mismo tiempo revela una vía sobre la cual trabajar para arribar a la dimensión de la responsabilidad. La única forma de resolver los hechos es a partir de la responsabilidad subjetiva no desde la culpa. En este sentido, en un primer momento, Pignon lleva consigo las marcas de la culpa bajo una fachada de autoreproches, diciendo por ejemplo, “…mi problema es que soy insignificante…”, característica que se ve potenciada por la relación que mantiene tanto con su ex-mujer, su hijo y compañeros de trabajo (mencionada anteriormente). Pero luego Pignon logra cambiar su postura frente a la vida, y en ella renovar también sus vinculaciones, ya no se reprocha de las situaciones sino que toma una postura responsable en la cual decide, responde, y se implica en su decir. En conclusión, adquiere su deseo una fuerza significante amenguada hasta ese momento, logrando así resignificar su goce.
Asimismo, la responsabilidad subjetiva es hacerse cargo de lo que uno conoce de sí mismo y de lo que desconoce, pero de lo cual igualmente hay que hacerse responsable, más allá de si se es culpable o no. En oposición, se encuentra la responsabilidad jurídica. Ésta evalúa minuciosamente si un sujeto es culpable o no de un hecho, de acuerdo a si goza de la plenitud de sus facultades psíquicas. Por lo tanto, muchas veces un individuo es declarado inimputable ya que su acto no se llevó a cabo concientemente. Según el autor Alejandro Ariel, el aspecto jurídico“…supone una decisión consensuada y por escrito sobre la legalidad o la ilegalidad de una practica...”. Debido a que el individuo queda despojado de su condición de Sujeto y es ubicado a merced de las demandas y etiquetamientos del Otro, queda en una posición de objeto. De esta forma, el sujeto es desresponsabilizado del hecho que realizó, siendo más fácil para el mismo acomodarse en el lugar de objeto que le ha impuesto la Ley.

5) En el presente parcial domiciliario se tomará como eje de análisis la concepción de la vida y sus aspectos para el protagonista Ibbieta del texto “El Muro” de Sartre. Se podría plantear como un tiempo 1, el hecho puntual y recortado en la historia, donde Ibbieta es apresado por los falangistas. En este momento, él se consideraba inmortal y entendía a la vida como la dimensión en la cual desarrollaba una búsqueda personal, luchando activa y enérgicamente por sus ideales anarquistas, comprometiéndose fervorosamente por la libertad de España, llevando adelante un noviazgo con la mujer amada y cultivando una estrecha amistad con Ramón Gris. A partir de estas características se deduce que la vida para Ibbieta era un bien muy preciado y valioso. Como tiempo 2, se puede postular el giro drástico que realiza el personaje en la noche en la cual lo encierran en un sótano. Frente al eminente destino de muerte que lo aguardaba, el personaje decide mantenerse despierto toda la noche, en ésta descubre su condición de mortal y por ende, realiza un trabajo arduo en el que recorre cada aspecto de su vida y se desliga de los mismos. Al amanecer, Ibbieta ya “estaba muerto”, debido a que la vida carecía de valor, adoptando ahora la faceta de un total sin sentido. En esta instancia no le interesa el conservar la vida o perderla, ya que según él, ya no hay ninguna razón que lo aferre al vivir, puesto que en su “última noche” se ha desvinculado de todo por lo que antes luchaba y se interesaba. Por último, el 3° tiempo, concierne la escena en la cual el protagonista se entera que Gris ha sido arrestado y asesinado. Consecuentemente, su declaración sobre el paradero del líder anarquista, habría sido verdadera, motivo por el cual él quedaría en libertad. Ibbieta se ríe hasta las lágrimas al contemplar lo que ha producido como sujeto del deseo. A partir de tal incidente se abren los siguientes interrogantes, ¿Cómo habrá quedado conformada la concepción que el personaje tiene de la vida?, ¿posee los suficientes recursos yoicos como para atribuirle nuevamente sentido a su existencia?, ¿volverá a abordar a la vida como lo hacia en el tiempo 1? ó ¿conformará y elaborará un nuevo particular a partir de lo experimentado?

Mientras tanto en el film “El Placard”, es posible plantear como tiempo 1, el acontecimiento preciso y específico en el que Félix, influenciado por sus compañeros de trabajo, invita a almorzar a Pignon, abriendo así un nuevo campo de vinculación inexistente hasta ese momento. En esta línea, podría estipularse como tiempo 2, la escena en la cual Félix le propone a Pignon, por iniciativa propia, que vivan juntos, ya que ahora él está soltero y libre de compromisos. Con este acontecimiento, es resignificado lo sucedido en un primer momento y la situación va considerablemente más allá de lo esperado y calculado. Por último, es plausible sostener como un 3° tiempo, cuando Félix se dirige hacia el domicilio particular del contador con una bolsa de bombones, con la finalidad de verlo y compartir un momento grato con él. La esposa que lo venía siguiendo, se acerca a él y lo interpela respecto de lo que está haciendo. Ella hace hincapié hasta dónde está llegando su actitud y le pegunta si sería capaz de acostarse al lado de Pignon, si éste se lo pidiese. Frente a lo que él expresa “…jamás me lo pedirá, sé que no le gusto, no soy su tipo, siempre me aparta la vista, jamás se puso mi sweater…”. A esta altura, se evidencia que Félix se ha ubicado y ha a sumido el lugar de ser una opción de objeto de amor para Pignon, habiendo abandonado completamente la elección de su esposa como objeto de amor heterosexual. A su vez, el personaje se siente claramente apenado por la indiferencia que el contador le demuestra. A partir de esto, se podría pensar que el personaje de la película que ha salido efectivamente del placard, en términos de manifestar una homosexualidad, es Félix y no Pignon. ¿Habrá sido su matrimonio una forma de encubrir su verdadera identidad sexual?, ¿el inicial rechazo a los homosexuales, habrá sido las veces de una fachada para no enfrentarse con lo que subjetivamente esto representaba para él?

______ ¬¬_____ Datos del film

• Dirección y guión: Francis Veber.
• País: Francia
• Año: 2000
• Duración: 84 min.
• Interpretación: Daniel Auteuil (François Pignon), Gérard Depardieu (Félix Santini), Thierry Lhermitte (Guillaume), Michèle Laroque (Bertrand), Michel Aumont (Belone), Jean Rochefort (Kopel), Alexandra Vandernoot (Christine), Stanislas Crevillén (Franck), Edgar Givry (Mathieu), Thierry Ashanti (Victor), Armelle Deutsch (Ariane), Irina Ninova (Martine)
• Producción: Alan Poiré
• Música: Vladimir Cosma
• Fotografía: Luciano Tovoli
• Montaje: Georges Klotz
• Vestuario: Jacqueline Bouchard
• Decorados: Hugues Tissandier

__________ Bibliografìa

• Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Página de Internet:
http://www.labutaca.net/films/5/salirdelarmario.htm



NOTAS

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