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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

Psicología Ética y Derechos Humanos
Cátedra I: Fariña, Juan Jorge Michel

Profesora: Alfano, Adriana
Comisión 7

Primer cuatrimestre 2010

Segundo parcial

Alumnas:
Rodriguez Lasso, Marina LU: 270619780
Rosolen, Cristina Elisabet LU: 314810800
El secreto de sus ojos
1. El personaje en el que se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva en el comentario de Fariña, es Ricardo Morales. El autor plantea como una de sus hipótesis que este personaje hace justicia por mano propia, convirtiéndose en un justiciero, ante la falla del sistema judicial, el cual otorgó al asesino de su mujer la condena perpetua y luego lo liberó con el beneficio de un indulto. Así Morales trata de reparar las insuficiencias de la ley. El autor se pregunta porqué Morales elige hacer efectiva esa condena otorgada a Gómez, encerrándolo de por vida en su propia cárcel, en su estancia, como así también se pregunta porqué se condena de esta forma él mismo a ser el carcelero del violador y asesino de su mujer.
Fariña pregunta acerca de la culpa que Morales tiene por la muerte de su esposa. Esto último hace que quede abierta la cuestión de porqué este personaje después de 25 años no ha podido elaborar el duelo del asesinato de su mujer, y el porqué de la elección de esta forma singular de hacer justicia, forma que lo condena a sí mismo a recordar una y otra vez esa escena fatídica del momento del asesinato.
2. y 4. El circuito de responsabilidad que proponemos tiene como tiempo 1 la escena en la que Morales llama por teléfono a la casa de Gómez, y la madre del mismo termina informándole que Liliana e Isidoro Gómez habían sido novios en la adolescencia y que ella no sabía si se seguían viendo en la actualidad. El dialogo es el siguiente:
(…) Mujer: -Liliana Colotto… a si…….eran noviecitos del barrio ¿por qué? (…)
Morales: -¿ah usted cree que él se va a acordar de ella?
Mujer: -y si… a el le gustaba mucho esa chica.
Morales: -ah (se tapa la boca para que no note que llora).
Mujer: -después ella se fue a buenos aires y no se vieron mas…creo yo…
Mujer: -¿hola, hola?
Morales corta e irrumpe en llanto.
Se podría pensar que Morales a partir de este momento comienza a indagarse algo en relación a Gómez y la relación que este tuvo antes con su mujer, lo que los unía. El hasta aquí investiga con la intención de colaborar con la justicia para que el asesino sea encontrado y que cumpla la condena que le corresponde.
Ubicamos como tiempo 2 la escena en la que Espósito encuentra a Morales luego de un año de ocurrido el hecho. La escena transcurre en la estación de tren, se saludan y se ponen a charlar, Morales le dice que ahí está los martes y los jueves, lunes y miércoles va a Once y los viernes a Constitución. Morales le dice -“igual todos los meses lo cambio, algún día va a tener que pasar”…”¿usted debe pensar que soy un tarado no?”…”lo peor de todo es que me la voy olvidando de a poco, tengo que hacer un esfuerzo para acordarme de ella todo el día, día y noche”…”me vuelvo así a recuerdos estúpidos se da cuenta?”…”ya no se si es un recuerdo o un recuerdo de un recuerdo lo que me va quedando se da cuenta?”.
Aquí se ve cómo aparece en el sujeto el sentimiento de culpa, culpa por estar olvidando a su mujer, por tener que hacer un esfuerzo para ello… y espera en la estación de tren encontrar a Gómez, para que de una vez por todas cumpla con su condena. Creyendo que paralelamente la justicia está haciendo su parte, con lo que podríamos pensar que no sólo quiere ayudar a la justicia, sino que aquí ya se pone en juego algo del deseo inconciente de saber. Podríamos preguntarnos: ¿quiere encontrar él mismo a Gómez, para qué? , al sujeto parece no bastarle con que la justicia supuestamente esté investigando, hay algo que se juega en él para estar implicado de esta forma, algo que va más allá del deseo de venganza.
En esta escena se ve cómo el sujeto está siendo interpelado a responder, ya no es sólo el esperar que la justicia se haga cargo, si no es él mismo el que por su propia cuenta está colaborando. Ya en el tiempo 1 se puso en juego algo del fantasma que atormentaba a Morales, en relación a lo que hubo o había entre su mujer y Gómez. Sabiendo además que el día del asesinato la puerta de su casa no había sido violentada, lo cual abre aun mas esta cuestión de dudas e incertidumbres con las que el personaje se ve invadido, quedan muchos interrogantes para él, ¿qué tipo relación mantuvieron Isidoro y Liliana? ¿Se seguían viendo? ¿Por que le abrió la puerta?, ¿Habían quedado en verse ese día?
En el tiempo 2 vemos aparecer algo en relación a la culpa que siente, por no haberse dado cuenta de lo que pasaba y por olvidarse de ella, pero luego vemos al final de la película una escena en la cual podríamos decir que no hay una respuesta a esto, no habría efecto sujeto. La escena es aquella en que Esposito regresa a la estancia y ve cómo Morales tenía prisionero a Gómez. Este último le ruega a Esposito, que le diga a Morales que aunque sea le hable. El dialogo es el siguiente:
Gómez :-por favor dígale que aunque sea me hable. Por favor.
Esposito mira a Morales y Morales le dice:
Morales: - usted dijo perpetua.
Podemos pensar así que no habría un tiempo tres, no hay un sujeto respondiendo a su deseo de saber. Como si Morales se preguntara ¿cómo no me di cuenta de que algo pasaba?. Se trata de una culpa moral como respuesta a la interpelación, “imputabilidad de un daño por el que hay que pagar, incluso con la cautividad del cuerpo” . Morales se reprocha por no haberse dado cuenta de si pasaba algo entre su mujer y otro hombre, y también podemos pensar que siente culpa por haber tenido durante muchos años esas fotos en sus manos y jamás haberse dado cuenta ni haberse cuestionado acerca de este hombre que miraba intensamente a su mujer. Algo en relación a los celos se juega allí. Pero el sujeto no está anoticiado sobre esto.
Se puede pensar que en el tiempo 2 se trata de una culpa moral, como respuesta a la interpelación. En realidad se genera un movimiento opuesto al de la responsabilidad subjetiva, toma la interpelación, pero se responsabiliza moralmente y trata de enmendar. Habría entonces una deuda pendiente con el deseo. No hay retorno sobre la acción. En este caso se podría decir que Morales diría: si el culpable es el otro, por haber asesinado y el otro por haber dejado en libertad al asesino, entonces no soy responsable. Se puede pensar esto ya que no sólo mantenía en su living la foto intacta de Liliana, a pesar de haber pasado 25 años, sino que además tenía encerrado a Gómez y no le dirigía la palabra, lo que nos remite a algo de la escena del asesinato, a sus personajes, pero sin terminar de esclarecer aquella situación.
Podemos pensar así a Morales como un sujeto que desea saber la verdad, un Morales que no puede al menos por ahora responder a su fantasma en relación a su deseo, quedando como un eterno espectador de la escena fatídica. Consideramos que no existe un tiempo tres, por lo cual no se puede ubicar a la responsabilidad subjetiva, el sujeto queda entre el tiempo uno y el tiempo dos. Entre el deseo de saber y a la vez del miedo al esclarecimiento de sus interrogantes. Forma de obturar el encuentro con Lo Real. Desde aquel llamado telefónico en que luego Morales irrumpe en llanto está en juego el deseo de saber, del cual no quiere saber nada, hasta el punto de privar de la palabra a su condenado.
Si pensamos que Morales se hace cargo de que el asesino cumpla su condena, haciéndose responsable de lo que la justicia no pudo cumplir, se puede ubicar allí como sujeto de derecho, sujeto autónomo, dentro de lo que sería la responsabilidad moral. Desde el campo deontológico jurídico es culpable por secuestrar al asesino de su mujer y hacer justicia por mano propia. Pero no es responsable de su deseo, no responde por él.
3. Consideramos que un elemento de azar puede ser la forma en la que morales se entera de que Gómez no estaba cumpliendo con su condena. El hecho que Morales haya estado mirando la televisión en el mismo momento en que pasaban una filmación de Gómez participando de un acto público, al costado del presidente de turno que había sido elegido democráticamente. Esta escena le confirma a Morales que el asesino de su mujer que hasta ese momento el cree que está cumpliendo su condena en la cárcel, en realidad está en libertad. Es azar en el sentido de casualidad, Morales podría no haber estado mirando la televisión en ese momento y seguir con su vida creyendo que el asesino estaba cumpliendo su condena.
Podemos establecer como elementos de necesidad, en primer lugar el hecho de que la mujer de Morales haya sido asesinada, esto es algo que escapa a la voluntad de Morales, y en segundo lugar el hecho de que Gómez haya quedado en libertad favorecido por un indulto. Esto representa la falla del sistema judicial, en el cual Morales había confiado plenamente, que de alguna manera ahora él mismo se impone la necesidad de cumplirla por mano propia.
5. La relación que se puede establecer entre el cuento El Muro de Sartre y el filme trabajado, es que en ambos hay elementos de azar y necesidad que intervienen en el desenlace de las situaciones. En el cuento es el azar el juega un papel importante ya que su elección de una confesión mentirosa tienta al destino, y termina siendo una verdad. El personaje cree realmente que su amigo no se encuentra en el cementerio, al decir esa frase cree estar burlándose de los falangistas. Pero cuando es anoticiado de que a su amigo Gris lo encontraron y le dieron muerte es donde surge la culpa, el azar aquí genera incertidumbre. “Los hechos se encadenaron azarosamente para producir finalmente ese penoso resultado” . En El Secreto de sus Ojos, el azar también juega un papel importante, si no hubiese Morales visto por televisión la imagen de Gómez en libertad, tal vez hubiese seguido con su vida creyendo que estaba cumplioendo su condena . Sin este elemento probablemente el personaje no hubiera respondido con la culpa moral y no hubiese intentado reparar la acción a nivel moral.
Tanto en la película como en el cuento a ambos personajes se les supone un deseo inconsciente puesto en juego, en el personaje de Ibbieta el deseo se puede pensar como un deseo de vivir un poco más, y que en este caso la deuda con el deseo es pagada con la vida, con la vida de él que fue perdonada y con la vida de su amigo al que mataron. Aquí hay responsabilidad subjetiva, es sorprendido por lo que él mismo produjo, pero no es culpable de ser un traidor. Sin embargo en la película el deseo que se le atribuye al personaje de Morales es el de saber acerca de su fantasma respecto de la relación que hubo o había entre Liliana y Gómez. En este caso la deuda con el deseo no es saldada, él no llega a saber nunca realmente como fueron las cosas y de algún modo nunca querrá saber acerca de ese real que tanto teme. Se queda con las imágenes de las que se asegura que nada le puedan decir. No hay responsabilidad subjetiva, pero si moral, intenta resarcir la situación en el plano moral, allí donde la justicia no pudo responder, él toma cartas en el asunto, pero siempre quedando a nivel subjetivo del lado de la culpa.
Es importante establecer en ambas situaciones la presencia de elementos de necesidad. En el cuento el personaje de Ibbieta se encuentra bajo una presión en la cual debe elegir sí o sí. El no decidió tener que elegir entre su vida y la de su amigo. Es por la situación en la que el país se encontraba, la que permite que Ibbieta se vea obligado a elegir. En la película se pueden establecer elementos de necesidad, en principio el asesinato de la esposa de Morales en sí, escapa a la voluntad del mismo que esto haya sucedido o no, y como fundamental que la justicia haya fallado en su función y que el asesino quedara en libertad injustamente. Esto permitió junto con los elementos de azar, que el sujeto se vea interpelado a responder, en este caso desde el nivel de lo moral, ya que a su deseo no ha podido dar respuesta, no se ha anoticiado de él.



NOTAS

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